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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2018

Superar el sndrome del ttere y del traidor

Fernando Dorado
Rebelin


Ocurre a menudo que las esperanzas revolucionarias de las masas se realizan bajo formas reaccionarias. A. Ciliga

Hay ms verdad en la mscara que llevamos, en el juego que jugamos, la ficcin que obedecemos y seguimos, que en lo que se esconde bajo la mscara. S. Zizek

En Colombia hizo carrera la idea de que Duque es un ttere. Se bas en que Uribe lo seal como pupilo. El que dijo Uribe era la frase usada para promover o descalificar su aspiracin. Creativas caricaturas y virales memes ridiculizaban la capacidad del candidato. Como recurso electoral podra ser vlido pero asumirlo como verdad es un error. Hoy Duque hace dudar a muchos con sus actuaciones como primer mandatario. Unos se ilusionan con una traicin al estilo Santos y otros hacen fuerza por que el titiritero encarne en Duque.

Intentaremos demostrar que es una idea equivocada. Es el resultado de desconocer la historia y los intereses de clase que son el sustento de las actuaciones de las personas y su expresin poltica. Est en la base conceptual que sirvi para creer y afirmar que Santos es igual a Uribe o que Santos traicion a Uribe. Es fruto de la prctica de no captar las diferencias o de hacerlas ver ms grandes de lo que son, que es algo propio de la visin lineal y ahistrica.

El origen y la evolucin del uribismo

Hemos explicado en anteriores artculos que Uribe es resultado de la reaccin de una parte de la poblacin colombiana frente a los desafueros de las guerrillas contra campesinos ricos y medios en diversas regiones de Colombia en los aos 80s y 90s del siglo pasado (XX). Es un fenmeno socio-poltico y cultural difcil de entender y aceptar por muchas personas y sectores polticos. Nada tiene que ver con la autntica y digna lucha campesina por la tierra.

Uribe como ser poltico se hizo dentro de la clase poltica tradicional, fue alumno aventajado de dirigentes, idelogos y personalidades liberales. Y como ser social, era parte de una familia de clase media que por las circunstancias de la vida termin involucrada con las mafias narcotraficantes antioqueas que tenan sueos de ser grandes hacendados.

El uribismo como corriente poltica intenta representar los intereses de sectores sociales que se colocaron como meta principal la derrota de las Farc pero, tambin, desplazar del poder del Estado a la llamada oligarqua bogotana que segn ellos por incapacidad o cobarda haban permitido el crecimiento y poder de las guerrillas. Esos sectores eran los empresarios paisas; los campesinos ricos y medios de todo el pas; y las familias catlicas de Colombia.

As, el uribismo logr integrar varias corrientes ideolgicas que desde 1994 constituyeron un proyecto poltico de largo plazo. Ellas son: el chovinismo-nacionalista paisa, anti-comunista por esencia; el ms radical izquierdismo anti-sovitico y anti-fariano colombiano; el clericalismo catlico del siglo XVIII; y los tericos del Estado comunitario.

En su dinmica poltico-militar el uribismo consigui unificar a diferentes fuerzas polticas de las regiones, tanto tradicionales como de movimientos cvicos y polticos emergentes que surgieron al calor de la lucha contra-insurgente que construy verdaderos ejrcitos para-militares con el apoyo de sectores oficiales (estatales e imperiales) y despoj de sus tierras y desplaz de territorios a millones de campesinos, indgenas, negros y mestizos.

Ese proyecto poltico-militar se apropi durante ms de 20 aos de importantes reas del territorio colombiano y logr cooptar el aparato del Estado durante las ltimas dos (2) dcadas, logrando en cabeza de Uribe llegar a la presidencia de la repblica (2002) y controlar importantes sectores del Estado (ejrcito, congreso, cortes judiciales, rganos de control, fiscala, etc.), y penetrar tambin en algunos sectores productivos vinculados al sector agrario.

En el proceso de derrotar polticamente a las Farc y debilitarlas militarmente, Uribe hizo mltiples alianzas y concesiones a la oligarqua bogotana que deca combatir y a otros sectores polticos que no eran parte de su proyecto inicial. En esa dinmica se convirti en ficha subordinada del imperio estadounidense y fue utilizado para atacar el proyecto bolivariano de Chvez y de otros gobiernos progresistas o de izquierda de pases vecinos, acusndolos de ser colaboradores de las Farc. Ha sido un cachorro con dinmica propia.

El declive del uribismo

En medio de su delirio autoritario Uribe intent una tercera eleccin que se iba a convertir en reeleccin indefinida, hecho que fue desautorizado por el gobierno estadounidense. Desde ese instante su proyecto poltico inici un paulatino declive. Los enfrentamientos e interferencias ilegales al funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia y otros desmanes y crmenes cometidos desde y durante su gobierno lo fueron desgastando en el mbito institucional e internacional. Los dueos de los bancos y grandes negocios se asustaron.

