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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2018

Enigma de agosto

Santiago Alba Rico
CTXT

Invisible para todo el que no escale intencionadamente el cerro, inocultable para todo el que llegue intencionadamente all, alguien ha estampado en una de las paredes laterales, grande y azul, la ms enigmtica de las pintadas: Viva Primo Levi


No creo que haya en Espaa una tierra ms dura ni una gente ms terrestre que la de los campos de Njar; su paisaje revela la lucha ms antigua y la derrota ms segura. Pues bien, all, entre minas muertas, cortijadas abandonadas y muones negros de chumberas devoradas por la cochinilla, muy cerca de la Villa, se levanta o se oculta el esqueleto de un dinosaurio industrial: el faranico embalse que los gobiernos corruptos de Isabel II comenzaron a construir en 1840 y abandonaron diez aos ms tarde por falta de agua. Siempre hay que usar con prudencia el trmino dantesco; pero si hay un lugar del mundo que acepta legtimamente un parentesco visible con el Infierno del Alighieri es ste: excavada en roca roja y horadada, la pared infinita de la presa se precipita en una rambla seca, ceida por un laberntico canal, como de muralla china, que se hunde en las entraas de la montaa. Arriba, en la cspide del monstruo, un pozo sin fondo atraviesa de arriba abajo la piedra; a su lado, mal cubierta por un enrejado, una abertura redonda muestra, en el centro de una escalera de caracol medio rota, como de un grabado de Piranesi, el descenso espiral al infierno. El vrtigo es el cruce entre la naturaleza y el artificio; asomarse a un precipicio sobre el mar es an posible; asomarse al trabajo fallido del hombre es la tentacin ms peligrosa. Nadie quiere tirarse al mar; todo el mundo desea tirarse a un pozo.

Este es tambin el lugar ms solitario de la tierra. Se llega hasta el embalse muerto desde Njar dejando la carretera de Lucainena, a travs de una pista arenosa que hay que conocer ya para que se haga visible; varios letreros borrados por el viento dan la medida del abandono del lugar. Hace dos dcadas que lo visito cada verano y slo una vez he tropezado con algn visitante. Todo es all inquietante y desolador: los senderos de fango gris, la mole repentina de piedra muerta, las cuevas que perforan la montaa pelada y victoriosa, el cielo intenso cado sobre la tierra. Apartado y premonitorio, el embalse de Isabel II hace pensar y temer, dos cosas que los humanos solemos evitar.

A la izquierda de la presa, encima de la pea ms alta, en el punto ms inaccesible de este inaccesible paraje, un edificio en ruinas sede quizs de la direccin del ingenio corona esta estrepitosa derrota humana. Pues bien, precisamente all, invisible para todo el que no escale intencionadamente el cerro, inocultable para todo el que llegue intencionadamente all, alguien ha estampado en una de las paredes laterales, grande y azul, la ms enigmtica de las pintadas: VIVA PRIMO LEVI.

Viva Primo Levi? Qu quiere decir? Por qu? A quin se dirige? Tanto el contenido como el impulso de la pintada son hasta tal punto incoherentes que llevo una semana entera tratando de encontrar una explicacin. Vivas se dan al rey, al hroe, al equipo de ftbol e incluso al lder revolucionario (viva Lenin o viva Fidel); hasta puede darse un viva mstico a Cristo Rey. Pero jalear a Primo Levi, el cronista negro de Auschwitz, el superviviente sombro, el parsimonioso suicida tardo? Vitorear a un depresivo que nunca lleg a salir del lager? Podra pensarse quizs en la irona truculenta de un neonazi? El hecho de que la O de PRIMO contenga el emoticn de una sonrisa puede orientar en este sentido, pero si se hubiese tratado de una broma macabra un jdete, judo al pie de la pintada habra una cruz gamada y no una estrella de David. El emoticn sonriente, por tanto, aade una extravagante ingenuidad infantil a la incoherencia de este viva fervoroso, casi futbolstico, dedicado a una de las vctimas del episodio ms negro del siglo XX. Es difcil imaginar a alguien que, tras leer Si esto es un hombre, se pone a lanzar al aire salvas de alegra sin poder reprimirse.

La estrella de David, es verdad, podra sugerir una intencin apologtica: una expresin de apoyo al Estado de Israel. No parece muy razonable. Si uno quiere apoyar a Israel, escribe Israel, no el nombre de un italiano judo que no apoy expresamente el sionismo y que dedic toda su obra a exponer al desnudo los procesos de deshumanizacin de un proyecto de exterminio. A Primo Levi le interesaba el hombre el negador y el negado, no el xito o fracaso del programa nacionalista colonial de Theodor Herzl.

En cuanto al impulso, resulta inexplicable que alguien llegue desde un pueblo pequeo a uno de los lugares ms apartados y sombros del mundo y luego, una vez all, en el rincn ms inaccesible, dejar sobre una pared en ruinas una frase que nadie va a leer o que, vista solo por unos pocos, nadie va a entender: unos porque no saben quin es Primo Levi, otros precisamente porque s lo sabemos. No cabe pensar que su misterioso autor hubiera ido all para otra cosa un polvo enamorado o un amor despechado y hubiese tenido ese repentino impulso, y adems el spray necesario para satisfacerlo. El amor escribe en las paredes jo, qu noche o te amo, Catalina; el odio estalla en un Margarita puta o en un Jesuln al paredn. Un impulso irreprimible, por lo dems, puede llevar a un paseante solitario y emporrado a cubrir una pared de obscenidades, como ocurre en los baos de los bares, o incluso a un delirio de hooligan colchonero (viva Diego Costa). Pero ningn impulso irreprimible puede arrastrar a alguien, de pronto, a un arrebato de pasin por el autor de La tregua; no cabe imaginar, en efecto, a un excursionista descarriado cediendo al recuerdo exultante del relato atroz de Primo Levi y dejando su alegra flamenca en el primer lienzo a su alcance.

Si uno quiere difundir un mensaje, incluso o sobre todo si se trata de un mensaje ilegal o subversivo, quiere que llegue a mucha gente; si uno deja un mensaje en un rincn excusado o secreto no es un mensaje sino un desahogo. El autor de la extravagante pintada, en absoluto subversiva, no quera llegar a mucha gente, pero tampoco se estaba desahogando, como lo prueba la condicin premeditada de su gesto. Alguien quizs un joven sombro en la Espaa ms profunda y terrestre, en un pueblo pequeo con pocos lectores y menos debates sobre el Holocausto, coge de noche un spray, ensaya sobre una roca la estrella de David (que descubrimos a la vuelta a mitad del camino) y se dirige al punto ms remoto del lugar ms desolado, para grabar sobre una pared inaccesible una leyenda tan crptica como interpelante. De qu estamos hablando? El autor, lo hemos dicho, no quera llegar a mucha gente y no se estaba desahogando. Ahora bien, hay cierto tipo de mensajes que, como los del amor (te amo, Catalina), se formulan en la soledad del bosque o en la solemnidad del templo porque se trata de mensajes privados dirigidos a una criatura ausente o invisible: me refiero a las plegarias. La pintada VIVA PRIMO LEVI aventuro no es ni un calentn espontneo de entusiasmo ni una consigna poltica colectiva; es una plegaria religiosa privada cuyo destinatario es el propio Primo Levi; la pintada lo invoca, lo llama y habla con l en el retiro oprimente del embalse derrotado, cuyo carcter dantesco, por cierto, evoca la arquitectura siniestra de un campo de concentracin. As se explica tambin el emoticn, que es siempre un guio o una interpelacin personal y que en este caso plegaria al ausente para que se haga presente funge al modo de las velitas encendidas en las iglesias al pie de las vrgenes y de los santos. En cuanto a la estrella de David, smbolo menos del judasmo que de la persecucin, identifica a Primo Levi como vctima y resistente (que es tal vez como se siente el suplicante) y trata de alertar de una amenaza al tiempo que de pedir perdn.

Reparo de pronto en el hecho de que en todo momento he dado por supuesto que el autor de la pintada es un hombre y no una mujer; un hombre joven, s, pero un representante del gnero masculino. Atribuymoslo a un prejuicio sexista, pero no puedo evitarlo. No es que una mujer no sea capaz de una extravagancia, pero sta es tpicamente masculina. Ante una pared solitaria en ruinas a un hombre slo se le ocurren dos cosas: mear contra su muro o escribir algo encima; es decir, dejar una marca territorial. Una mujer habra tapado una grieta, colgado un geranio o avisado al ayuntamiento del peligro de un derrumbe; o pintado un fresco; o escrito este artculo. En el siglo XIX hubo en las iglesias espaolas una guerra entre los que se inclinaban sobre el devocionario, casi siempre hombres letrados y ricos, y las mujeres plebeyas que rezaban el rosario mirando a Cristo. Esa plegaria intelectualmente tortuosa, y la necesidad de dejarla escrita sobre una pared, parece ms propia de un hombre que de una mujer; y ms propia de un hombre joven que de un hombre viejo.

Es entonces una plegaria? La explicacin, que no acaba de convencerme, se me antoja, en todo caso, la ms verosmil, pero slo atae al contenido. El impulso queda fuera de mi alcance. Fue un hombre? Un hombre joven? Un hombre joven de la Espaa profunda y terrestre? Un hombre joven de la Espaa profunda y terrestre que se siente vctima, resistente y excluido? Un hombre joven de la Espaa terrestre que se siente vctima, resistente y excluido y que agradece a Primo Levi su supervivencia maldita, le pide perdn y le suplica con una sonrisita propiciatoria o apotropaica que proteja al mundo de las muchas sombras que lo acechan?

Pedro, Isabel, Ana, Luca y yo llevamos das tratando de resolver este enigma. Su autor nos intriga, nos enternece y nos infunde respeto. Si por casualidad leyera estas lneas, le pedira que en pblico o en privado revelase su propsito y calmase nuestra ansiedad. Nadie quiere tirarse al mar; a todo el mundo le apetece tirarse a un pozo. Pero los pozos sin fondo, como la esfinge de Egipto, acarrean la muerte al menos la muerte mental de los que no saben salir del abismo.

Santiago Alba Rico es filsofo y escritor. Nacido en 1960 en Madrid, vive desde hace cerca de dos dcadas en Tnez, donde ha desarrollado gran parte de su obra. El ltimo de sus libros se titula Ser o no ser (un cuerpo). @SANTIAGOALBAR

Fuente: http://ctxt.es/es/20180822/Culturas/21294/santiago-alba-rico-pintada-viva-primo-levi-estrella-de-david.htm



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