Portada :: Feminismos :: Teoras y Prcticas Feministas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2018

Feminismo & Clase social
El feminismo de Ana Botn

Ana Bernal-Trivio
www.publico.es

La autora aclara de forma sencilla y pedaggica ese concepto tan usado en la actualidad: "feminista".


Decir soy feminista se ha convertido en el "comodn" del momento. A pesar de que desde el neomachismo se sigue intentando estigmatizar, el avispado capital ha comprendido que puede ser til como herramienta de marketing y publicidad, como estrategia de imagen.

El feminismo de hoy vive en un neoliberalismo voraz que crece, entre otros factores, por la explotacin laboral de las mujeres. El feminismo ha dicho ya, por activa y por pasiva, que capitalismo y patriarcado son el slido matrimonio que nos anula y empobrece.

Capitalismo y patriarcado es que exista brecha salarial.

Capitalismo y patriarcado es que exista ms empleo temporal en la mujer.

Capitalismo y patriarcado es todo el trabajo no remunerado que ejercemos nosotras.

Capitalismo y patriarcado es que, como no cobras o cobras poco, tengas que aguantar por dependencia econmica a tu maltratador, sobre todo si tienes hijos.

Capitalismo y patriarcado es hablar de mujeres como vientres de alquiler.

Capitalismo y patriarcado son los proxenetas forrados por la explotacin sexual de mujeres.

Capitalismo y patriarcado son empresas que se benefician de temporeras para abusar de ellas sexualmente, por ser mujeres, pobres e inmigrantes.

Todo esto viene por la carta de Ana Botn en su reconocimiento como feminista. De entrada no niego su experiencia como mujer, porque no dudo de que solo por ello haya visto situaciones de desigualdad en su trabajo. Al igual que tiene el apoyo de todas ante cualquier tipo de violencia machista porque no hay un perfil de agredida ni de agresor.

Una vez me preguntaron en una conferencia qu me pareca que se reconociera as la presidenta del Banco Santander. Supongo que el hecho de que una mujer con su nombre y clase social se sume al movimiento les ilusionaba, an ms cuando otras mujeres lo desacreditan de forma continua, o hay exministras que negaron reconocerse como tal. Respond que feminista es una palabra muy grande. Y que en una persona como Botn, con todo lo que indudablemente representa del capital, haba que fijarse en la letra pequea.

Y esa letra pequea queda muy bien expuesta en su manifiesto, del que se pueden extraer muchas ideas. Solo muestro dos reflexiones. El feminismo de Ana Botn comienza con una apreciacin a las cuotas:

Con frecuencia he escuchado al feminismo equipararse con el establecimiento de cuotas, algo que instintivamente a m no me pareca la respuesta adecuada. Porque puede ser injusto tanto para los hombres como para las mujeres. En parte sigo pensando lo mismo. No se trata de culpabilizar a los hombres. Ni tampoco se trata de dar ventaja a un gnero sobre el otro.

El establecimiento de cuotas, recogido por la ley de Igualdad de 2007, no nace para culpabilizar a los hombres ni para dar ventaja a un gnero sobre otro. Nace justo porque lo que existe previamente es una desventaja, y no reconocerla y pensar que se da ventaja a las mujeres es un gran error. No tenemos el mismo punto de partida. Ya hemos dicho mil veces desde el feminismo que no estamos en contra de los hombres, sino en contra del patriarcado. Porque ese patriarcado es el que hace que numerosos Consejos de Administracin, por ejemplo, estn repletos de hombres mediocres. Si a lo largo de los siglos ha existido una cuota rentable y privilegiada ha sido la cuota de ser hombre.

Despus, el feminismo de Ana Botn reproduce:

Dice Sandberg, cuando las mujeres no defendemos nuestras capacidades, dejamos de competir por llegar a posiciones de influencia y no logramos ascender. El feminismo de Sandberg defiende que las mujeres podemos ascender profesionalmente si trabajamos ms, si hablamos claro y a la vez presionamos para conseguir condiciones de trabajo ms flexibles, que nos permitan compaginar nuestra profesin y nuestra vida personal. Es un feminismo autosuficiente, en el que te puedes valer por ti misma. No requiere una organizacin colectiva y, mucho menos, necesita la etiqueta pblica de feminista. Por esa misma razn no es estrictamente poltico y, quiz por eso, es algo que a muchas profesionales como yo nos resulta atractivo de forma natural.

Al feminismo de Ana Botn le resulta atractiva esta idea de Sandberg como punto de partida. Al feminismo de Ana Bernal-Trivio (que no soy nadie, sino una mujer nacida en un barrio obrero, a la que no educaron como rica, y que solo pudo ir a la universidad pblica con mucha pelea por delante) le parece despreciable. Porque mi experiencia de vida es que a pesar de trabajar ms, de hablar claro y presionar para que me aumentaran los 450 euros que cobraba por mis ms de 40 horas semanales, acab en la cola del paro y con las ayudas agotadas. Porque nuestra experiencia de vida es que echamos incluso ms horas para demostrar que podemos aspirar a un puesto o que tenemos que callar si no queremos ser despedidas.

Y es despreciable tambin, despus de la cantidad de feministas annimas que han luchado para que mujeres como Botn no fuesen mujer de casa y hayan podido estudiar y trabajar, leer lo de feminismo autosuficiente, no requiere organizacin colectiva, y no es estrictamente poltico. Nada de eso describe al feminismo, que ante todo es lucha colectiva y poltica. Tanto, que dependiendo de la poltica que t ejerzas, representes o defiendas favoreces o no al resto de mujeres.

El artculo desvela todo el neoliberalismo laboral, escondido bajo la palabra mgica de asertividad (como si no lo demostremos) o flexibilidad, que a tantas mujeres condena a la pobreza. Tambin da fro leer en todo el texto cmo se justifica la introduccin de la mujer en las empresas porque resultan, segn estudios, rentables y aportan talento. Si esos resultados no fueran as, si no nos evaluara con lupa y nos calificara el capital de rentables, quiere decir que nos seguiran dejando con la pata quebrada y en casa?

Termino de leer el artculo y me parece una eficaz campaa de verano, en conclusin, para el Banco Santander. Una campaa de un artculo publicado en el perfil de Botn en Lindkedin pero que, por casualidad, termina en El Pas como Opinin. Diario del grupo PRISA donde el Banco Santander, por casualidad, es accionista. Diario cuyo vicepresidente no ejecutivo, Javier Monzn, fue propuesto por Ana Botn como presidente de Openbank del Banco Santander, por casualidad. La misma entidad que un da compr las portadas de la mayora de los peridicos de Espaa. Peridicos que dejaron de informar ese da para ser meros soportes publicitarios.

El feminismo no es una moda de quita y pon. Hay mujeres que han muerto y mueren, hoy da, por defender a otras mujeres. Mujeres que duermen asustadas sin saber si su marido las dejar con vida. Mujeres que van a trabajar angustiadas sin saber si su jefe las volver a acosar o a despedir. Mujeres que duermen con miedo de si podrn pagar el piso o tendrn de comer al da siguiente.

El feminismo es un ejercicio diario, hora tras hora, en el espacio pblico y privado. El feminismo real no es cmodo. El feminismo es meterse en el fango. El feminismo es derribar el sistema. El feminismo es dar la cara por todas. El feminismo es poltica. Y el feminismo es, ms all de igualdad, conseguir la liberacin de la mujer. Decir soy feminista es mucho ms que romper un techo de cristal. Es demoler los cimientos del sistema patriarcal. Es conocer y, a fondo, la feminizacin de la pobreza, pero lejos de actos de caridad.

La inmensa mayora de los artculos de la CEDAW (nuestros derechos) estn an por cumplir, si le interesa a Ana Botn. Lo que ocurre es que esos derechos humanos de las mujeres son complicados de cumplir cuando tu entidad ha desahuciado a mujeres y a sus hijas e hijos, cuando negocias la mayor operacin del mercado inmobiliario en la historia de Espaa con un fondo buitre como Blackstone, cuando tu banco recibe beneficios fiscales a costa de que la mujer que tiene su negocio a duras penas pague todos los impuestos, cuando haces campaa a favor de tus planes de pensiones, o cuando incluso tus empleadas acuden a los sindicatos porque llevan sobre sus espaldas las consecuencias de tu ERE. Esa es parte de la letra pequea, la que apenas ha salido antes en todos los titulares de prensa.

Por cada mujer que rompe el techo de cristal hay un 95% que sigue en los suelos pegajosos. Lo que necesitamos no son solo mujeres que digan ser feministas, sino que lo sean. Y eso, como todo, se demuestra con los hechos.


Fuente: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/14650/el-feminismo-de-ana-botin/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter