Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-08-2018

La sociedad tranquila

Jaime Richart
Rebelin


En ese informe que peridicamente Naciones Unidas publica acerca del ndice de felicidad de los pases del mundo, Espaa ocupa el puesto 36. El primer pas, Finlandia.

Y cules son las caractersticas y por tanto lo motivos por los que Finlandia figura el primero en el podio? Cada cual puede hacer sus deducciones, pero lo cierto es que sociedad finlandesa es una de las ms igualitarias.

Hay otros factores a tener en cuenta, como es la esperanza de vida. En Finlandia 81 y en Espaa actualmente de 82 aos. Pero este dato y el famoso sol son engaosos a la hora de hacer una valoracin global del nivel de satisfaccin de la sociedad espaola. Pues la tasa de longevidad todava es alta gracias a los millones de personas de la sociedad tranquila, y el sol, que empieza a ser excesivo, los abundantes incendios y la falta de humedad pueden ser factores peligrosos no muy a largo plazo. El caso es que el futuro que se perfila para las siguientes, una vez desaparecidas las generaciones entre 65 y 90 aos, no es precisamente muy halageo si no cambian las condiciones generales de vida...

La sociedad tranquila es la sociedad de los jubilados y la del funcionariado. El resto vive desesperado. Pero la desesperacin en este caso tiene dos caras. Una injustificada y otra demoledora. La primera es la de los que teniendo mucho o suficiente no viven tranquilos y duermen mal porque no les basta y quieren ganar ms, a toda costa y a costa de lo que sea y de quien sea. La segunda es la de los que careciendo de todo se pasan la vida buscando trabajo, se domicilian en casa de sus padres o abuelos y, pese a estar ayudados por ellos, viven angustiados. Viven angustiados, porque no consiguen estabilidad, y temen no conseguirla nunca, porque saben que no van a poder formar una familia con dignidad, porque saben que no van a poder comprar nunca una vivienda... porque su triste y nica esperanza est en la herencia del piso de sus padres. As es como vive la mayora de la poblacin en Espaa que no es rica y tampoco pertenece a la sociedad tranquila...

Me sospecho que es el signo de los tiempos, al menos en occidente. Pero aparte la pensin de los mayores y la retribucin regular del funcionariado, ya no hay ms seguridad que la que puedan dar las policas frente a los terroristas. El da a da es incierto para grandes partes de la poblacin trabajadora, lo que le acarrea un estado mental y psicolgico inestable. Son demasiados los que, instalados entre la interinidad y el desempleo crnico viven acosados por la ansiedad o por la depresin.

Espaa, tras ese sol del que presume y tras esa tan a menudo alegra ficticia, respira una decadencia palpable, una imposible creatividad que en el espaol slo aflora fuera de Espaa. Las tres configuran una sociedad triste por dentro, cuya ntima tristreza y frustraciones las compensa con mucho ruido, con mucho bullicio, con mucho ftbol, con muchos toros, con muchas copas y con muchas noticias, la mayora lamentables y moviendo a indignacin.

Es cierto que como contrapartida, ahora cualquiera puede tener un coche aunque sea de tercera mano, que cualquiera puede tener cualquier capricho convertido en necesidad por poqusimo dinero. Pero aun as la masa poblacional principalmente joven, vive una vida absurda, sin esperanza y sin ilusin. Quien no comprenda y acte en consecuencia que la mejor manera de hacer frente a las carencias es no crearse necesidades, vivir ms angustiado. Y en tales condiciones no puede conocerse qu es el sosiego y la serenidad imprescindibles para la sana imaginacin y la creatividad que parecen haberse agotado...

Pues la mayora de los trabajos son penosos pese a la robtica o por culpa de la robtica, y las iniciativas relacionadas con posibles nuevas actividades fracasan en la mayora de las ocasiones porque, estando todo relacionado con la robtica, en ese campo ya no caben ms emprendedores.

Ya s que esos espaoles de trono y de bandera en el balcn o de banderita en la mueca y magras cuentas corrientes, estn pensando que todo lo dicho aqu es derrotista o se corresponde con la leyenda negra que tanto exasperaba al franquismo que deca haba sido cocinada por los enemigos de Espaa. Me da igual. Si Espaa, como se hace o se est ensayando en otros pases del mismo sistema, asegurase a la poblacin juvenil y en edad laboral que vive sin soporte alguno que no sea circunstancial o familiar, su manutencin y una mnima vida digna sin estresarse, se recuperara un estado satisfactorio en la vida general, pues entre la abundancia de alimentos, la abundancia de viviendas vacas y las tecnologas hara superflua y detestable esa ideologa miserable, esa filosofa del mantra: el que no trabaja es porque no quiere. Pues toda persona de normal constitucin orgnica y con una salud normal quiere estar activa. Lo que no significa que haya que confundir el deseo de ser activo con el hecho de afrontar un trabajo obligatoriamente para un tercero, casi siempre penoso y a cambio de un pago inseguro, incierto y miserable...

Sabiendo que un pas como Finlandia es feliz , si la lgica y la racionalidad colectiva al servicio del ser humano fuesen los primeros bienes a abrazar, Espaa, sus empresarios, sus ricos y sus dirigentes ya saben lo que tienen que hacer: esforzarse con sus intereses y sus polticas en seguir las directrices que conducen a crear las condiciones necesarias para el igualitarismo generado pacficamente en Finlandia por vas de una inteligencia colectiva superior. Pues en aquel pas, indudablemente todo el mundo ha de vivir tranquilo. Al menos, sin otra intranquilidad que la que acaso proviene de las relaciones interpersonales, de la soledad o del azar


Jaime Richart, Antroplogo y jurista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter