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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2003

Primera entrevista con Fidel Castro despus de los fusilamientos
Era una cuestin de vida o muerte

Miguel Bonasso
Pgina 12


"Estoy tranquilo y ustedes tambin deben estarlo: el caballerito (Menem) no tiene ni la ms remota posibilidad de ganar las elecciones", le dijo un regocijado Fidel Castro a Pgina/12 al final de una larga entrevista exclusiva, la primera que concede a nivel mundial despus de los fusilamientos de abril. En los tramos iniciales, en cambio, haba estado tenso y grave, mostrndose comprensivo hacia quienes "aborrecen la pena capital" que Cuba -asegur- se vio obligada a aplicar por "razones de vida o muerte". El preludio de nuevas revelaciones sobre una conspiracin que "la mafia terrorista de Miami, en combinacin con la extrema derecha de Estados Unidos" prepara para "crear una grave crisis que podra conducir a una confrontacin armada entre Estados Unidos y Cuba".

El extenso reportaje (que se prolong por ms de diez horas) fue realizado el jueves y viernes ltimos, en dos sesiones consecutivas y en dos escenarios distintos: un austero saln de acuerdos del Palacio de la Revolucin y su comedor privado en el Palacio de Convenciones. All lo observamos a piacere, (con mi compaera y colaboradora Ana de Skalon), arrellanado en el butacn, con su infaltable uniforme verde oliva, su barba gris, el aire de hidalgo castellano que le han tallado los aos, desplegando las manos y las frases afiladas, la capacidad minuciosa de una memoria que no necesita el auxilio de los antioxidantes y un asombroso registro de expresiones, a veces musitadas con voz apenas audible, desde la cautela del estadista o la ntima confidencialidad del gran personaje que busca acortar distancias con el interlocutor. Sin excluir momentos ldicos, de carcajadas inesperadamente juveniles, para celebrar las ironas que lanza como misiles sobre los poderosos del mundo (George W. Bush) y sus aclitos de la segunda lnea, como Jos Mara Aznar, a quien caricaturiza por su "bigotico" hitleriano.

En esas horas acept todas las preguntas, empezando por las ms speras y previsibles sobre la pena de muerte y las crticas respuestas -esperadas y lamentadas- de no pocos amigos de la Revolucin: le contest a Saramago, despleg un variado diapasn narrativo, que incluy insospechadas nostalgias de Carlos Gardel y Libertad Lamarque o el recuerdo entraable del hermano de su padre al que visit en Buenos Aires en 1959, junto con pormenorizados relatos sobre las acechanzas que pesaron y pesan sobre Cuba, divertidos entretelones sobre su relacin personal con Menem que incluyeron un sorpresivo sealamiento acerca de la relacin entre el ex presidente argentino y los Montoneros.

El enviado de Pgina/12 no quiso recurrir al truco socorrido de mechar las narraciones ms extensas (como la de Playa Girn, ver nota aparte) incluyendo preguntas artificiales que hubieran falseado la vocacin didctica, el ritmo y la respiracin del entrevistado. Acaso pensando que tuvo el privilegio de reportearlo -tras muchos aos de buscar esa entrevista- en un momento crucial de la historia: tal vez la crisis ms peligrosa a la que se ha enfrentado Cuba en sus cuarenta y cuatro aos de revolucin.

-La primera pregunta es obvia: imagino que usted evalu que habra un generalizado repudio con el tema de los tres fusilamientos recientes...

-S, fue perfectamente evaluado. Es algo demasiado serio como para adoptar decisiones a la ligera. De hecho habamos establecido una moratoria que duraba ya casi tres aos. Fue verdaderamente doloroso para los miembros del Consejo de Estado tener que romper esa moratoria. Esto no se hace sino por causas absolutamente justificadas, puesto que conocamos el precio de la medida, ya que hoy da -y no les quito razn a los que se oponen a ella- el nmero de los que piensan de esa forma crece y crececada vez ms, de lo cual realmente me alegro, puesto que compartimos, y por razones profundas, el aborrecimiento a la pena capital.

-Cules fueron entonces esas causas?

-Puedo resumrtelo en tres palabras: cuestin de vida o muerte. Me preguntars por qu. Sencillamente la mafia terrorista de Miami, en combinacin con la extrema derecha de Estados Unidos, se proponan, y an se proponen, crear una grave crisis que podra conducir a una confrontacin armada entre Estados Unidos y Cuba. No es que esto nos ponga nerviosos o nos quite el sueo. Es algo demostrado, durante 44 aos, que nosotros sabemos enfrentarnos a cualquier peligro. No es intil recordar que en 1961 libramos, entre los das 17 y 19 de abril, una dura batalla frente a una expedicin mercenaria que desembarc por Girn, y detrs de esa invasin estaba la escuadra norteamericana con un portaaviones, naves de guerra, buques de desembarco y las tropas pertinentes para intervenir inmediatamente despus de que el gobierno creado por ellos pudiera aterrizar en un aeropuerto recin construido, en una de las zonas ms pobres del pas, precisamente en un punto que se ha hecho despus famoso: Playa Girn. Claro, nosotros hicimos todos los clculos correspondientes y se luch durante 68 horas consecutivas, sin un minuto de receso, hasta el ltimo punto de resistencia enemiga: Playa Girn cay en nuestro poder. No pudo aterrizar el gobierno que tenan en Miami.

-Y quin iba estar al frente de ese gobierno, (Jos) Mir Cardona?

-Mir Cardona y un grupito que tenan en Miami en una casa, para trasladarlo tan pronto dispusieran de una cabeza de playa. Si hubieran podido traer un gobierno y proclamarlo como tal gobierno, inmediatamente habran intervenido sus tropas y, detrs de ellos, como es habitual, las famossimas tropas de la OEA (re), constituidas, por lo general, por dos o tres pelotones cuando ms, para crear las apariencias de "una coalicin de fuerzas democrticas, patriticas y salvadoras" del hemisferio occidental, como hicieron despus en Santo Domingo y en otros lugares; como lo acaban de hacer en Irak, solo que esta vez con tropas inglesas, y las dems, teora. El barquito que Menem sola enviar en situaciones como esta, no tuvo tiempo de llegar a las proximidades del Golfo Prsico, donde su misin era observar por televisin la guerra (risas).

-Me parece bueno volver despus sobre Menem, porque, como usted sabe, dentro de una semana se vota en Argentina, pero quera preguntarle antes como diferencia la poca de Girn de la actual.

-Yo te menciono esto (la invasin de 1961), porque t empezaste preguntando sobre la cuestin de los fusilados. Y se fue un momento de esos que se califican de vida o muerte. Si ellos tienen xito, la guerra no se sabe cunto hubiese durado; hubiramos sido el Vietnam de aquella poca, y el resultado no sera diferente, porque ya nosotros tenamos para esa poca unos 400.000 fusiles y cientos de miles de milicianos, entrenados en lo posible, pero con un gran ardor revolucionario. Lo cito como ejemplo del momento que estbamos viviendo. All no era cuestin de fusilar a nadie, era cuestin de combatir contra los invasores, ya que era un enfrentamiento armado casi directo con Estados Unidos en el que los mercenarios cubanos constituan la vanguardia para enmascarar el tipo de guerra durante las primeras horas. Tiempo ms tarde tuvimos momentos tambin sumamente difciles: la Crisis de Octubre de 1962. Pero eso ocurre exactamente casi 18 meses despus, en que de nuevo nos vimos ante una situacin extraordinariamente compleja: replegarnos, rendirnos, o mantenernos como siempre nos hemos mantenido, firmes y dispuestos a luchar hasta el final. En aquella ocasin nos amenazaban decenas de armas nucleares. No recuerdo haber visto un solo cubano en el cual pudiera apreciar una expresin de miedo y mucho menos una expresin de pnico. Ah afrontbamos la muerte con total decisin, sin la menor vacilacin. Aquel episodio dio lugar a diferencias grandes con los soviticos, porque ellos inconsultamente tomaron la decisin de retirar los misiles sin acuerdo con nosotros.

-Nikita Kruschov?

-S, desgraciadamente Kruschov, que por otro lado tuvo grandes gestos de amistad con Cuba. Lleg a un arreglo sin nosotros. En dicho arreglo se estipulaba inspeccin a nuestro territorio. No lo aceptamos, y nunca se hizo la comprobacin en tierra cubana de la retirada de aquellos proyectiles por exclusiva decisin sovitica. Tuvo que hacerse en el mar. Si cuento esto es para expresar que ni Girn, ni la Crisis de Octubre, ni otros momentos en la historia de la Revolucin Cubana fueron los nicos en que nuestro pas se vio ante riesgos graves y cuestiones de vida o muerte.

-Me parece importante marcar dos diferencias...

-Esto es solo una parte de lo que yo debo decir para que pueda explicarse la circunstancia en que nos vimos obligados a aplicar la pena capital.

-Una diferencia, en trminos militares, podra ser este poder que aparece arrasador despus de los bombardeos de Bagdad y todo lo dems; o sea, un escenario de guerra actual, con esas caractersticas, cmo lo enfrentara Cuba?

-Yo creo que t te adelantas mucho. En aquella poca existan dos superpotencias; hoy existe solamente una, tan poderosa como jams existi en la historia. Esto marca, podramos decir, la diferencia entre aquellos aos y hoy. Entonces, a tu pregunta, te quiero decir que estoy marcando la diferencia, aparte de lo cual t puedes seguirme preguntando, porque no estara respondido el tema si no se van usando los argumentos para que esto se entienda.

-Hemos ledo en estos das que Kevin Whitaker, jefe del Bur Cuba del Departamento de Estado, advirti a La Habana que los secuestros de aviones y embarcaciones cubanas constituyen "una amenaza para la seguridad de Estados Unidos".

-Es que el plan concebido de antemano consista en provocar con la ola de secuestros una crisis migratoria que sera utilizada como pretexto para un bloqueo naval, lo que inevitablemente conducira a una guerra. Una vez finalizada la guerra fra, y cuando se supona que todo el mundo comenzara a ahorrar un poco de dinero en armas, esta superpotencia, en los ltimos dos aos, se ha consagrado a una carrera armamentista sin precedentes, en el preciso instante en que la superpotencia adversaria ha dejado de ser superpotencia. La pregunta es para qu quera un gasto en armamento de 400.000 millones de dlares por ao. Qu objetivo poda tener ese fabuloso gasto en armas? Slo tiene una respuesta: el claro propsito de dominar el mundo por la fuerza. Algunos podran preguntar: Y no tiene esa superpotencia otros medios para establecer ese dominio, a partir de sus ventajas militares, econmicas, tecnolgicas y polticas? Parece que no, a partir del hecho real de que, desde el punto de vista econmico, el orden establecido, la globalizacin neoliberal impuesta al mundo, es insostenible. Ya los grandes jefes, digamos, los amos del mundo, que dominan la economa a travs del Fondo Monetario, el Banco Mundial, la OMC, los enormes privilegios concedidos por los acuerdos de Bretton Woods y otros grandes resortes, no pueden sostener el sistema que han impuesto.

Por ejemplo, la OMC (Organizacin Mundial del Comercio) no pudo reunirse en Seattle; se produjo una verdadera sublevacin. La reunin pro ALCA en Quebec fue una cumbre que tuvo lugar encerrada en un bnker, no pudo prcticamente sesionar. Hasta all llegaron los gases lacrimgenos lanzados contra las organizaciones sociales de Estados Unidos, Canad y de otros pases que se oponen a esa anexin. Ya el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la OMC y el Grupo de los 7 no pueden reunirse en cualquier lugar del mundo. Ni en Davos, donde se juntan losrepresentantes de las grandes empresas, los tericos y los asociados a este orden econmico mundial; no pueden reunirse ni en Suiza. La penltima reunin tuvo lugar en una montaa de Suiza que recordaba las fortificaciones y las alambradas de la batalla del Marne y de Verdn, en la Primera Guerra Mundial. Los canadienses seleccionaron unas alturas inaccesibles, Npoles no result lugar adecuado. Ya slo les va quedando algn espacio que construyan en el laboratorio espacial para que el Grupo de los 7 y algunos otros se puedan reunir all. Me pregunto, realmente, si acaso esta crisis, esta insostenibilidad del orden que han creado, no est relacionada con el surgimiento hoy da de una fuerte tendencia nazifascista instrumentada por la extrema derecha de Estados Unidos que usurp el poder en unas elecciones fraudulentas en noviembre del ao 2000.

Como puedes apreciar son notables estas diferencias a las que existan en los das de Playa Girn. Hoy, el gobierno de esa superpotencia, que incluye cnicamente a Cuba entre los estados que promueven el terrorismo, ha declarado la doctrina hitleriana del ataque preventivo y sorpresivo contra 60 o ms pases sin que nadie sepa qu significa la frase "o ms", una incgnita que puede incluir hasta pases de la propia Europa.

Hay que tener en cuenta que recientemente amenazaron a Holanda con invadirla si se juzgaba algn norteamericano por el Tribunal Penal Internacional, por crmenes de guerra.

A esto puede aadirse que, en su discurso al cumplirse el 200 aniversario de la creacin de West Point, el presidente Bush les declar a ms de 850 oficiales acabados de graduar que deban estar listos para atacar de inmediato cualquier oscuro rincn del planeta. Es de esperar que nadie tome a la ligera los peligros a que se enfrenta un pas como Cuba, que ha luchado durante 44 aos sin ceder un milmetro, sin hacer una sola concesin al imperio, y absolutamente decidido a no hacerla.

Aquellas palabras del seor Presidente de Estados Unidos han sido acompaadas ya por dos guerras: Afganistn e Irak. Esta ltima, que constituy una guerra de conquista de la tercera reserva mundial de petrleo, acaba de observarla el mundo a travs de miles de imgenes de televisin y ha podido ver ciudades bombardeadas sin piedad, sometidas a tales ataques que dejarn por toda la vida un trauma en millones de nios, jvenes, ancianos, hombres y mujeres adultos. Ha podido observar tambin el mundo los cadveres destrozados y la mutilacin de quin sabe cuntos nios. Ese imperio constantemente busca pretextos para continuar con esa poltica de agresin y de guerra en puntos clave para Estados Unidos y los ms ntimos colaboradores y asesores del Presidente de ese pas, entre ellos, los miembros de una verdadera mafia terrorista cubano-americana; precisamente los que le dieron el triunfo en las elecciones fraudulentas de noviembre del 2000. Segn conocemos perfectamente bien, buscan pretextos para que nuestro pas sea sometido a una agresin similar a la de Irak, y una de sus esperanzas est en llevar a cabo una serie de provocaciones, algunas de las cuales estn en marcha. Por ejemplo, el intento de desatar, acudiendo al potencial delictivo de carcter comn, una ola de secuestros de barcos y aviones de pasajeros en Cuba.

Ese plan comenz a producirse el mismo da que iniciaron la guerra, aproximadamente dos horas antes de comenzar la agresin militar en Irak, es decir, alrededor de las 7.00 de la noche, con el secuestro de un avin de pasajeros que volaba entre Nueva Gerona, Isla de la Juventud, y La Habana, llevado a cabo por seis delincuentes comunes que esgrimieron cuchillos similares a los de los secuestradores de los aviones de pasajeros norteamericanos que estrellaron contra las Torres Gemelas. Al avin cubano de pasajeros desviado de su ruta con 36 personas a bordo, lo obligaron a aterrizar en Cayo Hueso.

All trataron psimamente mal a los pasajeros y a los tripulantes, dieron derecho a la residencia a varios de los cmplices del secuestro,sometieron a juicio meramente formal a los secuestradores, y a los pocos das un fiscal de Miami, estrechamente vinculado a la mafia terrorista, decret el derecho a la libertad provisional de los secuestradores. Tal cosa no ocurra desde haca nueve aos, cuando se firmaron los acuerdos migratorios entre Estados Unidos y Cuba, y tiene lugar repentinamente dos horas antes de la guerra. La impunidad ulterior dio lugar a que de inmediato el potencial delictivo de carcter comn recibiera el mensaje y as el da 30, o sea, 11 das despus, secuestran un segundo avin con 46 pasajeros a bordo; 24 horas ms tarde un grupo de delincuentes, con antecedentes penales que nada tienen que ver con cuestiones de carcter poltico, segn afirmaron los propios secuestradores, asaltan una lancha de pasajeros de las que presta servicio en la baha de La Habana, con 50 personas a bordo, segn ellos mismos informaron por radio - entre los rehenes haba nios y extranjeros de visita en Cuba-, amenazando con lanzar pasajeros por la borda si no se les suministraba gasolina u otra embarcacin.

Como es norma establecida no tratar de interceptar naves secuestradas a fin de evitar accidentes, ellos se alejaban. Esa lancha de pasajeros avanzaba por mar abierto y olas con fuerza de 3 a 4, a punto de zozobrar en cualquier momento. Milagrosamente no se hundi la embarcacin y perecieron todos. Se les pudo auxiliar oportunamente, siendo conducidos a un puerto de la costa norte, donde los secuestradores mantenan la misma posicin de chantaje, hasta que se logr reducirlos, con la cooperacin de los mismos secuestrados. De este hecho y de las informaciones recogidas, se poda apreciar que estaba ya en marcha la ola de secuestros de embarcaciones y aviones de pasajeros. Puede aadirse que 24 horas despus se produce otro intento de secuestro con arma de fuego y armas blancas de un avin de pasajeros. Fue frustrado. La ola planeada y ya en marcha para buscar un pretexto de conflicto era necesario cortarla radicalmente.

Fue por ello que, en virtud de leyes previas y mediante proceso judicial, tres de los ocho principales responsables fueron juzgados en juicio sumario y sancionados por los tribunales a la pena capital, sin que el Consejo de Estado ejerciera clemencia, de acuerdo con las facultades que le atribuye la Constitucin. Era ya cuestin de escoger entre la tolerancia a este tipo de hechos -aplicando simplemente medidas de prisin, que carecen de toda eficacia cuando se trata de personas a las cuales en nada intimidan las prisiones por sus propios antecedentes penales- o la vida de millones de ciudadanos cubanos. Porque nadie debe dudar que en este pas, con una elevada conciencia patritica y revolucionaria, una agresin norteamericana significara la prdida de millones de vidas, puesto que se trata de un pueblo decidido a luchar hasta las ltimas consecuencias, aunque la Revolucin, a lo largo de casi tres aos, como ya dije, se haba abstenido de aplicar sanciones de esta ndole, a pesar de haber personas sentenciadas por los tribunales debido a crmenes repugnantes. Mas esto en s mismo no era suficiente, a nuestro juicio, y por ello hemos declarado que en cualquier secuestro de naves areas y embarcaciones de pasajeros, en ningn caso recibirn combustible para proseguir viaje, sus autores sern sometidos a los tribunales en juicio sumario, y el Consejo de Estado no ejercer clemencia alguna.

Sabemos muy bien que esto tiene su costo, puesto que gran nmero de amigos, y muchos de nuestros mejores amigos, por distintas razones, que pueden ser religiosas, humanistas o filosficas, se oponen a la pena capital. Mucho nos ha dolido por ello la necesidad de una medida de antemano conocido que les desagradara, pero no tenamos el derecho de vacilar ni vacilaremos, dentro de la ley, en aplicar las medidas que garanticen la vida de nuestros compatriotas, que han realizado la proeza de resistir durante dcadas criminales bloqueos y agresiones de lapotencia ms poderosa que ha existido jams, situada a 90 millas de nuestras costas.

-Cmo tom, en ese sentido, el "hasta aqu llegu" de Saramago?

-Saramago es un buen escritor. Realmente nos duele que no hubiese entendido ni una sola palabra de las realidades que viven Cuba y el mundo. El no es el nico que se opone a la pena capital; a millones de compatriotas tambin les desagrada, pero ni uno slo tuvo la menor vacilacin ante la alternativa que conocen muy bien. El debi expresar su desacuerdo, pero no debi pronunciar ni una sola palabra que alimente la agresividad del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, ni ofrecer argumentos que recibe con delicia el brutal sistema imperialista que pretende justificar una agresin contra Cuba. Algo ms preocupante, Saramago, y algunos otros que hayan actuado de buena fe parecen ignorar por completo que el planeta marcha aceleradamente hacia una tirana mundial nazi-fascista. Con toda seguridad pienso que se dej llevar por un arranque de ira y contrariedad que le obnubil su capacidad de razonar. Algo ms, tal vez un rasgo pasajero de autosuficiencia y vanidad, nada extraordinario en un buen comunista acostumbrado durante muchos aos a la calumnia y la diatriba, que ha sido de repente elevado al olimpo de un Premio Nobel. Rigoberta Mench, una noble y modesta india guatemalteca, que conoce a Cuba y su invariable lealtad a la causa noble de los pueblos explotados de este mundo, no reacciona igual. De todas formas, por el valor maravilloso de sus obras literarias, los libros de Saramago seguirn siendo publicados y ledos en Cuba.

-Yendo un poco hacia nuestro hemisferio, podra decirse que atravesamos una coyuntura histrica singular: el presidente Hugo Chvez parece haberse consolidado despus del golpe de estado del ao pasado, Lula gobierna el Brasil, es muy probable que el Frente Amplio de Uruguay se imponga en las elecciones de fin de ao, y en Argentina parece segura la derrota electoral de Carlos Menem. En este marco, me gustara conocer su anlisis.

-La posicin neoliberal est derrotada por inviable, insostenible e insoportable. Chvez, una de las personas ms nobles y generosas que he conocido, ha surgido como fruto de las actuales condiciones histricas que prevalecen en nuestro hemisferio, acompaadas, en su caso, de un sentimiento verdaderamente bolivariano, martiano y cristiano. No es un hombre improvisado, tales ideas surgieron en l desde que era muy joven y comenzaban a verse con toda claridad los primeros sntomas de esta gran crisis. Prcticamente solo, sin un partido previo, apoyado por numerosos grupos nacionalistas y patriticos de la izquierda venezolana, predicando desde un camin y unos altavoces, barri en una contienda electoral contra lderes y partidos tradicionales totalmente desacreditados y en crisis. Era algo muy difcil de perdonar, y aquellas fuerzas derrotadas, pero con grandes recursos econmicos y especialmente en posesin de los medios de divulgacin masiva fundamentales, desataron contra l una implacable guerra, y en determinado momento, apoyadas por la traicin de elementos tanto polticos como militares, protagonizaron un peligrossimo golpe de Estado que fue aplastado por el pueblo y los jefes y oficiales jvenes de las fuerzas armadas. Ms tarde, reagrupadas las fuerzas derechistas y pro yankis, articularon, apenas siete meses despus, una conspiracin que ha sido quizs la ms difcil prueba del proceso bolivariano encabezado por Hugo Chvez, que no obstante, gracias a su excepcional talento y su insuperable capacidad de comunicacin, logr vencer, y en una de las ms difciles pruebas polticas que he podido presenciar en ms de 40 aos de lucha revolucionaria, logr aplastar al adversario y hoy cuenta con un apoyo ms slido que nunca. Aunque su actual experiencia y el apoyo de fuerzas populares cada vez ms aguerridas hacen ms difcil que acontecimientos como los mencionados se repitan, sera una ilusin pensar que aquellas fuerzas no vuelvan a sus andadas y traten de derrotarlo,acudiendo a los ms groseros mtodos que no excluyen su eliminacin fsica.

