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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2018

Mahi-mahi, turismo y territorio

C. Juan Triana Cordob
OnCuba


Foto. pxhere.com

Y qu pescado tienen?

Mahi- mahi. Es importado, seor.

El mahi- mahi no es ms que el Dorado, as es como se conoce en Cuba, y se puede pescar en nuestras aguas adyacentes con cierta regularidad. Ese pez, sin duda muy bueno, viene de muy lejos en esta ocasin, viaja demasiado para llegar al Caribe, entrar por algn puerto, se mueve de ese puerto hasta algn almacn y desde ese almacn hasta la cocina de un hotel enclavado en algn lugar de la Isla. No obstante, all estaba el Mahi-mahi importado. Y no es malo que est (eso contribuye a la variedad), lo malo es que fuera el nico pescado que el hotel poda ofrecer ese da.

Llama la atencin, porque el hotel est situado en el sur de nuestra isla grande, en una zona famosa por la abundancia de peces de plataforma, algunos de ellos de exquisita carne (pargos, pejeperros, meros en sus diferentes variantes, rabirubias, biajaibas, etctera). A menos de 200 metros la plataforma desparece y entonces estn los peces de mares profundos, los pelgicos (el Mahi- mahi es uno de ellos). Es adems una zona donde existen varios pueblos costeros, cuyos habitantes se han ganado la vida desde siempre con la pesca. All hoy el trabajo no abunda, la emigracin es un flagelo y la delgadez de los ingresos personales hace que la vida no sea fcil.

Hubo un tiempo en que tuvimos una industria pesquera que exhiba una flota de plataforma y tambin una flota del alto. Hubo un tiempo en que la captura de especies de plataforma (peces de escama) tena algunos destinos especficos, donde hospitales y hoteles estaban nominalizados. Hace mucho tiempo que no es exactamente as.

De cajita, seor, fue la respuesta cuando inquirimos por jugos naturales. Estbamos en plena poca de mangos!, en un territorio que en su tiempo, hace ya ms de cincuenta aos, cuando cada quince das visitaba el pequeo pueblo donde mi hermana alfabetizaba, arboledas de maraones y decenas y centenares de rboles de mango cubran una buena parte de esas tierras. Hoy esas arboledas han sido sustituidas por selvas de marab que ayudan a incorporar nitrgeno a la tierra y evitan su erosin, pero que no producen frutos.

Creo que para los trabajadores de ese hotel, todos muy amables, todos muy buenos, es tremendamente penoso no poder ofrecer al turista productos de su regin, jugos naturales de sus propias matas de mango y pescado de ese mar tan rico en peces de plataforma. Me vino a la mente lo que el Presidente actual le dijera a las autoridades de Holgun cundo visitara el proyecto de desarrollo turstico de Antillas. Si mal no recuerdo les sugiri que deban pensar en cmo el territorio se incorporara a ese desarrollo, qu tendran que hacer para que los turistas fueran a Antilla, disfrutaran del pueblo y el pueblo pudiera disfrutar y beneficiarse de forma directa de ese desarrollo, ms all de ser un proveedor natural de fuerza de trabajo.

En algn momento los que dirigen los diferentes sectores de nuestra economa deberan hacerse la misma pregunta, pero al revs: Cmo sus grandes programas incorporan a los territorios de formas efectiva, ms all de considerarlos una fuente de fuerza de trabajo? Y en algn momento, quizs despus de que la Reforma Constitucional sea discutida y aprobada, los dirigentes de los territorios (gobernadores e intendentes) debern preocuparse por saber bien al detalle y explicarles a sus habitantes cules son los derrames de esos grandes programas en la tierra que habitan.

Me pregunt entonces cmo este hotel, rodeado de pueblos costeros, no poda ofrecer en sus restaurantes pescado fresco, con cierta abundancia y total regularidad, cmo era posible que no tuviera una pecera de agua de mar con las variedades que el turista podra degustar. Estoy convencido de que desde el director del hotel hasta el ms sencillo de los trabajadores piensa igual que yo, y que todos disfrutaran de poder hacerlo, pero lamentablemente no est en sus manos lograrlo.

Ellos dependen de otros decisores a otros niveles, quizs de alguna oficina en La Habana desde donde le envan la mayora de los productos que deben cocinar y desde donde apenas se entiende qu es el territorio donde est enclavado el hotel.

Con apenas un contrato con un par de botes de pescadores de la zona, el hotel podra ofrecer todos los das pescado fresco, sin daar el equilibrio y el medio ambiente y sin tener que erogar dinero importando Mahi- Mahi. Con apenas un contrato con criadores de la zona, pudieran ofertar carne de cerdo (criado de forma natural), huevos y gallinas de patio, y podra entonces sumar a las maravillas de su trato y del mar, alimentos tpicos de la zona. Podran ofertar malanga, uno de los productos por los cuales todo ese territorio es famoso. Podran sumar esa marca de origen a lo especial del hotel, as el hotel podra integrarse al territorio y no ser una especie de enclave. Pero esa decisin escapa a las posibilidades del director del hotel.

Sera una forma de aumentar el efecto multiplicador del turismo donde esos programas estn enclavados y de mejorar la integracin de ambos: el territorio y el desarrollo turstico. Sera tambin una manera de integrar cadenas productivas a escala local. Es cierto que es a escala micro, pero los habitantes de esos territorios viven a esa escala.

Estoy seguro de que hasta el ms simple de los trabajadores del hotel y lgicamente su director han pensado ms de una vez en esas potencialidades. Pero sus facultades son mnimas, su libertad para elegir mejores opciones apenas existe. Es probable que su hotel no sea una empresa, sino una UEB de alguna empresa del grupo hotelero.

Su hotel, un hotel muy especial, pequeo, alejado de casi todo, que ofrece adems un producto turstico muy especfico, es tratado igual que todos los otros hoteles de la cadena. De los almacenes de la cadena va al hotel lo que los almacenes de la cadena logren comprar, una buena parte importando productos que pudieran producirse en el pas e incluso en el territorio.

Siempre me viene a la mente la Isla de la Juventud, antes Isla de Pinos, un lugar con potencialidades tursticas increbles: ms de 35 playas con valor turstico, agua de beber por manantiales, dos aeropuertos (el de Gerona y el del Colony, si an existe) una riqueza pesquera indiscutible, un ro navegable en ms de 300 metros desde su desembocadura, y tan poco tenido en cuenta para los programas de desarrollo turstico del pas, slo o casi solamente proveedor de fuerza de trabajo para los hoteles de Cayo Largo del Sur, donde el agua de beber se lleva desde la isla grande hasta los hoteles, teniendo la Isla la posibilidad de un pequeo proyecto local para embotellar agua y proveer de ese recurso no solo a Cayo Largo del Sur, sino tambin a Gran Caimn. El pozo est ah, el agua tambin. Jess Montan Oropesa, en su momento alberg ese sueo, sin embargo, el proyecto, an no s porque razn, no existe o al menos yo no lo conozco, o quizs haya que tener la anuencia del MINAL para producir el agua. O la ciudad de Santa F, (La F) all mismo, con su ro de manantiales de aguas medicinales y que en su tiempo fuera un lugar donde turistas de Norteamrica llegaban para curar sus dolencias. Cunta riqueza mal aprovechada? Cuntos ingresos dejados de percibir? Cunta subordinacin territorial a intereses sectoriales que desconocen las potencialidades e intereses de los municipios!

Algn da, espero, estas cuestiones pueden ser cambiadas, y los territorios sentirn que tienen derecho no solo a preguntar, sino a exigir y que adems cuentan con el respaldo legal para hacerlo, pues el proyecto de nueva Constitucin as lo determina.

No es un problema sencillo ese de la insercin en las economas territoriales de los grandes programas nacionales y viceversa, el de la insercin de los territorios en los grandes programas nacionales. Mltiples factores objetivos y subjetivos debern ser atendidos y resueltos para lograrlo. Desde la manera de pensar y actuar de los actores locales, exigiendo y haciendo cumplir los derechos que la nueva Constitucin les conferir, hasta la manera de pensar y concebir de los que tienen a su cargo esos grandes programas nacionales.

Qu por ciento de la demanda de productos y servicios de este proyecto se pueden cubrir con producciones y recursos locales? Cunto potencia este programa o proyecto la produccin territorial? Cul es el por ciento de los ingresos de este programa-proyecto que se queda en el territorio? Cules son las demandas en infraestructura que pueden ser resueltas desde el municipio? Cules deben ser los destinos de los ingresos percibidos por el municipio gracias a este programa-proyecto? Preguntas como estas debern estar presentes en cada una de las discusiones cuando las autoridades territoriales sean convocadas a participar en esos programas y proyectos desde su concepcin inicial.

Es toda una gran tarea de aprendizaje mutuo, desde uno y otro lado, y es muy necesaria.

Fuente: https://oncubamagazine.com/columnas/mahi-mahi-turismo-territorio/



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