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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2018

El sonido de la muerte

Ilka Oliva Corado
Rebelin


Ayer caminaba por la avenida Michigan en el centro de Chicago y frente al lago se realizaba el espectculo anual de aviones en el que participan aviones de la Fuerza Area y en el que realizan infinidad de piruetas, evento al que acuden miles de espectadores. Cada vez que sobrevolaban el centro de la ciudad un sonido ttrico y horroroso se estancaba entre las calles y los rascacielos produciendo un eco que aceleraba el corazn y que paralizaba a las multitudes que en verano pasean por el centro de la ciudad, un sonido aterrador: el sonido de la muerte.

Cada tres minutos pasaban inundando de miedo las calles, la gente se agachaba y se tapaba la cabeza pensando que algn rascacielos haba sido bombardeado. Jams en mi vida haba escuchado un sonido as. Pens, mientras recuperaba la respiracin y el paso, en Hiroshima, cmo habr sido ese instante? Qu sinti la gente? Cmo los sobrevivientes lograron continuar despus de semejante horror? Pens en la Latinoamrica bombardeada en la poca de las dictaduras y la United Fruit Company, en esos aviones de guerra lanzando bombas al por mayor.

Cada tres minutos volva el horror, el sonido de la muerte y la gente volva a agacharse mientras unos gritaban y otros enmudecan, paralizados todos. Pens en Irak, en Yemn, en Siria, en la Palestina digna que an con el silencio del mundo sigue en pie. Pens en aviones de guerra con metrallas, en bombas destruyendo pueblos enteros: hospitales, escuelas, parques, campos de cultivo, museos. Pueblos enteros siendo eliminados en nombre de la imposicin, del apocamiento, del avorazamiento de quienes creen que sern eternos y que todo les pertenece: simples partculas de nada entre la inmensidad del universo.

No hay injerencia sin cmplices, desde dentro se entreteje la traicin. Estados Unidos ha enviado un barco de guerra a las aguas de Colombia, con el pretexto de llevar ayuda humanitaria a los migrantes venezolanos en el pas. Ha creado otra base militar en Argentina en la frontera entre Bolivia, en la Quiaca. Cre otra en la triple frontera entre Argentina, Brasil y Uruguay, sobre el Acufero Guaran. Ha podido crearlas porque en Argentina, Colombia y Brasil gobiernan lacayos y as mismo en el resto de pases de Amrica Latina con gobiernos neoliberales: clicas criminales de carcter empresarial a los pies de los injerecistas.

El barco estadounidense en aguas colombianas es una clara agresin a Venezuela, si Estados Unidos se preocupara por los migrantes como dice, empezara por su propio pas, donde son millones clamando por la Reforma Migratoria. Sabe que la razn de esas migraciones forzadas es la injerencia en Latinoamrica, si deja de buscar poseer libertades y dignidades que no le pertenecen, la historia de la migracin masiva a su pas no existira. Tiene buena fe con los migrantes y cree en la ayuda humanitaria? Bueno, que legisle una Reforme Migratoria Integral en su propio pas y que deje de perseguir indocumentados criminalizndolos por su estatus legal en el pas.

La idea no solo es cercar a Venezuela, su principal objetivo, tambin acorralar y asegurar la posesin de Argentina, Uruguay, Brasil y Bolivia, porque aunque as se paren de cabeza Cristina volver a ser presidenta del pas y los estadounidenses ya saben lo que eso significa. En Brasil la lucha ardua por la presidencia de Lula muestra la resistencia del pueblo brasileo a la dictadura de Temer. En Bolivia, Evo crece como flor silvestre entre los montes: natural y como parra que se expande como pasionaria en los barrancos. En Uruguay el panorama no es distinto.

Aviones como los que hacan estremecer a las multitudes en la avenida Michigan, estn preparados para bombardear a Venezuela desde territorio argentino, colombiano y brasileo, no porque Nicols Maduro sea un dictador, si no porque tanto traidores como injerencistas mueren por aduearse del petrleo del pas y apoderarse del control de la colonia estadounidense en la que han convertido a buena parte de Amrica Latina.

Pero no todos se venden y no todos son traidores y esa resistencia tiene raz en los pueblos originarios.

El sonido de la muerte es aterrador y es recurso de los injerecistas, en cambio el sonido de la vida es agua de quebrada, ese sonido es la armona de la libertad por la que luchan los pueblos que 500 aos despus no han logrado doblegar.

Blog de la autora: Crnicas de una Inquilina

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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