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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2018

Cuando nadie paga a los periodistas

Pascual Serrano
eldiario.es


El periodista freelance Hibai Arbide Aza, de origen espaol pero radicado en Atenas, desde donde colabora como corresponsal con el canal de televisin Telesur, tuiteaba el pasado 24 de julio dos propuestas que le llegaron por mensaje directo a su cuenta de Twitter durante los graves incendios declarados en Grecia. Transcribo textualmente las conversaciones que difundi Hibai Arbide mediante capturas de pantalla:

- Hola Hibai, soy X de Telecinco, del programa de Ana Rosa. Nos gustara contactar contigo para que nos contases cmo se est viviendo todo. Puedes pasarme tu telfono personal?

- Cunto pagis?

- No pagamos, lo siento, solo sera una conversacin por skype.

- Eso que llamis "solo una grabacin" es mi trabajo de corresponsal y no trabajo gratis.

La otra conversacin es la siguiente:

- Buenos das Hibai! Contacto contigo de parte de X, emisora de radio catalana, porqu estamos buscando a algn cataln/espaol (a poder ser periodista como t) para que nos informe, en antena, sobre los incendios de Atenas. Nuestro programa es de 16h a 19h y entraras al principio de todo, a las 16h. Espero tu respuesta, muchas gracias!

- No he entendido bien peds una crnica pagada a un periodista, o un testimonio sin pagar?

- Hola buenas! Era para tener un testimonio, pero ya hemos encontrado otro testimonio, muchas gracias igualmente.

- Para la prxima, si buscis periodistas pagad.

Otro periodista freelance en Tnez, Ricard Gonzlez, cuenta que desde Telecinco, con motivo de un atentado en 2015, le llamaron, le grabaron la conversacin sin su permiso y luego la emitieron en el noticiero como si fuera su enviado.

Resulta muy habitual que los medios llamen a algn periodista, ms o menos cercano al lugar de los hechos, insinuando que solo quieren una opinin personal o un comentario cuando en realidad lo que estn es ahorrndose en corresponsal o enviado especial. Muchos estamos acostumbrados a que, cada vez que sucede en Espaa un acontecimiento de relevancia internacional, nos llamen de algunos medios latinoamericanos, segn dicen, para recoger nuestros comentarios, no les importa que el hecho suceda en Madrid y uno se encuentre en Barcelona o Las Palmas. Las audiencias escuchan a alguien que est en el pas (no necesariamente en el lugar de los acontecimientos) y lo asocian con una cobertura periodstica de los hechos. Y no se trata de medios comunitarios o pequeos medios locales, sucede incluso con radios pblicas estatales que, de esta forma, se ahorran el gasto de corresponsales o enviados.

Ya hoy va siendo muy extrao que un medio elija un periodista, le pague el viaje y los gastos y lo tenga cubriendo un determinado acontecimiento en un lugar lejano. Eso, que parecera lo lgico y siempre lo fue, hoy es casi ciencia ficcin. La realidad suele ser diferente y con toda una diversa casustica en la que no suele entrar el caso del medio que paga dignamente al periodista y cubre sus gastos. Hay medios, e incluso profesionales a ttulo personal, que organizan un crowdfunding en Internet para recaudar fondos con los que viajar y escribir sus reportajes. Por ejemplo, convocan un crowdfunding durante tres meses para conseguir entre 600 y 1.400 dlares que cuesta un reportaje de investigacin. Lo paradjico es que se necesita ms tiempo -y probablemente ms esfuerzo- para conseguir el dinero que para hacer el reportaje. Eso sin contar todo el trabajo por conseguir fondos para reportajes que no lograron la ayuda necesaria.

En otras ocasiones, los gastos de los periodistas son cubiertos por asociaciones y colectivos que organizan algn evento. El mercantilismo imperante en el periodismo ha provocado que todo contenido informativo que no sea negocio o inters poltico quede fuera de objetivo. La Marcha Mundial de las Mujeres denunciaba en Mali que, adems de pagar para que los medios fueran a cubrir determinada actividad, hay que ofrecer alimentacin y transporte a los profesionales de la prensa. Yo mismo pude escribir varios reportajes y entrevistas desde Gaza porque viaj con parte de los gastos cubiertos por la Asociacin Internacional de Juristas Demcratas o desde el Shara gracias a los organizadores del Festival Internacional de cine del Sahara. Se trata de reportajes que, en el caso de la prensa escrita, nunca se pagan por encima de los 150 euros, es imposible que cubran los gastos si no encuentras alguien que los asuma. Cada vez ms encontramos en nuestros pases reportajes que se hacen con el presupuesto de las ONG para el desarrollo que cubren los gastos de enviados especiales a un pas. Si esas organizaciones no desviasen un dinero -que debera ser para el desarrollo- ningn medio aceptara destinar gasto alguno a los periodistas para informar de esos acontecimientos. Estamos ante una grave irregularidad periodstica porque el resultado es que un acontecimiento ser noticia o no en funcin de que alguien -que no es el medio periodstico con un criterio profesional- haya pagado los gastos y honorarios del periodista.

La precariedad del periodismo y la naturalidad con la que se asume es tremenda. Son numerosos los medios que sistemticamente no pagan a sus redactores ni a sus columnistas de opinin. Numerosos y de todo el espectro ideolgico. Unos porque los explotan laboralmente, otros porque apelan a su simpata ideolgica y otros escudndose en que estn comenzando a andar. Es habitual ese razonamiento de que se trata de una cooperativa de periodistas que, como acaba de nacer, por ahora no pagan a los colaboradores, quizs ms adelante cuando se consoliden puedan permitirse pagarles. Ninguna cooperativa de fontaneros dira a un fontanero externo que a l no le pagan porque de momento los ingresos se los guardan para los cooperativistas accionistas, ms bien al contrario, los primeros pagos son para los profesionales externos y los accionistas son los que asumen el trabajo gratuito a la espera del xito del proyecto.

Sin duda las audiencias y los lectores tienen tambin responsabilidad en lo sucedido. La saturacin informativa y el concepto de que tenemos derecho a estar informados hace olvidar que la buena informacin alguien la debe pagar. El desprecio de gran parte de la ciudadana al valor del trabajo periodstico y, por tanto, a su pago, bien directo o indirecto, ha provocado que nos encontremos con un producto absolutamente depreciado en su valor de cambio. Los medios no pagan viaje, gastos y honorarios a un periodista para enviarlo a Gaza o Siria porque los ciudadanos no son conscientes del valor y el coste de un reportaje in situ desde esos lugares. O vamos reconociendo y apreciando el valor de esas informaciones y reportajes o solo seremos testigos de las noticias que tengan detrs un inters que nada tenga que ver con el periodismo.


Fuente original: https://www.eldiario.es/zonacritica/nadie-paga-periodistas_6_806379375.html



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