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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2005

Base y superestructura en el Estado Espaol

Carlos X. Blanco
Rebelin

Texto modificado a partir de mis trabajos en la revista Nmadas, a la que deseo mostrar mi gratitud.


La base y la superestructura de una sociedad son, respectivamente:

a) Sistemas de relaciones entre los hombres. Esto equivale a decir que no son sustancias, no son "cosas". La base econmica de una formacin social no es asimilable, en modo alguno, a la Naturaleza, la Tecnologa, la Ecologa. La base no es ningn "factor" o conjunto de "factores" que, residualmente se toman como no-humanos o no-espirituales, o sencillamente "impersonales. La base econmica de una sociedad es un conjunto de relaciones humanas directamente implicadas en la produccin de aquello que los miembros de una sociedad precisan para vivir. Toda formacin social, capitalista u otra cualquiera, debe tener una base material sobre la cual estructurarse y vivir. Pero por "base" entendemos, ante todo, relaciones humanas productivas.

Otro tanto se dir de las superestructuras. La Ideologa, el Derecho, la Religin, el Estado, se resuelven tras un anlisis materialista, en un conjunto de relaciones entre seres humanos. No son "espritu", sino relaciones entre hombres cuya vida se ha estructurado de una determinada manera para producir y reproducirse, y de cuya estructura relacional surgen nuevos rganos y diferenciaciones estructurales que pasan a formar parte de la estructura bsica. Estas relaciones superestructurales guardan, como conjunto, como sistema, unas dependencias funcionales o causales con las relaciones inmediatamente productivas, pero stas tambin las guardan de aquellas. Esta conexin causal recproca se ha disfrazado a menudo con la apelacin a la "autonoma" (relativa) de lo superestructural con respecto a lo bsico (Althusser, Poulantzas). Pero en este punto soy partidario de tomar uno a uno cada elemento o componente superestructural inmerso en el medio material, sin arrancarle de su contexto, de su medio envolvente. As, en lugar de conexiones externas entre, digamos el Derecho tomado in toto y la base productiva, estudiaremos la lgica material que preside y contextualiza la relacin contractual entre dos "iguales" (en el sentido formal, ficcin jurdica), patrono y obrero, respectivamente, y las necesidades objetivas que la mercanca tiene en el capitalismo para circular sin trabas (incluyendo la misma esfera del trabajo), como tan brillantemente se revela en el anlisis de Pasukanis. La trabazn gentica entre una superestructura jurdica y un modo de produccin deber estudiarse como una serie circular y "constructiva" de concatenaciones, en la que no se descarta que uno de los elementos "evolucionados" llegue a romper o absorber a su elemento recproco (igualmente evolucionado o incluso degenerado). En cualquier caso, cuando se hace la crtica a la distincin de Marx entre base y superestructura basndose en su carcter abstracto debera tenerse en cuenta que esta distincin lo es por necesidad. Si unas ciertas morfologas superestructurales se incorporan a un marco bsico de relaciones de produccin, este es ya un proceso dinmico, que se da en el tiempo y que comporta una transformacin (un cambio esencial) tanto de las bases como de los elementos que esta base incorpora. Se puede decir, entonces que la economa se apodera de formas jurdicas, tanto como estas formas vigilan, sancionan, "engrasan" o impulsan determinadas relaciones econmicas. Lo mismo ha de decirse de la Religin y del Estado. La Iglesia Catlica tanto como el Estado Espaol levanta sus edificios o restaura los que tienen, mantiene a sus funcionarios, dispensa unos "servicios", recaudan impuestos, redistribuyen recursos y ejecutan un sinfn de acciones todas ellas de un carcter econmico en su misma raz, acoplndose a los marcos jurdicos y al tipo de relaciones productivas del momento, y adems contribuyendo a dichos marcos, dndoles forma y contenido. Preguntarse si somos capaces de vivir sin la Iglesia y sin el Estado ya es, paradjicamente, una pregunta poltica, que tiene como presupuesto una sociedad civil que ha perdido su "autonoma" frente a una superestructuras colosales, hipertrofiadas. No puedo evitar una sonrisa cuando escucho referencias hacia la "autonoma relativa" de las superestructuras. Es la misma sociedad civil la que ya ha perdido hace tiempo toda su autonoma! !Esa es la cuestin realmente importante!

Es un todo social, el fenmeno que encubre las contradicciones sociales, aquello de lo que se sirve actualmente de una base capitalista para perpetuarse.

b) Las relaciones correspondientes a la base y las correspondientes a la estructura se han desprendido a efectos puramente analticos. Se trata de una desconexin abstracta.

"[Porque] el cuerpo organizado es ms fcil de estudiar que las clulas del cuerpo. Adems, para analizar las formas econmicas no se puede utilizar ni el microscopio ni los reactivos qumicos. La capacidad de abstraccin ha de suprimir a ambos. Ahora bien, para la sociedad burguesa, la forma mercanca del producto del trabajo o la forma valor de la mercanca son formas econmicas celulares. A los espritus poco cultivados les parece que analizar estas formas significa aquilatar y perderse en minucias, pero de minucias como las que son objeto de la anatoma microscpica". (Prlogo a la 1 edic. alemana del 1er tomo de El Capital, en Obras Escogidas, t. 1. p. 467, Akal, Madrid, 1975.)

En cada fenmeno de la vida social se dan relaciones entre los hombres de muy diversa naturaleza. Pero si queremos trazar la anatoma global de una sociedad hay que dar con una unidades necesariamente abstractas- a partir de las cuales seamos capaces de reconstruir analizar-- la totalidad. Para ello, Marx dio en la forma mercanca. Esta "clula", entrando en relacin con otros trminos o componentes de un sistema social, reproducindose, multiplicndose y llegando a constituirse en un "poder externo" frente a sus productores es la historia misma del capital. Habiendo dado con la clula, el organismo social puede empezar a ser reconstruido (entendido). Pero un organismo no resulta simplemente de una mera replicacin de la misma clula. Decir organismo es decir diferenciacin de partes (de tejidos, de rganos, de sistemas) en el cuerpo animal. Es una referencia tambin a la divisin del trabajo, de rganos polticos, de clases e instituciones, desgranndose en el cuerpo social. La clula, en s misma, comporta un contraste en cantidad proporcional y en cualidad, frente a otros tipos de clulas. Y los sujetos humanos, orbitando siempre en torno a las mercancas, dotndoles de vida tanto en su produccin como en su cambio, se estructuran de diversos modos a lo largo del desarrollo (puede decirse que producen a su vez las estructuras de esa produccin y cambio de mercancas, pero sin ser conscientes de ese proceso histrico). La clula, multiplicada segn un "plan" no previsto, conoce un "desarrollo" que la distingue de una colonia o un agregado. Aparece como unidad constitutiva del organismo al objeto de asignar mejor recursos ante la escasez y garantizar la reproduccin de la sociedad a escala ampliada, y as en una espiral de acciones y reacciones recprocas que van dando el "plan" no previsto de crecimiento y diferenciacin del organismo. Por seguir con la metfora biolgica, en los genes de la clula mercanca slo hay "instrucciones" que se ejecutan ante cambios dados en su medio, pero nunca figura un plan previsto y pre-acabado.

Las superestructuras envolventes de un modo de produccin determinado llegan a dominarlo (causalmente) por medio a su incorporacin a la ontologa germinal misma, la presunta sociedad civil, la base productiva concreta (en el capitalismo, la produccin para el mercado), buscando al fin una perpetuacin poltica de un todo tal como ha llegado a crecer y tomar forma en un momento dado: siglo XX. Y esto ocurre de dos formas: hacia el exterior de un marco nacional dado, por medio del imperialismo. Hacia el interior, por medio de un fascismo ms o menos disfrazado. Por lo que respecta a la tercera dimensin de los marcos nacionales, la esfera inter-nacional, la forma que reviste el "organismo hipertrofiado" no suele ser otra que la guerra, el neocolonialismo y el intervencionismo "en nombre de la humanidad" (o de las "naciones unidas").

La base es la causa de la totalidad, pero esta totalidad es fenomnica y por ende no reducible a la base concreta de relaciones productivas. Una formacin econmico social, actual o pretrita, es o ha sido una totalidad concreta, que se nos presenta bajo determinados rasgos, bajo mltiples determinaciones. Tras estas manifestaciones hay que urgar para dar con la base: cmo producen los individuos corpreos que se constituyen en sociedad, y por tanto, que producen su ser social al travs de esas relaciones. Tras una visin del paisaje factual, pero que ya es una mirada hecha con una inteligencia "materialista", que no se impresiona por cualesquiera otras manifestaciones, slo entonces inicia su labor el anatomista. Funciona el microscopio de Marx. Primero, abarcamos lo concreto (pero no de cualquier modo, sino en un marco materialista: produccin y reproduccin). Segundo, acudimos a lo abstracto: cules son las clulas, las unidades? Las mercancas producidas (bienes y servicios) que constituyen la estructura del capitalismo y que sirven de mampara a unas relaciones entre seres humanos, para las que el valor de uso de dichas mercancas ha pasado a un segundo plano, subordinado ante el aspecto del valor de cambio, donde rigen las leyes econmicas del capitalismo ya las que se subordina la sociedad entera. El economicismo puro, no el que se le achaca a Marx con tanta insistencia, es el que rige las relaciones sociales actuales con independencia de sus apoyos materiales reales, de sus expresiones polticas, etc. El economicismo es en este sentido ya clsico, marxista, una ideologa, la ideologa de nuestro modo de produccin predominante. Hoy, ms que nunca, el predominio de la base econmica sobre los dems aspectos de la vida social cae dentro del plano de los fenmenos, es contingencia histrica y disimulo propagado desde las superestructuras. Criticar a Marx por su nfasis las leyes de la economa capitalista como rectoras del funcionamiento de la sociedad como un todo, es como retirarle la licencia a un mdico que ha descubierto la causa, por ejemplo un virus, de una enfermedad y se dedica a estudiarla a fondo. Tambin es confundir el virus con la enfermedad, esto es, el efecto alterado en todo el organismo. El economicismo es ideologa en el sentido realista de la palabra; no se trata de una realidad representada ilusoriamente, un error, un sueo. Es la historia real, la historia de las sociedades que se est abriendo camino y cambia las proporciones de la base, pero como tambin cambia la altura de la figura, si entendemos la sociedad total como una figura volumtrica (cono, pirmide, cilindro, etc.). Hoy, la base se ha ensanchado en el capitalismo tecnolgico, con unas dimensiones productivas que le habran dejado desmayado a Marx. Pero qu decir de la envergadura de las superestructuras? Ahora bien, la metfora volumtrica (afn a la arquitectnica del propio Marx) falla por completo si tomamos en cuenta el movimiento real de la materia, y sus contradicciones propias, acaecidas en el curso de los cambios. Ahora veremos que la envergadura, la altura del bloque alzado sobre esa base "se apodera" de ella, la rige, se mete por sus poros y aprisiona a la sociedad como una tupida red (aqu hago parfrasis de Marx, quien ya vio esto en el estado francs de Luis Bonaparte, con toda su polica y burocracia, y dems aspectos altamente intervencionistas, aspectos que hoy ya se han reconocido casi todos los estados modernos). La sociedad civil en el sentido de Hegel ya contena para su propio autosostn una serie de rganos "civiles" correctores, saneadores. Estos eran ms "civiles" que polticos (justicia, "polica" administrativa, corporaciones) y precisamente por serlo, podan considerarse Estado en algn sentido, pero en un sentido en todo caso subordinado al Estado poltico por antonomasia, el imperio de la razn y de la idea, que adems tena que asumir como funciones propias las relaciones exteriores, la defensa de colonias y la guerra. La sociedad civil hegeliana es pues, una abstraccin tomada de una tradicin liberal que brillaba con luz propia en aquellos tiempos, habiendo iluminado a Locke, Hume, Smith, Montesquieu y a los economistas clsicos. Pero era una abstraccin contradictoria: por un lado quera ser asimilable a la repblica romana, a la polis griega, la real identificacin formal entre ciudadana y estado, como en efecto suceda en aquella Antigedad desde el punto de vista formalista, vale decir, sin contar con toda una "materia" productora (esclavos, mujeres). Por otro lado, de esa sociedad civil haban crecido unos rganos defensivos, represivos, burocrticos, etc., cuyas dimensiones desbordaban a la mera "atomstica" de ciudadanos. La industria haba aumentado el nmero de la "plebe", vale decir aquellos "sbditos" de un reino o imperio, que por su carencia de bienes, de instruccin, o de cualquier otro atributo, les impeda llegar al rasero de una ciudadana real (en el sentido clsico de "hombres libres", no disminuidos en sus capacidades morales, materiales, de subsistencia, etc.

Pero el todo social es abigarrado. Adems de "ciudadanos", contena "sbditos", por no hablar ya de los esclavos. Las contradicciones entre estas diversas condiciones fueron bsicas por ejemplo en el Imperio Romano, con su inflacin de esclavos a los que hubo de extenderse la ciudadana. Pero en las monarquas e imperios, adems haba "barbaros", inmigrantes, minoras tnicas y religiosas, etc. De tal manera que la democracia directa y horizontal, como modelo poltico extrado de la Antigedad clsica, slo continuaba existiendo en las cabezas de los eruditos y tratadistas de la Poltica.

El todo social es abigarrado, no slo en cuanto a las morfologas sociales en l contenidas, en las clases y los grupos diversos que abarca, sino tambin abigarrado en los mismos modos de produccin que le caracterizan. Toda formacin contiene dos o ms modos de produccin. En perspectiva dinmica, se podr ver que algunos modos estn en declive, otros en auge. Adems siempre existe la posibilidad de hallar bolsas o islotes de ciertos modos productivos que, al margen de la marcha histrica, se resisten a influencias externas. El todo social en el mbito de los pases "desarrollados"- contiene bolsas enormes de parados, estudiantes, amas de casa, jubilados, prostitutas y un sinfn de trabajadores "improductivos", que en absoluto armonizan con aquella concepcin clsica de la sociedad civil (ya fuera la antigua-grecorromana ya la moderna-liberal). Estos son seres a los que no se les puede negar ciertos derechos "formales", por ms que figuren materialmente en la sociedad, a menudo como una especie de ciudadana disminuida. En esta condicin disminuida se encuentra la raz del concepto, que en absoluto podemos abarcar aqu, de "Estado del Bienestar", con todas sus concomitancias superestructurales: paternalismo, "narcotizacin" ideolgica, caridad generalizada, ensanchamiento del "consumo colectivo". Aqu el Estado es intervencionista "tico", y no simplemente "jurdico". Es decir, su actividad se extiende mucho ms all de la direccin o apropiacin de empresas pblicas ms o menos estratgicas, mucho ms all de una relativa planificacin nacional de la economa. La estrecha imbricacin del Estado con los medios de comunicacin, con las instituciones pedaggicas, con los intelectuales orgnicos, le convierte un verdadero y eficaz productor de mensajes y consignas para uso de sus sbditos, un agente tico que lucha por mantener la cohesin del todo fenomnico a travs de una ideologa ("democrtica", "solidaria", "tolerante" y otras pamplinas) integradora en lo social siempre y cuando no toque ni un pice de los fundamentos bsicos del orden vigente: el capitalismo, la propiedad privada

En la ciencia ideolgica, la historia es la historia de la lucha de clases. Antes de dar fin a esta exposicin, debemos dar unas pinceladas al concepto esencial de "clase social". Por supuesto, en este terreno slo hay una de dos opciones: el cientfico es marxista o es un socilogo emprico. No hay posibilidad de reconciliacin de las perspectivas. Qu criterios definen una clase social de tal manera que resulten "operativizables" para luego correlacionar con otros datos o hechos? Se pregunta el socilogo antes de embarcarse en sus encuestas y en sus anlisis factoriales. Niveles de renta, preferencias de consumo, ocupacinLos conceptos esenciales del marxismo han pasado muchas veces bajo la "trituradora" estadstica de la sociologa y la economa empricas y neopositivistas. El razonamiento que siguen es de este jaez: "el concepto de clase social no es operativizable, luego el marxismo no sirve, no es cientfico, etc."

Ahora bien, prefiero la expresin ms amplia de "morfologa social", en este asunto de las clases, porque me parece evidente que la pertenencia a clases sociales es cuestin de grados, de sombreados y matices diversos, lgicamente difusa, y sin duda alguna existen multipertenencias de cada inviduo a diversos grupos, categoras comunidades, etc., cuyo criterio de consolidacin no es propiamente su control sobre los medios de produccin. El concepto marxista de clase social est pensado exclusivamente en trminos de control o ausencia de control de esos medios. Con respecto de muchos otros criterios, este concepto es una abstraccin. Y debe seguir sindolo.

En el Estado espaol --y en toda Europa-- se ha efectuado un proceso de diferenciacin social y un aumento de la multipertenencia del sujeto en grupos, estamentos y en dems categoras sociolgicas fabricadas sin relacin alguna con la esfera de la produccin. Estas categoras de los socilogos constituyen una abstraccin de los aspectos materiales de la sociedad, son abstracciones huidizas, evasivas, de esa especie que nos aleja de la realidad de los fenmenos para quedarse en taxonomas de puras apariencias. Muy distintas son las abstracciones cientficas, como las practicadas por Marx, construidas para "acercarnos" a la realidad fenomnica, para dar con la esencia material de la sociedad.

Al emplear la expresin "morfologa social" deseo tener en cuenta los tres aspectos o momentos que se dan en el proceso de conocimiento de una sociedad: apariencias, fenmenos reales y procesos esenciales. Tras las primeras operaciones intelectuales, una serie de saliencias, prominencias, relieves y texturas diversas. Abarcando la sociedad en su dinmica, en su desarrollo, se observan procesos de diferenciacin, reproduccin etc. Pero todava resta la bsqueda de procesos esenciales que dan cuenta de todas esas formas, de las trans-formaciones. Por seguir con analogas biolgicas, valga el ejemplo de una biocenosis. Unas cuantas especies ocupan un biotopo. Observemos ese lugar varios siglos ms tarde, dejando intactas las condiciones fsico-qumicas definitorias de un biotopo. La biocenosis ha podido cambiar drsticamente. Otras especies han desplazado, por competicin, a sus rivales. Algunas se han quedado, en mayor o menor nmeroAhora cambiemos el trmino "especie" por el de "clase social" Qu es lo que ms nos importa en una ciencia dinmica de la sociedad (caso del materialismo histrico)? Sabemos que un mero inventariado de estas "especies" (e incluso de subespecies y variedades), slo es una parte de la bsqueda verdaderamente cientfica de las relaciones funcionales, causales, que han originado los desplazamientos, extinciones, o escasez o abundancia, e incluso de las trasformaciones filogenticas ocurridas al cabo de un tiempo. El socilogo no marxista hace sus inventarios y nos dice: ya no existe el proletariado. Pero en el Estado espaol no forman los trabajadores asalariados, empleados precarios y los parados la masa ineluctablemente oprimida de la sociedad? Analicemos las relaciones de explotacin, que a su vez cambian drsticamente a resultas de los procesos crecientes de concentracin y acumulacin de los capitales. En tiempos de Marx y de Engels, ya haba "grupos" aparentemente ambiguos respecto a los medios de produccin, anomalas respecto a la teora dual de la lucha de clases: tenderos, artesanos, campesinos con tierras, y toda una serie de "productores de servicios" cuya existencia se debe ms a los procesos ocurridos en la esfera de la distribucin que en la de la produccin. La polarizacin (trabajo contra capital) es el mtodo marxista empleado para explicar las revoluciones. La masa de los obreros, militante y subversiva, arrastrar a todos aquellos grupos subalternos en relacin con la esfera productiva. Quienes no se unen al proletariado, se le enfrentan o quedan complemente al margen de la accin histrica. Esta era la teora marxista. Y en nuestros das? Puede negarse la posibilidad de una lucha dual, polarizada, del capital contra el trabajo? No mediante argumentos a priori, ni tampoco mediante "crticas conceptuales". Yo slo veo masas de asalariados cada vez mayores, y slo veo que el capital est en manos de muy pocos. Yo slo veo que las operaciones especulativas y financieras se hacen sin la menor transparencia en una poca que, paradjicamente se denomina "era de la informacin". Todos podemos ver que al Estado se le arrancan progresivamente sus fuentes seguras de beneficio para repartirlas en una tmbola de accionistas rapaces. Yo slo veo que tras esta "democracia" se nos esconde una dictadura econmica.

Es harto evidente que un aumento del nivel de vida de un asalariado con respecto a pocas anteriores no significa una "universalizacin" de la clase media. Un trabajador es un proletario si no controla los medios de produccin, ya sea en trminos de propiedad jurdica o en trminos de una ms genrica apropiacin. Y la masa de los trabajadores sigue siendo la masa de la sociedad, la mayora que le da consistencia y es su motor, su vida.

