Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2018

El 68 y la contrahistoria

Cristbal Len Campos
Rebelin


Se cumplirn cincuenta aos de la matanza del dos de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, su significado y transcendencia siguen siendo puestos en juicio, an hay quienes se preguntan qu fue lo que ocurri y por qu el gobierno mexicano actu de forma violenta e irracional. A pesar de que ao con ao se realizan actividades, manifestaciones y se publican diversas opiniones, e incluso, se revelan nuevos datos, an pesa sobre esos hechos un manto de impunidad que cubre la verdad de lo acontecido.

La escritura de la historia suele tener sello e intencin de quien se erige vencedor, las versiones de lo acontecido estn estructuradas para reforzar ese posicionamiento, los vencedores escriben para s mismos y para extender su hegemona ideolgica al resto de la poblacin. Esto ocurre con toda la historia oficial; versin de arriba impuesta a los de abajo. Sin importar el paso del tiempo, an la enseanza en las escuelas del pas continan negando o tergiversando los hechos, el 68 tiene encima ese manto impune de la historia del vencedor que nubla la comprensin de lo acontecido.

Podra pensarse una exageracin lo arriba expuesto, pero con un ejercicio de anlisis del conocimiento que la poblacin general tiene sobre el 68, se demostrara que no es una exageracin, sino que incluso, la aseveracin queda por dems somera. Tan slo ese hecho justifica que ao con ao se organicen actividades que buscan concientizar sobre la importancia y trascendencia del 68. Pero es necesario reconocer que en muchos sentidos no se ha logrado romper con el cerco informativo que el poder persiste en imponer, quedando en entredicho, la propia lgica sistmica que dio lugar a que el gobierno de Gustavo Daz Ordaz tomara la decisin de asesinar a cientos de mexicanos con el fin de conservar el statu quo y mantener los intereses de la clase en el poder. La historia oficial busca que lo sucedido en Tlatelolco se mire como un hecho aislado, siendo en realidad, la expresin lgida de la violencia que el capitalismo impone a nuestra realidad, llegando a nuestros das con casos como el de Ayotzinapa.

Los mismos hechos de la tarde-noche del 2 de octubre han cubierto el significado de todo el movimiento del 68, quedando por encima de sus orgenes, demandas y logros, el velo trgico de la matanza, la ponderacin por la justicia de una forma u otra, ha contribuido tambin, a dejar de lado las aportaciones para la vida social, poltica, econmica y cultural que se realizaron los meses de protesta y resistencia en Mxico, en marcados en la gran revolucin cultural que se vivi en el mundo en ese ao iniciada en Pars. La nostalgia histrica es un condicionante para las interpretaciones que con el tiempo ha jugado un importante papel a favor de la historia oficial. Esto es algo que se debe reconocer si queremos superar la historia de los vencedores y revelar la historia de los oprimidos.

La contrahistoria es el desenmascarar la forma en que se ha ocultado el rostro de los hechos y sucesos histricos, pero sobre todo, es el reconocimiento de los sujetos sociales que han sido expulsados por la historia oficial del acontecer social. La historia tradicional justifica la dominacin, es usada para mantener el control ideolgico de la poblacin y negar toda posibilidad de interpretacin crtica de los sucesos histricos y presentes, es en suma, una especie de droga que adormece conciencias e implanta el desanimo entre quienes padecemos en la realidad las flagelaciones a las que el sistema nos condena. La contrahistoria es la respuesta a esa dominacin, es el ejercicio de la crtica a travs del tiempo para ir reconstruyendo y explicando las razones del hoy, en servicio de los expulsados de los libros de texto y los almanaques oficiales. La contrahistoria es la confrontacin con la tradicin histrica y con los historiadores que defienden al sistema mediante la falsa erudicin aplaudida por el sistema.

El movimiento del 68 fue una crtica aguda al sistema o a los sistemas de la poca, cuya transcendencia sigue revelndose, fue una ruptura con el poder y sus maneras de representacin, fue la generacin de la conciencia por medio de la relevacin de lo oculto. El 68 marc el camino para la revolucin cultural que se comenzara a vivir en su seno, y que hoy se observa en cada una de las demandas en materia de reivindicacin social. El movimiento del 68 necesita la alternativa abierta por la contrahistoria que otorga la posibilidad de dar su lugar a cada uno de los protagonistas desterrados del mapa descrito desde el poder, para que su espritu se revele en toda su dimensin. La contrahistoria es el ejerci de ruptura de las cadenas que aprisionan el pensamiento.

 

Cristbal Len Campos, Miembro del Colectivo Disyuntivas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter