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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2018

La Catalua franquista

Jos M. Faraldo
Rebelin


Resulta extrao escuchar constantemente la acusacin que muchos nacional-catalanistas hacen contra el resto de espaoles de ser "franquistas" o de que territorios como Castilla poseen "permanencias del franquismo". Si hay un territorio espaol que se benefici del franquismo, ese es Catalua. Y si hay un territorio -junto al Pas Vasco- donde el nacionalismo franquista dej hbitos, formas de actuar y de comprender la realidad que se transmitieron e integraron de inmediato con el nacional-catalanismo, es por supuesto, toda la Catalua interior.

Catalua gan la guerra civil junto a Franco: las lites, los grandes burgueses huyeron a Burgos y se pasaron al enemigo o se escondieron para evitar que los republicanos los aniquilaran; volvieron a salir todos ellos con las tropas franquistas, recuperaron sus negocios y se vengaron con saa de la persecucin. Luego se hicieron an ms ricos, protegidos por unas leyes que sometan y amedrantaban a los obreros y alentaban la especulacin de las grandes fortunas catalanas. Pero eso no fue todo. Los tenderos, comerciantes y pequeos empresarios, de los que tan poblada estaba la Catalua de entonces, los payeses de alguna tierra, se alegraron tambin de que Franco expulsara a quienes les haban confiscado las fbricas o las tierras, las haban nacionalizado o socializado. Como muestran los estudios de historia econmica, jams la pequea industria y el pequeo negocio en Catalua prosper ms de lo que lo hizo en los aos centrales del franquismo, protegido por unas leyes franquistas hechas a su medida.

Toda la Catalua interior, la Catalua carlista, los padres y abuelos de los Llach, Junqueras y Puigdemont, ganaron la guerra con Franco. Porque los carlistas fueron los que de verdad ganaron, no los falangistas, que eran pocos y sin apoyos. La Catalua carlista gan la guerra con Franco.

La represin en Madrid, la ciudad roja y jornalera, tan odiada por Franco y la derecha, fue mayor, mucho mayor que en Barcelona. Hubo un puado de catalanistas supuestamente de izquierdas que pudieron huir por la frontera, mientras en Madrid los republicanos se quedaban para construir una resistencia que acab en el paredn. En general, Franco no mat catalanistas (Companys no es ms que un caso, triste y simblico, pero un caso). Porque los catalanistas o bien eran ricos y le haban apoyado, o se haban escapado a Francia (y algunos volvieron, muchos a ocupar sus puestos o mejores). Como en el Pas Vasco, la burguesa catalanista que se haba significado en la Repblica recibi, como mucho, multas. A quien Franco mat fue a los anarquistas, los mismos a los que las juventudes de Ezquerra Republicana de Catalunya -un partido que se acerc mucho al fascismo durante el periodo de entreguerras- haban perseguido e insultado por ser "murcianos".

S fueron los inmigrantes castellanos, murcianos, andaluces y extremeos quienes, junto con los obreros y obreras catalanes fundamentaran la potencia econmica de Catalua, resulta extraordinariamente doloroso el escuchar una y otra vez el agravio de la disparidad de las balanzas fiscales. Al cabo, quienes emigran de una tierra suelen ser siempre los ms jvenes, los ms fuertes y capaces y con ello descabezan la capacidad social de progreso en el lugar del que se van. El xito econmico de Catalua est construido en parte importante con la condena al retroceso en otros territorios.

Es ms: los planes de desarrollo franquistas, en especial el llamado "plan de estabilizacin" de 1959, que fueron letales para Castilla, los redactaron y pensaron sobre todo catalanes. Alguno de ellos, como Joan Sard Dexeus, economista de la rbita de ERC, que durante la guerra haba trabajado con Companys y al que, lejos de encarcelar, el franquismo le llam para preparar una liberalizacin que arrancara las pocas defensas que tenan los obreros: porque eso vena bien para llenar Catalua de la mano de obra barata, emigrantes, que la industria catalana precisaba.

Y todava ms: los planificadores catalanes franquistas conspiraron con toda consciencia para reducir Castilla a una tierra predominantemente agrcola: todos los planes del franquismo invertan en desarrollo industrial en Catalua y el Pas Vasco (el 25% total de las inversiones del Instituto Nacional de Industria franquista fueron a parar a la provincia de Barcelona por apenas unas dcimas para todo el conjunto de Castilla, incluyendo a Madrid). Pero esos mismos planes slo prevean regados y ordenacin agraria para Castilla, sumiendo para siempre a un territorio mayor que muchos pases europeos en la dependencia econmica y el subdesarrollo industrial. De este modo, la industria catalana (y la vasca) reciban mano de obra barata y dcil y se evitaban competencia futura.

De aquellos polvos, estos lodos. El nacionalismo franquista se convirti en catalanista cuando lleg la transicin: centenares de alcaldes franquistas, de procuradores en cortes, de elegidos por el tercio de familias se pasaron de la noche a la maana a CiU y a ERC. El nacionalismo es nacionalismo, no vara ms que el nombre. El fascismo soterrado de buena parte del nacional-catalanismo actual se explica muy bien as, por su continuidad con el fascismo franquista.

Si tenemos que reconstruir puentes -y soy firme partidario de ello-, es necesario que las buenas gentes de Catalua entiendan el papel jugado por su tierra en el infradesarrollo econmico y social de Castilla. Si la balanza fiscal es desfavorable a los territorios ricos (lo cual incluye a Madrid, claro), la balanza demogrfica y econmica lo es para con Castilla y su Extremadura. Los catalanes pueden quejarse de escasas inversiones en carreteras, de tener que pagar peajes. Pero han de tener en cuenta que a nosotros su desarrollo nos ha costado no slo una desventaja econmica, sino la desaparicin fsica, biolgica. Y el genocidio cultural de pueblos y ms pueblos castellanos y extremeos en los que la cultura propia ha desaparecido para alimentar los extrarradios barceloneses con emigrantes y sus hijos y nietos, que ahora hablan cataln, votan a la CUP y no tienen ni idea de lo que es un mayo, una rondea o el juego del gu.



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