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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2018

Votos & Ley Aborto en Argentina
#SerLey: reflexiones y aprendizajes sobre la lucha por la legalizacin del aborto en Argentina.

Fernando Muoz-Mio
Rebelin

Una mirada sobre la coyuntura desde Ecuador (9 de agosto de 2018).


Los resultados de la votacin sobre la Ley de interrupcin voluntaria del embarazo en el Senado argentino no resultan sorprendentes para quienes hayan estado siguiendo la evolucin de la intencin de voto y los debates legislativos que despert esta temtica. Tampoco lo son para quienes reconozcan, en alguna medida, el peso de un sistema patriarcal altamente atrincherado en las sociedades latinoamericanas y los rasgos cada vez ms evidentes del retorno pblico y visible de actores polticos ultraconservadores que desde consignas religiosas, familiaristas, pseudocientficas y particularistas buscan incidir en la poltica pblica y las discusiones polticas.

A pesar de que este desenlace representa que la propuesta de ley no podr discutirse hasta el ao prximo, en trminos polticos significa nicamente la pequea postergacin de un proceso que es irreversible, no slo por el estrecho margen por el que la posiciones conservadoras se impusieron, sino porque esta lucha se ha adueado de la calle, de la opinin pblica y, en ese proceso, ha construido redes nacionales y transnacionales que en un esfuerzo solidario y sororo estn apuntalando una lucha que ha adoptado un carcter abiertamente regional. Este ltimo elemento adquiri cuerpo en las ms de 65 ciudades donde se convocaron los pauelazos, es decir las manifestaciones de apoyo al proceso que tomaron como referente el icnico pauelo verde argentino (Pauelazo mundial: manifestaciones en decenas de pases por aborto legal en Argentina. La Izquierda Diario, 6 de agosto de 2018).

El conjunto de estas caractersticas es la que nos permite secundar las palabras del senador Fernando Pino Solanas, el ms anciano de los legisladores de la Cmara de Diputados de la Nacin Argentina, que, con una claridad absoluta, afirm en su intervencin que la legalizacin del aborto: [s]er hoy o maana, pero serᅔ (Ser hoy o maana, pero ser: un discurso para seguir luchando por la despenalizacin del aborto. Verne. El Pas, 9 de agosto de 2018).

Esta auspiciosa circunstancia, que claramente representa una victoria para la lucha feminista latinoamericana, debe movilizar en todos nosotros ciertas reflexiones urgentes sobre los alcances y lmites que ha tenido hasta el momento la lucha por la legalizacin del aborto en Argentina, especialmente a la luz del reinicio de la contienda por la legalizacin/despenalizacin del aborto en Ecuador, ahora con el carcter de Campaa por el aborto libre, legal y seguro.

Lo que sigue a continuacin son ciertas reflexiones personales que distan mucho de ser palabra final en el estudio de la cuestin y que se inscriben, ms bien, como un anlisis de coyuntura mediado por lecturas y discusiones colectivas del proceso poltico. Para ello, se plantea revisar las fortalezas y desafos que encierra este proceso, los cuales podran resumirse en tres grandes cuestiones: a) la forma especfica que adopt el sujeto poltico de esta lucha y sus lgicas de articulacin, b) las dificultades de la arena parlamentaria producidas por las contradicciones entre representacin y representatividad, y c) la fortaleza de los discursos y prcticas neoconservadoras en el campo de disputa. Finalmente, se presentarn ciertos cuestionamientos generales sobre las urgencias que encierra la lucha por la legalizacin y despenalizacin del aborto en Amrica Latina.

Como se sugiri anteriormente, el proceso que ha conducido a esta votacin, a pesar de ella o incluida aquella, es una importante victoria para el movimiento feminista latinoamericano, ya que ms all de sus contratiempo o altibajos ha logrado no slo publicizar sino politizar los problemas sociopolticos que subyacen a la interrupcin voluntaria del embarazo, entre los que se encuentran: la tutela disciplinaria de los sujetos masculinos y el Estado sobre los cuerpos femeninos y feminizados, el componente de clase presente en las luchas por el aborto, la autonoma femenina para decidir sobre sus cuerpos, la diferencia entre discursos sostenidos en la libertad y aquellos sustentados en los derechos, la importancia del tratamiento tcnico y cientfico de la demanda, el peso de las instancias eclesiales y de la moral conservadora, el papel de los hombres en la contienda por el aborto y la lucha feminista, entre otros tantos.

El poner estas cuestiones bajo el debate pblico ya es ganancia cuando rompe los tabes sociales que tradicionalmente se ciernen sobre las problemticas vinculadas a la sexualidad y a la corporeidad en general, y, ms todava, cuando esta lucha particular ha sobrepasado los umbrales del particularismo que muchas veces le caracteriza. Este elemento es fundamental puesto que es el que, desde una humilde perspectiva, representa el mayor avance puesto que implica que la lucha por el aborto ya no es una causa exclusiva de la mujer.

