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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2003

Ejecuciones y represin. Un punto de vista de clase

Alan Woods y Roberto Sarti
El Militante


La ejecucin en abril de tres hombres que haban secuestrado un barco y las duras sentencias judiciales contra 74 oponentes del rgimen cubano, han generado una condena casi universal, al menos por parte de los medios de comunicacin y de la mayora de los gobiernos. El portavoz del Departamento de Estado USA, Richard Boucher, dijo que EEUU estaba "escandalizado" y el Secretario de Estado, Colin Powell, exigi que Cuba liberase a los "prisioneros de conciencia".

Sin embargo, antes de analizar la situacin debemos mirar los hechos reales. Los tres individuos ejecutados por secuestrar un barco de pasajeros intentaban llegar a EEUU. Este era el tercer intento de secuestro en Cuba en slo dos semanas. Esta situacin se ve favorecida por la ley estadounidense que garantiza asilo a todos los cubanos que lleguen por sus propios medios a EEUU, independientemente de los mtodos utilizados.

En el mismo perodo el gobierno cubano comenz a detener disidentes, incluidos algunos miembros del "Proyecto Varela". La demanda principal de este grupo es un referndum, algo que consideran como parte de un "acercamiento gradual" hacia la eliminacin del estado actual surgido en 1959 fruto de la revolucin y tambin para terminar con la economa nacionalizada.

Los 74 "disidentes" fueron condenados a penas que van entre los seis y los veintiocho aos de prisin.

La acusacin formal contra la mayora de los acusados era que haban cometido "crmenes contra la independencia o integridad territorial del estado". Haba muchas pruebas que demostraban, ms all de cualquier duda, que la mayora de los oposicionistas haban recibido grandes sumas de dinero del gobierno USA a travs de James Cason, el agregado comercial estadounidense en La Habana, de facto, la embajada de EEUU. Powell nunca ha negado esto, ni tampoco ningn otro portavoz estadounidense. En realidad, toda esta informacin est disponible en pginas web oficiales del gobierno de EEUU.

En el ao 2000, la Agencia Internacional para el Desarrollo de EEUU (USAID) don 670.000 dlares a tres organizaciones cubanas para ayudar en la "publicacin en el extranjero de la obra de periodistas independientes de la isla... y distribuir sus escritos dentro de Cuba". (Informe USAID, Evaluation of the USAID Cuba Program, 2001).

Con estos mtodos los imperialistas estadounidenses buscan promover el trabajo de fuerzas contrarrevolucionarias en Cuba y otros pases. Constantemente interfieren en los asuntos internos de otros estados cuando no les gusta la poltica que estn llevando a cabo. No hay duda de que la embajada estadounidense y la CIA estn activamente implicados en los intentos contrarrevolucionarios de derrocar al gobierno de Hugo Chvez en Venezuela.

El Departamento de Estado USA describe oficialmente esta actividad como "prestaciones". Cuando alguien acta de esta forma para defender los intereses del imperialismo estadounidense frente a un gobierno extranjero entonces es considerado como algo legitimo. Sin embargo, si una fuerza extranjera intenta aplicar los mismos mtodos contra EEUU entonces es una historia diferente. Bajo el Cdigo Penal de EEUU estas "prestaciones" por parte de un diplomtico extranjero en EEUU pueden provocar la persecucin criminal y diez aos de prisin. Esto se aplica a todo aquel que "acte dentro de los EEUU y est sometido a la direccin o control de un gobierno o funcionario extranjero" (Ttulo 18. Seccin 951 del Cdigo Penal de EEUU).

La hipocresa del gobierno estadounidense es incluso mayor cuando miramos la situacin de cinco cubanos que actualmente estn cumplimento largas condenas en prisiones (incluyendo dos cadenas perpetuas) federales de EEUU. Los cinco estaban intentado detener a grupos terroristas cubanos de ultraderecha exiliados en Miami y que iban a perpetrar actos violentos contra Cuba. EEUU dice que estaban implicados en "guerra global contra el terrorismo". Pero el gobierno USA a travs de la CIA ha proporcionado la mayor parte de la ayuda financiera, el entrenamiento y las armas a la alianza ultraderechista de la mafia cubana de Miami, que desde hace aos est detrs de todos los ataques terroristas contra Cuba. Cuando el FBI captur a los cinco agentes cubanos, en los medios de comunicacin burgueses no apareci ninguna protesta hipcrita o artculos moralizadores y esto demuestra el doble rasero que tiene la administracin estadounidense.

