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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2018

Necesitamos un nuevo movimiento europeo ya

Jos Moiss Martn Carretero
Economistas frente a la crisis


Pas sin pena ni gloria, pero en mayo de 2018 se cumplieron 70 aos del Congreso de la Haya, momento fundamental y fundacional del movimiento europeo internacional. Tras 3 aos de una Europa devastada por la guerra -es muy interesante, a ese respecto leer los textos de Keith Lowe o de Enzensberger sobre la miseria material y moral de la postguerra mundial-, haba llegado el momento de volver a poner en pie los valores de la democracia, los derechos humanos y el libre pensamiento. El mundo que Zweig haba visto caer sin poder hacer nada para remediarlo, ms que asistir a su destruccin.

El 70 aniversario del Congreso de la Haya, momento fundacional de la Europa de Postguerra, pas sin pena ni gloria por nuestro calendario.

El impulso del Congreso de la Haya dio lugar a una nueva poca dorada para Europa: el Consejo de Europa -del cual se cumplir en 2019 su 70 aniversario- y la Comunidad Econmica Europea fueron slo las instancias intergubernamentales -o supranacionales- que han velado por mantener esta nueva poca. Pero tan -o ms- importante que estas instituciones, son el espritu que las impulsaba, tan bien reflejado en el Convenio para la Proteccin de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales firmado en 1950. Aos de momentum en los que se redefini lo que significaba Europa. No faltaron durante esos aos, y los posteriores, graves violaciones a dichos principios. Pero se mantenan como un ideal, una sea de identidad que la oposicin democrtica en Espaa no tard en recoger como el camino a recorrer -tan bien expresado por Santos Julia en Transicin -. En los aos noventa, la integracin en esa Europa se convirti en el rumbo a tomar por los pases del Este, que accedieron, finalmente, a las instituciones europeas tras largos aos de transicin.

Hoy, esos ideales estn en grave peligro. El auge del populismo xenfobo ha dejado de ser una ancdota para convertirse en una amenaza real. Los ejemplos son tantos que apenas merece la pena referirse a ellos. Y no slo como fuerzas polticas significativas en los parlamentos, sino con responsabilidades de gobierno en muchos pases. La democracia liberal est dejando paso a la democracia electoral, a la que se refiere Victor Lapuente en un reciente artculo.

Mientras tanto, los defensores de las democracias liberales, de los derechos humanos, de la ilustracin en el mejor sentido de la palabra -a la que tanto ha glosado Pinker en su reciente obra nos hemos refugiado en el lamento analtico o puesto nuestras esperanzas en las instituciones europeas como baluarte.

Hace poco, en Agenda Pblica, Alberto Alemanno hablaba de la necesidad de organizar un Sper PAC contra el iliberalismo, contra la regresin y el oscurantismo. Europa tiene recursos para hacerlo. Los tuvo en el pasado. Sin embargo, las formulas de participacin han superado la capacidad de las organizaciones europestas para responder a los desafos: El Movimiento Europeo es un cementerio de elefantes, sin capacidad de respuesta y anquilosado por su propia estructura interna. El resto de asociaciones europestas estn ms enfocadas a defender a las instituciones y la integracin que a batallar en el campo de las ideas que las estn minando pas a pas. Hoy, los europestas -entendiendo como tales los que defienden los principios, no las estructuras- se encuentran dispersos y sin capacidad de actuacin.

Necesitamos un nuevo movimiento europeo. Un movimiento potente, con capacidad de actuacin, con financiacin y recursos, cuyo nico objetivo debe ser poner freno al avance de la sinrazn en el continente.

Las viejas organizaciones europestas ya no sirven. No pueden ser slo coto de acadmicos o de futuros asesores en el parlamento europeo. Deben tener capacidad de organizacin y respuesta. Hoy en da, no podemos conformarnos con leer en la prensa el avance del populismo, o de escribir post para ello. Hay que organizarse mejor. Tenemos enfrente una nueva confrontacin, y estamos actuando con una gran pasividad. Hoy, ser europesta no es defender a la Comisin o reflexionar sobre la reforma del Euro. Hoy hay que comprometerse con los valores. Tenemos que actuar.

Jos Moiss Martn Carretero. Economista y consultor internacional. Dirige una firma de consultora especializada en polticas pblicas y desarrollo econmico y social. Autor del libro: Espaa 2030: Gobernar el futuro.
Miembro de Economistas Frente a la Crisis

Fuente; https://economistasfrentealacrisis.com/necesitamos-un-nuevo-movimiento-europeo-ya/



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