No es gratuito que se plantee mujer en singular, ya que cuando se dice que la victoria de esta lucha es que ha sobrepasado los lmites de su campo original no slo se hace referencia a que ahora en ella pueden participar hombres y mujeres indistintamente, sino que su sujeto poltico ya no es una mujer genrica abstracta, que en lo concreto adopta la forma de la mujer privilegiada: blanca, adulta, heterosexual y pequeoburguesa, sino que ste tambin es el de las mujeres diversas: mestizas, acomodadas y populares, heterosexuales y homosexuales, rurales y urbanas, nias, jvenes y adultas, etc.

Esta situacin favorable es producto, sin lugar a dudas, de un entendimiento complejo y asentado del contexto social, en donde, ms que tericamente, la interseccionalidad que defienden los feminismos contemporneos se manifiesta como una realidad inscrita en la carne, es decir en la cotidianidad de la concurrencia simultnea de diferentes matrices de dominacin. El comprender la complejidad social incluso con las zonas grises que muchas veces no se quiere reconocer, entre las que se encuentra, por ejemplo, la presencia vigorosa de una poblacin mayoritariamente religiosa que esgrime moralidades altamente conservadoras, sirve de asidero a la realidad y a la posibilidad de una lucha poltica efectiva, ya que no se parte del idea del mundo como debiera ser o quisiramos que sea sino del mundo como lo que ahora es y en la posibilidad de lo que pudiese ser.

Ciertamente, un gran victoria es que en la Campaa Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina no se impusieran las posiciones sectarias y las dinmicas separatistas, sino que en ella primara el ejercicio del dilogo de las diferencias y diversidades y la articulacin de las equivalencias, lo que en suma es lo que caracteriza el ejercicio poltico. La particularizacin y segmentacin de la lucha es, por el contrario, muchas veces un ejercicio anti poltico.

Es necesario detenerse en este componente, puesto que es importante reconocer que gran parte de los alcances que ha logrado a este momento la plataforma es causa de este proceso de trabajo coalicional, en donde la exclusin de los sujetos no ha sido la norma sino la excepcin. La forma que adopt la plataforma de la campaa es un ejemplo de ello, ya que sta se construy como un espacio diverso de mltiple confluencia de actores colectivos e individuales en donde empataron aquellos establecidos (es decir los que histricamente han impulsado el objetivo del aborto) con aquellos actores nuevos (lo que es decir agentes vinculados recientemente a la causa), y en donde no han predominado agendas particulares sino una agenda construida colectivamente con objetivos puntuales.

A pesar de que en esta lucha los grandes protagonistas han sido los colectivos identificados como feministas y de izquierdas, la diversidad de actores que se han vinculado a este proceso no se agota en aquellos, puesto que tambin han coincidido espacios que no se reconocen como feministas y se identifican ms bien con la centroizquierda, la socialdemocracia y el liberalismo progresista. As, por ejemplo, adems de organizaciones feministas, en la plataforma han confluido partidos polticos, grupos juveniles, espacios de catlicos comprometidos con el derecho a decidir, viejos movimientos sociales, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil, intelectuales, constructores de opinin pblica, etc.

Empero lo dicho, no debe pensarse que la confluencia de actores diversos empata directamente con un protagonismo compartido, es decir con la posibilidad de que las distintas individualidades usufructen de la plataforma, sino ms bien responde a la necesidad de construir liderazgos y voceras colectivas en donde lo que predomine no sean los discursos particularistas sino el fortalecimiento del objetivo comn. La inclusin de actores diversos, y eso lo ha demostrado el caso argentino, no significa la sumatoria de demandas particulares, sino la construccin de demandas abarcadoras que apelen a un sujeto poltico amplio.

La consigna de la campaa da cuenta de ello, ya que cuando se enuncia que lo que se quiere es: Educacin sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir., queda claro que adems del objetivo de defender de la inherente capacidad de las mujeres de decidir sobre su cuerpo y sexualidad, lo que se impone es, sobre todo, el imperativo de prevenir la muerte de mujeres por procedimientos inseguros, acreditando que entiende que aquellas que se someten a intervenciones clandestinas son precisamente las ms vulnerables y marginadas por motivos de clase, edad y/o etnia.

En ello tambin se evidencia la vital diferencia entre un discurso sostenido en la libertad y aquel sustentado en los derechos, ya que mientras el primero demanda algo a partir de un valor supuestamente esencial y universal, el segundo reconoce que, dado que la libertad no es igual para todos y se encuentra condicionada a los especficos contextos, su misin fundamental es igualar las condiciones para el ejercicio de la demanda, abandonando la ingenuidad de un esencialismo simplista. Por eso: tener la libertad de no es lo mismo que tener el derecho a.

Ahora bien, todas estas potencialidades y aportes de la lucha poltica por el aborto en Argentina deben complementarse y sopesarse junto con dos importantes limitaciones que, a mi opinin, han condicionado el desarrollo de la lucha en general y el tratamiento de la ley en particular: la composicin de los cuerpos legislativos y el carcter conservador de la sociedad. Ms all de los resultados en s mismos, como puede verse en los cuadros que acompaan esta reflexin, la composicin y votacin de la Cmara de diputados y la del Senado de la Nacin Argentina dan cuenta de varios elementos de importancia como: la no necesaria equivalencia entre un carcter ideolgico partidista y/o coalicional con una posicin favorable al aborto, la variacin de la votacin por el sexo de los legisladores, la importancia de los partidos locales y minoritarios, etc.

Cuadro No. 1: Nmero de votos y porcentaje de votos en la Cmara de Diputados y el Senado de la Nacin Argentina[1]

 

TAMAO

SI

NO

ABS

AUS

#

%

#

%

#

%

#

%

Cmara de los diputados

257

129

50,19

125

48,64

1

0,39

1

0,39

Senado

72

31

43,06

38

52,78

2

2,78

1

1,39

Fuente: Cmara de Diputados de la Nacin Argentina y Senado de la Nacin Argentina.

Elaboracin del autor.

Sobre el primer punto, vale considerar que dado que en Argentina los principales actores del sistema poltico son bloques coalicionales amplios, en ellos reside una diversidad ideolgica que con dificultad puede ubicarse en un continuum izquierda-derecha. A pesar de ello, se puede observar con mayor facilidad que las fuerzas pertenecientes al bloque gobernante neoliberal (Cambiemos) se inclinaron mayoritariamente por el voto negativo, mientras que el bloque nacional popular y principal opositor del gobierno (Frente para la Victoria PJ) apoy mayoritariamente la opcin positiva. Esto no significa que este ltimo actor tenga mejor consistencia ideolgica sino que ha desarrollado, a fuerza de la movilizacin social y una mejor sintona con el carcter de la contienda poltica debido a su posicin oposicional, una mayor sensibilidad respecto a las causas feministas.

A esta situacin y a este aprendizaje tardo respondera la interesante frase que enunci la ex presidenta Cristina Fernndez, dirigente de este bloque poltico, en su intervencin en el Senado: Vamos a tener que agregarle el feminismo a lo nacional y popular. Nacional, popular, democrtico y feminista (Discurso en el Senado. Cristina Kirchner dijo que "las miles de chicas que se volcaron a la calle" hicieron cambiar su posicin sobre el aborto. El Clarn, 9 de agosto de 2018).

A aquello, valdra sumar el hecho de que el debate poltico sobre el aborto sigue causando escozor en muchas izquierdas tradicionales, cuyo recelo, dogmatismo y anquilosamiento ha conducido, ac y en muchas partes del mundo, a que en sus agendas la lucha feminista sea subordinada como una disputa de carcter menor o de prioridad secundaria, y eso en los casos en que no se la acusa de una perversin pequeoburguesa. Este infausto malentendido ha tenido consecuencias terribles para la tendencia, entre las cuales una de las ms graves es que muchos militantes feministas hayan decidido desdear de las izquierdas. Enhorabuena, como se dijo anteriormente, muchos feminismos contemporneos, entre los que se puede rescatar especialmente el de los mrgenes, el comunitario y el popular, reconocen la convergencia de matrices de dominacin y reivindican su carcter izquierdista, llevando la disputa tambin al interior de los espacios de izquierda.

Cuadro No. 2: Nmero de votos y porcentaje de votos en la Cmara de Diputados y el Senado de la Nacin Argentina, desagregado por bloque parlamentario[2]

 

Cmara de diputados

Senado

 

TAMAO

SI

NO

ABS

AUS

TAMAO

SI

NO

ABS

AUS

 

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

Cambiemos

107

 

42

39,25

65

60,75

0

0,00

0

0,00

25

 

8

32

17

68

0

0,00

0

0,00

41,63

16,34

25,29

0,00

0,00

34,72

11,11

23,61

0,00

0,00

Frente para la Victoria-PJ

66

 

54

81,82

11

16,67

0

0,00

1

1,52

9

 

8

88,89

1

11,11

0

0,00

0

0,00

25,68

21,01

4,28

 

0,00

0,39

12,50

11,11

1,39

0,00

0,00

Argentina Federal

33


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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