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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2018

Guerra contra el terrorismo?

Jordi Crdoba
Rebelin


Con el triste recuerdo, an presente, del aniversario del atentado del 17 de agosto de 2017 en Barcelona, no podemos hacer menos que reiterar nuestra indignacin y nuestro absoluto rechazo contra cualquier forma de terrorismo, totalmente injustificable desde cualquier ideologa, religin, moral o principios ticos. Lamentablemente, en Barcelona nos toc muy de cerca, pero no dej de ser, tristemente, un nuevo paso en la escalada terrorista contra "Occidente". Por eso aqu nos referiremos a los atentados yihadistas en los pases occidentales y que, adems, forman parte de la OTAN, es decir los ms implicados en la llamada "guerra contra el terrorismo". Pero haremos referencia, tambin, a esta ltima guerra permanente, a veces no suficientemente conocida. No haremos mencin, pues, a otras graves e injustificables atentados, muchos de ellos en los propios pases rabes o islmicos, ni tampoco al grave ataque terrorista en Noruega de hace unos aos, sin ninguna relacin con el yihadismo.

La tambin llamada por los islamistas radicales, y en trminos casi medievales, "guerra santa contra los infieles", ha tenido dos fases especialmente graves. La primera se inici con los atentados del 11 de Septiembre de 2001 en el World Trade Center de Nueva York y el Pentgono. Continu con los ataques del 11 de marzo de 2004 contra varios trenes de cercanas en Madrid (193 vctimas mortales y 8 terroristas en los siguientes das), y en julio de 2005 en el metro y otros transportes pblicos de Londres (56 personas muertas), estos dos consecuencia directa, segn diversos analistas, de la "Alianza de las Azores" entre George Bush, Tony Blair y Jos Mara Aznar de marzo de 2003, que precedi a la invasin de Irak.

Una nueva fase terrorista se inici en enero de 2015, con el atentado en la redaccin de la revista Charlie Hebdo en Paris (12 muertos y otros 8 relacionados en los siguientes das). Continu en octubre del mismo ao cerca de la estacin central de Ankara (ms de 100 vctimas mortales, recordemos aqu que Turqua tambin forma parte de la OTAN), y en noviembre en la sala Bataclan y otros puntos de Pars (137 vctimas mortales, incluidos los presuntos terroristas). Posteriormente, en marzo de 2016, en el aeropuerto y el metro de Bruselas (35 personas muertas, incluidos los supuestos autores). El mes de junio siguiente en el aeropuerto de Estambul (ms de 40 vctimas mortales), pocos das despus en una discoteca de Orlando, en el estado norteamericano de Florida (con 50 muertos), y un mes ms tarde en el paseo Martimo de Niza (87 vctimas mortales). En diciembre del mismo ao en una discoteca de Estambul (ms de 40 muertos) y, finalmente, en abril de 2017 en un concierto en Manchester (23 vctimas mortales), pocos meses antes de los ataques en Barcelona y Cambrils (donde murieron un total de 24 personas, incluyendo los presuntos autores y los dems miembros de la clula en la explosin de Alcanar). Varios ataques tambin graves, aunque afortunadamente con menos vctimas, han tenido lugar durante los ltimos aos en Copenhague, Berln, Estocolmo o Marsella, as como en diferentes ciudades de Turqua.

Pero del mismo modo que lo hacemos con el yihadismo, debemos rechazar de forma muy contundente la supuesta "guerra contra el terrorismo" que es la que, en muy buena parte, de forma directa o indirecta, provoca la violenta reaccin de algunos grupos islamistas extremadamente radicales contra los pases y los ciudadanos occidentales. En el caso de Europa, la poltica de sumisin y vasallaje de buena parte de sus estados al imperialismo norteamericano se remonta al final de la segunda guerra mundial y a la creacin de la OTAN en 1949, un acuerdo militar que en el caso de la Espaa franquista se iniciara a nivel bilateral con los "Pactos de Madrid" de 1953 con la entonces ya superpotencia norteamericana, y que se consolidara con la entrada en la organizacin atlantista propiamente dicha en 1982. Esta sumisin supondra la implantacin de grandes bases militares yanquis en la pennsula y en todo el continente y, evidentemente, implicaba asumir mucho ms riesgos por las acciones propias o de los otros aliados.

