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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2018

Usted est preso en Holanda
Aqu tiene la llave de su celda

David Morales Urbaneja
CTXT

Un exitoso proyecto permite que los reclusos entren y salgan de sus calabozos durante buena parte del da. El pas ha cerrado 19 crceles en los ltimos cuatro aos, entre otros factores, por la baja criminalidad.


Son las 11.30 en el centro penitenciario de Zaanstad, a apenas 13 kilmetros de Amsterdam. Paul (nombre ficticio) lleva un rato en el patio, pero se ha cansado de estar con sus compaeros y prefiere regresar antes de la hora estipulada. Cuando entra en su mdulo, lo nico que se escucha es la msica que otro reo tiene puesta en su calabozo. Paul no le presta atencin, ni siquiera lo saluda. Pasa al lado de una mesa de ping-pong y se dirige directamente a su celda, identificada con su nombre y una foto suya a la derecha de la puerta. l mismo saca una llave del bolsillo y la mete en la cerradura. Su carcelero, Johnny (nombre ficticio), lo para antes de que le d tiempo a entrar:

Espera, espera, te importa posar para una foto? Es para un periodista, sera por detrs y no se te vera la cara.

Paul se detiene, duda un par de segundos y responde:

Puedo ponerme algo por encima? No quiero que me reconozcan.

El carcelero: Vale, ve.

El reo entra, se pone una chaqueta negra con su capucha, sale e introduce otra vez la llave en la cerradura. El fotgrafo se coloca detrs y aprieta el disparador.

Clic, clic.

Carcelero: Bien, ahora abre despacio.

Paul le hace caso, gira la llave y tira, entreabriendo la puerta sin necesidad de usar el manillar.

Clic, clic.

Carcelero: Vale, es suficiente, gracias.

Este reo forma parte de un proyecto que se ha extendido a la mayora de crceles holandesas: los presos reciben las llaves de sus propias celdas y tienen cierta autonoma para entrar y salir de ellas. La idea en Holanda es evitar la reincidencia de los detenidos y comprometerse con su reinsercin. No se les hospitaliza, sino que intentamos que sean lo ms autosuficientes posible, explica la subdirectora de la crcel de Zaanstad, Frederique Leeman.

El asunto es el siguiente: los carceleros gastan una enorme cantidad de tiempo abriendo y cerrando celdas cada vez que los detenidos vuelven del patio, la sala de recreo, el gimnasio, etctera. Esto les crea una dependencia que poco tiene que ver con la vida que se encontrarn fuera de los muros, cuando terminen su condena. Al recibir la llave, los reclusos pueden regresar sin necesidad de pedirle permiso a nadie. Las autoridades penitenciarias tienen potestad para quitrsela si detectan un mal uso.

El preso no puede encerrarse en la celda ya que la llave slo funciona desde el exterior. Adems, no es que puedan usarla a cualquier hora del da, slo a las horas que les permite el programa, puntualiza Leeman. Se refiere a los horarios que estn colgados en las oficinas de los funcionarios. Varan por da y tienen actividades de todo tipo: trabajo manual, comidas, deporte, actividades religiosas, fitness, biblioteca, rgimen de visitas. Se reparten entre las 7.45 y las 17.00. Los presos que demuestren buen comportamiento tienen un programa extra nocturno dos veces a la semana. Fuera de esos horarios, las celdas permanecen cerradas con sus inquilinos dentro. Los carceleros tienen una llave maestra que les permite abrirlas siempre que sea necesario.

LA IDEA EN HOLANDA ES EVITAR LA REINCIDENCIA DE LOS DETENIDOS Y COMPROMETERSE CON SU REINSERCIN. NO SE LES HOSPITALIZA, SINO QUE INTENTAMOS QUE SEAN LO MS AUTOSUFICIENTES POSIBLE

Johnny lleva 17 aos trabajando en el sistema penitenciario neerlands y ve con buenos ojos el experimento. En la prisin de Zaanstad empez a aplicarse en octubre del ao pasado y la relacin con los detenidos ha mejorado, asegura. Antes de llegar a Holanda, en 1999, trabaj cinco aos en crceles de Curazao. Lo de aqu es un paraso comparado con aquello. All poda haber entre 12 y 15 personas por celda, ac una o dos, aclara en un espaol ms que decente.

El detalle de las llaves es, en realidad, una medida ms de un programa macro cuyo objetivo es preparar a los presos para su vuelta a la sociedad. Las autoridades penitenciarias tratan con ellos asuntos como dnde vivirn cuando salgan, en qu trabajarn y les dan consejos para organizar sus finanzas e incluso sus deudas. Todos esos elementos deben prepararse sin esperar al final de la condena y dentro de los muros de la prisin, indica la subdirectora del centro de Zaanstad, que incide una y otra vez en una palabra: reinsercin.

El proyecto de las llaves empez aplicndose en 2014 en la prisin de Dordrecht, en el suroeste de Holanda, y desde entonces se ha extendido sin hacer mucho ruido a la mayora de los centros del pas. Sin embargo, no todo han sido voces a favor. Hay muy poca supervisin", se quej Rob Minkes, presidente del Comit de Empresa del Servicio de Instituciones Penitenciarias, en el peridico Algemeen Dagblad. Los reclusos tendran cada vez ms contacto entre ellos y menos con los funcionarios, aumentando as el riesgo de trapicheos de droga dentro de la crcel. An no se ha investigado bien si existe un efecto positivo sobre el comportamiento de los detenidos, asegur Minkes.

El propio Servicio de Instituciones Penitenciarias respondi a las pocas semanas con un informe publicado por la agencia de noticias ANP. En l se aseguraba que la experiencia est siendo positiva y que el nmero de incidentes ha sido relativamente pequeo en comparacin con los beneficios obtenidos. Los carceleros, al no perder tanto tiempo en la apertura de celdas, pueden concentrarse en otras labores ms importantes.

La ratio de presos ms baja de toda Europa

Holanda tiene la ratio ms baja de presos de toda la Unin Europea, segn las ltimas estadsticas (2015) que maneja el Consejo de Europa: 53 reclusos por cada 100.000 habitantes, menos de la mitad que Espaa (138) por ejemplo. La cada fue espectacular entre 2005 y 2017, pues se pas de 14.468 reos a 8.346, segn el ministerio de Justicia neerlands.

Un vistazo a los datos de la Oficina Central de Estadsticas de Holanda ayuda a entender estas cifras. Para empezar, el nmero de delitos cometidos entre 2005 y 2015 se ha desplomado un 43%. Eso ha ayudado a reducir la sensacin de inseguridad de los ciudadanos un 36% en el mismo periodo.

Por otro lado, los jueces holandeses optan con mayor frecuencia por sancionar algunos delitos con servicios comunitarios (30.000 en 2015) en comparacin con los espaoles (17.220 en el mismo ao). Entre los trabajos que deben hacer estn ayudar en las cocinas de los asilos, limpiar las calles, eliminar grafitis y trabajar en los jardines pblicos. Los sancionados deben vestir un chaleco naranja cuando hacen estas labores y es comn verlos en las ciudades holandesas.

Hay ms. En algunos casos, los detenidos pueden cumplir la prisin preventiva o los ltimos meses de condena en arresto domiciliario, a condicin de que lleven una tobillera electrnica que controle sus movimientos las 24 horas. 3.500 personas las llevaron en 2017, aligerando la poblacin carcelaria.

Ojo, porque no todo es laxitud en este pequeo pas del norte de Europa. Holanda admite en su cdigo penal la cadena perpetua, que actualmente la cumplen 33 personas. La ltima fue la de Eshetu Alemu, un holands nacido en Etiopa que cometi crmenes de guerra durante la dictadura de Hail Mariam Mengistu en los aos 70, y que lleg a Holanda como refugiado en los 90 sin que las autoridades supieran de sus delitos.

La aplicacin de la cadena perpetua le ha valido a Holanda las crticas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El Gobierno introdujo el ao pasado un programa para evaluar la posible reinsercin de esos reos despus de 27 aos de condena. Si demuestran que ya no son un peligro para la sociedad, se considerar su indulto.

Cierre de crceles por falta de presos

Holanda ha cerrado 19 crceles en los ltimos cuatro aos y el actual Gobierno anunci en junio que tiene pensado clausurar otras cuatro ms. Dejarlas abiertas les costara a los contribuyentes millones de euros cada ao. Ese dinero se podra gastar en otras polticas, como reducir la reincidencia, explic el ministerio de Justicia en un comunicado. Los cierres tambin echan mano de un pequeo truco. Un programa de austeridad aplicado por el Gobierno anterior posibilit que cada vez ms frecuentemente dos presos ocupasen una celda, cuando lo habitual antes era un reo por calabozo.

QU HACER CON LAS CRCELES VACAS? EN UN PAS DONDE LAS IGLESIAS SE RECONVIERTEN EN LIBRERAS Y CERVECERAS POR FALTA DE FELIGRESES, EL CIELO ES EL LMITE

Qu hacer con las crceles vacas? En un pas donde las iglesias se reconvierten en libreras y cerveceras por falta de feligreses, el cielo es el lmite. El Estado las ha transformado para cubrir necesidades urgentes, pero tambin se ha dejado llevar por el mercado. A saber: algunas han acogido a refugiados que no encontraban un lugar donde vivir, otras se han convertido en espacios recreativos, hoteles de lujo, o se han alquilado a Noruega o Blgica, pases que lidiaban con sobrepoblacin carcelaria. Trasladaron a algunos de sus presos a prisiones holandesas vacas para que cumpliesen all su condena.

Diferente es el destino de la prisin de Bijlmerbajes, en Amsterdam. Cerr en 2016, pero est previsto que se convierta en un rea residencial con 1.350 viviendas. Sus enormes torres, antao utilizadas para vigilar a los reclusos en el patio, se transformarn en residencias estudiantiles. La constructora asegura que reutilizar el 98% del material del centro penitenciario.

@Davidovich_9

Fuente: http://ctxt.es/es/20180822/Politica/21275/David-Morales-Urbaneja-presos-carceles-cierre-descenso.htm




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