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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2018

Fidel: si tuviera el privilegio de vivir otra vez mi propia vida

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


pero puedo a la vez asegurarles, que toda mi vida luchara con idntica pasin por los mismos objetivos por los que he luchado hasta hoy.


Fidel tena 50 aos cumplidos cuando en el discurso de constitucin de la recin electa Asamblea Nacional del Poder Popular, pasaba revista a mltiples acontecimientos de la historia revolucionaria y reflexionaba sobre el papel del pueblo cubano, sobre determinados aspectos internacionales, y a la luz de la historia conocida apuntaba criterios sobre el ejercicio del poder y su reflejo en la constitucin de la Repblica que haba sido aprobada por el pueblo.

Tal vez sea conveniente, en este su cumpleaos 92 y el segundo en su ciclo de siempreviva, apuntar apenas unas pocas de las ideas entonces expresadas, entre las cuales las referidas al pueblo, como protagonista omnipresente de los acontecimientos histricos, cobra una dimensin decisiva. Y en esto era coherente con su visin de siempre. Cuando en el juicio por el asalto al Cuartel Moncada el Fiscal le cuestionaba sobre recursos con los cuales pensaba sostener el levantamiento armado, Fidel le ripost: Con el pueblo. S yo tengo fe en el pueblo. Con el pueblo cont y confi a la hora de iniciar la lucha guerrillera en la Sierra Maestra tres aos despus. Con el pueblo libr las batallas durante todo el periodo revolucionario y el poder lo ejerci con el pueblo en una ligazn indestructible, frente al acoso y las agresiones del poder imperialista y sus aliados grandes y pequeos. Apel al pueblo, con una fe y lealtad infinitas, para librar batallas en lo interno y en el exterior y poner en prctica una solidaridad con otros pueblos como no se haba visto nunca antes en la historia.

He aqu algunas de las ideas desarrolladas por Fidel en su discurso:

El poder es uno, el del pueblo trabajador, que se ejerce a travs de la Asamblea Nacional y de los organismos del Estado que de ella dependen.

El primer acto soberano del pueblo fue la revolucin misma Nuestra Revolucin no la impuso nadie desde fuera, ella se forj en heroica lucha contra la dominacin imperialista y las ms enconadas y feroces agresiones exteriores.

Nuestra Revolucin surgi en el seno mismo del pueblo, concebida y realizada por hijos humildes del pueblo. Nuestra Revolucin naci as de una pequea semilla que hoy se ha convertido en gigantesco rbol; es sueo secular de ayer transformado en hermosa realidad de hoy, voluntad de pueblo convertida ya en un pedazo irreversible de la historia.

Mas, nuestra Revolucin no es fruto exclusivo de nuestras ideas; nuestras ideas mismas son en gran medida hijas del pensamiento revolucionario mundial.

Pienso por ello y he pensado siempre, que cualesquiera que sean los mritos individuales de cualquier hombre, toda manifestacin de culto a la personalidad debe ser radicalmente evitada; que cualquier hombre, no importa qu aptitudes se le puedan atribuir, nunca ser superior a la capacidad colectiva, que la direccin colegiada, el respeto irrestricto a la prctica de la crtica y la autocrtica, la legalidad socialista, la democracia y disciplina partidista y estatal y la inviolabilidad de las normas y las ideas bsicas del marxismo-leninismo y el socialismo.

Un da, al conmemorarse precisamente el XX Aniversario del Moncada, dije: el hombre muere, el Partido es inmortal. Hoy deseo aadir: ningn hombre puede estar por encima del Partido; la voluntad de ningn ciudadano ha de prevalecer jams sobre la de millones de sus compatriotas; ningn revolucionario es ms importante que la Revolucin.

El ejercicio del poder debe ser la prctica constante de la autolimitacin y la modestia.

Como se puede apreciar, en breve espacio de tiempo han tenido lugar profundas transformaciones institucionales. Con la constitucin de esta Asamblea Nacional, la eleccin del Consejo de Estado, su Presidente y vicepresidentes, y la designacin del Consejo de Ministros, concluye en lo fundamental este histrico proceso de institucionalizacin de nuestra Revolucin.

Nadie es capaz de calcular la fuerza y la decisin que las ideas justas pueden generar en el espritu del ser humano.

Por mi parte soy, queridos compaeros, un incansable crtico de nuestra propia obra. Todo pudimos haberlo hecho mejor desde el Moncada hasta hoy. La luz que nos indica cul pudo haber sido la mejor variante en cada caso es la experiencia, pero ella desgraciadamente no la poseen los jvenes que se inician en el duro y difcil camino de la Revolucin. Sirva esta, sin embargo, para aprender que no somos sabios y que ante cada decisin puede haber tal vez alguna superior.

Y como palabras finales, como axioma poltico, un juicio que quizs sirva para meditar sobre las mltiples variantes que estn presentes a la hora de afrontar las realidades y las circunstancias para la toma de las mejores decisiones. Claro que los actos y decisiones de Fidel al frente de un pequeo pas con recursos limitados y enfrentado a enemigos colosales no fue tarea fcil, y solo le cupo la gloria de actuar como un Ssifo de la poca que le toc vivir, dispuesto a empujar la roca hasta la cima, y lograr, lo casi imposible, que la roca permaneciera en la cima y con ello burlar la condena decretada por los poderes imperiales. Fue la compaa del pueblo y su lucha junto al protagonista principal de esta historia de la Cuba revolucionaria las que hicieron posible el milagro.

Dijo Fidel entonces: Si tuviera el privilegio de vivir otra vez mi propia vida, muchas cosas las hara diferente de como las hice hasta hoy, pero puedo a la vez asegurarles, que toda mi vida luchara con idntica pasin por los mismos objetivos por los que he luchado hasta hoy.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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