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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2018

Entrevista a Serge Latouche, impulsor del concepto del decrecimiento.
El desarrollo sostenible es un eslogan

Luna Gmez
La Marea


- El filsofo francs, impulsor del concepto del decrecimiento, critica la sociedad del desperdicio.

- Para Latouche, la sociedad del crecimiento reposa sobre la acumulacin ilimitada de riquezas, destruye la naturaleza y es un generador de desigualdades sociales.

Serge Latouche. FOTO: LUNA GMEZ

El protagonista de hoy elige realizar la entrevista en Les dlices du fournil (las delicias del horno), un pequeo local que ofrece servicio rpido de bocadillos, croissants y cafs en pleno corazn del barrio latino de Pars. Con los videoclips de xito del momento de fondo y mientras bebe de su copa de vino tinto, experto en filosofa econmica y e impulsor de la teora del decrecimiento relata cmo su experiencia de vida con comunidades ajenas al desarrollismo, primero en Laos y luego en frica, le llev a perder la fe en la economa, historias que l explica en La sociedad de la abundancia frugal, uno de sus ltimos libros traducidos al espaol. Para Latouche, un acadmico parisino de pelo canoso y sonrisa afable, la sociedad del crecimiento reposa sobre la acumulacin ilimitada de riquezas, destruye la naturaleza y es un generador de desigualdades sociales.

El mantra central de quienes actualmente gobiernan el mundo es el desarrollo econmico exponencial y el aumento de la productividad laboral aunque eso conlleve el recorte de derechos. Muchos son los que celebran el recin aprobado proyecto del Banco Central Europeo para inyectar mensualmente 80.000 millones de euros al mes para reavivar el crecimiento de la economa europea. Sin embargo, este defensor del decrecimiento econmico considera que la solucin reside en vivir de otra forma para vivir mejor. Para Latouche, el altruismo debera sustituir al egosmo, el placer del ocio a la obsesin por el trabajo, la importancia de la vida social al consumo desenfrenado y lo razonable a lo racional.

Qu le hizo perder la fe en la economa y buscar nuevas alternativas a travs de la filosofa econmica?

Cuando viva en Laos estuve con comunidades que trabajaban unas cinco horas por da y el resto del tiempo lo dedicaban a divertirse, a plantar, a cazar, a pescar, y ah me di cuenta de que el desarrollo ira a acabar con esta forma de vida feliz y transformara a estas personas en subdesarrollados. El desarrollo colonizara su imaginario, crendoles necesidades externas y destruyendo el equilibrio de sus sociedades. Cuando hablo de colonizar el imaginario es porque parto de la idea de que la economa es una forma de colonizar el imaginario, como ha sido la religin en los momentos en que los conquistadores invadieron otros pases. Esta experiencia me permiti comprender que la economa es una forma de religin y que el desarrollo es una forma de occidentalizacin del mundo que toma el relevo de la colonizacin por otros medios.

Fue en este momento en el que comenz a pensar en la necesidad del decrecimiento?

No, yo no utilic el trmino decrecimiento hasta el 2002, cuando organizamos el gran coloquio Deshacer el desarrollo, rehacer el mundo (Dfaire le dveloppement, refaire le monde) en la sede de la UNESCO en Pars. En el 64 yo me fui a frica como un verdadero misionario del desarrollo, aunque estaba inscrito en el partido comunista y me consideraba marxista, en el 66 llegu a Laos y a mi vuelta a Francia comenz mi crtica a la economa poltica y mi trabajo en la epistemologa econmica. Ah naci una reflexin durante dcadas y comenz mi crtica al desarrollo como una forma de occidentalizacin del mundo.

Como definira el decrecimiento?

Yo no lo definira. Es un eslogan que ha tenido una funcin meditica de contradecir otro eslogan. Es realmente una operacin simblica imaginaria para cuestionar el concepto mistificador del desarrollo sostenible. El concepto de decrecimiento lleg por azar y por necesidad.

Qu es para usted el desarrollo sostenible?

El desarrollo sostenible es eso, un eslogan. Es el equivalente del TINA de Margaret Tatcher, There Is No Alternatives, que viene a decir que no hay alternativas al liberalismo econmico. El desarrollo sostenible fue inventado por criminales de cuello blanco, entre ellos Stephan Schmidheiny, millonario suizo que fund el Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible (World Business Council for Sustainable Development), el mayor lobby industrial de empresas contaminantes, y que fue acusado del homicidio de miles de obreros en una de sus fbricas de amianto. Tambin su amigo Maurice Frederick Strong, un gran empresario del sector minero y petrolero que, paradjicamente, fue el secretario general de la Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Humano, donde se abri la reflexin para que 20 aos ms tarde, en la Cumbre de la Tierra de Rio 92, se presentase oficialmente el trmino desarrollo sostenible. Ellos decidieron vender el desarrollo sostenible igual que vendemos un jabn, con una campaa publicitaria extraordinaria, excelentemente sincronizada y con un xito fabuloso. Pero no es ms que otra vertiente del crecimiento econmico.

En algunos momentos afirm que la economa es la raz de todos los males y que es necesario salir de ella y abandonar la religin del crecimiento, pero, cmo se abandona una fe cuando se cree en ella?

No existe una receta. Yo me convert en decrecentista en Laos y la mayora de la gente de mi grupo han tenido experiencias parecidas a las mas de contacto con sociedades no desarrollistas que les han hecho abrir los ojos. No nacemos decrecentistas, nos convertimos en. Al igual que no nacemos productivistas, sin embargo nos convertimos rpidamente porque vivimos en un ambiente en el que la propaganda productivista es tan tremenda que la colonizacin del imaginario se produce al mismo tiempo que aprendemos la lengua materna. Desintoxicarse despus depende de las experiencias personales. Un crecimiento infinito en un planeta finito no es sostenible, es evidente incluso para un nio, pero no creemos lo que ya sabemos, como dice Jean-Pierre Dupuy, un amigo filsofo. El mejor ejemploes la COP21, donde se hicieron maravillosos discursos pero que no darn casi ningn fruto, por eso yo creo en lo que yo llamo la pedagoga de las catstrofes. Creo que es lo nico que presiona a salir a cada uno de su caparazn y pensar.

En qu consiste la pedagoga de catstrofes?

La gente que se ve afectada por alguna catstrofe comienza a tener dudas sobre la propaganda que difunden las televisiones o los partidos polticos, sean de izquierda o de derechas, y ante las dudas pueden ir en busca de alternativas y aproximarse al decrecimiento. Es necesario que haya una articulacin entre lo terico y lo prctico, entre lo vivido y lo pensado. Aunque tengas la experiencia, si no creas una reflexin puedes caer en la desesperacin, en el nihilismo o en el fascismo, por ejemplo. Por tanto, son necesarios esos dos ingredientes, pero no hay receta para combinarlos.

Usted habla que no hay que crecer por crecer, igual que no hay que decrecer por decrecer, en qu deberamos crecer y en qu decrecer?

Hacer crecer la felicidad, mejorar la calidad del aire, poder beber agua natural potable, comer carne sana, que la gente pueda alojarse en condiciones aceptables Vivimos en una sociedad del desperdicio que genera numerosos desechos, pero donde muchas de estas necesidades bsicas no estn satisfechas. Salir de la ideologa del crecimiento supone una reduccin del consumo europeo hasta alcanzar una huella ecolgica sostenible, esto supone reducir en un 75% nuestro consumo de recursos naturales. Pero no somos nosotros los ciudadanos los que debemos reducir nuestro consumo final, sino el sistema. Por ejemplo, el 40% de la carne que se vende en los supermercados va a la basura sin ser consumida. Esto conlleva un desperdicio enorme y una alta huella ecolgica. En un pas como Espaa, hasta el ao 70 la huella ecolgica era sostenible, y si todos hubiesen seguido viviendo como los espaoles de aquel entonces tendramos un mundo sostenible. Sucede que los espaoles no han pasado a comer el triple de cantidad, sino el triple de mal. En la dcada de los 70 las vacas todava se alimentaban de hierba pero ahora comen soja, que se produce en Brasil, quemando la selva amaznica; despus es transportada 10.000 kilmetros, se mezcla con harina animal y se hacen piensos con los que las vacas se vuelven locas. Por tanto la huella ecolgica de un kilo de ternera hoy supone 6 litros de petrleo, y pasa igual pasa con la ropa y con el resto de bienes. Vivimos en la sociedad de la obsolescencia programada, cuando en lugar de tirar deberamos reparar y de esta forma podramos decrecer sin reducir la satisfaccin.

Hasta hace poco las llamadas economas emergentes, como China o la India, crecan con fuerza e imparables, pero ahora viven un periodo de desaceleracin y en algunos casos hasta de recesin, como es el caso de Brasil, podramos tener la esperanza de que surgiesen alternativas de decrecimiento en estos pases?

En teora s, la crisis podra ser una oportunidad para buscar nuevas alternativas porque la crisis es un decrecimiento forzado, pero la paradoja es que la colonizacin del imaginario por la sociedad del crecimiento es tal que la nica obsesin de los gobiernos es volver al crecimiento, cuando en realidad la herramienta clave debera ser la sabidura. La preocupacin actual tanto de Brasil como de China es cmo retomar el crecimiento, se han convertido en toxico-dependientes, drogados por el crecimiento.

Cree que las iniciativas del decrecimiento vendrn de pases en situaciones de crisis o de pases menos absorbidos por el desarrollo?

Puede venir de ambos, pero ya que somos los occidentales los responsables de esta estructura, es de aqu de donde debera partir la desoccidentalizacin el mundo. Nosotros lo intentamos desde el movimiento del decrecimiento pero por el momento no tenemos un verdadero impacto sobre la realidad, solo a nivel micro, con iniciativas como las cooperativas de productores locales, que son pequeas experiencias de decrecimiento a nivel local, de las cuales conozco muchas iniciativas interesantes en Espaa.

Cree que sern los ciudadanos quienes impulsen el decrecimiento o ser una iniciativa de los gobiernos?

Vendr del pueblo, est claro, de los gobiernos por supuesto que no. Por qu cree que los nuevos partidos polticos que estn naciendo en Europa no abordan la ptica del decrecimiento? Por miedo. Tienen miedo a no ganar los votos suficientes para llegar al poder.

Usted afirma que vivimos en un mundo dominado por la sociedad del crecimiento que genera profundas desigualdades de qu forma esto puede afectar a los ciclos migratorios?

La lgica de la sociedad de crecimiento es destruir todas las identidades. El problema de las migraciones es un problema muy complejo, ahora hablamos de millones de sirios desplazados pero antes de que acabe este siglo habr 500 o 600 millones de desplazados, cuando ciudades enteras como Bangladesh o millones de campesinos chinos vean sus tierras inundadas por la subida del nivel del mar. Al aumentar las catstrofes del planeta, los migrantes ambientales aumentarn tambin. Donde yo tengo ms experiencia de campo es en frica y all he observado que no es la pobreza y la miseria material lo que provocan las migraciones, es la miseria psquica. Cuando yo comenc a trabajar en frica hace una veintena de aos no haba existencia econmica, igual que tampoco hay hoy. Toda la riqueza econmica africana representa el 2% del PIB mundial segn las estadsticas de la ONU, la gran mayora representa la masa de petrleo nigeriano. De esta forma tenemos 800 millones de africanos que viven fuera de la economa, en el mercado informal. Al principio, cuando yo iba a frica haba buen ambiente, mucho dinamismo, la gente quera transformar sus tierras, haba muchas iniciativas, pero han desaparecido. La ltima vez que fui los jvenes ya no queran luchar ms contra el desierto, ahora lo que quieren es ayuda para encontrar papeles e ir a Europa, por qu? No es porque ahora sean ms pobres que antes, es porque hemos destruido el sentido de su vida. Los ltimos 10 o 20 aos de mundializacin tecnolgica han representado una colonizacin del imaginario 100 veces ms importante que los 200 aos de colonizacin militar y misionaria. Se les crean nuevas necesidades, en la tele se les venden las maravillas de la vida de aqu y ellos ya no quieren vivir all.

Dira usted que esto representa una crisis antropolgica?

S, el crecimiento es una guerra contra lo ancestral. El verdadero crimen de occidente no es haber saqueado el tercer mundo, si no haber destruido el sentido de la vida de esta gente que ahora adoran al espejismo del desarrollo.

Fuente: https://www.lamarea.com/2016/04/27/85087/



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