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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2018

No se est luchando contra el calentamiento climtico

Marc Vandepitte
InvestigAction

Traduccin del francs para Rebelin por Susana Merino.


Las condiciones meteorolgicas extremas ya no se pueden seguir ignorando y deberan incitar a tomar medidas draconianas contra el cambio climtico. Pero los responsables polticos estn dando muestras de una ligereza inverosmil. Sigue siendo adecuado nuestro sistema social para hacer frente al desafo ms urgente de nuestro futuro?

No podemos hacer como que no lo vemos. Tanto en nuestro pas [Blgica] como en el resto del mundo se suceden los rcords de calor. En Atenas los incendios forestales han provocado la muerte ms de 90 personas. El ao pasado produjeron 100 muertos en Portugal. En Japn una persistente ola de calor mat a ms de 120 personas. En California se han producido los incendios forestales ms graves de toda su historia. En los EEUU los grandes incendios forestales anuales se han duplicado en relacin a 1970. Los incendios asolan en Siberia territorios ms grandes que Blgica, tanto que las columnas de humo han llegado hasta Canad. En Suecia el territorio incendiado es 40 veces ms grande que el promedio anual. Maana podrn acontecer en todo el mundo situaciones similares a las que se suceden en esos pases. Es el anticipo de una tierra reseca?

Hasta hace muy poco los cientficos demostraban prudencia destacando que los fenmenos meteorolgicos individuales no revelan necesariamente un recalentamiento climtico, lo que la opinin pblica interpretaba errneamente como una incertidumbre acerca del calentamiento climtico. Hoy las pruebas de las que disponemos son ms abundantes y los expertos climticos se pronuncian con ms vehemencia acerca de la relacin entre las condiciones meteorolgicas extremas y el calentamiento de la tierra.

Es cierto que las catstrofes y las vctimas recientes responden a ms de una causa: urbanizaciones ilegales, inadecuada respuesta de las autoridades, recortes en la prestacin de servicios como los de bomberos, mantenimiento, prevencin, etc. Pero el calentamiento climtico es un factor muy importante y duradero. Mientras tanto se ha vuelto irrefutable el hecho de que existe una correlacin entre el calentamiento de la tierra y la frecuencia de las olas de calor, de las sequas y de los huracanes. De aqu a 2040 las olas de calor como las que hemos sufrido este verano sern rutinarias. Y no solo aumentar su frecuencia sino tambin su intensidad.

Pero an hay ms. Nuevas investigaciones cientficas demuestran que la tendencia actual nos est llevando directamente a una era de calor de sauna y que el calentamiento aumentar entre 4 y 5 grados con un ascenso de 60 metros del nivel del mar a menos que intervengamos radicalmente. Pero, por el momento, no parece que eso vaya a suceder

Estamos perdiendo la lucha contra el cambio climtico? La respuesta es que ni siquiera estamos luchando. En Pars se hicieron solemnes promesas de reducir rpidamente las emisiones de gas efecto invernadero. Tres aos ms tarde estos gases siguen aumentado, como tambin aumentan las inversiones para la obtencin de gas y de petrleo. En 2017 aument tambin por primera vez en cuatro aos la demanda de carbn, la bestia negra. Inversamente, los subsidios para las energas renovables han disminuido y las inversiones se han estancado. En resumidas cuentas, las subvenciones para los carburantes fsiles alcanzan hoy en da a ms de 5.000.000 millones de dlares mientras que los subsidios para la energa renovable se tienen que contentar con 135.000 millones de dlares, es decir, con 40 veces menos.

Si la produccin de energa renovable se mantiene en el modesto plan de inversiones actual llegaremos a encontrarnos ante un escenario en el que la temperatura global aumentar ms de 6 grados. De acuerdo con un documento que se ha filtrado del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climtico (IPCC, por sus siglas en ingls) de la ONU, de aqu a 2040 la temperatura global habr aumentado un grado y medio.

La mala voluntad y la indiferencia de los responsables polticos son evidentes. En nuestro modelo de sociedad capitalista las orientaciones y los lmites de sus polticas estn definidas por las Bolsas y los mercados financieros.

A grandes rasgos nos hallamos ante a una alternativa simple. O bien quemamos en el futuro todas las reservas de carburantes fsiles que poseemos y nos dirigimos hacia una aumento de la temperatura de entre 3 y 5 grados o incluso ms, algo que convertira al planeta en un lugar absolutamente inviable, o bien tratamos de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 2 grados y solo podemos quemar entre un 20 % y un 40 % de las reservas. Incluso con un aumento de 2 grados seguirn producindose importantes consecuencias negativas en grandes regiones del globo. La clave est en las manos de los gigantes de la energa de nuestro planeta. Se trata de las 200 principales empresas de gas, carbn y petrleo que en conjunto representan un valor de mercado de 4.000.000 millones de dlares, es decir, un equivalente a la suma de los PBN de todos los pases de Amrica del Sur. El problema es que estos gigantes no toleran nada que afecte a su imperio econmico o financiero, ni siquiera por consideraciones ecolgicas ni tampoco si lo que est en peligro es el futuro del planeta.

Si los gigantes de la energa decidiesen dejar intactas entre un 60 % y un 80 % de sus reservas su valor comercial caera lo mismo que sus acciones burstiles. Por otra parte, tampoco podran destinar inversiones para buscar nuevas reservas. Un estudio reciente demuestra que los Acuerdos de Pars no tuvieron el menor impacto en sus cotizaciones burstiles. Gracias a sus grandes grupos de presin, los accionistas estn convencidos de que los polticos no cumplirn sus promesas. Y mientras tanto continan invirtiendo alegremente. El ao pasado las inversiones en energas fsiles llegaron a los 450.000 millones de dlares. Segn Jeffrey Sachs, reputado economista y consejero de la ONU, los grupos de presin estn ganando y [] el resto del mundo perdiendo, sobre todo porque los grupos de presin de los carburantes fsiles estn muy bien organizados [] Se necesitan soluciones urgentes antes de que sea demasiado tarde.

Un sondeo de opinin en 38 pases demuestra que ms del 60 % de la gente ve el calentamiento climtico como una gran amenaza. Pero mientras los polticos escuchen ms a los mercados financieros y a las bolsas que a su poblacin, no se producir ningn cambio urgente ni draconiano. Es hora de que tomemos nuestro destino en nuestras manos. Un sistema social en el que las multinacionales y los mercados tienen la ltima palabra no tiene futuro. En su obra sobre el clima Naomi Klein demuestra que el mundo se halla frente a una eleccin decisiva: salvar al capitalismo o salvar el clima.

La reciente cancula [europea] nos ha hecho sentir en nuestra propia carne a dnde podramos llegar. Puede que esto nos incite a plantearnos algunas cuestiones fundamentales y a sacar de ello las consecuencias sociales que se desprenden necesariamente. Comprometmonos con el clima, porque el cambio climtico es el cncer que nos afectar a todos, a nosotros y a nuestros nietos. Todava no es demasiado tarde.


Traduccin al francs del neerlands de Anne Meert para InvestigAction

Fuente: https://www.investigaction.net/fr/la-lutte-contre-le-rechauffement-climatique-nest-pas-menee/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, la traductora y a Rebelin como fuente de la traduccin.



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