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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2018

Facebook y la batalla por nuestro tiempo

Lucas Malaspina y Nicols Rubinstein
La Diaria


La conferencia anual de Facebook para desarrolladores (F8) recibi una previsible atencin especial este ao, en medio de la peor crisis de la compaa. Pero con excepcin de la apertura de Mark Zuckerberg, el evento sigui su propia agenda. Un dato indicativo de que los cambios recientes en las polticas de privacidad -incluida la adopcin del protocolo europeo GPDR- tienen un alcance superficial, aunque nada de esto permiti revertir la cuesta arriba de la compaa tras el escndalo de Cambridge Analytica. Un anlisis de los nuevos anuncios a la luz de los debates ms actuales sobre los usos de las tecnologas, que involucran a otros gigantes como Google y Apple.

Time well spent -de traducibilidad mltiple: tiempo bien gastado, bien usado o bien invertido- es un concepto promovido por Tristan Harris, quien paradjicamente ostent el ttulo de diseador tico en Google y abandon la compaa en 2016, en aras de combatir la crisis de atencin digital provocada deliberadamente por los gigantes de Internet y las nuevas tecnologas. A estos efectos cre una fundacin llamada Centro por una Tecnologa Humana, escribe artculos, imparte charlas TED, organiza actos y otros eventos, mientras sus seguidores se multiplican en todo el mundo -lo que se dice todo un militante (no slo) 2.0. Entre sus laderos se cuentan otros renegados como el ex asesor de Facebook Roger McNamee, en sintona con las impactantes declaraciones que en su momento hizo Chamath Palihapitiya, otrora importantsimo ejecutivo, cuando confes su arrepentimiento por contribuir a desarrollar una herramienta que est desgarrando el tejido social.

En enero de este ao, casi una eternidad antes del affaire Cambridge Analytica, Zuckerberg utiliz el eslogan pergeado por sus detractores para fundamentar un cambio de orientacin en su plataforma -que ya vena siendo sacudida por su responsabilidad en la difusin de las famosas fake news. Se trat de un gesto genuino o de una apropiacin cnica con fines espurios? Ante una creciente sensacin de aburrimiento, hasto y hasta culpa que se apodera de nuestra experiencia digital, los nuevos algoritmos pretenden favorecer las interacciones significativas, reemplazando criterios puramente cuantitativos. El objetivo no es otro que retener a los usuarios. Las medidas dirigidas a aplacar la desconfianza hacia las polticas de privacidad tambin deben ser entendidas en esta clave. La diferencia con la propuesta de Harris es sutil pero gigantesca. Segn la publicacin especializada The Verge, este promete ser el prximo gran debate en el mbito de la tecnologa.

Lo que se viene

Las crecientes reservas de los usuarios sobre Facebook se vieron traducidas ya en importantes consecuencias econmicas. Es que en el segundo trimestre de 2018 la cantidad de usuarios mensuales activos subi en ese perodo un 11% hasta alcanzar los 2.230 millones, menos de los 2.250 millones esperados. Con esos malos resultados sus acciones de la compaa cayeron casi un 19%: fue la peor jornada desde que juega en la Bolsa.

Bajo esta luz podemos considerar la lista de novedades difundida a partir de F8, la conferencia anual dedicada a exponer los proyectos de innovacin ms audaces y las nuevas perspectivas de negocios, que tuvo lugar en abril. En algunos casos, se trata de recortar distancia a la competencia en rubros donde Facebook corre con desventaja. Se viene otro caso Snapchat? Sus creadores se negaron a ser absorbidos por Zuckerberg, tras lo cual su aplicacin se vio aplastada mediante la imitacin de sus originales stories primero en Instagram (que pertenece a Facebook), luego en Facebook, y finalmente en WhatsApp (que tambin pertenece a Facebook).

WhatsApp permitir conferencias, buscando ganar terreno en un ambiente corporativo donde corre de atrs contra Skype y Google Hangouts, adems de unir familias y amigos dispersos por el globo. Tambin en este sentido, pero ms impresionante, es la incursin en el mundo de las citas.

All el liderazgo pertenece a Tinder, que tambin es dueo de la pujante OkCupid, entre otros jugadores relevantes como Bumble, Happn o Badoo. La apuesta de Facebook Datings se valdr significativamente de la cuantiosa informacin que posee de los usuarios, pero el objetivo no es derrotar a Tinder, en ese caso podra haberla comprada o imitado: la apuesta de Zuckerberg ser por la generacin de relaciones de largo plazo. Muchos dicen que se inspira en una app menos conocida, llamada Hinge. En Facebook Datings, como en Hinge, parece que los solteros podrn iniciar conversaciones no simplemente diciendo hola, sino comentando un elemento de perfil especfico.

En cuanto a la privacidad, dicho sea de paso, el principal anuncio haba sido anticipado en ocasin del control de daos efectuado semanas atrs, sobre la posibilidad de eliminar el propio historial. La funcin es accesible con un simple botn, aunque existen serias dudas respecto del grado de realidad de esa eliminacin: ha adquirido estado pblico la existencia de shadow profiles hasta para personas que nunca abrieron una cuenta.

En otro orden, un rediseo de Messenger para hacerla ms simple y gil apunta a facilitar la interaccin entre usuarios y empresas, las cuales de hecho podrn empotrar una pestaa de la aplicacin directamente en sus propios sitios web. Instagram incorpora ms interaccin con otras aplicaciones como Spotify y nuevos efectos de realidad aumentada. El lanzamiento del dispositivo Oculus Go apunta a masificar el mercado de la realidad virtual, digamos, buscando imitar la asociacin del producto a la marca como logr en su momento Apple con iPod y iPhone. Oculus abre nuevas vetas de recoleccin de datos: permitir ver Netflix y otros eventos, adems de explotar el universo gamer, marcadamente consumista.

Otras aplicaciones se acercan an ms al nuevo objetivo de interaccin significativa que, siguiendo al padre del marxismo ruso Georgi Plejnov (El propagandista comunica muchas ideas a una sola o a varias personas, mientras que el agitador comunica una sola idea o un pequeo nmero de ideas, pero, en cambio, a toda una multitud), intenta ser ms propagandstica que agitativa en lo que respecta a la experiencia del usuario. La funcin Watch Party permitir observar videos, incluyendo transmisiones en vivo de eventos deportivos y culturales, en forma simultnea por parte de grupos cerrados. Como juntarse a ver la tele. En el mismo sentido, los grupos de amigos tendrn ms prioridad en el newsfeed que hasta ahora.

Tomadas estas medidas en conjunto, el objetivo claro es seguir absorbiendo espacios cada vez ms amplios y relevantes de la sociabilidad, ya sea ganndolos a la competencia o a situaciones analgicas. Reuniones de trabajo, la seduccin, juntarse a ver un partido de ftbol o un recital!, todo transita de la realidad fsica a la realidad virtual. Y todo es monetizable. En este punto no est de ms recordar que Facebook est en el ojo de la tormenta por un fenmeno que involucra a otros pesos pesados como Google y Apple.

El impacto del diseo

La pregunta que importa, desde el punto de vista de la filosofa time well spent, es si todo esto fomenta o previene los comportamientos adictivos. La respuesta es obvia. La competencia por nuestra atencin est en el ncleo del problema de las plataformas digitales.

Joe Edelman, una suerte de espada terica del movimiento, enfatiza -ms all de la cantidad de tiempo dedicada a los dispositivos- la contradiccin entre nuestros valores y los hbitos promovidos por las aplicaciones, lo cual explica la angustia experimentada despus de usarlas. Hay contraejemplos positivos: Wikipedia y Couchsurfing, entre otros, estn validados por la valoracin de los usuarios, pues habilitan prcticas alineadas a sus valores.

Actuar de acuerdo a nuestros valores, dice Edelman, puede verse favorecido o no por los ambientes en los que nos movemos, de acuerdo a las normas que ordenan el comportamiento. Pero esta normatividad, de facto o de iure, no slo es variable en el tiempo y el espacio, y flexible en su interpretacin, sino que las reglas siempre pueden ser incumplidas -y su transgresin puede hasta ser un medio para una subjetivacin exitosa-. Esto no pasa en todos los medios sociales virtuales. All las normas fijadas en el diseo tienen la fuerza de una ley natural: no pueden ser quebradas ni dobladas. Otro aspecto del constreimiento social a nuestras prcticas es la estructuracin del espacio, pero este tambin puede ser transgredido. Lo que no se puede es grafitear el muro de Facebook. La instancia decisiva, entonces, es la del diseo mismo del software.