En la eleccin presidencial de 2010 no pudo elegir un sucesor de confianza y la clase hegemnica, la Gran Oligarqua Financiera Global en su captulo colombiano, o sea, los Slim, Sarmiento Angulo, Ardila Lulle, Gilinski, Santodomingo, etc., impusieron la sucesin con Juan Manuel Santos para continuar la tarea de Uribe y desmontar el conflicto armado con las guerrillas para garantizar un nuevo ambiente de paz para las inversiones globalistas.

Una vez Santos inicia su gobierno, Uribe es desplazado del partido de la U fundado en alianza con los sectores ms descompuestos de los partidos tradicionales. En 2012 organiza el Frente contra el Terrorismo y en 2013 cre el partido Centro Democrtico con sus ms cercanos colaboradores, disidentes conservadores y algunos miembros del M19 para participar en las elecciones de 2014. Desde 2012 se haba declarado en oposicin al gobierno de Santos cuestionando diversas polticas pero mantena niveles claves de influencia dentro del ejrcito y algunas instancias del gobierno aprovechndose de las vacilaciones de Santos.

Durante los siguientes aos las relaciones entre Uribe y Santos se hicieron ms difciles y controversiales. Altos funcionarios del gobierno de Uribe fueron enjuiciados, unos huyeron y otros fueron apresados, avanz el proceso de paz con las Farc, las relaciones con los gobiernos de Venezuela, Ecuador y otros pases se restablecieron y tranquilizaron, Colombia entr a ser parte de Unasur y la Alac, y Uribe termin siendo la cabeza de la oposicin.

Uribe obtuvo una importante votacin para su partido en 2014 y fue elegido senador. Logr constituir una disciplinada bancada parlamentaria bajo su frreo mando y lider una obcecada oposicin a Santos. Su obsesin ha sido garantizar su impunidad frente al peligro de ser enjuiciado por los numerosos crmenes que se cometieron desde cuando fue Gobernador del departamento de Antioquia y en sus dos perodos como presidente de Colombia.

Uribe es consciente que de no contar con la fuerza poltica que construy en este perodo y si no fuera portador de valiosa informacin que compromete a la casi totalidad de los estamentos del poder poltico y econmico que se involucraron en la guerra contra-insurgente, incluyendo empresas extranjeras y agencias del gobierno de los EE.UU., ya hubiera sido sacado del escenario poltico y entregado a la justicia. l lo sabe y mucha gente tambin.

Por ello, en la coyuntura de las elecciones de 2018, para Uribe era fundamental derrotar a las fuerzas polticas que realmente haban re-elegido a Santos en 2014, o sea, a los sectores democrticos de las clases medias que desde 2010 (Mockus) levantaron la lucha contra la corrupcin y a los sectores democrticos de izquierda y progresistas que impulsaban la paz. De ello dependa su tranquilidad y la de muchos de sus cmplices y colaboradores.

Por qu gan el candidato de Uribe?

Esas fuerzas democrticas que fueron fundamentales para la eleccin de Santos en 2014 para sostener y continuar el proceso de paz, nunca entendieron que deban mantener una actitud autnoma e independiente (deslindada) tanto del gobierno como de las Farc, para presionar con eficacia la solucin negociada del conflicto armado, constituirse en la fuerza poltica para consolidar la paz, impedir el incumplimiento de los acuerdos y el regreso del uribismo.

Al no entenderlo, entregaron su fuerza electoral a Santos sin contraprestacin alguna, permitieron su demagogia y politiquera con la paz, y facilitaron el trabajo poltico de Uribe. Buena parte de las importantes luchas populares y movilizaciones sociales, entre ellas el paro cafetero y agrario de 2013, fue canalizado por el uribismo fortaleciendo su presencia en sectores de la poblacin que fueron esenciales en la coyuntura poltica de 2018.

Adems, las Farc en su embriaguez triunfalista de la conquista de la paz, desconociendo el rechazo generalizado que exista entre amplios sectores de la poblacin, le ayudaron torpe e ingenuamente a Uribe y todos los sectores comprometidos con los crmenes de la guerra contra-insurgente, a posicionar la idea de que Santos le estaba entregando el pas a las Farc y a una izquierda que iba a aplicar el tenebroso paquete castro-chavista en Colombia.

A pesar de todas esas torpezas, las fuerzas democrticas avanzaron en lo electoral pero no pudieron evitar que el que dijo Uribe fuera elegido presidente. Tres factores contribuyeron con ese avance: 1) El impacto de los escndalos de corrupcin y la accin poltica que aprovech esa circunstancia; 2) Los errores cometidos por los dirigentes de las Farc en su proceso de hacer poltica legal que ratificaron ante la opinin pblica que no tenan respaldo popular y no constituan mayor peligro, y 3) Que los candidatos democrticos (Petro, Fajardo y De la Calle) se alejaron de cualquier compromiso con ese nuevo partido.

No obstante, Uribe entendi que al desaparecer la amenaza castro-chavista encarnada en las Farc, no poda ganar las elecciones con un candidato de su entraa. Por ello, desde septiembre de 2017 postul a Duque como su candidato sacrificando a Oscar Ivn Zuluaga y a otros copartidarios. Una vez Duque es escogido por el CD en un ejercicio de encuestas, organiza una coalicin con conservadores (Pastrana-Martha Luca) y otros sectores de la extrema derecha (ex-procurador Ordez) para realizar una consulta inter-partidista el 11 de marzo que se plante como un plebiscito contra Petro, a quien sealaba como el sucesor de las Farc.

Entre el 11 de marzo y el 27 de mayo los demcratas colombianos reviven la patria boba. Fajardo, el candidato del centro (Coalicin Colombia) confronta a Petro con el discurso uribista permitindole a Duque que continuara ganando terreno con un discurso conciliador y centrista. Y Petro se concentr en atacar a Uribe acusando a Duque de ser su ttere confirmando y reforzando su talante de izquierda vengativa. Uno de sus acompaantes anunciaba pblicamente que su principal meta era meter preso a Uribe.

Uribe logra acuerdos con toda la casta poltica y con la oligarqua financiera para apoyar a Duque en la ltima fase de la campaa. Petro pasa a segunda vuelta y con las fuerzas democrticas que lo apoyan (un sector verde y polista) intenta presentar a Uribe como la gran amenaza para la democracia. No lo consigue; una parte de las fuerzas democrticas (fajardistas) apostaron por lo malo conocido (Uribe) frente a lo bueno por conocer (Petro) e inclinaron la balanza por Duque.

Despus de las elecciones se quiere hacer creer que Duque ha moderado su posicin frente a los acuerdos de paz o la reforma de la justicia por supuestas presiones del FMI. Esa actitud infantil menosprecia lo logrado por las fuerzas democrticas que nadie puede desconocer. Hay algo de esa actitud en la refrendacin de la consulta anti-corrupcin del prximo 26 de agosto, que de hecho las fuerzas democrticas ya votaron y ganaron en la primera vuelta (27-M). A veces no vemos lo real por estar pendientes de lo formal y, como en el plebiscito de la paz, nos desgastamos.

La coyuntura actual

Para avanzar en el anlisis de la coyuntura actual que tiene que ver con la caracterizacin del gobierno y la actitud de los demcratas (alternativos, progresistas e izquierdas) frente a la nueva situacin, se presentan en forma resumida unas conclusiones y algunos otros elementos que se deben considerar para entender las particularidades del momento, no solo en el marco nacional sino regional (latinoamericano) y global. Veamos:

a) El acuerdo hecho por Uribe con la casta poltica tradicional tiene como nico objetivo detener el avance de las fuerzas democrticas y del proyecto poltico que lidera Petro.

b) Para Uribe lo principal es garantizar su impunidad pero no renuncia a su proyecto poltico. Trata de asegurar lo primero sin olvidar lo segundo.

c) Uribe y Duque coinciden en lo fundamental; disearon su plan desde el ao pasado (2017).

d) A Uribe le sirve que Duque aparente ser ttere y amague con ser traidor. El engao y negociacin requieren de esos papeles y actuaciones.

e) Uribe ya trabaja en paralelo con el gobierno y sus parlamentarios. Con Duque avanza hacia el centro (clases medias) y con la bancada mantiene a Petro tirado a la izquierda.

f) Uribe y Duque por lo visto tacan a dos o tres bandas. Tratarn de perfeccionar lo hecho por Santos profundizando sus polticas a favor del gran capital aunque tendrn que defender y beneficiar a empresarios y productores medios y pequeos.

g) Uribe y Duque inauguran en Colombia una nueva derecha que no solo posar de anti-corrupta sino que enfrentar de hecho algunas formas pre-modernas de hacer poltica.

h) Esa nueva derecha es un fenmeno mundial (Trump, Putin, otros) y es resultado de la actual crisis de la globalizacin neoliberal. En Colombia recin asoma la cabeza.

i) La poltica de industrializacin de nuestras materias primas propuesta por Petro y recogida por Duque, tiene hoy condiciones nuevas de realizacin en el mbito internacional.

j) Uribe y Duque tendrn que mantener un equilibrio entre tres sectores que los sustentan: la oligarqua financiera transnacional, la burguesa burocrtica y los medianos empresarios y productores. No la tendrn fcil pero todo depende de la capacidad poltica de las fuerzas democrticas.

k) El gobierno colombiano no est en condiciones de involucrarse en aventuras blicas frente a la crisis venezolana. Mientras Trump y Putin desactivan la guerra en Siria, en contrava con los intereses de la oligarqua financiera global, no existe la ms mnima posibilidad de que se promueva en el corto plazo una accin de ese tipo en nuestra regin.

l) La guerra contra las drogas y la nueva guerra post-farc ms degradada que la anterior va a proseguir su dinmica irregular mientras los diversos grupos armados ilegales seguirn asesinando por contrato a los luchadores sociales.

Qu hacer?

En Colombia las fuerzas democrticas siempre han sido cooptadas por la oligarqua y la izquierda ha sido utilizada para hacerlo. Pas con Lpez Pumarejo, Lpez Michelsen y Juan Manuel Santos. Ello por cuanto no se ha luchado con autonoma e independencia. Han existido coyunturas de fraccionamiento de las clases dominantes que por erradas lecturas no fueron aprovechadas. La reforma agraria de Lleras Restrepo (1966) solo fue apoyada y utilizada por liberales progresistas y dirigentes campesinos e indgenas pero el grueso de la izquierda estaba en su proyecto insurreccional y la izquierda legal no supo qu hacer. Igual pas con Luis Carlos Galn Sarmiento quien enfrent con valenta a la oligarqua corrupta que se ali con las mafias narcotraficantes pero las izquierdas cortesanas no hicieron nada.

Hace 4 aos los demcratas (incluida gran parte de la izquierda) se aliaron con Santos para derrotar a Uribe y alcanzar la paz. Se logr el desarme de las Farc pero no se derrot a Uribe. La prctica demostr que Santos no era igual a Uribe y que Santos no traicion a Uribe. Fue correcto apoyar a Santos en esa tarea pero no se hizo con la suficiente claridad, fuerza, autonoma e independencia. No se valoraron las fuerzas democrticas que fueron determinantes en la eleccin de Santos a quien se le entreg ese capital poltico con base en la idealizacin de la paz y del proceso. Un inexplicable triunfalismo obnubil a muchas fuerzas polticas y todo ello se convirti en un obstculo que impidi un mayor avance.

Adems de liberarnos de esquemas que no nos dejan avanzar debemos superar las rigideces que nos impiden ser flexibles y eficaces. Estar atentos a los cambios que son presionados desde abajo, romper el cascarn electoral, superar los egos y clculos electorales que nos dividen e impiden un debate abierto y fraterno. Hay que superar la estrategia puramente electoral de las fuerzas democrticas y volver sobre el movimiento social luchando contra el burocratismo y el sectorialismo que ha hecho un dao enorme.

En trminos concretos hay que superar el sndrome del ttere y del traidor. Hay que empujar no solo a Duque y a Uribe sino a todos los sectores que propongan iniciativas o reformas que sean convenientes para la sociedad y el pueblo. Hay que coger por la palabra a Duque no solo en temas cosmticos (no mermelada, anti-corrupcin, respeto a la divisin de poderes, reforma poltica, etc.) sino tambin, y fundamentalmente, en temas gruesos como la industrializacin de nuestras materias primas y el cambio de la matriz productiva y energtica, impulsando proyectos concretos en las diversas regiones y con los pequeos y medianos productores (cafeteros, paneleros, arroceros, ganaderos, paperos, fruticultores, etc.) que son los ms interesados en esa poltica. Los candidatos a alcaldas y gobernaciones deben recoger esas propuestas y desarrollar verdaderos y coherentes movimientos locales y regionales.

Hoy la fuerza de los sectores democrticos es suficiente para avanzar con consistencia en todas las reas de la lucha poltica sin dejar de ser oposicin y sin aflojar en la denuncia de quines son los que estn detrs de la coalicin de gobierno, cules son sus intereses y hasta donde pueden realmente llegar. Lo contrario es enconcharse con base en la idealizacin de los votos conseguidos en la reciente coyuntura electoral, ponerse a la defensiva y no entender la extraordinaria vulnerabilidad y precariedad de las fuerzas que sostienen a Duque y a Uribe.

Pero dicha accin exige serenidad, inteligencia y estrategia para dialogar e interactuar con la Nacin y no solo con los sectores que ya estn con nosotros.


Blog del autor: https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2018/08/superar-el-sindrome-del-titere-y-del.html#.W32qKyRKhkg

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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