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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2018

En respuesta a Rolando Astarita
El contenido del valor (I)

Miguel Alejandro Hayes Martnez
Rebelin


Aclaraciones

Hace algn tiempo publiqu aqu en Rebelin un artculo que haca la crtica a algunas formas de interpretar la teora de Marx. Entre los que considero que cometen esos errores que mencionaba est el prestigioso profesor Rolando Astarita. Poco despus recib respuesta suya, a la cual, hasta el da de hoy no me atrev a replicar ms que unas pequeas lneas publicadas en mi blog La Trinchera; quiz guiado por la mxima de Descartes de no ser partcipe de debates tericos, y con la idea de que ser parte de estos es repetir lo que he escrito en artculos anteriores.

Sin embargo, creo que son pertinentes algunas aclaraciones, que amigos y compaeros me sugirieron no dejara de hacer. Con todo respeto al camarada Astarita, aqu va mi respuesta, que si bien lleva su nombre, puede ser dirigida indirectamente a muchos marxistas y sin ms aspiracin, que servir al esclarecimiento, enriquecimiento y la conservacin del pensamiento de Marx.

Volver a leer a Marx

Habra que empezar recordando algo, y es la propia existencia de la diversidad en el debate. Como dijo un sabio, si se me permite parafrasearlo de cierto modo: un texto muere cuando termina de ser escrito; as la propia existencia individual, poca, lugar, necesidades propias del lector -y otras variables-, harn que cada cual haga de lo ledo un mundo diferente.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que Marx es lo que define Foucault como un autor (Ver Qu es un autor?) (1). Segn este, la obra de Marx es tal, que es iniciadora de discurso, al que si se acude, se regresarn con interpretaciones, que pudieran remover todo el campo de la anteriormente interpretado.

Es por eso, la propia riqueza y diversidad de la subjetividad individual, sumado las caractersticas como autor de Marx, que hacen que ir a l se haga un hecho tal que genere diversos paradigmas. As, encontramos desde un marxismo inclinado hacia los manuscritos (marxismo occidental), otro que refuerza una interpretacin basada en La lgica de Hegel (Lefebvre, Garaudy y seguidores), otro que se inclin a interpretaciones permeadas por La fenomenologa de Hegel (estructuralismo francs), y otras tantas corrientes. Cada una, ha ido, ha bebido, con sus propias capacidades, pocas, preguntas, contextos, en busca de un Marx, y de seguro, todas han aportado algo al marxismo.

Con lo anteriormente expuesto, lo primero que afirmo, es que an no existe esa lectura definitiva -entendida como las posibilidades- que haya agota a Marx. Mientras su obra este, hay ah un autor esperando. Es por eso, que defiendo aqu el derecho y el deber de la lectura responsable de Marx. Y si la ma, difiera de la hasta ahora aceptada de su economa poltica, y no existe esa lectura definitiva, es necesario entonces, si alguna es superior a la otra, la comprobacin ser travs de un sometimiento a cuestionamiento.

De la misma manera en que Lefebvre demuestra la superioridad de la dialctica sobre la lgica formal (2), porque la primera es capaz de reconocer sobre qu versa la segunda, definir sus lmites, y pensarse as misma dentro del espectro del pensamiento; de la misma manera que su dialctica trascenda en los debates al estructuralismo, no por oponrsele sino por ser capaz de situar a cada una en su lugar dentro del pensamiento, debe dialogar entonces lo que propongo para entender a la teora del valor de Marx con lo que exponen otros como Astarita.

Cmo enfrentar el debate

Para enfrentar ambas posturas, sera poco serio-y concuerdo con Astarita- estar usando citas. Por eso, dejar fuera de esto todas aquellas frases de El Capital o de las Glosas marginales a Adolph Wagner. Con el uso de estas, solo se cae en la incomodidad de estar repitiendo, de sacar de contexto, de significado, o simplemente de quedar atrapado en una estructura de lenguaje, donde, terminan por quedar frases que encajan para demostrar una u otra postura, al ms puro estilo del dilema kantiano: esta vez, a base de citas, se pueden demostrar dos interpretaciones opuestas de Marx, dos verdades.

Como respuesta a esa situacin, prevista antes por Descartes, aquel recomend aferrarse a alguno de los caminos a elegir siempre que hubiera que escoger entre dos verdades, porque siempre llevaran a un resultado (Ver El discurso del Mtodo). Evidentemente, entender el valor como Astarita-y toda la tradicin clsica de la Economa poltica posterior a Marx- ha conformado toda una escuela; por otro lado, la forma que defiendo igual conduce a toda una forma de pensar el valor. Por lo que la solucin cartesiana no es muy viable.

Pero como tal cosa es un dilema kantiano, y esto solo vio solucin en Hegel, es en l, donde se halla una salida a tal conflicto al pensar. Para este, el problema que Kant adverta, era que intentaba unir dos identidades del pensamiento ya construidas, esquema dentro del cual, no eran reconciliables. Cambiar eso, era cambiar las identidades, pero como estas eran hechas por el pensamiento, entonces Hegel advirti, haba que cambiar el pensamiento. Como lo nico que poda cambiar al pensamiento era el propio pensamiento, entonces entendi, que resolver un dilema tal, una paradoja, deba hacerse a travs de un pensamiento que se pensara a s mismo diferente, para que estableciera otros esquemas, y resolver la contradiccin.

Entonces, lleg a la conclusin, de que no se deba pensar en trminos de identidades, sino de relaciones, que deba reconfigurarse el pensamiento basado en relaciones que poco a poco se arman y permiten crear identidades para determinadas relaciones. Ese pensar, solo lo ofrece la filosofa.

De la misma manera que Hegel enfrent al hecho de continuar de manera arbitraria dos verdades paralelas y le dio solucin, donde esas identidades son-en el caso particular que me ocupa- el armazn de citas y argumentos que las rodean, se debe buscar la filosofa que permita pensar a cada una de las teoras, estableciendo las relaciones necesarias para llegar a ese trasfondo filosfico al cual las teoras no deben llegar por s solas, y hallar su trasfondo filosfico. Hay que ver, sobre que teora esta armada cada verdad, es decir, sobre qu sistema de relaciones-determinaciones se construyen estas, para poder encontrar la correcta.

Desconociendo si la postura clsica, se ha pensado a s misma desde una filosofa, es decir, si ha filosofado sobre s misma, entonces, habr que hacerlo y con su peso establecer un pensamiento que revise ambas posturas.

Dada la complejidad de la obra de Marx, lo ms apropiado para analizarla sera usar aquella herramienta que el mismo intent aplicar: la dialctica (la de Hegel), entonces, sobre la base de este, pinsese a Marx. As, buscando su lgica, se podr llegar a discernir y obtener una eleccin entre las dos verdades construidas, a partir de cul es ms coherente, no con citas de Marx, sino con la lgica correspondiente.
No considero que sea necesario establecer una explicacin de por qu esta. Solo recuerdo, que para Hegel, filosofa era igual a lgica, y la lgica de Hegel est recogida en el libro La ciencia de la Lgica. Sobre la base de tal esquema expuesto ah, de construccin relaciones, no de identidades, podemos entonces pensar.

Si se pusiera en duda esto, recuerdo que el armazn lgico sobre el que descansa El Capital es el libro de Hegel.

Antes de continuar, sera oportuno mencionar las posturas. Aunque la crtica versaba en torno a cmo entender el valor, en realidad entre Astarita y yo hay una diferencia terica fuerte: cul es la sustancia del valor. Para l, como para tantos economistas polticos, el valor es la media social del gasto de trabajo en horas para su produccin, donde la sustancia del valor es el trabajo, el trabajo abstracto que se mide en tiempo.

Por otro lado afirmo, que sin dudas el valor proviene del trabajo, pero que ese trabajo-en su magnitud-, no es horas, sino actividad racional, donde el valor de algo va a ser el reconocimiento que la da la sociedad a los resultados de la actividad consciente del hombre, y que este valor va a depender no precisamente de la cantidad de horas que se trabajo, sino cunto la sociedad necesite dicho resultado de la actividad, ya que lo que nos importa a los hombres a la hora de valorar un producto, es cuanto nos sirve para vivir en sociedad, no cuanto se trabajo por l.

Algunas aclaraciones desde la filosofa

Es necesario resaltar cosas propias del pensamiento lgico de Marx. Lo primero, es que la dialctica, proviene de una tradicin racionalista, de la que Hegel es parte. Marx, se cuestiona ciertas inversiones en las teoras polticas y de la historia de Hegel, pero asume su lgica. Luego la usa, para con todo ese esquema, explicar la sociedad, y en eso radica su materialismo, en salir de ese mundo de las ideas, y entrar a explicar algo ms terrenal. Con esto, Marx creaba un arma de doble filo: un materialismo filosfico basado en un esquema dialctico, creando confusiones que persisten hasta hoy.

Lo primero que habra que empezar por aclarar es que las categoras de la dialctica, recogen relaciones, y que tales categoras no existen propiamente (su contenido). Cada una de ellas, es una esfera, un conjunto de determinaciones (relaciones), donde lo importante no es lo que contiene la esfera, sino esas relaciones que la conforman, cosa que tiende a confundirse mucho, atribuyndole a la identidad alrededor de cual se form la esfera, las propiedades de esta.

Por ejemplo, resumiendo, la clase social, es una construccin de relaciones que hacemos sobre un conjunto de hombres para establecer una identidad sobre ellos (burgueses, etc.). Sin embargo, terminamos por atribuirle esa identidad de las relaciones (clase) a los elementos (hombres que la conforman), llegando a pensar que el hombre piensa como si fuera toda la clase, y no simplemente como el ser individual determinado por esas relaciones que es. Este error tan comn, solo nos muestra, que las relaciones que la dialctica construye alrededor un elemento como caractersticas propias de este (Ver Cul deber ser el comienzo de la Ciencia?) (3),terminan por pensarse que es algo del elemento. Otro ejemplo puede ser el valor de uso, relaciones de utilidad, pero terminamos por llamarle valor de uso a las cosas-mercancas alrededor de las cuales se establecen esas relaciones de valor de uso.

Lo que sigue, es que tales categoras son elementos del pensamiento abstracto (todo pensamiento), sin ms contenido que el propio pensamiento. Quien crea que una categora tiene como contenido lo que la dio a origen, est incurriendo en un error de positivismo, ya que tal, y como explica Hegel, el comienzo de la ciencia, en el mismo momento en que se construye una categora esta est sujeta a idealizaciones permeada por los sentidos. Su contenido, no fue lo que la engendr, sino ese propio pensamiento.

Todo eso nos conduce a pensar un elemento sin el que no se puede leer a Marx (el valor): las categoras de la dialctica, son abstracciones con estructura de relaciones, cuya contenido es el propio pensamiento.

Con esto, se ahorra uno muchos errores. El primero, es pensar que por ejemplo, que el valor est ah, en el mundo y que ese reconocimiento es a algn contenido de la cosas (horas en este caso), sin ver que es el reconocimiento por las relaciones entre hombres conscientes, permeado por factores culturales entre otros. Es decir, el valor no es propiamente una cosa que est ah y que Marx descubri, decir esto es confundir las relaciones alrededor con la cosa propiamente (como mencion anteriormente). Tal comportamiento pertenece al campo de las ciencias naturales. La dialctica, se basa en construir una serie de abstracciones sobre relaciones (no identidades previas) para explicar un fenmeno, en el caso del valor: el cambio, la interaccin de los seres humanos en cualquier sociedad para obtener lo necesario para reproducirse. El valor (relaciones), tiende a confundirse con la cosa-mercanca alrededor de la cual se construyen sus relaciones de valor.

Por lo que lo primero para entender la categora valor, es saber, con toda certeza, que no es algo que se encuentra, que no se le encuentra el valor a las cosas, o se descubre que las cosas tienes valor, sino que es un elemento explicativo, una herramienta de anlisis, una categora sin ms contenido, que el que tiene cualquier categora: el pensamiento. Por lo que me atrevo a afirmar, que a las relaciones de reconocimiento, la forma que encontramos de explicar ese reconocimiento, que sea mayor o menor, es establecindolo y pensndolo como valor, donde lo que nos importa a la hora es teorizar solamente que hay relaciones humanas detrs. Al los hombres intercambiar, no buscamos una identidad fija, un principio para darle contenido al cambio (horas por ejemplo), sino simplemente una ventaja en esas relaciones de reconocimiento, y eso es lo que intenta recogerse en una categora.

Algo tan sencillo, como aplicar el principio de las relaciones, a la sociedad, y a esas relaciones punto de partida de la teora, y como parte de dar continuidad a la tradicin de la Economa Poltica Clsica, se adopta el trmino de valor. As el valor es: relaciones conscientes de reconocimiento a los resultados de la actividad humana.

Cosa esta, se contrasta con un pensamiento que sita el valor cmo resultado de una media social de gastos de trabajo, que se forma mecnicamente y es el valor de las mercancas. Surge en estos, una identidad fija, un encasillamiento dentro de una forma para definir una categora, y cuyo contenido afirman que es la cantidad de horas de trabajo medias claro.

Hasta aqu, va en contradiccin la teora que cuestiono con un punto clave del pensar dialctico: romper las identidades como punto de partida, y entender que el contenido del pensamiento, es el propio pensamiento, y este que nos servimos de este para explicar relaciones entre hombres, no para con esas categoras pensar que descubrimos cosas que haba que descubrir en la naturaleza, como es el caso del valor.

Hay quien dice que el pensamiento tiene otro contenido (la existencia fsica que est reflejando), pero eso ya es positivismo.

Resumiendo hasta aqu

El primer error que se advierte en muchas interpretaciones a Marx, entendido desde la dialctica hegeliana, es confundir al ser determinado, la esfera de determinaciones que se construyen mentalmente alrededor del ser con el ser propiamente. Esto es, confundir las relaciones de valor, con el objeto que porta esas relaciones. De ah deriva, que se busque un fundamento-contenido, dgase sustancia en l, sin comprender que su nico contenido son esas relaciones conscientes, racionales (pensamiento).

Por otro lado, permite concluir cmo se ha pensado que el contenido de dichas categoras, est en las cosas: el valor es algo que qued plasmado sustancialmente en las mercancas, cuando es solo las relaciones que los hombres tienen conscientemente alrededor de estas.
Este es el primer error que separa Hegel al explicar las determinaciones del ser. Parece que se sigue cometiendo por marxistas.

Hay mucho debate respaldado en citas, pero recuerdo que la idea que busco es pensar en los trminos filosfico a los que Marx se adscriba, y desde ah buscar la categora valor. Ms adelante, se podrn ver las categoras que se usan y citas, pero antes hay que pasar por el soporte filosfico.

Bibliografa

1. Foucault, Michel. What is an author? Critical Theory since 1965. Florida : Hazard y Leroy Searle, 1966.

2. Lefebvre, Henri. Lgica Formal lgica dialctica. Madrid : Siglo XXI, 1970.

3. Hegel, Federico. Cul debe ser el comienzo de la ciencia. La ciencia de la lgica. s.l. : Ediciones Solar, 1982.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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