La teora dual de la lucha de clases, la burguesa y el proletariado enfrentados, es la sntesis de los aspectos estticos y dinmicos de la formacin social. Estticamente, la sociedad oculta los procesos bsicos de la produccin y ofrece, en cambio, ricas y variadas floraciones. Uno se deja embaucar por aspectos externos y por diferenciaciones existentes en la superficie. Pero dinmicamente se puede ver cmo las clases engendran subclases, y grados intermedios o difusos en lo que atae funcin de pertenencia. La situacin es anloga a la que media entre la biologa taxonomista de Linneo, y su teora de los gneros fijos e invariables, frente a la biologa evolucionista de Darwin. Tal y como sealaba en el ejemplo de la biocenosis, es importante estudiar el espacio "funcional" que ocupa una especie en su medio, en competicin con algunas especies, siempre listas a ocupar ese mismo "espacio" (que no es slo un territorio fsico, sino un espacio abstracto que Darwin comparaba significativamente con los oficios humanos. En la naturaleza, pues, nos e da una mera lucha contra las "condiciones externas", fisico-qumicas, sino una lucha inmanente contra rivales vivientes en la que dichas condiciones se dan ya por supuestas (ceteris paribus) a modo de parmetros. En la vida, de lo que se trata es de incorporarse a una compleja cadena adaptativa. Otro tanto se diga de una "clase social". No ser que la aparente complejidad social, la multipertenecia a categoras sociolgicas, la abundancia de modas, estilos de vida y agrupaciones responde, en lo superestructural, a una efectiva homogeneizacin que el capitalismo tardo est desarrollando? La masa social, en su aplastante mayora, ha sido aplastada por capitales unidos para fabricar esos estilos de vida y de consumo, para fabricar esas consignas propias de la ideologa moderna y "democrtica". El Estado como capitalista, primero entre iguales, es la gran apisonadora que produce una aparente y lujuriante floracin social (empezando por la divisin artificial del trabajo y el especialismo acadmico, igualmente artificial) porque la masa social es cada vez ms homognea: asalariados o perceptores de subsidios, e igualmente es cada da ms homognea en los consumos, que tambin se estn socializando: (grandes almacenes y superficies comerciales, consumos colectivos y, por ende, "forzados", como por ejemplo los gastos destinados a Cultura, Animacin Social, Programas Preventivos de lo que sea, etc.)


N O T A S

(1) En realidad, no conozco un significado unvoco para este vocablo "complejidad" y, en realidad, tengo serias dudas acerca de su utilidad como criterio demarcacional entre clases de ciencias, y menos an como criterio de imposibilidad a priori de cientificidad en un determinado campo. Puede entenderse "complejidad" en el sentido genrico de la teora de la informacin, esto es en un sentido cuantitativo, como una medida. Tambin puede entenderse en el sentido algortmico o computacional, esto es, como una medida del nmero de pasos necesarios para resolver un determinado problema, lo que es tambin una significacin genrica. Concluyamos, pues, diciendo que los campos de las ciencias sociales son, por lo menos, tan complejos (no necesariamente ms ni menos) que los campos de las ciencias fsicas, qumicas, naturales, etc.

(2) As expona H. Lefebvre este punto ("Marx", De. Guadarrama, Madrid, 1974): "La contradiccin dialctica es ms poderosa que la nocin de totalidad. ()Nosotros no podemos partir de la totalidad como de una forma vaca, anterior y superior lgica y ontolgicamente al movimiento de las contradicciones dialcticas. El pensamiento terico no puede y mantener en adelante la idea de una totalidad acabada . Qu es una totalidad? Un momento en el desarrollo de las contradicciones, aquel en el que se manifiesta la unidad de las contradicciones la esencia que ellas despliegan--, aquel, por consiguiente, en el que la coherencia saca provisionalmente ventaja al devenir, en que el equilibrio prima sobre la movilidad, y la lgica formal sobre la dialctica Qu es una estructura? Una cohesin momentnea, destinada a disolver o a saltar en pedazos y que hasta contiene ya en las razones de su estallido o disolucin (desestructuracin)", p. 55}

Si el tratamiento conceptual de una realidad implica habrselas con totalidades, desde el mismo punto de partida ya ha ocurrido una sntesis, una integracin conceptual. Ante los materiales abigarrados que, en conjuncin, forman la experiencia social de vivir en una totalidad social, se emprende un paso ms all, el paso del anlisis dialctico, la fase que implica disolver las totalidades en fuerzas y en elementos que se oponen, y de cuyo fragor resulta nuevamente una especie de polvareda, la totalidad social que reaparece pero comprendida bajo nuevos aspectos. Pues en esos extraos objetos que llamamos "formaciones sociales" ocurre que, antes de proceder cientficamente contra ellas, ya las hemos concebido, ya las hemos abarcado de alguna manera emprica. Antes de proceder cientficamente, todo ser racional es miembro de alguna formacin social. Por lo tanto, ya ha emprendido operaciones intelectuales sobre ella a lo largo de su vida, entre ellas las que desembocan en su totalizacin, en algunos anlisis acerca del relieve o morfologa (a qu clase social pertenezco? Cmo veo a los miembros de las otras clases?, etc.). Estos anlisis y estas totalizaciones espontneas son parte constitutiva del ser social, desde la infancia de cada individuo. La conciencia cientfica de una sociedad tiene que partir, necesariamente, de estas conformaciones ideolgicas, de estas otras formas de conciencia que se desarrollan en cada momento de la produccin y reproduccin del sistema social. Tiene que partir de ellas, para destruirlas.

 



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