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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2018

Una poltica a contramano choca con la realidad

Julio C. Gambina
Rebelin


El pasado 8 de agosto una institucin retrgrada e innecesaria como el Senado Nacional fren la media sancin relativa a la despenalizacin del aborto, a contramano de la abrumadora legitimacin social del debate militado por millones de personas, especialmente mujeres jvenes. Se dice que fue la influencia de la Iglesia y la cultura hegemnica conservadora del interior, ms precisamente en el norte empobrecido, quienes desplegaron una fortsima iniciativa poltica de corte conservador desde la aprobacin del proyecto en Diputados. La marea verde con su lucha actual, que recoge la larga tradicin de la brega por el aborto seguro y gratuito, tiene el mrito de instalar las bases subjetivas para una futura sancin que identifique a la legislacin con el sentimiento de avanzada de la sociedad argentina.

La realidad es que la vieja poltica conservadora fren transitoriamente el impulso de lo nuevo gestado por una nueva generacin de lucha por los derechos humanos en sentido integral, muy destacadamente los relativos a la igualdad de gnero, a la diversidad sexual y al goce, como muy bien seal Pino Solanas en su intervencin en el Senado. Por eso, el dato relevante, sin embargo, remite a lo nuevo que emerge en las nias, adolescentes y jvenes activistas militantes de la vieja causa por el derecho al aborto seguro y gratuito sustentado desde una conviccin histrica por mujeres, abuelas y bisabuelas. La posta de la militancia histrica es asumida en esta coyuntura por millones de jvenes que alimentan la gestacin de un nuevo tiempo, como ayer y como siempre, arrasando con la vieja y conservadora cultura del rechazo a la superacin.

La economa tambin a contramano

En materia econmica ocurre algo similar. En diciembre del 2015 asumi el gobierno de la Argentina una propuesta con un programa de derecha que transita a contramano de los nuevos rumbos del capitalismo mundial, claramente identificado con las polticas de Trump o del Brexit; de recreacin del proteccionismo nacionalista en defensa de la hegemona imperialista histrica de Inglaterra y EEUU. Esa poltica nacional emanada desde la hegemona impone la guerra comercial en curso, desde EEUU contra China o Europa y el resto del mundo, lo que incluye la reciente suba de los aranceles a Turqua y la consecuente devaluacin de la moneda turca, la que arrastra otros procesos similares en el mundo, caso de la modificacin cambiaria en la Argentina con un dlar rozando los 30 pesos por unidad.

No se trata de defender la poltica estadounidense, britnica o del nacionalismo de derecha y conservador en el mundo, sino de interpretar las contradicciones de la situacin mundial y en ese marco definir un rumbo propio para alejar lo ms posible al pas de los efectos desastrosos para la sociedad por la insercin internacional subordinada. Por eso preocupa que la economa argentina marche a contramano de las orientaciones sustentadas desde la hegemona, sobre todo si no existe una lgica social y poltica mayoritaria en contra del capitalismo. Cuando en el mundo se fortalece el dlar por imperio de la poltica econmica proteccionista estadounidense, aumento de las tasas de inters mediante, ms all de cualquier impacto a largo plazo, en el pas (que no emite dlares) no se cuidan los escasos dlares o divisas que ingresan. En rigor, ocurre todo lo contrario y se generan condiciones para la salida (fuga) de esos recursos escasos. En lugar de cuidar las escasas divisas conseguidas, se facilita la salida y as se construye la llamada restriccin externa de la economa local.

Remito a la libre y acrecentada importacin, en simultneo con bajas de precios internacionales de productos de exportacin, caso de la soja, sumado a maniobras especulativas que demorando ventas externas demandan mayores devaluaciones en favor de la rentabilidad de grandes productores y exportadores del complejo sojero del agro-negocio. Pero tambin la libre circulacin de capitales, sea por pagos de intereses acrecentados con nueva deuda pblica, remesas de utilidades al exterior o dficit por turismo internacional. Es ms, esa salida de dlares solo es posible por el ingreso de fondos especulativos o mayor deuda externa. A contramano de la tendencia hegemnica, en lugar de generar condiciones de funcionamiento local para limitar la restriccin externa, se la fomenta. De ese modo solo queda el ajuste sobre los ingresos de la mayora de la sociedad. Ese es el resultado del rumbo econmico del Gobierno Macri en el tramo final de su gestin con vencimiento en diciembre del 2019.

La inflacin y la recesin son manifestaciones del ajuste que empobrece a la mayora de la sociedad y renueva el descontento, anima la protesta social y crea condiciones de posibilidad para transitar nuevos rumbos de construccin de iniciativa poltica popular para un nuevo tiempo de construccin social.

Avanzar con lo nuevo

La marea verde entusiasma, por la masividad y la juventud incluida, sealando posibles subjetividades que afecten al conjunto de la cotidianeidad, entre ellas las relaciones econmicas. Estas convalidan el capitalismo local, que para funcionar necesita recrear los mecanismos de transferencia de riqueza producto del trabajo social a una minora asentada en el poder y la dominacin. El problema a resolver es como otorgarle centralidad a la disputa por la apropiacin social del producto del trabajo, en tanto sustento de la vida cotidiana, hoy apropiada por ncleos reducidos de poder hegemnico a costo de insuficiencias e insatisfacciones de la mayora de la sociedad.

El ejemplo de la lucha feminista por dcadas y los cambios en la cultura de la sociedad, ms all de los traspis legislativos, nos dan seales por donde sustentar con convicciones el trabajo de organizacin y lucha para confrontar con la estrategia actual en el gobierno y el poder. Pero cuidado que siempre se puede recaer en otra ilusin de un capitalismo posible, autnomo y soberano. Otras relaciones econmicas supone un rumbo contra y ms all del capitalismo. No es imposible si se sostienen convicciones y formas adecuadas de lucha, tal como se abrieron camino movimientos, entre los que destaca ahora el feminismo, o el ecologismo, como aporte a una lucha civilizatoria contra el patriarcalismo y el capitalismo como modelo productivo depredador de la naturaleza y la vida. En la Argentina, la lucha del movimiento obrero tiene antecedentes para inspirar a nuevas generaciones para una perspectiva de emancipacin social.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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