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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2018

Qu tienen en comn nios intoxicados en Quintero con peleas entre el contralor y la subcontralora?

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


Son signos simultneos e irrefutables de una crisis de profundo sentido sociopoltico. Y cada da se agrega uno ms. Todos los elementos de una crisis global de sociedad se concentran de golpe en Chile. La crisis poltica institucional y la crisis ecolgica se han manifestado simultneamente con la fuerza de la evidencia incuestionable. La primera bajo la forma de una aguda corrupcin de los poderosos sectores empresariales que han logrado, en contubernio con las elites polticas, capturar los mecanismos de la representacin y las altas instancias institucionales de decisin del Estado. La segunda, con la intoxicacin con arsnico de nios en Quintero.

Qu tienen en comn?

Gramsci, como lo sabemos, grafic el problema poltico de quin tiene la hegemona escribiendo que hay momentos en que La crisis consiste justamente en el hecho que lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer pero se olvida a menudo que el terico italiano agreg que en el interregno se observan variados fenmenos mrbidos. (*) Crisis poltica, y tambin moral por cierto. Es lo que estamos presenciando. Porque quizs lo morboso y malsano deviene la regla, y se pudre todo si no se acta ya y como se debe.

El espectacular desfile de polticos y de algunos ejecutivos corruptos vinculados a Julio Ponce Perou (SQM) comenzar dentro de poco en juicios orales ante tribunales de justicia tambin atravesados por la sospecha de que son favorables a los grandes poderes polticos y econmicos. Longueira la pelear con garras y detrs de l toda la oligarqua saldr a apoyarlo. Est en juego la imagen de una parte de los responsables de la debacle nacional postdictadura. Al punto que criminales condenados por violaciones y protegidos de los partidos de la derecha en el poder son liberados de sus condenas por los propios jueces de la Suprema Corte. Esto no ocurrira en un pas decente, sin impunidad. Lo sabemos. Pero la decencia del ciudadano comn puede replegarse al domicilio; expresarse en el desdn por la vida poltica sana. Es la apata que es funcional al proyecto de la oligarqua (si 26,5% del padrn eligi el actual Presidente!).

Todas las instituciones del Estado estn en crisis vinculadas a la corrupcin. No funcionan.

Recuerde a R. Lagos que afirmaba testaruda y arrogantemente lo contrario. Crisis del poder de gobernar entonces. De legitimidad. Y la llegada del nuevo Gobierno de Piera y la ultraderecha ha exacerbado el ambiente de crisis de sentido generalizado con ataques directos a la igualdad y a la sensibilidad social. Su accionar es tan burdo como lo es el designio neoliberal mismo. Gobierno de ministros empresarios que hacen todo lo que pueden para aparecer agresivos, obtusos, incultos y depredadores patolgicos en los medios. Basta con ver la Reforma Tributaria de Piera: hecha de regalos impositivos a los ms ricos, con un lxico de opacidad tributaria y acompaada de demagogia meditica planificada; ir a recaudar con el IVA impuesto a remedios, libros y alimentos lo que se le obsequia a las grandes empresas.

Adems de montar escenas mediticas de migrantes expulsados en las brumas de un aeropuerto. Que no les cuesta caro y distrae. Nutre la xenofobia. Y es bajo, siniestro, vulgar: fenmeno Trumperiano.

Cuando se habla de un poltico decente es porque acaba de fallecer . No slo todo lo anterior conforma la coyuntura sino que tambin la incompetencia e incapacidad de la oposicin poltica ha quedado evidente. Por la naturaleza misma del esquema institucional que autonomiza la representacin poltica e impide la participacin democrtica directa. Le quedan las acciones mediticas para justificar su existencia. El juego parlamentario les impide a los oposicionales convocar a manifestar. Temen salirse del libreto de la misma institucionalidad que los asla. Para qu hablar de los viejos tercios que se neoliberalizaron por conveniencia. Los renovados conversos a la ideologa democratoide son el rostro plido de los otros trnsfugas, abiertamente neoliberales al servicio del poder. Se agregan los que entre las bambalinas imaginan la accin del lobby para beneficio del poder.

Los nuevos diputados y diputadas, en cuya formacin poltica se haba depositado mucha esperanza, han llegado a declararse con frescura analfabetos polticos. Se declararon incapaces de leer el escenario instalado por Piera y los oligarcas. Entre ellos sin control de sus bases est el que desvara, distrae; sediento de atencin al asumir posturas individuales y efectistas en el plano internacional y de los DDHH que tendran que ser tema de debates informados en Congresos partidarios que nunca se realizan. Figurar, y ganarse un comentario insulso de la vedette de la informacin de CNN, pro DC, vale el riesgo. dice mirndose al espejo.

Mientras tanto, la macdonalizacin de la economa acentuada por un gobierno neoliberal convierte legalmente a la juventud estudiantil y proletaria en carne de explotacin patronal. Salarios mnimos de comida rpida van en el mismo sentido. Signo claro que el capitalismo neoliberal vampiriza todo trabajo asalariado, lo abarata y su legislacin lo desprotege. De ah vienen las cuantiosas ganancias de los Bancos (endeudamiento), de las mineras, forestales, de las AFP, ISAPRES, de las farmacias, del retail, cadenas del negocio de la alimentacin (que los chilenos pagan sin chistar entre 15 a 30% ms cara que en EE.UU, Canad, Italia, Portugal, Ecuador, etc.).

