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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2018

La monarqua y la cuestin catalana se perfilan como debates relevantes para el prximo curso poltico
Lecciones del aniversario de los atentados para el prximo curso poltico

Sato Daz
Cuarto Poder

La izquierda tiene problemas para introducir el eje social en el debate pblico


Los actos de homenaje a las vctimas por el aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils anticipan algunos elementos que estarn presentes en el debate poltico de los prximos meses. La confrontacin poltica se ha evidenciado en los das previos al 17-A y durante el mismo da y el posterior, con los homenajes en Cambrils. A pesar de que casi todas las fuerzas polticas mostraron sus intenciones de que eran momentos en los que la unidad deba prevalecer frente a las discrepancias, la realidad no ha sido as. Desde el bando independentista, pero tambin desde PP y Ciudadanos, han aprovechado la efemride para marcar sus posiciones polticas y llevarse el debate a su terreno. Basta echar un vistazo a los timelines de Twitter de los principales lderes o al encontronazo entre Garca Albiol y Torra en Cabrils, por las palabras del primero en el homenaje del viernes en la prisin de Lledoners en las que invitaba a atacar a este Estado injusto.

La primera conclusin que podemos sacar de lo sucedido en Catalunya esta semana es que la monarqua tiene un problema. En Catalunya es obvio, donde el rechazo a esta institucin es muy alto. El discurso que Felipe VI pronunci el pasado 3-O, duro con el independentismo y nada conciliador, le est jugando una mala pasada. Adems, tal y como informbamos en cuartopoder.es, los escndalos vinculados a la corrupcin que han saltado en el entorno familiar de Felipe VI en los ltimos meses, as como problemas de carcter ntimo ante las cmaras, han hecho que se haya hablado demasiado de esta institucin en el debate pblico del ltimo ao. En el homenaje de Barcelona, de nuevo, ms que hablar de las vctimas, se habl del rey.

El independentismo rechaza de pleno la figura del monarca, el independentismo abarca en torno a una mitad de la poblacin catalana. Pero, ms all de Catalunya, un movimiento republicano y crtico con la figura de Felipe VI adquiere cada vez ms protagonismo. Desde el entorno de Podemos, y por supuesto de IU, cada vez se habla ms abiertamente de la relacin entre monarqua y corrupcin como algo consustancial. Por el lado contrario, esto genera una reaccin que se evidencia en el reforzamiento del discurso monrquico de PP y Ciudadanos. Ante sntomas de flaqueza de la institucin, la derecha cierra filas con el monarca. Blindaje ante las crticas. Polarizacin social entorno a la figura del jefe del Estado.

Posicin ms delicada juega el PSOE de Pedro Snchez en este tema. Por un lado, tal y como se ha podido comprobar en todo lo relacionado con la preparacin del homenaje a las vctimas, desde que lleg a Moncloa ha apostado por la defensa a ultranza de la monarqua, por intentar renovar su imagen y amainar el desgaste, sin embargo Snchez lleg al Gobierno gracias a una variedad de apoyos en la mocin de censura a Mariano Rajoy que tienen en comn unos valores republicanos, tal y como adverti Alberto Garzn desde la tribuna del Congreso de los Diputados, solicitando una comisin de investigacin por las grabaciones de Corinna. Entre la Espaa centralista, uniformadora y derechista de PP y Ciudadanos y la pluralidad que le llev al Gobierno, el PSOE surfea entre estasdos Espaas. Pero sin admitir, hasta el momento, la ms mnima discusin sobre la Jefatura del Estado.

Todava se mantienen en la retina las banderas republicanas que acompaaban a Snchez en la campaa de reconquista de su trono de Ferraz del que fue expulsado. Qu papel juegan hoy las bases y la militancia socialistas una vez su partido ha llegado al Gobierno? El debate sobre la monarqua parece asegurado en los prximos meses. Sectoresde la izquierda temen que la tan nombrada crisis de rgimen que se evidenci con el 15-M se cierre desde las lites y la figura del monarca quede blindada por una buena temporada ms. Por otro lado, mientras continen abiertas las heridas catalanas, Felipe VI seguir apareciendo en el debate poltico. La monarqua puede convertirse un elemento relevante de disputa entre los actores polticos de la prxima temporada.

El segundo elemento que queda evidenciado que tendr una gran presencia en el prximo curso poltico es la cuestin catalana. El eje nacional adquirir un mayor protagonismo conforme se vaya acercando el macrojuicio contra lderes independentistas previsto para el otoo. Adems, el fracaso del juez Llarena y la accin de Carles Puigdemont y dems dirigentes independentistas desde el exterior adquirir cada vez mayor protagonismo. El calendario que viene es frentico: Diada del 11-S, aniversario del 1-O y del 27-O, cuando se produjo en el Parlament la declaracin de independencia y Rajoy aplic el 155 y convoc elecciones. A partir de esa fecha, Quim Torra podr volver a convocar unas catalanas. Las disputas internas en el independentismo estn aseguradas.

Del homenaje a los atentados, en relacin con la cuestin catalana, concluimos que el ambiente sigue muy caldeado y que, ms all del retorno a las relaciones institucionales y bilaterales entre Moncloa y Generalitat, las posturas parecen irreconciliables en el corto plazo. No hubo manera de que los actos del aniversario de los atentados se mantuvieran ajenos al conflicto nacional. Tambin esa polarizacin se evidencia en la propia sociedad catalana: discrepancias en el acto de Plaa Catalunya, programacin paralela de homenajes a vctimas y dirigentes independentistas encarcelados La derecha meditica, PP y Ciudadanos no han aflojado a la hora de tensar estos das la situacin. Calientan motores. La disputa Casado-Rivera ser una constante y mantendr la cuestin catalana en buena parte de las portadas de otoo. El nacionalismo espaol, como el cataln, llenan los depsitos para lo que est por llegar.

Una tercera cuestin que hemos podido comprobar es que, cuando hay ms temas sobre los que informar y se interrumpe la sequa informativa de agosto, el problema migratorio pasa a un segundo plano. Aunque sea por pocos das, las cmaras se han situado en Catalunya y no en el Estrecho, Ceuta o Melilla. Ser un debate que saldr a la luz y dar que hablar siempre y cuando la derecha tenga otros entretenimientos, otras disputas en la constante competicin Casado-Rivera.

Con los ojos puestos en la pancarta de Plaa Catalunya que negaba la bienvenida a Barcelona al rey, los manteros pudieron ganarse el jornal durante unas horas, hasta que comenz a llover torrencialmente, en la Barceloneta sin ser protagonistas. Los flujos migratorios siguen, las concertinas se mantienen, continan las devoluciones en caliente condenadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y los CIE permanecen abiertos a pesar de las denuncias de organizaciones defensoras de los derechos humanos. Con la apertura del nuevo curso poltico, probablemente veremos cmo la inmigracin deja de ser el objetivo nmero uno de los ataques de la derecha y de las coberturas de algunos medios de comunicacin.

Por ltimo, como cuarta conclusin, volvemos a comprobar cmo la izquierda tiene serios problemas para situarse en el centro del debate poltico. Despus del ciclo de grandes movilizaciones y reivindicaciones sociales al calor de la crisis y del 15-M y de la vertebracin del debate poltico que consigui Podemos, creando ejes de disputa como los de abajo y los de arriba y sealar a las lites directamente como causante de los principales problemas sociales, el debate social est en un segundo plano. Salvo las huelgas y conflictos laborales que en los ltimos meses han vuelto con intensidad, as como las reivindicaciones del movimiento feminista y de pensionistas, las reclamaciones sociales no consiguen situarse por encima del conflicto nacional, identitario y de la situacin migratoria.

El acto organizado por el Ayuntamiento de Ada Colau destac por dar ms importancia a las vctimas y la celebracin de la diversidad y pluralidad de Barcelona y la convivencia en paz, pero qued deslucido por el conflicto nacional y por la presencia del monarca. Un elemento preocupante para las izquierdas, y ms cuando en pocos meses se abrir un nuevo ciclo electoral. Con la duda contenida de si se convocarn elecciones catalanas anticipadas, as como generales, de momento podemos aproximar en el calendario las andaluzas de otoo y las municipales, autonmicas y europeas de primavera. Con el PSOE subiendo en las encuestas descaradamente, la izquierda tiene un problema en los prximos meses. No consigue canalizar las inquietudes de la ciudadana y el debate de la opinin pblica hacia su terreno, la difcil situacin social y econmica de buena parte de la poblacin.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/analisis/2018/08/19/lecciones-aniversario-atentados-proximo-curso-politico/



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