Repasemos, pues, la historia de los conflictos militares que pueden tener relacin directa o indirecta con el crecimiento del terrorismo yihadista ya que, desde hace dcadas, los Estados Unidos (EEUU) y muchos de sus aliados han intervenido en diferentes pases rabes o islmicos, en algunos casos durante largos aos. As, ya en una poca relativamente lejana como los aos 1978 a 1992, dieron apoyo militar a los rebeldes muyahidines de Afganistn contra el gobierno pro-sovitico del pas, una guerra que provoc ms de medio milln de muertes, aunque algunas estimaciones llegan a los dos millones, un conflicto armado que acabara con la imposicin por parte de los talibanes, unos aos ms tarde, de un rgimen basado en la Sharia (1996). Ms tarde, entre 1980 y 1988, EEUU, Francia y otros pases occidentales, adems de la Unin Sovitica y diferentes pases rabes, apoyaron al rgimen de Sadam Husein en Irak, en su guerra contra Irn, entonces el principal enemigo de los norteamericanos en la zona. Se contabilizaron entre medio milln y un milln de muertes segn diversas fuentes. Aprovechando el conflicto, Hussein bombarde en numerosas ocasiones a la minora kurda del norte de su propio pas, con el silencio cmplice de la mayora de gobiernos occidentales.

Posteriormente, entre 1990 y 1991, tras el intento de anexin de Kuwait por parte de Irak, tuvo lugar la primera "Guerra del Golfo", donde las tropas estadounidenses y de varios pases de la alianza atlntica tendran un papel muy destacado, un conflicto que termin con la derrota iraqu, ms de 35.000 vctimas mortales y el inicio de un largo embargo contra el rgimen. Unos aos ms tarde, entre 2001 y 2014, se produjo la guerra de Afganistn, entonces contra el rgimen talibn, que EEUU haba ayudado indirectamente a instaurar con su obsesin anti-sovitica, un conflicto iniciado por la supuesta implicacin de aquel gobierno en los atentados de Nueva York, y que provoc entre 100.000 y 150.000 muertos, segn diversos medios. Tambin, entre 2003 y 2011, con la falsa excusa de la existencia de armas de destruccin masiva, los Estados Unidos, el Reino Unido y buena parte de los miembros de la OTAN, junto con otros aliados, volvieron a atacar e invadir lrak, en lo que sera la Segunda Guerra del Golfo. El resultado fue la destruccin de buena parte del pas, la muerte de cientos de miles de personas y la ejecucin de su lder, Sadam Husein (2006), hecho este ltimo que multiplic los odios y la violencia entre los mismos iraques y, especialmente, contra los invasores occidentales.

Nuevamente en el ao 2011 los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y diferentes pases de la OTAN intervinieron y bombardearon Libia, para apoyar a los grupos armados que se levantaron contra el rgimen de Muamar el Gadafi. El conflicto termin con la derrota y el asesinato de Gadafi, y tambin con la muerte de entre 10.000 y 25.000 personas, segn las estimaciones oficiales. Pero tambin con la conversin de Libia en un estado fallido, sin un gobierno mnimamente estable que controle de manera efectiva la totalidad o casi totalidad del pas, lo que ha multiplicado de manera dramtica la crisis de los refugiados que llegan o intentan salir del pas. Tambin durante el mismo 2011 se inici la guerra de Siria, entre el rgimen de Bashar al-sad y varios grupos armados, principalmente el llamado Ejrcito Libre Sirio, una vez ms con la intervencin de EEUU y varios pases de la OTAN, mientras Rusia apoya a las tropas gubernamentales. El nmero de vctimas mortales se estima ya entre 300.000 y 500.000 segn diversas fuentes. Todo ello sin olvidar el apoyo incondicional de EEUU al rgimen nacional-sionista de Israel, que lleva dcadas practicando un verdadero genocidio contra los palestinos, y que es una fuente inagotable de odio rabe o musulmn contra todos los pases que apoyan al estado hebreo.

Otras intervenciones estadounidenses en pases rabes, islmicos o con minoras musulmanas significativas, a menudo con la ayuda de varios aliados de la OTAN, han tenido lugar durante las ltimas dcadas en el Lbano, Somalia, Filipinas o Yemen. Es evidente que la guerra nunca puede ser la respuesta a los atentados terroristas, ni tampoco estos atentados deberan tener ningn tipo de justificacin en las injustas guerras imperialistas en los pases rabes o islmicos. Muy especialmente cuando, en una y otra parte, afectan a decenas, cientos o miles de vctimas inocentes. Por desgracia, seguramente debern pasar muchos aos hasta que se puedan superar los odios, los recelos y las desconfianzas actuales entre estos dos bloques que han substituido los de la guerra fra. En todo caso, el camino a seguir no puede ser otro que la cooperacin, la solidaridad entre los y la lucha por la paz en todo el planeta.


 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 


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