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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2018

Entrevista a Cinzia Arruzza
El feminismo del 99 % es la alternativa anticapitalista al feminismo liberal

Josefina L. Martnez
CTXT

La feminista italiana Cinzia Arruzza es profesora de la New School of Social Research de Nueva York y autora del libro Las sin parte: matrimonios y divorcios entre marxismo y feminismo. Apoy la huelga internacional de mujeres en Estados Unidos y acaba de terminar de escribir un manifiesto para un feminismo del 99 % junto con Nancy Fraser y Tithi Bhattacharya que ser publicado en otoo. Le preguntamos sobre la relacin entre capitalismo y patriarcado, gnero y clase, en la nueva ola del feminismo internacional.


-Cul es el objetivo y la tesis principal del Manifiesto para un feminismo del 99 %?

El feminismo del 99% es la alternativa anticapitalista al feminismo liberal que se haba vuelto hegemnico en las ltimas dcadas, debido al bajo nivel de luchas y movilizaciones alrededor del mundo. Lo que entendemos como feminismo liberal es un feminismo centrado en las libertades y la igualdad formal, que busca la eliminacin de la desigualdad de gnero, pero a travs de medios que slo son accesibles a las mujeres de lite. Pensamos, por ejemplo, en el tipo de feminismo encarnado por mujeres como Hillary Clinton. O, tambin, el tipo de feminismo que en Europa se est convirtiendo en aliado de los Estados para el apoyo a polticas islamfobas "en nombre de los derechos de las mujeres", como detalla Sara Farris en su reciente libro (In the Name of Women′s Rights: The Rise of Femonationalism).

Para ser clara, es un tipo de feminismo que persigue la igualdad de gnero en el interior de una clase especfica, la privilegiada, dejando atrs a la gran mayora de las mujeres. El feminismo del 99% es una alternativa al feminismo liberal, ya que es abiertamente anticapitalista y antirracista: no separa la igualdad formal y la emancipacin de la necesidad de transformar la sociedad y las relaciones sociales en su totalidad, de la necesidad de superar la explotacin del trabajo, el saqueo de la naturaleza, el racismo, la guerra y el imperialismo. Finalmente, se posiciona directamente como parte del transfeminismo, defiende los derechos y necesidades de las trabajadoras sexuales y busca alianzas sociales y polticas con todos los movimientos que luchan por un mundo mejor para el 99%.

-Cree que el nuevo movimiento de mujeres que se est desarrollando en todo el mundo podra ser la avanzada de un retorno ms general de la lucha de clases?

Esa es mi esperanza, y tambin mi apuesta. En primer lugar, esta nueva ola feminista es la nica movilizacin transnacional existente que rene a millones de mujeres y hombres de todo el mundo. En segundo lugar, en algunos pases ya se hace difcil distinguir claramente la lucha de clases del movimiento feminista: pienso sobre todo en Argentina, por supuesto, pero tambin en Espaa o Italia. Creo que quienes estn sinceramente interesados en revivir la lucha de clases deberan dejar, de una vez por todas, las actitudes divisionistas y despectivas hacia esta nueva ola feminista; dejar de pensar que las movilizaciones feministas son una anttesis de la lucha de clases o, en el mejor de los casos, un complemento externo. Prefiero invitar a pensar en la nueva ola feminista como un proceso de radicalizacin y politizacin en el que la subjetividad de las trabajadoras a menudo jvenes, precarias, mal pagadas, no remuneradas, explotadas y acosadas sexualmente en el lugar de trabajo est emergiendo como una subjetividad combativa y potencialmente anticapitalista.

- Parece que, en las luchas actuales y futuras de la clase obrera, las mujeres van a desempear un papel protagnico. Ya lo estn haciendo?

Hay un fenmeno interesante para tener en cuenta: estamos viendo un aumento significativo de huelgas y movilizaciones en los lugares de trabajo dentro del mbito de la reproduccin social. Pensemos en las huelgas de maestras en Estados Unidos (huelgas ilegales, que estn cambiando significativamente la dinmica del movimiento obrero), la huelga de las trabajadoras de la sanidad en la India, o la de maestras en Brasil. Se trata de huelgas en las que las trabajadoras son mayora y tienen un papel clave. Aunque no existe un vnculo explcito entre estas huelgas y la Huelga internacional de mujeres de los ltimos aos, creo que el movimiento feminista est desempeando un papel en el empoderamiento de estas mujeres, demostrando que la rebelin es posible y necesaria.

-En las movilizaciones feministas (en Espaa o Argentina) se escucha cada vez ms: "Patriarcado y capital, alianza criminal". Se reabre el debate sobre la relacin entre la opresin de gnero y el capitalismo?

Bueno, creo que la razn es que estamos volviendo a pensar en fenmenos estructurales y en la complejidad de las relaciones sociales, mientras que en las ltimas dcadas la mayor parte del feminismo estaba inmerso en el llamado "giro lingstico", centrndose especialmente en temas de lengua, cultura y relaciones interpersonales de poder. Desde este punto de vista, es una seal muy positiva que las jvenes activistas y pensadoras feministas se interesen en comprender la conexin estructural entre la opresin de gnero y el capitalismo, en entender las causas profundas de nuestra situacin actual.

-En varios artculos, polemiza con las tesis del "sistema dual", que definen al capitalismo y al patriarcado como sistemas autnomos. Por qu considera incorrecta esa teora y qu consecuencias prcticas tiene esto para el movimiento de mujeres?

Existen varias versiones de la teora de los "sistemas duales", con diferentes consecuencias polticas. La ms clsica, influenciada por el feminismo materialista francs, termina de una manera u otra conceptualizando la opresin racial y de gnero como sistemas de relaciones de explotacin; por lo tanto, conceptualizan el sexo como clase. Estoy simplificando demasiado; la teora ha tenido varios desarrollos en las ltimas dcadas, y ha llegado a conclusiones ms matizadas en algunos autores. Sin embargo, mis objeciones son de dos tipos. Primero, si entendemos el sexo como clase, entonces tambin tenemos que interpretar la opresin sexual y de gnero como antagonismos de clase, lo que bsicamente descarta las posibilidades de alianzas y luchas comunes (entre mujeres y hombres). Para decirlo simplemente: no hara una alianza con mi patrn. En segundo lugar, si sexo, raza y clase expresan tres sistemas autnomos que se entrecruzan o combinan, no queda claro en absoluto por qu lo hacen: cul es la razn? De hecho, la verdad es que en algunos casos las formas tradicionales de opresin de gnero entran literalmente en conflicto con los intereses capitalistas....

-En contraposicin a las teoras duales, defiende la importancia del concepto de reproduccin social para una teora feminista marxista

La forma en que interpreto esta relacin junto con autores como Nancy Fraser, Tithi Bhattacharya, Sue Ferguson, Sara Farris, David McNally y otros se basa en la nocin de reproduccin social. En pocas palabras, se refiere a las actividades y el trabajo que implica la reproduccin biolgica, cotidiana y generacional, de la fuerza de trabajo. Pero seamos claros: reproducir la fuerza de trabajo significa reproducir las personas y la vida. Esto no se limita a la mera subsistencia o las necesidades de supervivencia, sino tambin a la satisfaccin de necesidades ms complejas y la reproduccin de habilidades que contribuyen a convertir la fuerza de trabajo en esa mercanca especial que se puede vender en el mercado capitalista.

Estamos, por tanto, hablando de la socializacin de los nios, de la educacin, pero tambin de la sanidad y los servicios sociales. La mano de obra en este tipo de actividades est fuertemente feminizada en dos sentidos: la gran mayora de las trabajadoras (asalariadas y no asalariadas) son mujeres, y sus condiciones laborales se encuentran entre las ms explotadas.

-Y cmo se relacionan opresin y explotacin con la esfera de la reproduccin social?

La clave para entender qu tiene que ver la reproduccin social con la opresin de gnero (y en parte la opresin de raza), es que la reproduccin social bajo el capitalismo est necesariamente subordinada a la produccin en funcin de ganancias.

La paradoja es que el capitalismo necesita que haya reproduccin social y que sea relativamente funcional, pero no quiere pagar el costo por ello. Especialmente porque todas las actividades de la reproduccin social tienen baja tecnologa y mano de obra intensiva, lo que significa que son costosas. La forma en que los capitalistas (y los estados) logran mantener estos costos lo ms bajos posible vara, pero podemos identificar algunos fenmenos comunes: el aumento del uso de mano de obra migrante mal remunerada y no organizada en sectores privatizados (por ejemplo, los migrantes que cuidan a dependientes o ancianos); los recortes en el gasto social y en los servicios sociales que obligan a las mujeres y a las personas feminizadas a realizar esta labor gratuitamente en el hogar; la mercantilizacin de los aspectos ms rentables del trabajo reproductivo social cadenas de restaurantes, lavanderas, etc. empleando, una vez ms, mano de obra migrante barata.

-Podemos concluir que la explotacin de clase, las opresiones de gnero y raza, forman una totalidad compleja en el capitalismo

Hay mucho ms que decir sobre estos procesos, la teora de la reproduccin social no lo explica todo, pero nos proporciona las herramientas tericas para ver cmo fenmenos aparentemente desconectados tienen lugar en un contexto de relaciones sociales de produccin y reproduccin, que aprisionan la vida de las personas, limitan enormemente las opciones disponibles y organizan y restringen la temporalidad de nuestras vidas.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180815/Politica/21197/Cinzia-Arruzzo-feminismo-intelectual-99-anticapitalismo-Josefina-L-Martinez.htm



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