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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2018

Las falsedades de la supuesta recuperacin econmica promovida por el pensamiento neoliberal dominante

Vicen Navarro
Pblico


Se est creando la percepcin en los pases del capitalismo desarrollado de que la Gran Recesin -que ha causado un deterioro muy acentuado del bienestar y calidad de vida de la mayora de sus poblaciones- es un hecho del pasado, consecuencia del supuesto xito de las polticas neoliberales que los gobiernos de estos pases han ido aplicando durante este perodo. Estas polticas han consistido en reformas laborales (supuestamente encaminadas a favorecer la flexibilidad de los mercados laborales) y recortes del gasto pblico, incluyendo del gasto pblico social (en servicios pblicos como la sanidad, la educacin, la vivienda social, los servicios sociales, las escuelas de infancia, los servicios domiciliarios, y otros; y en transferencias pblicas, como las pensiones) que se aplicaron para reducir el supuestamente excesivo dficit pblico que estaba ahogando a la economa, como consecuencia de una excesiva generosidad de los derechos sociales que tena que corregirse y revertirse mediante la imposicin de polticas de austeridad.

El supuesto xito de las polticas pblicas neoliberales

Segn los establishment poltico-mediticos que promueven la sabidura convencional en cada pas, estas medidas han tenido un gran xito habiendo recuperado el rigor y la eficiencia de sus economas. Como prueba de ello, presentan indicadores que -segn afirman- reflejan tal recuperacin como, por ejemplo, el aumento del crecimiento econmico y la disminucin del paro. Esta promocin de las polticas neoliberales va acompaada, por lo general, de referencias al supuesto gran xito de la economa estadounidense -mximo referente del pensamiento neoliberal-, que se atribuye a la gran flexibilidad de su mercado de trabajo y a su escaso gasto pblico (el ms bajo, una vez descontado su gasto militar), muy acentuado en el caso del gasto pblico social (responsable de que EE.UU. sea el pas capitalista desarrollado con menor proteccin social). Segn explica la sabidura convencional -de clara sensibilidad neoliberal- este pas, despus del colapso de su economa (de 2007 a 2009 su PIB baj un 4%), recuper, a partir del 2009, su tasa de crecimiento (un promedio de 2,1% anual), lo que provoc un gran descenso del paro, que de ser del 10% pas a ser el ms bajo del mundo capitalista desarrollado, con un 3,8%.

Lo que esconden los indicadores del supuesto xito: el deterioro muy notable del bienestar y calidad de vida de las clases populares

Lo que tales argumentos ocultan o desconocen es que, en gran parte de los pases capitalistas desarrollados, las cifras del paro tienen un valor muy relativo para medir el grado de eficiencia del mercado laboral, pues excluyen a grandes sectores de la poblacin que sufren las consecuencias del gran deterioro del mercado laboral (causado por tales polticas neoliberales), y que no quedan reflejados en la tasa de paro. Este indicador de paro no incluye, por ejemplo, la poblacin que trabaja en situacin parcial y temporal que querran hacerlo a tiempo completo (la poblacin empleada subocupada), un problema grave creado por las reformas laborales. Este sector ha sufrido un notable aumento, alcanzando su mxima expresin en el trabajo precario, muy generalizado hoy en la gran mayora de pases capitalistas desarrollados. En Espaa se habla mucho (con razn) del elevadsimo paro, pero no se habla tanto del elevadsimo nivel de precariedad entre la poblacin empleada. Los contratos ms frecuentes en Espaa son los que duran 15 das y una cuarta parte del total tiene una duracin de 7 das, siendo este el tipo de contrato que ha aumentado ms desde el inicio de la crisis en 2007. Desde que se inici la crisis, casi el 60% del empleo creado ha sido -precisamente- de carcter temporal y parcial.

Otro sector de la poblacin que no se incluye en la tasa final del paro es la gente que ha abandonado la bsqueda de puestos de trabajo por no encontrarlo. En EE.UU., en caso de incluirse este sector de la poblacin, la tasa de paro ascendera a un 7,6%. En realidad, si se sumaran los desempleados, los empleados subocupados y los que se han desanimado en su bsqueda de puestos de trabajo, la cifra de paro ascendera a un 10,9% (17,6 millones de personas). Esta trgica (y no hay otra manera realista de definirla) situacin, muestra las limitaciones de utilizar la tasa de paro como el indicador principal de eficiencia del mercado de trabajo. El xito en la reduccin de la tasa de paro, se ha conseguido a costa de un enorme crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desnimo en el que se encuentran grandes sectores de las clases trabajadores en estos pases, que representan la mayora de las clases populares.

En el pas modelo neoliberal, EE.UU., a estos datos debe sumarse otro factor raramente mencionado cuando se analiza el tema del paro: el elevadsimo porcentaje de la poblacin que est encarcelada. Los presos de aquel pas son 2,2 millones de personas, tres veces superior al promedio de los pases de semejante nivel de desarrollo econmico. Sin lugar a dudas, si el porcentaje de la poblacin encarcelada fuera semejante a la existente en la mayora de pases de la UE, el nmero de personas sin trabajo y que lo estn buscando (as como las tasas del paro oficial) sera incluso mucho mayor que el enunciado en las cifras oficiales de paro. En realidad, la elevada encarcelacin es una de las causas de que el paro aparente ser tan bajo en EE.UU.

Los elevados costes de las reformas laborales y otras medidas neoliberales

En Espaa, la aplicacin de las polticas neoliberales cre un enorme deterioro del mercado laboral espaol. Todava hoy, cuando se asume que la economa se ha recuperado, solo la mitad de los puestos de trabajo perdidos (3,8 millones) durante el inicio de la crisis (2008-2013) se han recuperado. Pero como en el caso de EE.UU., si sumamos a las personas que estn en paro (17%) las personas que estn subocupadas (personas que trabajan a tiempo parcial involuntario) y las que han abandonado la bsqueda de trabajo, desanimados en encontrarlo, la cifra de paro real aumentara a un 28%, es decir, casi el doble.

Repito pues, una observacin que, a pesar de su gran importancia, apenas es visible en los frums mediticos y polticos del pas: el descenso del paro oculta el gran crecimiento del paro oculto, de la precariedad y del desnimo. Esta es la realidad que se desconoce e ignora, y que ha causado grandes protestas populares en todos los pases, canalizadas por los movimientos antiestablishment.

Por qu los salarios no suben -e incluso continan bajando- cuando el desempleo supuestamente se est reduciendo?

Estas cifras reales de personas desocupadas -que no quedan reflejadas en los indicadores de paro- explican que haya una enorme reserva de personas en necesidad de trabajo. Es ms, a las personas que constituyen esta gran reserva de gente buscando trabajo hay que aadir los millones de trabajadores que existen en reserva en pases menos desarrollados, cuyos trabajadores aceptan salarios mucho ms bajos y las condiciones de trabajo mucho peores que en los pases capitalistas desarrollados. De ah que la desregulacin del mercado de trabajo (una de las mayores medidas neoliberales) haya ido acompaada de otra gran medida neoliberal: la desregulacin de la movilidad de capitales (con la globalizacin de las llamadas multinacionales) que est empoderando al mundo empresarial frente al mundo del trabajo. La amenaza del desplazamiento de empresas a pases con salarios bajos es una de las medidas disciplinarias ms comunes hoy en los pases capitalistas desarrollados, en contra de los trabajadores.

Como parte de esta desregulacin del movimiento de capitales se ha promovido la otra cara de la moneda, es decir, la promocin de la movilidad de los trabajadores, favoreciendo la inmigracin como medida para garantizar la disponibilidad de trabajadores que, por la vulnerabilidad asociada a la condicin de inmigrantes aceptan salarios ms bajos y peores condiciones de trabajo.

Estos datos explican que, a pesar del descenso del nivel de paro oficial, los salarios no suban. Si tal cifra de paro fuera real, la clase trabajadora estara ms empoderada en su negociacin con el mundo empresarial, a fin de obtener salarios ms altos. El hecho de que ello no ocurra se debe al enorme debilitamiento de la case trabajadora y del mundo del trabajo, incluyendo sus sindicatos, que se traduce en la enorme disponibilidad de trabajadores potenciales, estn estos dentro o fuera del pas.

La gran debilidad del mundo del trabajo: el objetivo de las polticas neoliberales

Hemos visto as que uno de los principios del pensamiento econmico dominante -el subrayar que el descenso del paro crea un aumento de los salarios no se ha realizado: los salarios no han estado subiendo durante la recuperacin. Antes al contrario, han estado descendiendo. De nuevo, mirando el modelo estadounidense vemos que el trabajador (no supervisor) de EE.UU. recibe hoy un salario que es un 4% ms bajo que en el ao 1972 -hace 46 aos- y ello a pesar de que la productividad de este tipo de trabajador se ha ms que doblado durante este perodo. La riqueza creada por este aumento de la productividad no ha beneficiado, sin embargo, al trabajador, sino a todos los dems que estn por encima de l, desde sus supervisores, empresarios y equipos de direccin, as como a los financieros que manipulan el crdito y especulan con los beneficios empresariales conseguidos por el descenso de los salarios.