Lo anterior sucede ante la impotencia de un movimiento sindical completamente burocratizado, que se supone tendra que defender a los asalariados de los abusos del capitalismo tardo, o de la modernidad capitalista (el eufemismo preferido del rector Carlos Pea de la de la UDP).

La ltima crisis institucional en hacerse visible es la del organismo contralor de la Repblica. Al punto de que contralor y subcontralora se enfrentan a vista y paciencia de los ciudadanos en una lucha cuyo teln de fondo es la corrupcin del Cuerpo de Carabineros, pero cuyo origen se encuentra en la pasividad e incompetencia de los gobiernos de la Concertacin-Nueva mayora y de Piera.

La crisis de orientacin se expresa en las fallas del sistema de salud de la poblacin, que a su vez se manifiesta en patologas mentales graves, producto del ambiente de precariedad y angustias de la existencia de un modo de vivir basado en el imperio total del dinero, que procura el gozo inmediato para algunos y el consumo para sobrevivir de la mayora. Ms pastillas para salir a flote.

Las pensiones pauprrimas de quienes se jubilan confirman que la vida que comienza a partir de los 65 aos no ser como antes; sin nada de jbilo, y donde el rascarse con sus propias uas es la regla, o el suicido, o las llamas de un hogar de ancianos

Relancemos una hiptesis poltica. Chile fue un laboratorio del neoliberalismo oligrquico con la consiguiente destruccin brutal del proyecto de Estado social el 73. La esperanza democrtica de los movimientos ciudadanos y proletarios que recuperaron la democracia fue derrotada por la elite que usurp el poder, la misma que trafic la transicin que se impuso por la fuerza del chantaje con un pacto cvico militar de gobernabilidad neoliberal. Con Constitucin del 80, TC e impunidad incluidos. Por lo mismo, los signos de corrupcin e irracionalidad sistmica se expresan con ms fuerza aqu que en otros pases desarrollados. En el Chile postdictadura los mecanismos de proteccin democrticos fueron aniquilados y el movimiento social antidictadura desarticulado (la prensa democrtica de tiempos de la dictadura fue asfixiada). A diferencia de las sociedades desarrolladas donde se mantienen conquistas y mecanismos de control, pese a las tentativas de los planes neoliberales de turno por desmantelarlos.

En Chile qued protegido el mercado. Perturbando y triturando los vnculos sociales. Bajo control de las grandes empresas, pero con intervencin estatal al servicio de ese mismo capital nacional y extranjero que captur el Estado.

Las cuestiones de crisis de sentido de la existencia humana se plantean precisamente cuando estallan por todos los rincones del orden vigente situaciones de insensatez propias del modelo poltico, econmico, jurdico, cultural y social. Es lo mrbido. Donde los mecanismos de proteccin social son inhibidos. All los sectores altos se atrincheran en sus barrios y gozan del frgil confort que les procura el modelo familiar tradicional con los valores conservadores agitados por la ultraderecha. Slo el dinero es el colchn de seguridad ante las adversidades de la existencia. De ah el nimo de rapia en la oligarqua.

La Iglesia se derrumba: slo queda sentarse juntos a mirar Netflix. Con Netflix nunca estamos solos deca J.A. Kast. Los medios cubren, pero jerarquizan la informacin o desinforman por omisin. En una especie de nihilismo informativo donde todo vale lo mismo; las fakes news no son necesarias. Los expertos de derechas intoxican el espacio pblico con sus opiniones conformistas. Ellos saben que la gente se acostumbra a lo peor . La nueva lengua de la que hablaba Orwell est instalada. A la explotacin desenfrenada del trabajo humano y de la naturaleza se las llama crecimiento.

Por suerte, con lo propio de un acontecimiento imprevisto que se apoya en el potencial existente, las aulas y calles estuvieron ocupadas por el movimiento feminista en un estallido de verdad. Ocurri en una sociedad pacata y opresiva; en medio de la profunda crisis de la Iglesia Catlica Romana. Antes, fue el momento del movimiento No+AFP; mucho antes estuvo el movimiento estudiantil (que hoy no se repone de los pactos entre el bacheletismo embaucador con Jackson y Crispi), y tambin por las huelgas de subcontratados del cobre y de los trabajadores portuarios. Y ayer solamente, por manifestaciones contra el estatuto de explotacin laboral juvenil.

Cuando muchos nios y nias son intoxicados por productos industriales, y stos son de los sectores ms vulnerables, como los crmenes contra la infancia ocurridos en el SENAME, se asoma ms que la punta del iceberg de la irracionalidad completa de la sociedad que se ha construido despus del Golpe de Estado de 1973. Repitmoslo. Con el concurso de una elite poltica sin ninguna capacidad de dotarse en los tiempos presentes de instituciones pblicas para enfrentar los retos ecolgicos, sociales, de gnero y democrticos.

Y como no hay lder carismtico ni caudillo, ni santa Evita ni Churchill tanto mejor.

Slo queda entonces la opcin refundadora de masas ciudadanas activas y conscientes: de reponer en el debate la eleccin de una Asamblea Constituyente despus del asesinato anunciado del proceso constituyente por el bacheletismo . Y de ofensiva neoliberal con el pelotn oligrquico liderado por el Presidente Piera tal cual es a la cabeza.

(*) Traduccin del francs de Cuadernos de Prisin, Antonio Gramsci (Cahiers de prison, Ediciones Gallimard) Cuaderno (Cahier) 3, 34, 283.


 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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