Desde este punto de vista, es difcil relacionarse de manera original con las plataformas de sociabilidad virtual. An as, crecen las comunidades que alientan patrones de conducta menos patolgicos. Un fenmeno que recibe mucha atencin es el de los llamados nativos digitales. Los abordajes ms banales dan por sentado un manejo pleno de las TIC por los ms jvenes y al mismo tiempo se sorprenden por el bajo rendimiento educativo, asociado a dificultades en la atencin como producto de la abundancia de estmulos. El complemento perverso del argumento es el dopaje en masa de nios y adolescentes para beneficio de los pulpos farmacuticos. Algunos trabajos ms serios, como el recientemente publicado libro de Mariana Maggio, Enriquecer la enseanza, avanzan sobre el fino sendero que hay entre la tecnofobia y el fetichismo TIC: los entornos digitales actuales tienen un gigantesco potencial educativo, pero las competencias para acceder, seleccionar y procesar la informacin estn mediadas y deben ser estimuladas por la prctica de la enseanza, no asumirlas como algo dado. En otras palabras, favorecer ciertos usos que no vienen por default, y de hecho, son relativamente disruptivos de aquellos ms intuitivos que el diseo del software nos induce a naturalizar. Dicho esto, el impacto cognitivo es indudable -lo cual, insistimos, no se soluciona dopando menores de forma indiscriminada- y se extiende a los inmigrantes digitales.

Saber cundo parar

Una conclusin que no siendo hegemnica tiene gran popularidad redunda en el rechazo a las nuevas tecnologas porque reduciran ciertas atribuciones intelectuales. Esto recuerda la crtica que Platn haca en el Fedro a la escritura -que es, despus de todo, la ms antigua tecnologa de la informacin y la comunicacin. La vigencia de este argumento va a contracorriente de desarrollos recientes en la historia del conocimiento. Bruno Latour ha puesto de manifiesto, reuniendo aportes diversos, la importancia de las tcnicas de representacin en la determinacin de los grandes saltos cognoscitivos.

La invectiva platnica fue invertida por el filsofo francs Bernard Stiegler, que establece la mediacin de dispositivos para la fijacin de ideas como una condicin para el ejercicio de la razn, pero extiende su alcance a la constitucin misma de la subjetividad humana valindose de un concepto de cuo derrideano: la farmacologa. En rigor, su densidad terica da para mucho ms que lo que podemos esbozar aqu, pero vale guiarse por un ejercicio de asociacin simple. La tecnologa, como los frmacos (y las drogas), no es mala en s, pero hay que saber cuando parar.

La mencin que hacemos no es casual: Stiegler encabeza el colectivo Ars Industrialis, que promueve una poltica industrial de las tecnologas del espritu. Una traduccin tentativa al criollo: la convergencia de las industrias asociadas a lo audiovisual, las telecomunicaciones y la informtica en el espacio digital, en la medida en que se encuentran sujetas a criterios de mercado producen sociedades de control y una crisis de los deseos que debe ser superada mediante nuevas formas de relacionamiento con estas tecnologas, que emergeran de una produccin ecolgica. Sin ahondar ms en las profundidades de la tradicin filosfica francesa, vamos a valernos de la crueldad de las comparaciones: se trata de un Center for Humane Technology menos mainstream (y europeo).

Los activismos de Harris y Stiegler se mueven en un frente de batalla distinto, aunque complementario, al de los crticos del extractivismo de datos como Evgeny Morozov o el ms afamado Edward Snowden. Los aportes de estos ltimos han puesto de manifiesto, mucho antes de que Cambridge Analytica estuviera en el radar de nadie, los alcances lesivos para la democracia y las libertades individuales del modelo de negocios de los gigantes de Internet.

La relacin entre uno y otro aspecto es evidente. Continuando con la metfora farmacolgica, la interpretacin tecnofbica de estos asuntos es asimilable al prohibicionismo. Como siempre, la analoga tiene su lmite: sin el poder de fuego de la Administracin para el Control de Drogas estadounidense, antes que contraproducente se trata de un planteamiento condenado a la marginalidad. En vez de propugnar polticas condenadas al fracaso, los crticos del actual estado de cosas haramos bien en promover usos y, por qu no, tambin diseos que sean alternativos.

Entretanto, el 1 de agosto, Ameet Ranadive, director de Gestin de Producto en Instagram, y David Ginsberg, director de Investigacin en Facebook, volvieron a dejar en claro que el intento de apropiarse del lema de time well spent va en serio, al anunciar nuevas herramientas que servirn para controlar la cantidad de tiempo que los usuarios gastan en las plataformas. Sin embargo, Larry Rosen, un psiclogo investigador de la Universidad Estatal de California que estudia las consecuencias adictivas de este tipo de tecnologa, ya alert sobre el posible fiasco. Rosen usa una aplicacin llamada Moment en su investigacin, que sirve para calcular la cantidad de horas invertidas de manera similar al tablero de actividad que Ranadive y Ginsberg anunciaron para Facebook e Instagram. Rosen advirti que las personas no usan sus telfonos significativamente menos despus de rastrear el nmero (a menudo impactante) de horas que pasan desplazndose. A la luz de ello, el time well spent de Facebook se parece mucho a la hipocresa.

Fuente original: https://findesemana.ladiaria.com.uy/


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