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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2018

Entrevista a La Otra, cantautora
Hay una especie de represin posfranquista alrededor de la creacin artstica

Gorka Castillo
CTXT


La Otra, durante la entrevista. MANOLO FINISH

Desde siempre he tenido el impulso de ser otra cosa a lo que me tocaba ser. Distinta a lo que se supona que deba ser. Por eso el nombre de La Otra. Por el deseo de vivir de otra manera. De ser ms libre para elegir los caminos que quiero recorrer. Isabel Casanova (Madrid, 1992) habla de La Otra como de una amiga ntima a la que un buen da conoci de forma casual. As que ambas, dos almas en una misma persona, llegan a la cita con una guitarra bajo el brazo y una de las propuestas ms sugerentes del nuevo panorama musical espaol. Sumergida en plena gira estival con su banda, son ya ms de 400 conciertos los que hemos dado en los ltimos aos, tiene ya dos discos en el mercado con temas donde destila una poesa urbana agitadora. Porque como alma sensible que es, est convencida de que con la msica se exploran las emociones y se destierra el odio. Vivimos hoy tiempos de silencio? No, vivimos tiempos de cambio, dice sin dudarlo. Estudiar filosofa quiz le sirvi a Isa para indagar la incorregible condicin humana y no desesperar porque el arte slo puede acompaar procesos de transformacin social ms amplios. Por otra parte, La Otra saca a relucir la lente ntima para convertir reflexiones ms o menos lricas en artefactos musicales rotundos aunque no me sale decir que voy a ponerle una bomba al rey y cosas por el estilo. Isa o La Otra, o ambas a la vez, comenzaron a ganarse a pulso una merecida reputacin cuando en 2011 apareci Amanecer luchando, un CD repleto de letras cargadas con cido que ellas utilizan para desollar los tpicos y los vicios ms rancios del sistema.

La msica es para usted algo ms que un trabajo?

Para m es un trabajo a tiempo completo. Como estaba dando muchos conciertos en plan activista, tom una decisin: o lo dejaba para encontrar algo que me permitiera vivir o la converta definitivamente en mi trabajo. Me lanc y me encontr con el oficio porque, por educacin y procedencia, ser artista no era una posibilidad accesible o planificada. As que dedicarme a la msica profesionalmente no fue un descubrimiento porque ya lo vena haciendo y vea que funcionaba.

En su biografa dice que comenz a componer como una forma de esterilizar las heridas. Tantos golpes le ha dado la vida?

Bueno, creo que el dolor forma parte de nuestra existencia, y contrariamente a lo que dicen algunas ideologas sobre que no podemos ponernos ningn tipo de lmites y de que todo puede crecer hasta el infinito, pienso que somos seres finitos y que muchas de las cosas que hemos creado son injustas. Por eso creo que la msica, el arte en general, sirve para transformar ese dolor y experimentar otras realidades inexistentes que se deben explorar.

En un tema declara su amor a la vida y su odio al sistema. As siente el mundo?

Bueno, eso del odio es una emocin que intento combatir para no permanecer mucho tiempo en ella porque no me parece sana. Y lo de amor a la vida pues es donde trato de enfocarme cada da, pero que requiere de mucho trabajo de construccin personal.

Cul es la principal misin de su msica?

La palabra misin me suena a estrategia, como si componer fuera el resultado de un plan premeditado, y yo no lo siento as. La creacin artstica no es una habilidad racional, ni siquiera una cuestin de voluntad, sino una necesidad expresiva y de transformacin. Para mi es importante la poltica, y cuando compongo lo hago con la esperanza de que el mundo puede ser un lugar mejor para todos. Ah es donde, a veces, me brota la rabia contra las cosas que me desagradan y me gustara cambiar. Me parece importante mantener la rebelda.

Sin embargo, usted pertenece a un mundo donde todo tiene precio. El arte es un negocio muy lucrativo.

S, claro. La msica es un negocio porque quienes nos dedicamos a esto tenemos que sobrevivir vendiendo nuestra fuerza de trabajo. Comprendo que formo parte de un mercado que coexiste con otros mercados. Eso es lo que produce contradicciones en muchos artistas; esa propia estructura nos impide hacer lo que a muchas de nosotras nos gustara.

Intenta escapar del negocio del espectculo?

No. Yo formo parte de l con todas las consecuencias. Soy una trabajadora del arte y hago parte de ese negocio pero a qu te refieres con negocio del espectculo?

A que usted forma parte de una industria voraz. No le ha provocado algn dilema tico?

Cmo no voy a tener dilemas participando en un sistema con normas que no he escogido! Hay discursos dominantes, y que no comparto en absoluto, que parecen decir que las artistas que criticamos este modelo econmico estamos obligados a vivir al margen de la sociedad. Pues no. Somos iguales al resto de trabajadores. Recibimos un dinero por nuestro trabajo que utilizamos para comer, para pagarnos la casa, para viajar, etc. Por eso me parece un acto de cinismo criticar de esta forma a los artistas. Es cierto que la industria cultural tiene sus particularidades. Yo misma trato de entender cmo funciona para saber qu cosas puedo cambiar o cules no para evitar gastos de energa intiles. De todas formas, el simple hecho de que yo forme parte de la escena significa que existe un cierto margen para mejorar el mundo.

