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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2018

Entre la falsa conciencia y la conciencia de lo falso
La ideologa de la clase dominante

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Instituto de Cultura y Comunicacin UNLa

Cmo se las ingenia el capital para convencernos de que el capital por encima de lo humano es lindo.


Tan amplio es, y tan concreto, el repertorio ideolgico desarrollado por la clase dominante que las mejores definiciones han requerido mtodos, dinmicos e instrumentales, muy precisos para caracterizar sus races, efectos y perspectivas. En lo objetivo y en lo subjetivo. Deca Marx: Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada poca; o, dicho en otros trminos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposicin los medios para la produccin material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la produccin espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por trmino medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Feuerbach, Oposicin entre las concepciones materialista e idealista (Primer Captulo de La Ideologa Alemana).

Con el capitalismo la dominacin desarroll novedades que no se limitaron al campo de lo instrumental tecnolgico sino que avanzaron en los territorios del control de conductas, grupales e individuales, ms all del poder del opio del pueblo. La doble moral refrescada. A la clase dominante le hacia falta un ser humano dominado, vaciado de fuerzas (polticas y fsicas) pero tambin agradecido. Un ser humano dominado que reconociera (de pensamiento, palabra y obra) la superioridad de su dominador y le confiriera toda la razn por su ser y modo de ser. Haca falta una dominado, adems, que considerase su condicin como un tesoro y lo cuidara con esmero para heredrselo a su prole como valor moral conquistado durante generaciones. Todo eso celebrndolo entre aplausos y festividades mercantiles y ritos consumistas. La ideologa de la clase dominante deja tatuados en el cerebro todos sus anti valores individualistas. Triste poca la nuestra! Es ms fcil desintegrar un tomo que un prejuicio. Albert Einstein (1879-1955) El paraso de la alienacin.

La clase dominante, adoradora del capital, ense a sus subordinados la misma adoracin pero vaciada de posesin. Hizo invisibles todas las triquiuelas ideadas para robar al trabajador el producto de su trabajo, mientras lo convenca de que los recursos naturales deberan estar en manos privadas; que el Gobierno es cosa corrupta que deben manejar los tcnicos y que se debe respetar un orden porque los pueblos, maleducados, son un peligro para ellos mismos. Y los pueblos pagan (algunos hasta con orgullo) policas y ejercitos para que los repriman; bancos y financistas para que se lleven las ganancias disfrazadas de crditos; empresarios y mercados para que secuestren sus salarios; universidades y academias para que secuestren los saberes; industrias mass media para que anestesien la conciencia del saqueo; iglesias y cultos para que sublimen la mansedumbre; leyes y leguleyos para legalizar el hurto un aparato enorme de instituciones y valores fabricados para mantener a raya todo intento de sentirse con derechos o propietario del trabajo y de las materias primas. La alienacin y la enajenacin como protagonistas estelares en el drama del despojo.

En su conjunto, las ideas dominantes (con su doble moral) son expresin de las relaciones materiales dominantes. Lo que vale para los sometidos no vale para los sometedores. La ideologa del que domina es un repertorio amplsimo de falsa conciencia, de chatarra intelectual para esconder, bajo la alfombra, los muertos de fabrica y las miserias que genera. Doble moral en la que todo lo que se prohbe para el sometido se permite para el que somete. Quienes forman la clase dominante saben bien qu, cmo y cunto dominan en una poca histrica especfica y cmo deben actualizar sus mecanismos materiales y simblicos para perpetuar esa dominacin. Esa clase dominante acta como productora de ideas permanentemente, aunque sean ideas repetitivas e irracionales, porque las necesitan para regular la produccin y la distribucin de las ideas dominantes de la poca. Y desde luego, que en el repertorio de las luchas inter-burguesas cada faccin organiza sus cadenas de produccin de ideas para competir en el mercado de los pensamientos subordinados.

Hay grandes maestros en el arte del engao, capaces de garantiza la invisibilidad de la explotacin del trabajo, divisin del trabajo espiritual y material, para crear la ilusin de que se es muy activo en el desarrollo de la fuerza productiva mientras en realidad se es un subordinado con poco tiempo para educarse y percatarse de los engaos y amasar ideas acerca de s mismos, para cambiar una situacin de la cual se conoce poco y nada. El colmo es cuando los dominados creen que las las ideas dominantes le pertenecen y que debe defenderlas con su vida.

Mentiras, miedo y consumismo, con todos sus derivados y concomitantes, son los nodos neurlgicos en las ideas y la prctica de la clase dominante sobre las condiciones de produccin impuestas como verdades universales. El sometimiento como la forma de lo general. La clase dominante impone sus gustos y sus gestos, sus filias y sus fobias, para sacar adelante los fines que persigue, para representar como colectivo su propio inters e imprimir a sus ideas a todo. Cmo alimentar, vestir, entretener y educar a los nios desde la cuna; cmo besarse, amarse y reproducirse desde la cama; cmo caminar, saludar, sonrer, abrazar e incluso insultar; cmo soar, cmo entender, cmo disfrutar cmo creer y confiar. Minuto a minuto, bajo una andanada permanente de estereotipos exhibidos por la dictadura cultural y comunicacional dominantes, a ttulo de modelos exitosos que, de no seguirlos, vendr la maldicin de ser inadaptado, vulgar pobre.

Dilucidar, desmontar, desactivar y superar el frado descomunal de la ideologa de la clase dominante, (es decir que el capital no predomine sobre los seres humanos) es un trabajo que debe asumirse de manera cientfica y, por ello, sistemtica. El debate contra la ideologa de la clase dominante no es un deporte escolstico ni un desplante rebelde slo para contraponerse, por la contraposicin misma, a una clase que representa a la parte ms odiosa de la sociedad: su miseria. Y hay que refutarla desde el corazn de sus contradicciones realmente existentes, para que los pueblos propicien condiciones para elevarse hasta liberarse de la clase dominante. Y no derrotarla para imitarla. La dominacin de la clase no es slo la dominacin con las (sus) ideas, hay que derrotar sus mtodos de explotacin del trabajo y el saqueo de los recursos naturales. Una lucha sin la otra (econmica e ideolgica) es una historia renga que conduce a frustraciones y retrocesos enormes Ya hemos visto es muchas veces.

Una vez que las ideas dominantes se combaten junto con las relaciones de produccin, lo que emerge de manera perfectamente natural son las ideas para cambiar las relaciones existentes, proliferan en la reflexin sobre los seres humanos, la esencia de la humanidad, su filosofa, su desarrollo en la historia la verdadera que llegar a la conclusin de que no debemos contentarnos slo con el anlisis de las ideas dominantes o las ilusiones inducidas por la clase dominante. Que no debemos contentarnos con reducir el imperio de las ideas hegemnicas a su sustancia mstica o a caprichos del propio pensamiento. No contentarnos con explicaciones mecanicistas ni lineales, puramente economicistas ni puramente religiosas, que nos llevara el error de eliminar de la historia las condiciones materiales y repetir el modelo escapista especulativo. Ilusiones, ensueos e ideas retorcidas para mentir, asustar y vender mientras se esconde el andamiaje de los negocios y la explotacin del trabajo existente.

Nuestra batalla por la supremaca de los seres humanos por sobre el capital, contra la ideologa de la clase dominante, debe servir para aprender a distinguir y actuar, con toda claridad, a la hora de explicar y derrotar las trampas entre lo que perece ser y lo que realmente es. Es urgente contar con un instrumental de lucha que logre penetrar en todo plano de la inteligencia humana que hasta hoy se ha camuflado como problema intrascendente o inexistente. Es urgente.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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