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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2018

Insurgentes guanches en el Caribe venezolano

Unai Aranzadi
Gara


En un diminuto campamento del Mar Caribe, un puado de independentistas canarios recibi instruccin militar a manos de un brigadista venezolano que luch en Nicaragua. Pero tanto la incautacin de su armamento, como el fin del MPAIAC, terminaron abruptamente con esta extica experiencia. 

Cuando llegan las vacaciones, o un simple fin de semana, son miles los venezolanos que abandonan Caracas y se dirigen a las hermossimas playas del Estado Vargas. En el camino, antes de descender hacia el litoral de Todasana, se pasa por un ro de nombre homnimo que da subida a una frondosa cordillera, y es en ese lugar donde varios canarios de las Fuerzas Armadas Guanches (FAG) llevaron a cabo una fugaz instruccin de guerrilla que pretendi ser el germen de un movimiento que se alzara en armas por la liberacin nacional del archipilago canario. As me lo cuenta en una cafetera de Las Palmas, Fructuoso Rodrguez, ex militante de las FAG y del Movimiento por la Autodeterminacin e Independencia del Archipilago Canario (MPAIAC) que el abogado tinerfeo, Antonio Cubillo, fundara en 1964 con la ayuda de una Argelia que le brind asilo y medios.

Para Fructuoso, ansiar unas Canarias independientes siempre fue algo natural. Lo hablaba con sus amigos de Taco, en Tenerife, y en las sobremesas de cada celebracin familiar. Su padre, que adems de una academia, tena una papelera, llam a esta ltima, Almogaren Guanche, y en ella vendi la bandera tricolor canaria, todo un desafo a mediados de los setenta, cuando el franquismo se cobraba con mano de hierro todo aquello que fuera considerado una afrenta al llamado Espritu Nacional.

En esa dcada de cambios, con amplios sectores del archipilago protagonizando huelgas y protestas de tipo laboral y social, fueron muchos los canarios que comprendieron la asociacin existente entre el orden de dominacin socioeconmico que se ejerca desde la metrpoli, y la negacin de su identidad insular. As, familias como la de Fructuoso comenzaron a descubrir que el modelo sobre el que estaba basado el ordenamiento de las Canarias, era el de la conquista y no el del pacto. Y que si bien la colonizacin manu militari se llev a cabo siglos atrs, este era un proceso inconcluso que segua reprimiendo a todo aquel que no aceptara la narrativa impuesta desde el tiempo de los Reyes Catlicos. De este modo, el padre de Fructuoso, fue ahondando en su patriotismo guanche hasta ingresar en el clandestino MPAIAC, no sin antes realizar un viaje a Argelia en 1975, donde una radio de esta organizacin lanzaba al ter, La voz de Canarias Libre, una emisora clandestina que traa de cabeza al tardofranquismo espaol.

Fue, precisamente, escuchando las emisiones de esta radio, como Fructuoso fue tomando verdadera conciencia poltica al igual que ya lo haba hecho antes su padre, y su hermano mayor, Berto. Pero todo pasara a un estadio de compromiso superior cuando su hermano fue arrestado, y su padre cay vctima de dos montajes policiales en los que, primero, le incautaron simples trozos de tela con los tres colores de la bandera canaria, y despus, le acusaron de insultar al rey de Espaa y distribuir un poemario guanche que las autoridades tildaron de apologa al terrorismo. El hostigamiento al que fueron sometidos tom su punto lgido cuando la Polica Nacional arrest a su padre y le tortur en comisaria. Su rostro desfigurado ocupara varias pginas en la prensa.

Tras recibir el aviso de un conocido que dijo haber escuchado a un polica advertir, de esa familia de Don Fruto y el MPAIAC, slo nos queda darle un repaso al hijo pequeo, a Fructuoso no le quedaba ms que desaparecer por un tiempo. Hacer las maletas y abandonar ese Estado que segua persiguiendo y torturando con tanta frecuencia e impunidad como lo haca bajo la dictadura de Francisco Franco. Adems, la salida era oportuna por partida doble. Fructuoso siempre quiso cruzar a la octava isla que es como los canarios, medio broma, medio en serio, se refieren a Venezuela, un pas con el que siempre han mantenido una estrecha relacin. As que fue al otro lado del Ocano, en un acto conmemorativo de la resistencia guanche, donde Fructuoso conoci a lvaro Carrera, militante internacionalista que particip en la revolucin nicaragense, e hijo de Jernimo Carrera, histrico dirigente del Partido Comunista venezolano, y Hilde Magdalena Perozzo, superviviente de las crceles nazis, y autora del libro, Joven bajo el III Reich.

Tal y como desvel el propio lvaro Carrera en el prlogo de la autobiografa escrita por Fructuoso: Somos hermanos desde literalmente el comienzo de las pomposamente autodenominadas Fuerzas Armadas Guanches, constituidas bajo el cielo caribeo en el comienzo de la temporada de lluvias del 83. Dice el internacionalista Carrera que fue el tinerfeo, Marcos Garca Seijas (ms conocido como Benicode) quien le pidi apoyo, para entrenar a los compas del MPAIAC, entre los que adems de Fructuoso se encontraban otros como el herreo, Mario Prez o un tal, Elemento. Nombres autnticos y alias de personajes que como ha sucedido a menudo tras la disolucin del MPAIAC, no quieren ser recordados o simplemente se han perdido en el tiempo.

En aquellos inicios de los aos ochenta, la dispora de independentistas canarios se reuna en torno al Club Archipilago Canario, un punto de encuentro como otros que tienen a lo largo y ancho de todo Amrica, los vascos y gallegos. En el crculo del influyente Benicode se reunan conocidos militantes canarios, varios de ellos en buena sintona con otras organizaciones armadas de entonces, como era el caso de las FARC colombianas. En aquel ambiente de sueos y conspiraciones tuvieron un papel destacado (e inesperado por muchos) varios empresarios que financiaron annimamente a la insurgencia guanche. De ellos poco se sabe, ms all de uno al que llamaban, Francisco, un canario que financi generosamente a las FAG con los beneficios que daba su quincallera en la zona de Coche, Caracas.

El lugar elegido para la instruccin sera la finca de un anciano natural de la Gomera llamado Sixto. Este hombre, segn cuenta Fructuoso, viva ascticamente a los pies de la cordillera que se funde con el mar en la paradisiaca costa de Todasana. Un lugar frtil y luminoso donde los frutales crecan solos, del mismo modo que las culebras y los arcnidos campaban a sus anchas. Selva adentro, un poco alejados del lugar donde haca vida su anfitrin gomero, instalaron las hamacas y los clsicos toldillos que todo guerrillero emplea para protegerse de las lluvias torrenciales, tan propias de los trpicos. Y all instalados -y sin que el hoy pacfico Fructuoso explique exactamente cmo- las armas fueron llegando poco a poco. l mismo tena al cinto un revolver Colt 357, y camaradas como Mario Prez, una metralleta ZK como la que sola usar la Guardia Civil, pero sin culata, escribe Fructuoso en sus memorias. As, sorteando controles de la polica para llegar los fines de semana a este lugar, realizaron prcticas de tiro con armas cortas y largas; tambin marchas, acampadas, y cmo no, interminables debates sobre cmo conquistar la independencia canaria.

Fructuoso recuerda que la idea de cmo proceder con sus Fuerzas Armadas Guanches fuera tal y como la sugiri Carrera, lo cual significaba, montar un campamento fijo en territorio venezolano. As, los primeros reclutas, personas que ya vivan en Venezuela, no iran para Canarias, sino que se quedaran en Venezuela como instructores fijos, los cuales seran los que instruyeran a los nuevos reclutas, y estos se reenviaran de nuevo a Canarias, quienes a su vez trataran de formar dentro del territorio a nuevos reclutas.

Pero su proyecto jams lleg a buen puerto. Un da de 1984 en el que Fructuoso abra el peridico en una cafetera de Caracas, se dio de bruces con una inesperada noticia en plena portada. Deca as: Ms de treinta detenidos vinculados a los Tupamaros, y ocupando varias columnas, sala tanto la foto de su amigo e instructor, lvaro Carrera, como varias imgenes de las ametralladoras y fusiles de las Fuerzas Armadas Guanches (errneamente atribuidas al movimiento de izquierda revolucionaria de los tupamaros). De entre los 30 arrestados por la Direccin General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevencin, Fructuoso asegura que cuatro eran militantes de las Fuerzas Armadas Guanches, aunque ninguno de ellos lo reconocera en comisaria. Poco a poco fueron todos liberados salvo lvaro Carrera, quien ingres en prisin a la espera de juicio.

Tras este golpe indirecto (que afortunadamente para la dispora canaria, ni la polica ni la prensa supieron conectar al movimiento insurreccional guanche) el proyecto de las FAG quedaba en prcticamente nada, con algunos compaeros huidos a Canarias, y otros, como Fructuoso, tratando de ayudar a lvaro, quien comparta celdas con la elite revolucionaria de entonces, la cual haba sido concentrada en el cuartel de San Carlos; un antiguo fortn reconvertido en crcel para los presos polticos de experiencias guerrilleras como las de Bandera Roja o las Fuerzas Armadas de Liberacin Nacional entre muchas otras.

Y as fue pasando el tiempo hasta que lvaro Carrera fue liberado, y lleg el verano de 1985. Tal y como cuenta Fructuoso, en agosto de ese ao recibamos una noticia que nos daba el puntillazo: Antonio Cubillo firmaba en Madrid la claudicacin y regresaba a Canarias. Realmente nadie sabe qu fue lo que el lder canario firm en Espaa, pero era evidente que estaba derrotado. De inmediato, la comunidad canaria se reuni para concluir que lo oportuno era disolverse como MPAIAC, y junto a este, la aventura guerrillera de Fructuoso y sus amigos revolucionarios.


 

Fuente original: https://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/7k/editions/7k_2018-08-19-07-00/hemeroteca_articles/insurgentes-guanches-en-el-caribe-venezolano

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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