Cree que an es posible reconstruir este mundo?

Te podra decir que sueo con un mundo ms libre, donde todos vivamos mejor, pero tambin sueo con cosas concretas que quiero hacer realidad. Por ejemplo, dedicar el mximo de mi energa a la msica, que es la manera ms completa que tengo de ser feliz. Ver los efectos que logro con mis letras y mi msica me produce una enorme tranquilidad. Ms all de mi ombligo. Es una manera de estar en el mundo que permite ejercer bastante poder.

Alguna vez se ha autocensurado?

Nunca me he lo he planteado, al menos de forma consciente. Aunque no soy todo lo libre que me gustara ser, es cierto. Si tu pregunta se refiere a la vulneracin de la libertad de expresin que hay en el Estado espaol, te dir que no mido el alcance crtico de mis letras.

Para algunos jueces, censurar o burlarse de los smbolos nacionales puede ser delito. Hasta qu punto siente limitada su expresin?

Llevo tiempo intentando salir del enfado y la queja, aunque esto no significa que rehya la crtica. Simplemente, no me sale decir que voy a ponerle una bomba al rey y cosas por el estilo. Pero no lo hago por precaucin, para librarme de la crcel, sino porque mi manera de expresin artstica me empuja hacia lo constructivo. Sin embargo, existe una especie de represin postfranquista alrededor de la crtica artstica, que de post no tiene nada. Alguien dijo una vez que el orden de las cosas ejerce una persuasin clandestina y creo que tiene mucha razn. Nuestro propio deseo y nuestra propia esperanza estn cada vez ms coaccionados por el orden dominante.

Cree que el poder utiliza el miedo como regla paralizante?

S, pero es un miedo que va ms all del temor a ser detenido por la letra de una cancin. Hablo de que hay instituciones pblicas que defienden valores que nada tienen que ver con la democracia y que tratan de instalarlos para que formen parte del sentido comn de la sociedad. Eso es lo que ms me choca. Desde el 15M se han producido muchas detenciones y muchas sanciones contra gente que particip en distintas protestas y que han visto cmo sus vidas han quedado hipotecadas. Para m ha quedado demostrado que la justicia cristaliza los valores de quienes ostentan el poder. Fjate en la gente que est en la crcel hoy en da. La mayor parte son pobres y sus delitos tienen que ver con la propiedad privada. Eso no es casualidad. Por eso no creo en las lgicas de la justicia punitiva porque no soluciona los problemas sociales. Mira tambin cmo algunos jueces siguen tratando las agresiones contra las mujeres.

La sentencia contra La Manada provoc controversia por la levedad de las penas.

Pero es que la manera de plantearnos la justicia hoy en da no soluciona el problema. Creo que el feminismo ya est dando muchas pistas sobre cmo empezar a encarar estos casos: uno es la reparacin de la vctima y el otro es interpretarla de una manera ms colectiva en lugar de aplicarse para preservar el orden establecido. De todas formas, necesito reflexionar ms sobre esta cuestin para tener una opinin ms formada.

Atisba alguna seal de autocrtica en la justicia?

Lo que percibo es que la correlacin de fuerzas ha empezado a cambiar. Las movilizaciones que se producen en todo el pas son una muestra de ello. Cada vez ms personas se estn sumando contra el orden de violencia machista imperante, y sentencias como la de La Manada nos enfada mucho porque nos recuerda que las mujeres sufrimos agresiones cada da. El problema es que los jueces son hijos de la sociedad en la que se formaron, conservadora y reaccionaria, y eso les incapacita para juzgar a La Manada y para tratar la violencia sexual. Algunos no entienden qu es la intimidacin e, incluso, desconfan de la mujer que denuncia el acoso. Pero eso va a cambiar porque el movimiento feminista va a obligarles.

Falta formacin a los jueces para juzgar casos de violencia machista?

Si. La sensibilidad social es machista, y si se juzga desde este punto de vista se defiende a los agresores. Creo que tienen que formarse tribunales especficos para estos casos. Es una reivindicacin que las feministas venimos haciendo desde hace tiempo.

Y, cmo tratar estos casos?

Para m, la cuestin es que la violencia sexual contra las mujeres est normalizada porque el machismo tambin lo est. Los tipos de La Manada no son unos monstruos ni estn enfermos. Son hijos sanos del patriarcado, y por eso hicieron lo que hicieron. No hace falta llegar a ese punto de brutalidad porque muchos hombres ya tienen normalizada la violencia sexual. Si los catalogamos de monstruos, estamos individualizando el caso, y es un error. El problema del machismo hay que empezar a encararlo por este lado y no hablar tanto de La Manada.

La msica, puede ayudar a cambiar los estereotipos machistas?

Ni la msica ni otras formas de expresin artstica tienen capacidad para liderar reivindicaciones sociales de vanguardia. Las artistas somos voces que nacen a partir de procesos colectivos que ya estn sucediendo y que nos inspiran.

Vdeo, La Otra, El blues de la violencia.

@GORKACASTILLO

Fuente: http://ctxt.es/es/20180815/Culturas/21191/La-otra-musica-cantautora-libertad-de-expresion-feminismo-Gorka-Castillo.htm 



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