Se ha producido simultneamente la victoria electoral de Lula, cuyos sentimientos estn decididamente del lado de los trabajadores y el pueblo brasileo, aunque con tan difciles condiciones objetivas -que incluyen una enorme deuda pblica externa e interna- se vea obligado a actuar con el mximo de sabidura y prudencia, para alcanzar sus objetivos en plazos ms largos de lo que habra podido suponerse en un gobierno de izquierda en ese gran pas que es Brasil. No tengo la menor duda sobre el triunfo del Frente Amplio de Uruguay en las prximas elecciones. En Bolivia y Ecuador hay fuerzas polticas y progresistas sumamente fuertes, como son los movimientos indgenas y otros sectores muy activos de la sociedad, que estn llamados a desempear un papel de gran trascendencia, si se quiere evitar que el Mercosur sea destruido y el famoso ALCA se convierta en instrumento de anexin de los pases de Amrica latina y el Caribe a una potencia que, aun en el clmax de su podero, est llamada al desastre mucho ms temprano que tarde.

De Carlos Gardel a Carlos Menem

-Llegamos al sur y todava no ha mencionado a la Argentina, a pesar de que estamos a una semana de las elecciones presidenciales.

-T dices: "Usted no ha mencionado a Argentina." Entonces yo te respondo: efectivamente, no he dicho una sola palabra de Argentina, porque s que t, como argentino me ibas a mencionar el tema, uno de los ms complejos precisamente, y con relacin al cual yo tengo el temor de perder mi condicin de imparcial dentro del proceso electoral cuyo desenlace tendr lugar en pocos das. La prudencia y la sabidura me aconsejan hablar muy breve. Mi amor por los argentinos podra llevarme a estar toda la noche hablando sobre el tema; optar por la prudencia. Primero, algo une a cubanos y argentinos. A lo largo de la historia ha habido una simpata, por distintas razones. Por ejemplo, Libertad Lamarque y Carlos Gardel eran personajes extraordinariamente populares en nuestro pas. Hablo de cuando yo empezaba a tener uso de razn, que iba al cine, cuando tena 10 o 12 aos, si mal no recuerdo, para ver, por ejemplo, las pelculas de Libertad Lamarque -tal vez me ponga nostlgico-, y quedaba embelesado con el trino maravilloso de aquella inolvidable voz.Recuerdo tambin los das tristes en que muri Carlos Gardel. Y es un hecho harto conocido que aqu el tango era ms admirado que el ballet o cualquier otra forma de danza espaola o europea, que nunca dejaron de gustar mucho. Adems, por aquellos tiempos de mis aos mozos, en que Hollywood no era dueo de todas las pantallas, en Argentina se producan excelentes pelculas, aunque solo fuesen para nios, adolescentes y jvenes. Muchos de los espaoles que vinieron a Cuba con posterioridad a la independencia tenan parientes tambin en Argentina. Yo mismo contaba all con un to, Gonzalo Castro Argiz, hermano de mi padre, a quien tuve la suerte de conocer en el mismo ao 1959 despus del triunfo de la Revolucin, en un viaje a Argentina, a l y a unas primas. Guardo de su persona un grato recuerdo por su carcter dulce y afectuoso, ms suave que el de mi propio padre, gallego y acostumbrado al ejercicio de la autoridad, aunque sumamente noble y generoso. Qu tiempos aquellos en que visit por primera vez Argentina! Era, aproximadamente, el mes de marzo. Yo haba estado antes, de paso, por Brasil y Uruguay. Al llegar a Argentina coincidi con una reunin nada menos que de la OEA. Haba un representante norteamericano que, si mal no recuerdo, se llamaba Rubotton, o algo parecido. Por los pasillos del hotel (Alvear) se apareci ms de una vez la figura de aquel representantenorteamericano, como tanteando qu clase de sujeto era yo y cmo se me poda domesticar, ya que haba salido de la Sierra Maestra demasiado rebelde. Conociendo muy bien el grado de pobreza de los pueblos de nuestro hemisferio, similar a la de Cuba, que nosotros deseamos transformar, se me ocurri, nada ms y nada menos, en aquella reunin, que proponer un Plan Marshall para Amrica latina, no menor a 20.000 millones de dlares. Qu lejos estaba yo de suponer que apenas dos aos despus, y como consecuencia de nuestra revolucin, unido al desastre de Girn, el presidente de Estados Unidos, John Kennedy, estara hablando de reforma agraria, reforma fiscal y otras cosas ms o menos parecidas a aquellas por las cuales nos haban acusado a nosotros de ser incorregibles comunistas, y por lo cual, desde muy al principio, en los das finales del ilustre (Richard) Nixon y el insigne general Eisenhower, haban ordenado ya para Cuba la receta de Guatemala, aplicada a Jacobo Arbenz por haber tenido la "insolencia" de proponer, hacer aprobar y promulgar una ley agraria. Pero esto sera lo de menos si, a su vez, el presidente Kennedy no propusiera una Alianza para el Progreso con aportes econmicos equivalentes a 20.000 millones de dlares, exactamente, ni un centavo ms o un centavo menos, la cifra que yo haba propuesto dos aos antes. Fue mi primera gran contribucin a la economa latinoamericana, aparte de la cuota de casi 4 millones de toneladas de azcar con precio preferencial que nos arrebataron y fue repartida entre todos los productores de azcar de Amrica Latina y algunos otros pases azucareros, cuyas conciencias almibararon con las cuotas azucareras de Cuba. Todo el mundo feliz, y nosotros, muy seguros y confiados, comenzamos el largo camino de aprender a luchar contra una superpotencia cuyas lecciones, al cabo de 44 aos, no nos queda ms recurso que agradecer; gracias a ello, Cuba es hoy Cuba.

No puedo olvidar tampoco que por aquellos das la deuda externa de Amrica Latina alcanzaba 5.000 millones de dlares; ahora, cuando pienso que est cerca de 800.000 millones, no puedo menos que aterrorizarme ante la idea de que fui tal vez quien envici a los pases latinoamericanos en ese diablico arte de endeudarse hasta el cuello y convertirse en campeones olmpicos de las fugas de capitales, el despilfarro, la malversacin, la privatizacin: una especial habilidad para ponerse la soga al cuello y estar a punto de anexarse a Estados Unidos. Desde luego, no es tan grande mi tragedia cuando albergo la ms profunda esperanza y, ms que esperanza, la absoluta seguridad de que los propios pueblos de nuestra Amrica, como ya comienzan a hacerlo, se encargarn de arreglar todo lo que hay que arreglar.

-Esto nos introduce directamente el tema de uno de los candidatos. Usted habl de privatizacin, de despilfarro, muchos le podran poner un nombre propio, el de Carlos Sal Menem, que ha intentado descalificar a su adversario, Nstor Kirchner, asegurando que quiere "construir una Cuba", en tanto l se propone "construir una Espaa".

-Caramba!, qu lstima que Menem no tuviera razn, porque con esos inmensos recursos de Argentina -un desarrollo industrial nada despreciable, toda la energa hidrulica y trmica que se necesita, todo el petrleo y el combustible como para satisfacer las necesidades de lo que el neoliberalismo prcticamente convirti en una sociedad de consumo; ms de 50 millones de cabezas de excelentes rebaos de ganado vacuno, sin contar lanar y caprino; 60 millones de toneladas de granos, soya, trigo, maz, girasol, porotos, lentejas de tan alta calidad como aquellas de las que por un plato fue vendido un reino; pampas hmedas por millones de hectreas que no requieren casi fertilizante; leguminosas y gramneas, materias primas para producir leche, cerdos, aves y huevos; una de las ms ricas regiones pesqueras del mundo, etctera, etctera, etctera-, aadidos a millones de graduados universitarios inteligentes y bien preparados, una clase obrera activa y capaz, convertirla en una Cuba donde ni un solo nio se muere hoy de hambre, la mortalidad infantil es la ms baja de Amrica latina y las perspectivas de vida, en tiempos no lejanos, alcanzarn 80 aos, con niveles de educacin ms altos, con casi cero desempleo, para slo citar un mnimo de cosas, sera sin duda mucho mejor que la Argentina que Menem destroz y cuenta hoy no slo con miles de nios que mueren de hambre, once millones en la indigencia, y 60 por ciento de la poblacin por debajo de la lnea de pobreza. De un paraso terrenal habra que hablar. Convertirla en una Espaa, no por cierto la Espaa familiar que nos dio cultura y una parte de su sangre, sino la Espaa del hombre cuyos bigoticos me recuerdan tanto los de Adolfo -algo que realmente dudo mucho si fue casual, intencional diseo, o tal vez un gen recesivo de carcter ideolgico-, sera otra gran tragedia para un pueblo de tanta rebelda, dignidad y vergenza como el de Argentina.

