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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2018

Cuatro pelculas de Ingmar Bergman para reconciliar a los escpticos con el maestro solemne

Ignasi Franch
El diario


- Se cumplen 100 aos del nacimiento del director sueco y rescatamos cuatro propuestas moderadamente atpicas para escpticos y aficionados

- Hay cuentos oscuros, cuentos luminosos, viajes psicolgicos con aires surreales y un drama histrico sobre los inicios del nazismo

Tres personajes de 'El rostro', una de las obras ms gozosas del realizador sueco

Ingmar Bergman (Suecia, 1918) ha sido alzado como uno de los grandes creadores del sptimo arte. Ttulos como El sptimo sello, Fanny y Alexander, Fresas salvajes o Persona suelen aparecer en listados que intentan recoger las mejores pelculas de la historia. El cineasta tambin ha sido parodiado con ms o menos cario (vase Torremolinos 73) y se ha convertido en un paradigma de autor plomizo.

En ello, comparte destino con otro de los grandes existencialistas del cine moderno, Michelangelo Antonioni (quien, curiosamente, muri el mismo da que el sueco). Todo ello, a pesar de que la inmensa mayora de obras de Bergman son de carcter narrativo, claras e incluso breves.

Ciertamente, Bergman fue un cineasta con tendencia a la gravedad. Sus ficiones a menudo incorporaban consideraciones sobre la mortalidad humana, el paso del tiempo o la duda de creyentes y escpticos ante el silencio de Dios. A grandes rasgos, el realizador combinaba temticas propias del dramaturgo Henrik Ibsen (los encajes y desencajes del individuo dentro del colectivo, los conflictos entre el deseo y la conveniencia social) con el tremendo pesimismo del filsofo Arthur Schopenhauer.

Los duchos en Bergman recordarn ms de un dilogo solemne, reflexivo, sobre la naturaleza humana, la fe o la ausencia de esta. Y habrn sido sacudidos por algunos momentos de contencin emocional extrema que derivaban en abruptos estallidos de violencia verbal.

La capacidad de los personajes para pronunciar frases terribles en una aparente calma, con crueldad glacial, puede ser una de las caracterstica ms peculiares, a ojos mediterrneos, del mundo bergmaniano. Un mundo donde abundan los exmenes a las complicaciones y decepciones de la vida matrimonial. An as, Bergman tambin trabaj el humor. Por ejemplo, en El ojo del diablo, donde Lucifer se muestra atormentado por la insoportable bondad de una doncella.

El realizador sueco (a la derecha) durante el rodaje de 'Como en un espejo' SVENSKA FILMINSTITUTET

Entre las imgenes ms perdurables de las cosmovisin bergamiana est la abundancia de relojes que representan el paso del tiempo y la mortalidad que acecha. Por no hablar de aquella partida de ajedrez con la que un personaje de El sptimo sello intentaba aplazar el momento de su fallecimiento.

Ampliando un poco el tpico, proponemos una lista inevitablemente discutible de cuatro pelculas con las que iniciarse en la obra de Bergman y que se diferencian (siempre hasta cierto punto) de los dramas matrimoniales y las meditaciones existencialistas que se asocian con el cineasta sueco.

Sin duda, podran aadirse otros ttulos: la perturbadora experiencia esttica de El silencio, la investigacin clnica de un asesinato sexual en De la vida de los tteres, el vapuleo a las ilusiones, los deseos y los egosmos de los personajes de Sueos... En la seccin de comentarios de este artculo, cada lector podr recomendar las obras de entrada o de el reencuentro con la cinematografa del sueco.

El rostro: encantadora e irnica mascarada

Engaos, magia y choques entre miedos y racionalismo en 'El rostro'

Una compaa de teatro magntico, de magia, ilusionismo y supuestos poderes sobrenaturales, llega entre sospechas a una pequea localidad. Las autoridades del lugar les dispensan un recibimiento humillante que despierta las iras del silencioso lder del grupo, Vogler. A partir de ah, se desplegar una trama de romances ligeros, resentimientos sordos, engaos e incluso muertes, siempre con un cierto aire teatral.

La historia de nmadas y feriantes puede remitir en algunos aspectos a El sptimo sello, y no deja de plantear temas de calado (como el recelo del cientfico de la ficcin ante cualquier amenaza irracionalista, aunque pueda ser meramente ldica, a su sistema de valores). El enfoque, en todo caso, es inhabitualmente juguetn y, a ratos, decididamente vitalista. Bergman se permite rodar una escena ms propia del cine de terror y regala algo poco habitual: un final desbordantemente feliz, aunque no est exento de irona.

El manantial de la doncella: lo buclico y lo brutal