Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Yemen, la guerra olvidada
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2018

Yemen
Todas las muertes necesarias

Guadi Calvo
Rebelin


Tal como sucede con el enclave sionista en Palestina, el reino saudita parece haber conseguido de parte de la comunidad internacional su propia licencia para matar, sin que ello le signifique absolutamente nada.

El holocausto que ejecuta el sionismo en Palestina desde hace 70 aos tiene su correlato desde marzo de 2015 en Yemen, desde que Arabia Saudita, con el endeble argumento de que los houthis, una alianza entre los chies, el 35 % de la poblacin, y vastos sectores del sunismo pobre, un 64% , amenazaban con tomar el control total del pas tras la renuncia y huida del presidente Mansour Hadi, quien tras exiliarse en Riad, fue obligado por los sauditas a reasumir el cargo, fuera de todos los protocolos constitucionales de su pas.

Los Houthis, por el nombre de su lder, tambin conocidos como Ansarol (Seguidores de Dios), son acusados de tener estrechos lazos con Irn, la fuerza desequilibrante en un Medio Oriente sumiso frente a la alianza norteamericana sionistas. Mientras que los Sauditas no son acusados de tener lazos con los Estados Unidos, por ejemplo.

Tras el embate de la Coalicin encabezada por los sauditas, juntos a un nmero solo nominal de socios, ya que los nicos que realmente participan efectivamente son Riad y los Emiratos rabes Unidos (EAU), el pueblo yemen est siendo arrastrado a situaciones que tendran que ser inadmisibles a esta altura de la civilizacin o por lo menos castigadas con la misma severidad con que se castig al nazismo tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial.

La ltima gran proeza del prncipe heredero Mohammad bin Salman al-Saud, hijo del Rey Salman, responsable fundamental del genocidio yemen, que ya suma cerca de 20 mil muertos, millones de desplazados y que sumergi a la nacin ms pobre Medio Oriente en un desastre humanitario todava lejos de llegar a su cota mxima y que ha ocasionado tambin miles de muertos por hambre y adems del mayor brote de clera, que haya registrado en la historia, con un milln doscientos mil afectados y por los menos 3 mil muertos, ha sido el ataque contra tres transportes escolares en la gobernacin de Saada, el pasado 9 de agosto, en el que murieron 50 personas murieron (40 nios y 11 adultos) y 77 ms resultaron heridas.

El ataque se produjo con un misil MK 82 de 227 kilogramos y guiado por lser, fabricado por la compaa norteamericana Lockheed Martin, entregado en el marco de los acuerdos de venta de armamentos entre Riad y Washington.

El misil era similar a los utilizados el 8 de octubre de 2016, cuando con diferencia de minutos una casa funeraria en Sanaa, capital de pas, fue atacada, mientras se realizaban honores al padre de un alto jefe houthi, matando a 155 personas e hiriendo a 525, 300 de ellas de gravedad.

En el medioda del 15 de marzo de ese mismo ao, un ataque contra el mercado de la aldea de Mastaba, al norte de la gobernacin de Hajja, a 45 kilmetros de la frontera con Arabia Saudita, dos bombas MK 84 de 900 kilos de fabricacin norteamericana asesin 97 personas, 25 de ellos nios.

Estos hechos motivaron que el entonces presidente estadounidense, Barack Obama, prohibiese la venta de ese tipo de armamentos al reino saudita, aunque apenas la administracin Trump se instal en la Casablanca esa prohibicin fue anulada.

El Pentgono, por su parte, ha deslindado responsabilidades tras el ataque a los escolares, argumentado que no son los Estados Unidos quienes eligen los objetivos sino que es decisin de la Coalicin quienes las realizan, limitndose solo a suministrar el armamento lo que le redita miles de millones de dlares, ya que justamente es Riad el mayor comprador mundial de armas, no solo de fabricacin norteamericana sino tambin de una amplia lista de naciones europeas como El Reino Unido, Francia y Espaa entre otros. El Pentgono, en su nota de descargo, especfica que con la Coalicin colabora en aspectos de inteligencia y el reabastecimiento de los cazabombarderos.

En mayo pasado Trump haba pedido al Congreso que autorizara la venta de 120 mil misiles guiados Raytheon a Arabia Saudita y Emiratos rabes Unidos.

Estados Unidos tiene una amplia experiencia en accidentes de este tipo o daos colaterales, adefesio semntico, construido con el fin de disimular lo aberrante de este tipo de hechos que se producen de manera continua en esta guerra y en otras, como viene sucediendo en Pakistn y Afganistn, donde los ataques de la aviacin norteamericana en procura de objetivos talibanes en Afganistn han asesinado a ms de 15 mil civiles en aldeas prximas a la frontera entre ambas naciones centroasiticas.

Un incidente ms

Las imgenes se podan confundir perfectamente con las que dejan las incursiones sionistas tras sus constantes ataques contra la poblacin civil de Gaza, por ejemplo. Cadveres de nios amontados embadurnados de sangre y polvo, ropa desgarrada y ya con el plido rubor de la muerte.

Mientras autos y ambulancias empapados de sangre llegan, en este caso, al hospital de Talh ya de por si colapsado al igual que todos el sistema sanitarios del pas, tras los casi tres aos y medios de guerra.

Decenas de nios comenzaron a inundar el edificio con una variedad inusitada de heridas, otros sin tanta suerte pasaron directamente a desbordar la morgue. Los relatos por obvios no dejan de ser escalofriantes cuando describen los llantos y los gritos de dolor o terror de los heridos y sus familiares que alertados del ataque comenzaron a llegar al centro hospitalario.

Muchos de los nios a raz de sus lesiones pulmonares debido a las ondas de choque de las mismas explosiones tenan problemas respiratorios; fracturas en brazos y piernas, adems de multiplicidad de cortes a causa del estallido de los vidrios de las ventanas de los buses, que causaron heridas de variado rango. Azarosamente no se han reportado amputaciones, pero s muchos de los nios que parecan no tener heridas fsicas deambulaban en estado de shock, sin tener idea de lo que les acababa de suceder.

Mientras estas pavorosas escenas con los sobrevinientes se desarrollaban, los voceros sauditas se apuraron a declarar ante el Consejo de Seguridad de la ONU, como si esa entidad tuviera alguna importancia ms que meditica, que se estaban investigando los hechos, aunque segn esos mismos voceros, el ataque contra los buses escolares haba sido legitimo ya que los lderes houthies han reclutado y entrenado a cientos de nios para engrosar sus filas de combatientes.

Las autoridades de la gobernacin de Saada informaron que la caravana atacada se diriga a un cementerio local que es uno de los pocos espacios verdes que quedaban en toda la gobernacin del norte del pas, ya que la totalidad de parques y plazas han sido destruidos por los continuos combates y bombardeos de la coalicin.

El incidente del bus, segn algunos organismos internacionales, parecera sealar que se enmarca en una estrategia ms amplia de la Coalicin, ya que se han registrado 55 incidentes similares contra vehculos y autobuses civiles, desde principio de este ao, superando las tasas del 2017. Ese anlisis tambin sealan que de los 18 mil ataques sauditas producidos desde el inicio de la guerra hasta abril de 2016 un tercio de los blancos no eran militares, mientras que otro tercio era clasificado como un objetivo desconocido.

A casi dos semanas de lo sucedido con los escolares ninguna figura de relevancia de los pases vendedores de armas a la Coalicin ha hecho declaraciones al excepcin de Fabian Hamilton, un importante miembro del partido Laborista britnico que declar que: No tomar medidas ahora significa que el gobierno est presidiendo el peor desastre humanitario creado por el hombre del siglo XXI.

Quizs el gran manto de cinismo que se ha echado sobre este ltimo incidente, lo justifique el hecho de que el Reino Saudita a lo largo de los ltimos cinco aos, a comparacin con los cinco anteriores, segn investigaciones del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) aument en un 225 % el presupuesto para la compra de armamento y equipo militar. De donde da una cifra que seguir justificando todas las muertes necesarias.


*Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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