Esta situacin se ha dado tambin en las economas europeas, incluida la espaola. En la gran mayora de pases europeos, el crecimiento de la productividad ha sido mayor que el crecimiento de los salarios, realidad que ha estado ocurriendo desde el inicio de perodo neoliberal, a finales de la dcada de los aos setenta del pasado siglo, hasta ahora. En otras palabras, esta situacin ha contribuido a que el PIB de tales pases haya subido ms rpidamente que los salarios (que en muchos pases, como EE.UU., han incluso bajado) (ver: P. Dolack, Flat Wages ZCommunications, 2018).

Lo mismo o peor est ocurriendo en Espaa

En Espaa los salarios han bajado tambin. Ha sido un descenso del 10% durante el perodo de aplicacin mximo de las polticas neoliberales (2008-2014) (afectando primordialmente a las mujeres y a los jvenes), permaneciendo estables (o bajando en el sector privado), perdiendo as capacidad adquisitiva al crecer en menor grado que la inflacin. En realidad, los salarios para los mismos puestos de trabajo, desde 2008 a 2015 descendieron un 12%. Ello ha estado ocurriendo a la vez que la productividad del trabajador (productividad real por hora trabajada) ha ido aumentando mucho ms rpidamente que los salarios. El excedente se ha destinado a incrementar los beneficios empresariales, a las rentas superiores, aumentando con ello las desigualdades, siendo estas ltimas de las ms acentuadas en la Unin Europea.

Como resultado de ello, las rentas del trabajo han ido descendiendo en todos los pases a la vez que las rentas del capital han ido subiendo. En Espaa, este cambio en la distribucin de las rentas ha sido uno de los ms marcados. Como bien dijo en su da el magnate empresarial Warren Buffet, hay una lucha de clases y la hemos estado ganando. Y esta victoria se extiende a todos los niveles, de tal manera que la ideologa del gran mundo empresarial -el neoliberalismo- contina siendo hegemnica en las instituciones polticas y mediticas, a pesar del enorme fracaso de lo que han significado en el quehacer econmico del pas. Ahora bien, la expresin desastre es relativa, pues para el mundo del capital y de sus gestores, la economa ha ido muy bien. Y lo que deseaban, es decir, la disminucin de los salarios, de las expectativas de los trabajadores y el descenso (y, en ocasiones, el desmantelamiento) de la proteccin social, ha sido su gran xito.

Cmo se ha conseguido la victoria neoliberal?

Lo que hemos visto es cmo la aplicacin de las polticas pblicas neoliberales ha debilitado los instrumentos creados por el mundo del trabajo para defender sus intereses, como los sindicatos. Las reformas laborales, por ejemplo, estaban encaminadas a flexibilizar el mundo del trabajo. El trmino flexibilizar quiere decir eliminar los derechos laborales y sociales conseguidos por los trabajadores durante la poca dorada del capitalismo (1945-1980), donde un pacto social se haba conseguido entre el mundo del capital y el mundo del trabajo. De ah que la solucin exigira un cambio poltico, observacin especialmente importante, pues las causas polticas del deterioro del mercado de trabajo se ignoran constantemente, atribuyendo tal deterioro a la automatizacin, a la robotizacin o a cualquier otro elemento, sin tener en cuenta que, a su vez, tales variantes tcnicas son determinadas por el contexto poltico.

Parte de este debilitamiento del mundo del trabajo han sido los cambios en los partidos polticos que haban sido creados por este y que se han ido distanciando de su base electoral, haciendo suyas muchas de las medidas neoliberales que han contribuido a tal distanciamiento. El creciente control de estos partidos polticos (la mayora de tradicin socialdemcrata) por la clase media ilustrada (profesionales de formacin universitaria que desarrollan intereses de clase propios, distintos a los que haba sido su base electoral) explica su renuncia a polticas redistributivas y su conversin al neoliberalismo, tal y como ha ocurrido con los gobiernos Clinton, Obama, Blair, Schrder, Hollande, Zapatero, entre otros. El colapso de la socialdemocracia y otras izquierdas es un indicador de ello.

Es lgico y predecible que los movimientos antiestablishment de base obrera hayan ido apareciendo como respuesta

Esta situacin explica el surgimiento de los movimientosantiestablishment, que protestan por la prdida de la calidad de vida de las clases populares, causada por las reformas laborales, por las polticas de austeridad y por la globalizacin. El abandono por parte de las fuerzas gobernantes de izquierdas de las polticas redistributivas que las caracterizaron en el pasado (aduciendo que eran anticuadas o imposibles de realizar), y su compromiso con el neoliberalismo, fue el responsable del surgimiento de tales movimientos. El establishment poltico-meditico neoliberal atribuye tales movimientos a un crecimiento del nacionalismo, racismo, chovinismo, o cualquier ismo que est de moda en estos centros.

Y cada una de las caractersticas de estos movimientos es respuesta directa al ataque neoliberal. El nacionalismo, por ejemplo, es una protesta frente a la globalizacin. Su antiinmigracin es un indicador de rechazo a la globalizacin del mundo del trabajo, en respuesta a su ansiedad y temor a la prdida su empleo o a la dificultad en encontrarlo. Y su antiestablishment es consecuencia de verlo como responsable de las polticas que les perjudicaron. EnEE.UU., por ejemplo, no hay evidencia de que el racismo se haya incrementado. En realidad, los votantes que hicieron posible la eleccin de Trump en el Colegio Electoral de EE.UU. procedan de barrios obreros en reas desindustrializadas que haban votado a un negro, el candidato Obama, para la presidencia en las elecciones anteriores. Y en 2016, Trump gan por que Clinton representaba al establishment, al ser Ministra de Asuntos Exteriores y mxima promotora de la globalizacin, responsable de las polticas pblicas que haban estado daando a la clase trabajadora.

La demonizacin de las protestas populares antiestablishment

Es caracterstico del establishment poltico-meditico definir como retrgrados y basura social -como hizo la Sra. Clinton- estas protestas de los que se han opuesto a las medidas neoliberales que han daado enormemente la calidad de vida de las clases populares. En realidad, era fcilmente predecible que Trump ganara las elecciones (y as lo anunciamos algunos pocos cuando se iniciaron las primarias del Partido Republicano y ms tarde cuando se eligi el Presidente). Las clases trabajadoras, daadas por tales polticas, estn mostrando su rechazo a los establishments poltico-mediticos. La nica alternativa que hubiera podido ganar a Trump era el candidato socialista Bernie Sanders, que peda una revolucin democrtica, y as lo mostraban las encuestas. La destruccin de la candidatura Sanders por parte del partido demcrata, controlado por la candidata Clinton, fue un elemento clave en la victoria de Trump. Ni que decir tiene que las clases trabajadoras no son el nico sector que presenta tal rechazo, aunque si que son las ms movilizadas por ser tambin las ms perjudicadas. Y lo mismo ha ocurrido en casi cada pas europeo. Des del Brexit en el Reino Unido, al surgimiento de la ultraderecha a lo largo del territorio europeo son sntomas de ello. El abandono del proyecto autnticamente transformador por parte de los partidos de izquierda explica la canalizacin del enfado popular por parte de partidos radicales de ultraderecha.

En Espaa, la aplicacin de las polticas neoliberales de los gobiernos Zapatero primero y Rajoy despus, afectaron muy negativamente al bienestar de las clases populares, que gener el movimiento de protesta y rechazo llamado 15-M, un soplo de aire fresco en el clima neoliberal promovido por los establishments poltico-mediticos del pas, y que cristaliz ms tarde en Podemos. Este partido en poco tiempo se convirti en una de las mayores fuerzas polticas del pas, con un enorme impacto canalizando el enorme enfado y rechazo hacia las polticas neoliberales. Ello previno la movilizacin de la ultraderecha como instrumento de protesta, debido en gran parte a que esta estaba ya en el partido gobernante -el Partido Popular-, mayor impulsor del neoliberalismo (junto con Ciudadanos). De ah que, el compromiso de tal partido con el neoliberalismo sea uno de los mayores obstculos para que capitalice el enfado de las clases populares, por muy nacionalista y antiinmigracin que se presente, como intenta su nuevo dirigente, Pablo Casado. Un tanto parecido ocurrir con Ciudadanos, que est hoy utilizando su nacionalismo para ocultar su neoliberalismo.

La nica salida a esta situacin es que exista una amplia alianza de movimientos sociales y fuerzas polticas que rechacen el neoliberalismo, la globalizacin y la desregulacin de los mercados laborales, as como de la movilidad de capitales y trabajadores a nivel internacional, que ha estado creando un enorme dolor a las clases populares. A no ser que exista este rechazo a las polticas neoliberales actuales, no veo posibilidades de cambio. As de claro.

 Vicen Navarro. Catedrtico Emrito de Ciencias Polticas y Polticas Pblicas. Universitat Pomepu Fabra.

Fuente: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2018/08/16/las-falsedades-de-la-supuesta-recuperacion-economica-promovida-por-el-pensamiento-neoliberal-dominante/



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