Ejecuciones en EEUU

La hipocresa del gobierno USA es an ms clara cuando vemos cmo Washington llora por las penas de muerte en Cuba pero "olvida", convenientemente, que cada aos cientos de hombres y mujeres son condenados a muerte en las prisiones estadounidenses. Desde 1976 EEUU ha ejecutado a ms de 700 personas, 248 en el estado de Texas. Adems, de los ejecutados desde 1973, 95 de ellos fueron ms tarde exculpados completamente por los tribunales. El gobierno USA no tiene ningn derecho a quejarse de que Cuba utilice la pena de muerte cuando su pas tiene uno de los peores registros del mundo. Y George W. Bush, menos que nadie, tiene el derecho a protestar. Cuando era gobernador de Texas, que cuenta con casi un tercio de todas las ejecuciones de EEUU desde 1976, se hizo famoso por el uso indiscriminado de la pena de muerte y su negativa a responder a las peticiones de clemencia.

Esto tambin es una cuestin de clase. La gran mayora de la poblacin que est en prisin en EEUU y la gran mayora de los que estn condenados a muerte son personas pobres, principalmente negros e hispanos. EEUU es el nico pas del mundo, excepto Somalia, que se neg a firmar la Convencin de la ONU sobre los Derechos del Nio. Por qu? Porque en EEUU incluso los que cometieron crmenes cuando todava no tenan dieciocho aos pueden ser condenados a muerte; en dieciocho estados la ejecucin puede realizarse a partir de los diecisis aos de edad. La Convencin tiene una clusula que dice que esto es ilegal.

El gobierno estadounidense tiene un largo record de apoyar intentos de golpe de estado contra el gobierno cubano. Incluso intentaron invadir el pas en 1961 a travs de sus mercenarios en el infame episodio de Baha Cochinos. Tambin impusieron un embargo a la isla prcticamente desde el principio de la revolucin.

A la burguesa estadounidense no slo le preocupa Castro. Lo que teme es la naturaleza del rgimen que existe en Cuba. No pueden tolerar que a noventa millas de sus costas haya un pas donde se ha abolido el capitalismo. La revolucin cubana fue un punto de referencia para las masas oprimidas de Amrica Latina. Por esa razn los imperialistas estadounidenses odian Cuba, no porque estn preocupados por los derechos humanos.

La "izquierda" cede a la presin del imperialismo

Este es nuestro punto de partida siempre que analizamos lo que est ocurriendo en Cuba. Debemos basarnos en una posicin de clase. En primer lugar se encuentran los intereses de la clase obrera, tanto fuera como dentro de Cuba. Si no hacemos esto corremos el riesgo de hacer un balance desequilibrado y caer en la trampa de discutir en abstracto sobre la "democracia" o la "justicia" y no sobre las cuestiones reales que estn implcitas en este caso. Desgraciadamente, esta ltima es la posicin de algunos intelectuales de izquierdas con relacin a esta cuestin.

Los ataques contra la revolucin cubana desde Washington, los medios de comunicacin burgueses de EEUU y Europa no son nada nuevo. En esta ocasin, las crticas al rgimen no han venido slo desde la burguesa europea o estadounidense. Al coro ruidoso de denuncias se han unido muchos antiguos "amigos" de Cuba, como el premio Nbel de literatura Jos Saramago o el escritor Eduardo Galeano. En los partidos de izquierda de Europa y Amrica Latina tambin se ha producido un acalorado debate sobre esta cuestin.

Estos "amigos de Cuba" han olvidado lo fundamental. En la actual sociedad capitalista no existe algo parecido a la "democracia" o la "justicia" absolutas. La democracia burguesa formal es slo una hoja de parra que oculta la dictadura de un puado de banqueros ricos y bandidos empresariales. Estos ltimos ni siquiera se molestan en ocultar cual es la verdadera situacin. Basta con mirar las elecciones en todos los pases capitalistas, especialmente en EEUU, donde todo el mundo sabe que George W. Bush sali elegido gracias a amaar los votos.

Lo mismo ocurre con el concepto de "justicia". El principio de que "todos los hombres son iguales ante la ley" es vlido si ignoramos el tamao de su billetera. Existe una ley para los ricos y otra para los pobres. Hace mucho tiempo que el escritor Anatole France escribi sobre la majestad de la ley, que permite por igual a los ricos y a los pobres pasar hambre y dormir bajo un puente.

Hay muchas cosas del rgimen cubano con las que no estamos de acuerdo. Pero no se puede negar que la revolucin cubana expropi a los imperialistas y a la burguesa y estableci las condiciones para un enorme avance de la riqueza, la educacin y las condiciones de vida de las masas. Ese es el "crimen" que para los imperialistas ha cometido Coba. Durante ms de tres dcadas han utilizado todo tipo de mtodos sucios para destruir las conquistas y conseguir que Cuba regrese al redil de los imperialistas y capitalistas. En esta lucha no podemos ser neutrales. Siempre debemos defender a Cuba frente a los agresores imperialistas.

Los "amigos de Cuba" respondern que estn en contra de la violencia. Esta meloda no es nueva. Muchos de los pacifistas-reformistas de izquierda en Europa a menudo se quejan del uso de la violencia "en general". Nosotros tambin creemos que el uso de la violencia es lamentable. Pero tambin debemos tener en cuenta que vivimos en un mundo donde cada da la clase dominante utiliza los mtodos ms brutales y violentos. La guerra en Iraq habla por s misma. La nica forma de erradicar la violencia es derrocando al sistema que la genera, es decir, al sistema capitalista con todas sus diferenciaciones sociales y toda la injusticia que genera. Estamos a favor de esto. Pero en la medida que los imperialistas estadounidenses utilizan la violencia para imponer sus objetivos en todo el mundo, los pequeos pases tienen el derecho a defenderse como mejor puedan.

Hegel sola decir que la verdad es siempre concreta. Y tambin debemos ser concretos. En este caso, el pas capitalista ms poderoso y feroz del mundo, EEUU, est en conflicto con una pequea isla, que ha conseguido liberarse del grillete del imperialismo y donde los medios de produccin estn nacionalizados. Desde el colapso de la URSS, Cuba est luchando desesperadamente por sobrevivir, mientras que sus enemigos intentan aislarla y estrangularla.

En este conflicto la clase obrera internacional no puede ser neutral. Estamos con Cuba contra el imperialismo USA. Estamos con un pas que ha eliminado el analfabetismo y donde el sistema sanitario es uno de los ms avanzados de Amrica Latinas. Esto se ha conseguido gracias a la planificacin de los recursos y la consiguiente abolicin de la anarqua del mercado capitalista.

Esto acta como un faro para las masas de Amrica Latina y eso es lo que no pueden tolerar los imperialistas.

Una vez que hemos trazado esta lnea de clase que separa claramente los dos campos, podemos analizar la situacin desde un punto de vista de la clase obrera, tanto en Cuba como internacionalmente.

La lucha del imperialismo estadounidense para socavar Cuba se est produciendo en muchos frentes. Se ha visto favorecida por las dificultades internas que siguieron a la finalizacin de la ayuda econmica procedente de la Unin Sovitica. Despus del colapso del rgimen estalinista en Rusia, Cuba se qued aislada a principios de los aos noventa y sin el apoyo de los pases del antiguo bloque estalinista. Esto llev a Cuba a un perodo muy difcil. Entre 1989 y 1993 el PIB cay un 35%.

Para intentar superar la crisis el gobierno cubano introdujo desde mediados de los aos noventa algunas "reformas" de la economa de mercado. Como resultado de esto, en Cuba hay seiscientas empresas que pertenecen a las multinacionales. El rgimen ha dado a las empresas extranjeras la libertad de exportar capital y les permite tambin establecer sociedades conjuntas en Cuba. El monopolio estatal del comercio exterior en parte se ha abolido y de una forma limitada se permite a los individuos crear empresas, principalmente en la industria turstica. Ahora el turismo representa la fuente principal de ingresos de la isla.

Hoy en Cuba existen elementos de un sistema econmico dual, el sector controlado por el estado coexiste junto a elementos capitalistas, y con dos monedas paralelas: el dlar y el peso cubano. Esto ha profundizado las desigualdades sociales y ha expuesto a Cuba a las alzas y bajas de la economa mundial. En los ltimos dos aos los ingresos por turismo han sufrido una dura cada. El precio del azcar, otra de las principales importaciones cubanas, tambin ha cado. Cuba se enfrente a serios problemas econmicos. Segn algunas fuentes, el desempleo est ahora en el 10% de la fuerza laboral, y otro 10% es clasificado como subempleado.

Este incremento de las diferencias sociales representa una seria amenaza para la revolucin cubana. Una capa de la sociedad se est enriqueciendo gracias a las reformas de "mercado", entre esta capa de "nuevos ricos" el imperialismo puede encontrar ms fcilmente una base de apoyo para sus planes de restauracin del capitalismo en Cuba.

La difcil situacin econmica y la cristalizacin de una capa de elementos que se han aprovechado de la introduccin parcial de la empresa privada representa un gran peligro para Cuba. La naciente burguesa cubana consiste en todo tipo de especuladores y ladrones que quieren volver a los "buenos y viejos das" anteriores a 1959, cuando Cuba era un gran casino y un burdel dirigido por las grandes empresas estadounidenses y la mafia. El imperialismo estadounidense intenta basarse en esta capa a la que est financiando y animando para que lleve a cabo actos de sabotaje y subversin.

El rgimen ha intentado frenar esta actividad recurriendo a mtodos de represin. No simpatizamos con estos elementos contrarrevolucionarios ni tampoco apoyamos el coro hipcrita de denuncias de la derecha o la "izquierda".

Debemos situar estos ltimos acontecimientos en su contexto adecuado. En Amrica Latina no hay un solo rgimen burgus estable, desde Tierra del Fuego a Ro Grande. Los ltimos acontecimientos demuestran que los imperialistas estadounidenses estn preparndose para intervenir contra la revolucin, ya sea abiertamente (como en Colombia) o (como en Venezuela) conspirando con las fuerzas contrarrevolucionarias internas. En esta situacin, la existencia de Cuba es una fuente permanente de irritacin para Washington. Y quieren eliminar este problema lo antes posible. Fidel Castro, en respuesta a sus crticas dijo lo siguiente: "Ahora estamos inmersos en una batalla contra las provocaciones que estn intentando llevarnos a un conflicto y una agresin militar de EEUU".

Sin duda tiene razn. A consecuencia de la guerra criminal contra Iraq, el centro de gravedad de la administracin Bush ha girado profundamente a la derecha. La camarilla reaccionaria imperialista que se aglutina alrededor de Rumsfeld y Cheney ahora tienen el control. Estos elementos estn buscando un nuevo pas para atacar. La severidad con la que ha reaccionado el estado es un reflejo de que son conscientes de estar en el punto de mira de EEUU. Cuba tiene el derecho a defenderse frente al imperialismo y la contrarrevolucin, y esto no es un juego de nios.

La necesidad de una poltica internacionalista

Sin embargo, debemos sealar lo siguiente: El mayor peligro de la revolucin cubana no procede de un puado de gusanos y criminales, sino desde dentro del rgimen. Mientras Castro viva los elementos pro-burgueses estarn controlados. Pero como ocurri en la URSS un sector importante de la burocracia est dispuesta a pasarse al capitalismo y saquear el estado en su propio inters, y eso ocurrir en Cuba cuando Castro desaparezca. Este es el mayor peligro para la revolucin.

En la lnea de la actitud agresiva de EEUU hacia el resto del mundo, Bush ha reiterado la poltica de lnea dura hacia Cuba. Ha hecho planes para incrementar la ayuda del gobierno estadounidense a los "disidentes" cubanos y ha puesto a Cuba en la lista de "estados sospechosos". La victoria del imperialismo y la "economa de mercado" supondr la destruccin completa de todas las conquistas sociales de la revolucin.

Cmo se puede derrotar esta amenaza? Hay una forma, y es la nica: introduciendo un rgimen de democracia obrera en la lnea de la Rusia sovitica antes del ascenso de Stalin. Len Trotsky seal hace mucho tiempo que el "socialismo necesita la democracia como el cuerpo humano necesita el oxgeno". No hablamos de una democracia burguesa formal, sino de una verdadera democracia donde la clase obrera se organice en soviets y se base en las cuatro condiciones de Lenin:

1)Elecciones libres y democrticas con derecho a revocacin inmediata de los cargos elegidos.

2)Ningn funcionario puede recibir un salario superior al de un trabajador cualificado.

3)No al ejrcito permanente sino el pueblo en armas.

4)Poco a poco, todos deben participar en todas las tareas de la administracin: cundo todo el mundo es un burcrata entonces nadie es un burcrata.

A pesar de todo, la aplastante mayora de las masas cubanas todava apoyan la revolucin. Slo el control democrtico y la administracin de las masas pueden acabar con las contrarrevolucin y la burocracia, que es el suelo sobre el cual puede crecer la contrarrevolucin. No debemos olvidar que la mala gestin burocrtica y la corrupcin del rgimen lo que provoc el colapso y la contrarrevolucin capitalista en 1991. Nuestra consigna es: " Regresar a Lenin!" El verdadero socialismo no puede existir sin garantizar los derechos democrticos bsicos, como la libertad de expresin. Los marxistas nunca han defendido que el pilar del socialismo fuera un sistema de partido nico monoltico. En Cuba es totalmente posible garantizar la libertad a cualquier grupo o partido que acepte la nacionalizacin de los medios de produccin. Todas estas tendencias deben ser permitidas. Esto no debilitara la revolucin, todo lo contrario, la fortalecera.

Las fuerzas contrarrevolucionarias en Cuba pueden ser derrotadas. Pero esto exigira la implicacin real de los trabajadores en la gestin de la economa y el Estado. Significara la introduccin de una verdadera democracia obrera en las mimas lneas de la que exista en la Unin Sovitica en los aos inmediatamente posteriores a la revolucin de 1917. Implicara la profundizacin de las conquistas sociales de la revolucin, con la eliminacin de los privilegios y la burocracia.

Las masas no han olvidado las conquistas de la revolucin. Slo basta con mirar al resto de Amrica Latina y el Caribe para ver qu significara regresar al capitalismo para la clase obrera cubana. La perspectiva de regresar a una situacin donde Cuba sea en la prctica una colonia estadounidense debe ser bastante sombra para los cubanos. Significara regresar las injusticias del pasado.

En ltima instancia, la nica de forma de combatir exitosamente esta ofensiva contrarrevolucionaria es extendiendo internacionalmente la revolucin, empezando en primer lugar con el resto de Amrica Latina. La experiencia histrica de la Unin Sovitica demuestra que es imposible construir el socialismo en un solo pas. Ahora la situacin en Amrica Latina es favorable, como hemos podido ver en los recientes acontecimientos revolucionarios de Venezuela, la victoria de Lula en Brasil, los movimientos revolucionarios en Bolivia, Ecuador, Argentina y Colombia.

Desgraciadamente, en lugar de basarse en la revolucin en Amrica Latina, Castro ha recurrido a acuerdos diplomticos y, en el mejor de los casos, a campaas de presin internacional contra el embargo. Pero esto tiene unos efectos limitados. Probablemente teme provocar a EEUU. Pero esta poltica slo consigue los efectos contrarios a los que pretende obtener. Mientras la revolucin siga enclaustrada en los estrechos lmites nacionales de Cuba corre el riesgo de ser estrangulada. Esto es lo que quiere hacer el imperialismo USA. Y la derrota de la revolucin cubana sera un golpe contra la revolucin en toda Amrica Latina.

Este es el nico mtodo viable de preservar la revolucin cubana e impulsarla hacia delante. Parece que Castro mira hacia el modelo chino. Le gustara crear una nueva clase de "economa mixta". Pero ningn sistema puede sobrevivir a medio camino, entre el capitalismo y la economa planificada. Tarde o temprano uno de los dos se impondr sobre el otro.

Un rgimen capitalista en Cuba tendra la cara de una dictadura despiadada bajo el yugo del imperialismo estadounidense. Hay que resistirse a toda costa.

Lo que est preparando para Cuba el imperialismo estadounidense, si consigue poner las manos en la isla, es la barbarie. Lo que han hecho los ejrcitos britnico y estadounidense en Iraq es una muestra de lo que pasar en el futuro en todos aquellos pases que caigan bajo su dominio. Cuba no puede sobrevivir sin una revolucin en Amrica Latina. No hay otra alternativa, a largo plazo, o se establece en Cuba un verdadero estado obrero, como un paso adelante hacia una Federacin Socialista de Amrica, o se producir una contrarrevolucin capitalista con todo lo que esto significara para la clase obrera cubana.



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