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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2018

Pensamiento Latinoamericano
La descolonizacin como clave del pensar

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin


Un caudal portentoso de ideas y de acciones, emancipadoras, constituye un tesoro (no exclusivo) de los pueblos latinoamericanos y caribeos. Desde la cada misma de la Gran Tenochtitlan (13 de agosto de 1521) hasta las luchas ms recientes contra la neo-colonizacin econmica, cultural y comunicacional tenemos un inventario de pensadores nuestros que lo son no slo por razones geogrficas sino por objetivos descolonizadores en todas sus lneas. Moctezuma, Netzahualcyotl, Cuauhtmoc a cual ms, desde las luchas de resistencia contra la invasin espaola hasta el presente, somos herederos y deudores de un tesoro de pensamiento empeado en recuperar la tierra, las fuerzas productivas, la libertad y la identidad. Es la Batalla de las Ideas entendida y extendida, tambin, como produccin y profundizacin de simientes nacidas con cargas geogrficas relativas. Si bien el pensamiento reclama identidades, al mismo tiempo relativiza pasaportes. De esa lgica, emana un caudal vigoroso de contribuciones tericas y prcticas, que son irreductibles al individualismo, mientras reconocen el valor del aporte personal.

Parte de esa herencia es, tambin, el repertorio de sus debates internos y externos. Lnea por lnea el temario ncleo del pensamiento latinoamericano ha sido teido por el debate Capital-Trabajo, por la contradiccin entre la supremaca del Capital sobre la especie humanay por el desarrollo de las luchas sociales. Tal repertorio del debate recorre una gama completa que va desde desacuerdos menores hasta francas guerras irreconciliables y todos han sido fuente (voluntaria e involuntaria) de enseanzas y aprendizajes de todo tipo. Y eso que parecera obvio no lo es si se toman en cuenta las condiciones concretas que la lucha de clases ha impuesto en las miles de carencias educativas a que han sido sometidos nuestros pueblos, especialmente las educativas, las culturales y las comunicacionales.

Se han puesto en debate las tradiciones filosficas y sus ejes metodolgicos. Se han debatido hermenuticas y propeduticas, fsicas y metafsicas, lgicas y estticas, morales y ticas debati Sor Juana con Carlos de Sigenza y Gngora; debati Borges con Sbato; debati Paz con Arreola y casi no existe aporte al pensamiento latinoamericano que no haya saldado su -o sus- debates necesarios. Insistamos. Pero ms all de los debates inter-personales, tenemos la huella continental amplsima marcada por los debates histricos de un pensamiento que no slo abarca un territorio sino que abarcan las claves emancipadoras para la especie humana en su totalidad, es decir, el debate Capital-Trabajo el debate clase opresora vs clases oprimidas. Insistamos. Pensamiento con fuerzas internas que luchan, con todos los medios disponibles, por la libertad y contra la alienacin neocolonial ante las condiciones histricas de opresin. Y en especial durante el siglo XX.

Lucha por la libertad est inmersa en el ser de los pueblos, rompiendo esclavitudes y creando bases para una comunidad humana finalmente organizada para su emancipacin y cuyo resultado debera ser una sola y gran patria de la humanidad, donde nadie sera dbil y nadie ser el ms fuerte. Esta lnea de ideas no slo es componente identitario sino que se desarrolla como una de las ms altas realizaciones tericas del pensamiento latinoamericano hasta nuestros das. En eso cabe Frantz Fanon como caben Ricardo Flores Magn, Juan Carlos Maritegui, Jos Vasconcelos, Eli de Gortari, Leopoldo Zea, Arturo Jauretche por slo mencionar algunos y corriendo a sabiendas el peligro de la omisin por espacio escaso. Una multitud de problemas abordados, a veces, hacia sus soluciones que son expresin de una multitud de culturas. Culturas, que por cierto, van hacia una universalidad que es la Cultura necesaria en un comunidad organizada para s, bajo el rigor de sus necesidades histricas y su desarrollo. Universalidad de la comunidad de hombres y pueblos unidos por metas emancipadoras semejantes.

Tal filosofa, hacia una comunidad organizada -y organizadora- para su planificacin material y simblica, ha reflejado siempre los problemas que se le han presentado a la humanidad que se organiza localmente para resolver sus problemas en las etapas ms crticas de su historia, en pocas de crisis econmica, moral y social. pocas en las que es necesario alcanzar una nueva moral social, un pensamiento que ha sido alterado e hibridado por diversas circunstancias. poca, tambin, de crtica multiplicada. Nuestro pensamiento plantea no pocos problemas que an no han sido resueltos. Y por eso es tambin un pensamiento cuyo ncleo sigue siendo el de la crisis del racionalismo, del empirismo, del criticismo, del nacionalismo que algunos autores vieron como una reaccin anticolonial. Han corrido ros de tinta acadmica y de todo gnero, al respecto.

Pero nuestro Pensamiento ha hablado de libertad y dignidad, de soberana, de los derechos humanos y del respeto inalienable al trabajo como valores hacia la universalizacin de su vigencia para ampliar las posibilidades de la humanidad -y de la naturaleza- Espritu presente en el pensar sobre las relaciones que mantienen los pueblos originarios y sus herederos con los pueblos que, se han transformado en naciones nuevas. Espritu en el pensar que afirma la igualdad de las identidades descolonizadas y se suma a la universalizacin de la Cultura: universalizacin nunca vista. Pensamiento que es universalizacin de las rebeldas que refleja, en la filosofa en el espritu que recorre nuestro tiempo.

Nuestras tareas hoy deben atender la organizacin dialctica en las luchas de los pueblos que han hecho vigente la lucha por la identidad emancipada en la realidad y en su desarrollo. La capacidad de la organizacin para convertirse en lucha y la lucha en organizacin para crear condiciones que permitan su ampliacin. Est en juego la sobrevivencia no slo de nuestros pueblos sino de la humanidad y para eso es necesaria la comunidad organizada para s, en una serie de tareas -que ya son comunes- (comunitarias) a todos los seres humanos. Derrotar todo exclusivismo, haciendo a un lado la discriminatorio racial, econmica, poltica, religiosa o social. Hacia un humanismo que ahora trasciende las fronteras en la Amrica Latina, y sus pensadores o filsofos: El desarrollo de las capacidades crticas para la organizacin de la comunidad de iguales que es, hoy por hoy, una asignatura pendiente.


Fernando Buen Abad Domnguez, Instituto de Cultura y Comunicacin UNLa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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