Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2018

La ardua batalla contra los asesinatos policiales en Los ngeles
Centenares de muertos y ningn acusado

Sam Levin
The Guardian / El diario

Las familias de Grechario Mack y Kenneth Ross Jr, cuyas muertes no llegaron a los titulares, hablan sobre su prdida: "Se llevaron una parte de m". Desde 2000, no se han presentado cargos por ninguno de los ms de 1.500 tiroteos policiales realizados en la ciudad. La comunidad afroamericana representa el 9% de la poblacin y, sin embargo, supone el 24% de las muertes.



Protestan por la muerte del mendigo tiroteado por la polica en California

Varias personas participan en una manifestacin frente al Departamento de Polica de Los ngeles (LAPD), California, Estados Unidos, en 2015, convocada con motivo de la muerte de un mendigo durante un tiroteo efectuado por la Polica en Skid Row, una de las zonas ms pobres y conflictivas de la ciudad. EFE

Catherine Walker cierra sus ojos, se tapa los odos e intenta escapar.

Han pasado cuatro meses desde que la polica de Los ngeles mat a su hijo, Grechario Mack, cuya muerte apenas lleg a los titulares y cuyo nombre no se ha convertido en un hashtag viral. Recientemente, un da por la tarde, la madre, de 59 aos, llevaba chapas con la cara de su hijo y dijo que estaba preparada para hablar. Pero cuando lleg el momento, apenas poda hablar.

Mientras los familiares que le rodean narran la muerte de su hijo, ella intenta no escuchar las palabras que describen los ltimos momentos de Mack. Finalmente, se derrumba angustiada en su silla.

"No pude salvar a mi beb", llora mientras otra persona le sujeta. "Cuando se llevaron la vida de mi hijo, se llevaron una parte de m".

La polica dispar a Mack, de 30 aos y padre de dos hijos, en medio de un centro comercial la tarde de un 10 de abril. Llevaba un cuchillo de cocina y estaba sufriendo una crisis de salud mental. Menos de 24 horas despus, la polica lleg a un parque y mat a Kenneth Ross Jr, otro ciudadano afroamericano con una enfermedad mental del que se dijo que estaba huyendo cuando la polica le dispar con un rifle de estilo militar.

Las dos familias, reunidas por Black Lives Matter el da de la muerte de Ross, canalizan ahora su dolor mediante una lucha por la justicia enfrentndose a uno de los sistemas policiales ms mortferos del pas, donde los asesinatos de afroamericanos con problemas mentales a manos de las fuerzas de seguridad estn tan normalizados que las familias luchan por que se les escuche. Se enfrentan a una ardua batalla en el estado ms reservado de EE UU en materia de mala conducta policial y en una regin donde los agentes que disparan nunca son procesados.

"Mentalmente, ahora mismo no puedo hacer nada", seala Fouiza Almarou, la madre de Ross. "Pero voy a permanecer fuerte... Quiero asegurarme de que mi hijo es recordado", aade.

"La polica no tiene que preocuparse"

La polica en Estados Unidos mata a ms gente en cuestin de das que lo que hacen otros pases en aos y las fuerzas de seguridad de Los ngeles han encabezado en varias ocasiones el recuento de fallecidos, segn The Counted, un proyecto de The Guardian que hace un seguimiento de las muertes a manos de los agentes.

Entre 2010 y 2014, la polica en el condado de Los ngeles dispar a 375 personas, en torno a una cada cinco das. Los residentes negros representan el 9% de la poblacin y, sin embargo, suponen el 24% de las muertes.

En todo el pas, las probabilidades juegan en contra de las familias que buscan justicia en los tribunales. Que se presenten cargos es extremadamente raro y que se condene, todava ms. Generalmente, la ley protege a los agentes que afirman que teman por sus vidas. En Los ngeles, las probabilidades de acusacin son, en la prctica, cero.

Desde 2000, no se han presentado cargos por ninguno de los ms de 1.500 tiroteos policiales realizados en el condado. Desde que la fiscal de distrito Jackie Lacey fue elegida en 2012, unas 400 personas han muerto a manos de agentes en servicio o en custodia policial, segn Black Lives Matter LA. Lacey incluso se neg a presentar cargos cuando el jefe del Departamento de Polica de Los ngeles pidi la acusacin de uno de sus propios agentes.

"Realmente da luz verde a este tipo de comportamientos", denuncia Melina Abdullah, activista de Black Lives Matter en Los ngeles. "La polica no tiene que preocuparse por la vida de nadie, especialmente si son negros, marrones o pobres".

Abdullah y otros activistas son parte de Justice Teams Network (red de equipos de justicia), que proporciona una "respuesta rpida" tras las muertes. Van al lugar del crimen, entrevistan a testigos, ofrecen asistencia a la familia con los medios y el funeral y trabajan por hacer frente a la narrativa policial.

Hace pocos das, Abdullah llev a The Guardian a los lugares de asesinatos policiales en el sur de Los ngeles. Una parada se realiz en un tranquilo callejn donde, tres aos antes, agentes policiales mataron a Redel Jones, una mujer de 30 aos que llevaba un cuchillo de cocina y que hua de la polica.

Jones, que se haba enfrentado de vez en cuando a la indigencia, amaba el diseo web, la danza, los dibujos animados, la msica electrnica y el rap y tena un "cerebro que siempre estaba en movimiento", recuerda Marcus Vaughn, marido de Jones, aludiendo a su sueo de viajar juntos en una caravana.

Los titulares, sin embargo, redujeron a Jones a una mera "sospechosa" por robo. Y dos aos despus, Lacey, la fiscal, convirti su caso en una estadstica ms, absolviendo al polica con el argumento estndar de "defensa propia legal". La oficina de la Fiscala de distrito ha rechazado una solicitud de entrevista.

"No se preocuparon por Redel. Su muerte era simplemente una persona negra menos. Cmo es posible matar a una mujer como si no significase nada?, denuncia Vaughn, aadiendo que Jones meda menos de 1,52 metros y que sufra depresin y desorden bipolar, pero que no era violenta. "Si hubiese sido una pequea mujer blanca, la habran tratado con mucha ms amabilidad".

Abdullah cuenta que siente una obligacin de organizarse despus de cada muerte y una sensacin de alivio cada da que pasa sin una muerte. Cerca del lugar de la muerte de Jones, le duele que haya desaparecido un altar improvisado y promete reconstruirlo.

Jones no consigui justicia, cuenta Abdullah, pero espera que los prximos casos sean diferentes.

"Su objetivo era asesinar a mi nio"

Cuando Quintus Moore vio en la televisin que el Departamento de Polica de Los Angeles (LAPD) haba matado a alguien dentro del centro comercial de Baldwin Hills Crenshaw, dice que se sinti triste de que un hombre hubiera muerto sin una buena razn. Ms tarde, se dio cuenta de que no saba nada de su hijo desde el da anterior.

Tras un intercambio frentico de mensajes entre la familia, una visita al centro comercial y una llamada a la morgue, descubrieron que sus peores temores eran ciertos: la vctima era Grechario Mack.

Se supona que deba ser un mes para celebrar para Mack. El 5 de abril haba salido de prisin, cinco das antes de que lo mataran, y la familia se haba reunido para darle una fiesta de "bienvenido a casa". Mack luchaba con cuestiones de salud mental y haba tenido roces con la ley. Adems, segn sus padres, estaba tomando una medicacin nueva que le estaba afectando negativamente.

Moore relat que la maana de su muerte, su hijo pareca agitado, que quizs se senta paranoico o ansioso y cogi el cuchillo para sentirse seguro.

 Redel Jones con su hija, Sicare / Cortesa de Marcus Vaughn

Redel Jones con su hija, Sicare / Cortesa de Marcus Vaughn

El informe del LAPD dice que Mack pareca tener una "crisis de salud mental" y que se comport "agresivamente, sosteniendo un cuchillo largo". La polica alega que el joven ignor las rdenes que le dieron y que "corri en direccin" a los clientes del centro comercial, lo cual desat el tiroteo. Segn el informe, dos agentes le dispararon.

Abdullah, organizadora de BLM, se dio prisa para llegar al centro comercial, ubicado en un barrio de la comunidad negra y a solo unas calles del sitio donde asesinaron a Redel Jones. Ella relata que los empleados del centro comercial le dijeron que el joven estaba hablando solo y que pareca no estar bien, pero no estaba atacando a nadie.

Una empleada de una tienda cercana, que no quiso dar su nombre, le dijo a the Guardian que camin a 3 metros de Mack y no se sinti atemorizada: "l solo estaba all de pieel cuchillo no era tan grande".

Los vdeos borrosos que grabaron los testigos muestran a agentes fuertemente armados, rodeando a Mack y disparando varias veces. En el centro comercial retumbaron los gritos de la gente que corra a esconderse. Cuando llegaron los investigadores, el joven estaba rodeado de cristales rotos.

La autopsia del condado revel que Mack recibi al menos cinco disparos, incluido uno en la espalda, justo debajo de la nuca.

"Es como si tuvieran la orden de matar a los jvenes negros", afirm Moore, que lleva las cenizas de su hijo en el dije de un collar. La madre de Mack compar el asesinato con un linchamiento: "Slo cambiaron la soga por la pistolaQuin les da derecho a ser jueces y verdugos?"

Abdullah ayud a la familia de Mack a organizar una vigilia. All, conocieron a Fouzia Almarou, que traa ms malas noticias: la polica acababa de matar a su hijo, Kenneth Ross, en un parque 15 kilmetros al sur del centro comercial, un da despus del asesinato de Mack.

Kenneth Ross, con su hermano Zion / Cortesa de Fouzia Almarou

Kenneth Ross, con su hermano Zion / Cortesa de Fouzia Almarou

La polica dio pocos detalles del asesinato en el suburbio de Gardena. El teniente Steve Prendergast le dijo a the Guardian que los agentes respondieron a avisos de disparos y que acabaron persiguiendo a Ross, de 25 aos, porque lo consideraron sospechoso y estaba "huyendo de la escena".

Prendergast afirm que encontraron "un arma de fuego en la escena", pero no puede asegurar si era de Ross o si Ross la haba empuado. Un informe policial dice que Ross se escondi brevemente en un lavabo y que la polica le dispar con un rifle AR-15 cuando sali. Ese informe dice que el joven haba tenido el arma en el bolsillo.

La autopsia oficial del condado dice que el joven recibi varios disparos, incluido uno en la espalda.

Almarou dijo que su hijo, que dej siete hermanos ms pequeos y un hijo de 4 aos, sufra de trastorno bipolar y esquizofrenia, pero que todos los vecinos lo conocan y saban que era inofensivo. "Por qu le dispararon por la espalda?" dijo. "Su objetivo era asesinar a mi nio".

Durante la vigilia, Almarou encontr consuelo junto a la familia de Mack, que luego don dinero para el funeral de Ross.

"No podemos responder a los problemas mentales con balas"

California est considerado el estado ms estricto de Estados Unidos en lo que respecta a la confidencialidad policial. Las normativas hacen que los archivos sobre faltas policiales sean confidenciales y, segn los crticos, han generado una cultura que da lugar al uso excesivo de la fuerza.

"El sistema permite que los agentes ms abusivos sigan en funciones", afirm George Galvis, director ejecutivo de Comunidades Unidas por Justicia Reparadora para la Juventud, una organizacin que apoya legislacin que aumenta la transparencia. Otro proyecto de ley establece que la polica slo pueda utilizar armas mortales cuando sea "necesario", en lugar del actual criterio de cuando sea "razonable". El cambio, dijo Galvis, busca que los agentes traten a la poblacin negra de la misma forma en que suelen tratar a los sospechosos blancos: enfriando la situacin e intentando de mantenerlos con vida.

El LAPD ha adoptado polticas para que los agentes intenten apaciguar situaciones tensas, pero los crticos dicen que esas reformas no estn funcionando y no son suficientes. "No podemos responder a los problemas mentales con balas", remarc Tabatha Jones Jolivet, otra organizadora de BLM.

Entre las peticiones de juicio y legislacin nueva, puede ser difcil para la familias que se ponga en foco la vida de sus seres queridos, cuando la noticia es justamente la muerte.

Mack, conocido como Chario, fue un estudiante graduado antes de tiempo y con honores del instituto, explic su madre. Le gustaba pescar y protega mucho a su familia. Su hija de 9 aos escribi unas palabras en homenaje a su padre, en las que deca que iba a echar de menos que l la cargara sobre su espalda y la llevara a los museos, aadiendo: "S que siempre estars en mi corazn".

Arianna Moore, hermana de Mack, dijo que su hermana la motivaba para ser valiente: "l me deca puedes lograr cualquier cosa que te propongas".

Vaughn, marido de Redel Jones, relat que a l y a sus hijos a veces les cuesta recordar cmo era la voz de Redel. Su hija de 9 aos a menudo camina temblando por la noche tras despertarse de una pesadilla en la que ve morir a su madre. Adems, le tiene miedo a la polica.

Ross, un hbil patinador, era tan generoso recuerda su madre que de pequeo le daba su paga semanal a gente sin techo: "Tena un corazn maravilloso".

La madre de Ross dijo que ella sobrevivi a la violencia machista y que su hijo la cuidaba. Relat que en tiempos difciles, su hijo le daba un mensaje de consuelo: "Siempre me tendrs a m para protegerte".

Traducido por Javier Biosca y Luca Balducci

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/batalla-asesinatos-policiales-Angeles-centenares_0_807019583.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter