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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2018

El Tratado de Libre Comercio Argentina-Chile, el camino a un retorno encubierto del ALCA

Luciana Ghiotto, Patricio Lpez
Alai


Actualmente se encuentra en tratamiento parlamentario en los Congresos de Chile y de Argentina el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos pases. Este TLC fue firmado en enero de 2018, con el objetivo de extender el Acuerdo de Complementariedad Econmica (ACE) N35 vigente desde 1996.

Este Tratado se enmarca en el acercamiento de los bloques de la Alianza del Pacfico y del Mercosur. Este hecho es fundamental para entender la importancia poltica que reviste este Tratado. En la reciente Cumbre de la Alianza del Pacfico realizada en Puerto Vallarta, Mxico, en julio, se anunci un plan de accin para avanzar en la convergencia entre ambos bloques, la cual viene en negociacin desde hace al menos un ao. En ese sentido, el presidente chileno Sebastin Piera manifest que se han propuesto generar una "gran zona de libre comercio en Amrica Latina" [1]. Este tratado bilateral avanza entonces en ese objetivo, ya que para realizar la convergencia se necesita que los pases miembros firmen entre ellos TLC bilaterales, de acuerdo a las disposiciones de la Alianza del Pacfico.  

El nuevo ALCA regional: nuevos tratados, viejos temas

El TLC Chile-Argentina ha sido presentado como un nuevo marco regulatorio en la relacin bilateral, inocuo y sin peligros, que simplemente profundiza y extiende el marco jurdico bilateral del espacio econmico ya regulado por el ACE N35. Efectivamente, se trata de un TLC que no modifica la sustancia del comercio entre Chile y Argentina. Entonces nace una primera pregunta: cul es el sentido de este Tratado de Libre Comercio si no modifica las condiciones del comercio entre ambos? Ya lo sabemos: los TLC tratan sobre mucho ms que aranceles y tarifas. Estamos en realidad hablando de tratados que avanzan en la desregulacin y liberalizacin de amplias actividades econmicas que en las ltimas dcadas han estado en mano de los Estados, especialmente los servicios pblicos: provisin de servicios bsicos, educacin, salud, sistema de pensiones, correo, telecomunicaciones, transporte en general, etc. Esas actividades han pasado gradualmente a manos privadas sobre la base de que slo Estados modernos, pequeos, giles y eficientes, atraern las inversiones extranjeras hacia nuestros territorios.

Entonces, al igual que el ALCA hace ms de 10 aos, los nuevos TLC son la herramienta legal de las fuerzas privadas que empujan por una apertura econmica indiscriminada en nuestros pases. Esto se realiza a travs de los llamados temas regulatorios o temas asociados al comercio, algunos de los cuales fueron incorporados en los aos noventa como Servicios, Contratacin Pblica, Telecomunicaciones, Inversiones, Propiedad Intelectual y Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (y hoy se suma Comercio Electrnico). Varios de estos temas fueron incorporados en las agendas de negociacin de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) en 1994, a partir de la presin de las empresas transnacionales ms poderosas de los EEUU (como la industria de Hollywood, las grandes farmacuticas y las empresas de servicios). En ese mismo periodo estos temas fueron agregados a los Tratados de Libre Comercio negociados por EEUU como el NAFTA, y posteriormente a la propuesta del ALCA. Hoy aparecen nuevamente en Tratados como el TPP-11.

Este Tratado tambin posee nuevos temas que refieren a los procesos regulatorios internos de los pases a partir del mecanismo de Coherencia Regulatoria y las buenas prcticas regulatorias, que se han insertado dentro de los captulos de Facilitacin del Comercio y Obstculos Tcnicos al Comercio. La Coherencia Regulatoria implica la tendencia a la compatibilizacin y homogeneizacin de las legislaciones internas de los pases as como de sus procesos regulatorios internos [2]. A travs del trmino Transparencia se delimita un nuevo mecanismo para la regulacin estatal que implica el dilogo con los sectores interesados (stakeholders) frente a nuevas regulaciones que vayan a ser adoptadas dentro del orden legal. Ese proceso de dilogo est enmarcado en la nocin de buenas prcticas regulatorias que implica que los Estados faciliten al mximo la circulacin de las empresas, liberando a los inversores extranjeros del peso (burden) de la burocracia y de los procesos administrativos. Este mecanismo es hoy impulsado por foros internacionales como la OCDE y el G20, y fue incorporado en el TPP-11 y en el frenado Tratado Transatlntico (TTIP). Estos mecanismos vienen directamente a intervenir en los mecanismos democrticos de toma de decisiones de los Estados [3].

La inclusin de todos estos temas ha sido fuertemente criticada por la sociedad civil durante los ltimos 25 aos, justamente porque implica privilegios de propiedad para las empresas transnacionales y los inversores extranjeros , cuyos derechos se convierten de hecho en el nuevo estndar para la legislacin, mientras se socava la posibilidad de aplicacin de los derechos humanos, disposiciones que pasan a ser soft law, o ley blanda frente a los derechos privados. Mediante este tipo de tratados, las empresas pueden demandar a los Estados en los tribunales de arbitraje internacional (como el CIADI), mientras que los Estados slo pueden llevar a una empresa por violacin de derechos humanos o medioambientales a los propios tribunales nacionales, que luego son acusados de parciales y poco objetivos. Diversos casos de demandas de empresas contra Estados han generado grandes debates internacionales, ya que muestran justamente lo desigual entre los derechos de ambos [4].

Temas modernos de los TLC o cscaras vacas?

Adems de los temas de los aos noventa, en este tratado tambin se incorporaron algunos temas ms novedosos, lo cual hace que los TLC ms recientes sean presentados como marcos regulatorios modernos. Se trata de captulos de Gnero y Comercio, Medioambiente y Desarrollo con nfasis en el rol de las Micro, Pequeas y Medianas Empresas (MiPyME).

Pero estos captulos son solamente cscaras vacas, es decir que no son operativos, no plantean objetivos especficos ni cronogramas de trabajo , as como tampoco estipulan obligacin alguna para que los Estados realicen polticas especficas que vayan de acuerdo a estos captulos. Adems, se aclara en estos captulos que los Estados no pueden hacer uso del mecanismo de Solucin de Controversias del propio Tratado (Captulo 18) para plantear que los objetivos de estos captulos no estn siendo observados o cumplidos, o que el otro Estado est violando el acceso a las disposiciones de alguno de estos captulos. Esto muestra que se trata de captulos que intentan rellenar temas vacantes en los TLC, pero que no tienen una operatividad real.

Por ejemplo, el Captulo de MiPyME slo establece una cantidad de enunciados que hace al reconocimiento de las Partes de que las MiPyMES se incorporen al comercio bilateral. Para hacer un seguimiento, establece un Comit MiPyME, que es el nico objetivo especfico planteado por el Captulo. Sin embargo, frente a cualquier desavenencia entre las Partes, se hace hincapi en que ambos harn los esfuerzos mediante el dilogo, cooperacin y consultas para resolver la situacin problemtica.

Lo mismo sucede con los captulos Laboral, de Medio Ambiente y de Gnero: la modalidad en que se redactan las clusulas es a partir del reconocimiento que hacen las Partes de la importancia de la defensa de los derechos laborales y medioambientales, pero no plantean la posibilidad de que un Estado acte sobre el otro frente a la violacin de tales derechos. En ese sentido, todo queda en el plano de la buena voluntad.

En el caso especfico del captulo sobre Gnero y Comercio (captulo 15), este TLC plantea que el objetivo es lograr la participacin ms equitativa de hombres y mujeres en los negocios, la industria y el mundo del trabajo. El eje est puesto sobre el empoderamiento econmico de las mujeres, pero no dice nada de los impactos que la liberalizacin comercial tiene en todos los mbitos de la vida de las mujeres [5].

Diferentes reportes e investigaciones [6] ya han mostrado que en lugar de romper las desigualdades estructurales de gnero, la liberalizacin comercial reciente ha reforzado esas desigualdades al dar un poder creciente a las empresas multinacionales que son dirigidas por hombres [7]. Estos Tratados son generalmente firmados sin analizar cmo afectarn de forma diferenciada a mujeres y hombres.

Adems, el TLC se propone el aumento de las tasas de participacin de las mujeres en la economa ya que eso contribuira a un desarrollo econmico sostenible (Art 15.1.3). Ese punto de partida es discutible, ya que existe evidencia que demuestra que el comercio no siempre redunda en mejores condiciones de vida. El comercio -en algunas ocasiones- provoca el aumento de la tasa de actividad, pero los puestos de trabajo que se generan son de baja calidad, bajos salarios y en condiciones precarias. Un caso testigo de esto es la proliferacin de maquilas en Mxico a partir de la firma del NAFTA, en donde se emplea en su mayora a mujeres pobres, migrantes, con muy bajos salarios y jornadas de trabajo que superan las 12 horas, dejndolas en un fuerte estado de vulnerabilidad laboral y social.

Otro TLC sin debate ni estudios de impacto

Por ltimo, vemos que se sigue repitiendo el modus operandi de todos los TLC de la regin: un nuevo proceso de ratificacin a espaldas de la ciudadana y sin estudios de impacto que acrediten la necesidad de este Tratado.

Dos hechos marcan el modo en que se est dando el tratamiento en ambos Congresos. Por un lado, el Senado argentino, donde recientemente ha entrado el TLC para su ratificacin, slo envi el tratado a una comisin, la de Relaciones Exteriores, en donde en representacin de la sociedad civil slo fueron invitados la Cmara Argentina de Comercio y Servicios, la Cmara Argentina de Biocombustible, la Cmara de Exportadores y la Unin de Industriales de la Argentina (UIA). Quedaron afuera de este debate representantes de los sectores afectados por los captulos regulatorios del Tratado, que como dijimos son su fuerte: representantes de organizaciones de la salud, de la educacin, de mujeres; organizaciones sindicales; organizaciones de PyMEs, del campo; etc.

Por otra parte, en el Congreso chileno, la bancada de diputados de Revolucin Democrtica, parte del Frente Amplio, present un proyecto de Resolucin que fue aprobado por amplia mayora el da 2 de agosto [8], donde se solicita al Ministerio de Relaciones Exteriores una evaluacin de los tratados de libre comercio existentes y un mayor estndar de evaluacin para los acuerdos de futuros tratados de este tipo y sus modificaciones. Este pedido de los diputados, sin precedentes en Chile y podramos aseverar en toda la regin, se realiza en el pas que ha firmado la mayor cantidad de tratados a nivel global, por lo cual seala la existencia de un malestar en ciertos sectores polticos y sociales sobre los efectos que estos TLC han tenido sobre el pas desde su entrada en vigencia.

Estos hechos nos sealan dos elementos clave: 1) la falta de transparencia en la discusin de un TLC [9] que, como sealamos, tiene impactos directos sobre la capacidad de regulacin de los Estados en una gran cantidad de materias; 2) el reclamo creciente acerca de la necesidad de que no se adopten estos TLC sin los estudios de impacto previos pertinentes que muestren los efectos sobre un amplio abanico de sectores sociales y econmicos [10], as como sin consulta previa y de carcter vinculante a las comunidades afectadas.

En un contexto de fuerte incertidumbre global, la estrategia de firma de TLC debera al menos ser puesta en cuestin, y rediscutirse a la luz de evidencias empricas tras 25 aos de TLC a nivel global, y con claros impactos en los pases latinoamericanos. En definitiva, no se puede seguir firmando tratados que privilegian los derechos de las corporaciones por sobre los derechos sociales.


Notas:

[1] http://www.t13.cl/noticia/politica/video-alianza-del-pacifico-pinera-anuncia-intenciones-converger-alianza-mercosur

[2] Artculo Las reglas para la facilitacin de inversiones: un anlisis desde los mecanismos de cooperacin reguladora, por Luciana Ghiotto y Adoracin Guamn, de prxima publicacin, CLACSO.

[3] Reporte La negociacin sobre reglas para la Facilitacin de Inversiones por Luciana Ghiotto, 2016, Transnational Institute; en: https://www.tni.org/es/publicacion/la-negociacion-sobre-reglas-para-la-facilitacion-multilateral-de-las-inversiones

[4] Por ejemplo, los casos de Chevron vs. Ecuador, Metalclad vs. Mxico o Suez, Sociedad General de Aguas de Barcelona SA y Vivendi Universal SA vs. Argentina. Ver todos los casos en: www.isds-americalatina.org

[5] https://mundo.sputniknews.com/radio_voces_del_mundo/201712061074526207-tlacan-influencia-en-mujeres-hispan-tv-youtube-bloqueo/

[6] Ver reporte de McKinsey Global Institute: The power of parity, 2015, en: https://www.mckinsey.com/featured-insights/gender-equality/the-power-of-parity-advancing-womens-equality-in-the-united-kingdom

[7] https://www.policyalternatives.ca/publications/monitor/how-canada-can-tackle-gender-inequality-through-trade

[8] Cmara de Diputados, Chile, Proyecto de Resolucin nmero 119, 2 de agosto de 2018.

[9] https://chilemejorsintlc.cl/senador-juan-ignacio-latorre-con-los-tlcs-hay-una-perdida-de-soberania-del-estado-respecto-a-las-empresas-transnacionales/

[10] Declaracin conjunta de la Asamblea Argentina mejor sin TLC y la Plataforma Chile mejor sin TLC: Tratado de Libre Comercio entre Chile y Argentina: Basta de Tratados sin debate y a espaldas de los pueblos!, junio de 2018; en: https://mejorsintlcorg.files.wordpress.com/2018/06/declaracion-tlc-chile-argentina-junio2018.pdf


 - Luciana Ghiotto es investigadora de CONICET-Argentina con sede en la Universidad Nacional de San Martn (UNSAM). Miembro de ATTAC Argentina y de la Asamblea Argentina mejor sin TLC. Colaboradora de Transnational Institute (TNI). 

- Patricio Lpez es periodista chileno, ha participado en la Plataforma Chile Mejor sin TLC. Es director de Radio Universidad de Chile.

URL de este artculo: https://www.alainet.org/es/articulo/194817



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