Pero para qu discutir este bizantino tema. Estoy tranquilo, y ustedes tambin deben estarlo. El caballerito no tiene ni la ms remota posibilidad de ganar esas elecciones. Con esto termino, y no me provoques ms, que no quiero inmiscuirme en los asuntos internos de Argentina.

-Una ltima provocacin: Menem siempre lo atac a usted pblicamente pero alguno de sus allegados hizo trascender que fuera del escenario poltico y diplomtico las relaciones personales fueron cordiales. Es as? Cmo fue su relacin personal con Menem?

-Excelente siempre. Cuando nos sentbamos juntos en algn acto o en algunas de esas terribles cumbres en que tuve el martirio de sentarme cerca de l, siempre bien vestidito con la ltima moda, corbata y pauelo del mismo color, corte no s si ingls o francs, -porque soy muy mal entendido en esos temas, acostumbrado como estoy a llevar durante ms de 40 aos mi traje guerrillero-, me juraba el orgullo de su amistad y me hablaba de los excelentes vinos de su finca, del gusto por los puros cubanos, y nunca dejamos de intercambiar puros y vinos. As tuve la oportunidad de descorchar algunas botellas y "disfrutar" de uno de los vinos ms exquisitos del mundo. Al menos eso habra deseado con toda mi alma, ms all de cortesas diplomticas. Algo, sin embargo, puedo asegurar en honor a la justicia: ms de una vez me obsequi champn de La Rioja de su propia cosecha, y jams he probado un refresco ms exquisito (risas). Lamentara mucho que por causas meramente polticas yo me fuese a privar de tales maravillas. Por mi parte, he jurado: pierda o no pierda las elecciones le seguir enviando puros cuantas veces los necesite, advirtindole, como le advierto a cada amigo a los que obsequio una caja: "Si fumas, disfrtalos; si no fumas, reglaselos a los amigos; pero el mejor consejo que puedo darte es que se los obsequies a tus enemigos" (risas). Ahora, me faltara aadir: no hubo una sola vez en que, al hablar conmigo, no mostrara gran orgullo por esa amistad; el problema era cuando, cinco o diez minutos despus, se reuna con la prensa. Entonces no haba quien lo parara. Me he quedado hasta hoy sin el privilegio de poder aterrizar en el modesto aeropuerto que se hizo construir en las proximidades de su finca, a la que con tanto afecto ms de una vez me invit.

-No creo que ahora lo invite a visitar Anillaco; ha recuperado el lenguaje de la guerra fra y hasta insina que su rival, Kirchner, es montonero.

-Eso dijo Menem? No tengo elemento de juicio alguno sobre tal tema, pero s me contaron otra cosa muy distinta. Para hablarte con toda franqueza, conoc a los dos Menem. A Eduardo lo vi ms de una vez. Recuerdo que estuvimos juntos a raz de la toma de posesin de Carlos Andrs Prez en su ltima eleccin, meses antes de la gran matanza de venezolanos, una de las cosas que decidi definitivamente la rebelin de Hugo Chvez. All conversamos en un hotel, guardo de l la impresin de un hombre correcto y amistoso.

-Eduardo Menem?

-S, Eduardo. Nunca dio razones para que pensara lo contrario. Incluso, en determinado momento, cuando aspiraba a Presidente de la Interparlamentaria, le dimos nuestro apoyo. Carlos Menem result ser otro tipo de hombre; incluso, nos enga a todos. Recuerdo muy bien cuando se deca que era un hombre de izquierda, el mejor entre los candidatos peronistas. Alguien bien informado me cont un da que hasta los Montoneros, que haban sido casi eliminados durante la sangrienta dictadura militar y quedaban muy pocos sobrevivientes, ayudaron a Menem con cientos de miles de dlares para la campaa electoral en su primera eleccin en el ao 1989. Valdra la pena preguntarle si esto fue o no cierto. Quizs haya todava testigos que puedan dar testimonio. Los que me conocen saben que jams me hago eco de falsos testimonios o mentiras. Si lo desean, pregntenselo a Aznar -el mulo de Carlitos, el que vendi o ms bien regal la Argentina- que todava no se ha dignado a responder nuestra reciente denuncia sobre su papel en la guerra contra Yugoslavia.

-Ah, pero Aznar sabe lo del apoyo de los Montoneros?

-No. Sabe simplemente que yo siempre digo la verdad.



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