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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2018

OIT
Reconocimiento de los derechos de los trabajadores domsticos

Eduardo Camn
Rebelin


Los trabajadores domsticos constituyen una parte considerable de la fuerza de trabajo en empleo informal y se encuentran entre los grupos de trabajadores ms vulnerables. Trabajan para hogares privados, con frecuencia sin condiciones de empleo claras, sin estar registrados, y excluidos del alcance de la legislacin laboral.

En la actualidad, segn la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) existe al menos 67 millones de trabajadores domsticos en el mundo, sin incluir a los nios trabajadores domsticos, y esta cifra crece a un ritmo constante en los pases desarrollados y en desarrollo. Aunque un nmero considerable de hombres trabaja en el sector con frecuencia como jardineros, chferes o mayordomos sigue siendo un sector donde predominan las mujeres: 80% de todos los trabajadores domsticos son mujeres. Sus labores pueden incluir tareas como limpiar la casa, cocinar, lavar y planchar la ropa, cuidar de los nios, de los ancianos o de los miembros enfermos de la familia.

La realidad es que en muchos de nuestros hogares y seres queridos reciben servicios y cuidados bsicos de estos 67 millones de trabajadores domsticos en todo el mundo; no obstante, con frecuencia son vctimas de varias formas de violencia y acoso, explotacin y coaccin, en particular abuso verbal y violencia sexual, que en ocasiones pueden provocarles la muerte.

Los trabajadores domsticos que viven en el hogar de sus empleadores son especialmente vulnerables. Muchos son los casos, en los cuales un sin nmero de mujeres terminan atrapadas en situaciones de trabajo abusivo que muchas veces pueden equivaler a formas modernas de esclavitud. En todo el mundo, las personas que trabajan en un contexto aislado, sin presencia de terceros, son particularmente vulnerables a la violencia y al acoso en el trabajo. Ello sucede, en particular, a los trabajadores domsticos.

Para muchos de ellos, abusos cotidianos como la falta de descanso y el impago de su salario pueden conllevar fcilmente casos de trabajo forzoso. "El motivo subyacente de esa situacin es la discriminacin", seala Philippe Marcadent, Director de la Unidad de la OIT sobre Mercados laborales Inclusivos, Relaciones laborales y Condiciones de Trabajo.

Agrega que "Con frecuenciano se reconoce a las trabajadoras y los trabajadores domsticas su condicin de trabajadores y las mujeres padecen discriminacin, al provenir a menudo de grupos pobres o marginados, en particularmigrantes y pueblos indgenas ".

Las normas Internacionales

A tenor del debate que mantiene actualmente la OIT sobre la posible adopcin de un nuevo instrumento jurdico sobre violencia y acoso en el trabajo, las trabajadoras y los trabajadores domsticos estn dando un paso a delante y haciendo or su voz. Las normas internacionales pueden constituir herramientas muy eficaces para la proteccin de trabajadores domsticos.

En virtud del Convenio 189 sobre las trabajadoras y los trabajadores domsticos, aprobado en 2011, se reconoci la condicin de trabajador a millones de empleados domsticos y se les empoder para abogar por sus derechos en casos de violencia y acoso. Por otro lado, en el marco del Protocolo de la OIT relativo al trabajo forzoso, aprobado en 2014, los Estados Miembros deben adoptar medidas eficaces para evitar el trabajo forzoso, proteger a las vctimas y velar por el acceso de estas a la justicia. En particular, los pases deben garantizar la aplicacin de la legislacin pertinente a todos los trabajadores en todos los sectores.

Esa obligacin es especialmente pertinente en el caso de los empleados domsticos, puesto que en determinadas legislaciones nacionales no siempre se reconoce su condicin de trabajador, lo que impide que gocen de los derechos y la proteccin que poseen otros trabajadores.

No obstante, al da de hoy, solo 25 pases han ratificado hasta ahora el Convenio nm. 189 sobre las trabajadoras y los trabajadores domsticos, alrededor de 30 pases han promulgado legislaciones o polticas que permiten ampliar la proteccin de los trabajadores domsticos, y nicamente 25 pases han ratificado el Protocolo relativo al trabajo forzoso .

La funcin de los gobiernos, empleadores y trabajadores, as como la de los hogares, es fundamental para velar por la proteccin de los trabajadores domsticos frente a la violencia y el acoso. A raz de la aprobacin del Convenio 189 sobre las trabajadoras y los trabajadores domsticos, la OIT ha aplicado una estrategia internacional encaminada a brindar apoyo a gobiernos, trabajadores y empleadores con el fin de fomentar el trabajo decente para los trabajadores domsticos.

En el marco de esa estrategia, la OIT ha prestado asistencia a unos 60 pases para ampliar la proteccin de los trabajadores domsticos, garantizar el cumplimiento de las normas pertinentes, modificar normativas y promover la representacin de los trabajadores domsticos y de sus empleadores.

La otra cara del informe

Cabraresear que si en algo se caracteriz en sus albores el derecho social fue su tendencia hacia la internacionalidad, como se demuestra en el propio hecho de la temprana instauracin de la OIT (1919) y su antecedente la Asociacin Internacional de Legislacin del Trabajo (1901).

La historia seala distintos tratados iInternacionales obedeciendo a la lgica de concurrencia de intereses comunes entre trabajadores por la propia dinmica internacionalista del movimiento obrero a lo largo del siglo XIX y buena parte del XX mientras que por otra parte, empresarios y gobiernos lo hacan por el intento de evitar prcticas que afectasen a la libre competencia, ante el impacto que sobre el precio del producto pudiera tener la existencia de condiciones laborales menos favorables en determinados pases.

Sin embargo, esa nima internacionalista del Derecho del Trabajo qued posteriormente congelada. Con el paso del tiempo esos tratados de la OIT aparecen como una especie de referentes ulicos, con escasarelevancia en la aplicacin prctica, de tal forma que ms que aplicarse directamente, los convenios devienen en algo as como meros principios inspiradores, sin traslacin efectiva y concreta, cuando no son expresamente incumplidos.

Por tanto, bien podra decirse que una tendencia ms o menos homognea determina que aquella disciplina, nacida con clara inspiracin internacionalista, se ha acabado nacionalizando, limitando su marco de aplicacin a las concretas fronteras estatales. Ciertamente, podra llegarse a la conclusin que en la medida en que los distintos ordenamientos llegan a un estndar maduro de reconocimiento de garantas y tutelas para los trabajadores, las normas internacionales devienen ineficaces, en la medida en que las obligaciones que contemplan normalmente de mnimos ya se recogen inclusoalguna vez en forma ms amplia por la Ley nacional, lo que obviamente no ocurre en aquellas otras legislaciones en fase de evolucin.

Ahora bien, aunque esta consideracin no deja de ser cierta, podremos comprobar cmo en determinadas materias la aplicacin de la Ley nacional en muchos pases desarrollados ha hecho caso omiso a concretos contenidos de los tratados y, especialmente, en aquellos de la OIT. Y es sa una tendencia que no deja de ser preocupante, en la medida en que las legislaciones garantistas europeas, estn hoy, ya sea por crisis opor causa de las polticas neoliberales en clara regresin, de tal forma que los mnimos de las normas internacionales han sido traspasados a la baja.

No deja de ser sintomtico, en este sentido, que al margen de los distintos comits de control especficos, la propia OIT u otra instancia internacional no contemple autnticos tribunales especializados y el uso de medidas sancionatorias para los distintos estados o particulares que incumplan los tratados , lo que por ejemplo no ocurre en materia de libre comercio, libre empresa, prcticas bancarias (o en el Derecho penal en los casos de delitos de lesa humanidad), cuya problemtica s cuenta con las correspondientes medidas de fuerza internacionales, de mayor o menor intensidad y organismos de aplicacin, de naturaleza ms o menos jurisdiccional.

Por lo tanto, mientras bien podra afirmarse que el Derecho en general ha nacido nacional y tiende a la internacionalizacin, la concreta disciplina social, elaborada por las luchas sindicales que desde sus principios tuvo vocacin internacionalista, ha quedado encerrada en sus fronteras nacionales.

En la actualidad, los trabajadores domsticos con frecuencia reciben salarios muy bajos, tienen jornadas de trabajo muy largas, no tienen garantizado un da de descanso semanal y, algunas veces, como ya hemos sealado, estn expuestos a abusos fsicos, mentales y sexuales o a restricciones de la libertad de movimiento. Esta es la injusta realidad, despus la explotacin de los trabajadores domsticos se podr, en parte, atribuirla a los dficits en la legislacin nacional del trabajo y del empleo, sin olvidar que con frecuencia refleja discriminacin en relacin con el sexo, raza y casta.

La OIT se compromete a proteger los derechos de los trabajadores domsticos, promover la igualdad de oportunidades y de trato, y mejorar las condiciones de trabajo y de vida. Tal vez, en la otra cara del informe haya una cierta fascinacin por la dialctica de las incertidumbres.


Eduardo Camn, Periodista uruguayo, miembro de la Asociacin de Corresponsales de prensa de la ONU. Redactor Jefe Internacional del Hebdolatino en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la )

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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