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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2018

Machismo & Normalizacin
Lejos

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

Sobre la estrategia de no naturalizar y normalizar el machismo y su cultura para poder erradicarlo de nuestra sociedad, a raz de la medida del Tribuna Supremo espaol de aplicar la pena de alejamiento a cualquier acto de violencia de gnero, haya o no haya lesin fsica.


Los machistas no se dan cuenta (o no quieren darse cuenta), de que la sociedad quiere estar lejos de ellos, que no quiere la proximidad de quienes por su condicin de hombres se creen superiores y con la legitimidad de decidir sobre lo que les conviene a las mujeres, y de establecer lo que es bueno y lo que es malo, y a partir de ah lo que est bien y lo que est mal.

El ltimo ejemplo de ese rechazo lo hemos visto en la decisin del Tribual Supremo para aplicar la pena de alejamiento a todos los casos de violencia de gnero. La omnipresencia del machismo en la cultura y de la cultura en cada hombre que la reproduce en su masculinidad, es lo que ahoga la convivencia y lo que ha cubierto con sus referencias todo el espacio de las relaciones en el mbito pblico y privado a travs de la normalidad.

Y claro, la defensa de lo normal desde su condicin y posicin les ha dado a los hombres una superioridad moral que no poseen, y la posibilidad de utilizar los instrumentos de correccin necesarios para mantener lo que consideran que es el orden social, desde el Derecho a la violencia normalizada. Ya lo dijeron Walters y Clarke en sus clsicos estudios sobre la violencia en la sociedad cuando concluyeron que la cultura determina la violencia.

Y lo hace a nivel dinmico, segn los elementos e interacciones que forman parte de esa sociedad, y a nivel estructural a la hora de aplicar criterios y razones que justifiquen el uso de la violencia en nombre de los valores que la definen, como por ejemplo ha ocurrido con argumentos como el de la letra con sangre entra, te pego porque te quiero, mi marido me pega lo normal Todas son expresiones que revelan una forma de entender la violencia como mal menor, una especie de mal necesario para corregir algo negativo para la sociedad y la convivencia cuya solucin produce un beneficio superior a ese dao puntual.

El cuestionamiento que se hace de esa violencia estructural no parte tanto de una reflexin interna desde las referencias de la propia cultura, como de personas y posiciones crticas con ella, las cuales, despus de un tiempo de acciones, campaas, debate social logran influir sobre un grupo suficiente de la sociedad para modificar los elementos que hacen posibles esas referencias, desde la normalidad de la conducta en cuestin, que pasa a ser criticada, hasta el Derecho, que se modifica para sancionar comportamientos que antes no eran reprobados.

Por eso, conductas que antes formaban parte de lacapacidad correctora de un padre de familia o del maestro ahora son delitos, y agresiones que hoy son consideradas como violencia de gnero antes eran aceptadas como parte de ese ejercicio de control que deba desarrollar el buen marido, bien para corregir a su mujer o para castigarla. Y aunque todo ello ha cambiado en su expresin ms visible, las races de la cultura an beben en las mismas ideas y valores, por eso an se normaliza o justifica la violencia de gnero y el resto de las violencias estructurales, y se duda ms de las mujeres que denuncian que de los agresores.

Es este cuestionamiento externo, es decir, ajeno a las referencias de la cultura, el que hace avanzar a la sociedad hacia la Igualdad a pesar de todos los obstculos, resistencias e intentos frustrados de impedirlo, y el que logra que cada da se est ms cerca de alcanzarla. Y quien impulsa iniciativas, forma en conocimiento, agita conciencias y mueve acciones para lograr ese avance es el feminismo, esa es la razn por la que el machismo demoniza todas sus propuestas y pensamiento en una actitud que revela el temor de quien se sabe descubierto, y ya slo espera que lo detengan.

La realidad es objetiva, y hoy, si se mira con perspectiva la evolucin histrica, claramente se aprecia que estamos ms lejos del ncleo del machismo, y que lo estamos porque gracias al feminismo hay conciencia sobre la injusticia que representa y de todo el abuso y violencia que lo acompaa, dentro y fuera de la normalidad. Por ms que se resistan y reaccionen los machistas intentando confundirlo todo, mezclar resultados y destinos sin tener en cuenta el origen de las conductas, sus motivaciones y objetivos perseguidos a travs de ellas, ni tampoco las circunstancias que las acompaan ni las consecuencias que se derivan, el viaje hacia la Igualdad ya no tiene vuelta atrs ni destino alternativo.

Es lo que hemos visto en el nuevo paso dado por al Tribunal Supremo en su Jurisprudencia, para que se aplique la pena de alejamiento en todos los casos de violencia de gnero, una medida necesaria para que la normalidad que atrapa a las mujeres que sufren la violencia de gnero no las haga caer en la trampa de las segundas oportunidades, ni quedarse en las razones dadas por los mitos del amor romntico a la hora de interpretar lo ocurrido, y que todo parezca un episodio pasajero en un hombre que ya ha prometido, una vez ms, que nunca le volver a pegar. Son estos mitos los que hacen que slo se denuncie alrededor de un 25% de los casos, y que incluso el 70% de las mujeres asesinadas nunca hayan denunciado.

Pero no todo el mundo ve esta decisin como un avance, y de nuevo salen voces que, curiosamente, recurren a la vctima para cuestionar la medida porque no cuenta con el consentimiento de ella, o directamente hablan de que va en contra de los hombres. Y no deja de ser curiosa esta posicin, porque parte del mismo sector de la sociedad que no cree a las vctimas cuando denuncian, y que presenta cualquier iniciativa sobre violencia de gnero como dirigida contra los hombres, en lugar de contra los hombres maltratadores.

Es tan absurdo como decir que la pena de prisin por robo va contra todas las personas, y no contra las personas que roban. Pero no es un error, slo la expresin de ese machismo conservador en las ideas y en los valores para confundir y defender los privilegios y status de los hombres.

La sociedad quiere al machismo lejos y a los machistas en la distancia, y quiere cerca al feminismo y a la Igualdad para continuar el camino hacia la convivencia en Paz.



Fuente: https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2018/08/17/lejos/amp/?__twitter_impression=true


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