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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-08-2018

"El momento es ahora!" y sobre alfombra roja

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Rebelin


Lenn Moreno lleg a la presidencia de la Repblica del Ecuador con el auspicio de Alianza Pas; con el respaldo abierto y directo de Rafael Correa (2007-2017) a fin de que sea su sucesor; teniendo en la mira el cumplimiento de un programa de gobierno planteado durante la campaa; sobre la base de que respetara la Constitucin de 2008; con la expectativa de Amrica Latina para que su triunfo preserve todava el ciclo progresista; y, ante todo, con el apoyo del 51.16% del voto popular en las urnas, de modo que los ecuatorianos votaron por un proceso poltico especfico (la continuidad de la Revolucin Ciudadana) y no por otro.

Despus de un ao, la situacin es absolutamente distinta. De la diferenciacin con el anterior rgimen, el nuevo gobierno pas a la ruptura total con Correa, y en ese camino hizo suya la descorreizacin del pas, levantada por las derechas polticas en coincidencia con las izquierdas tradicionales, los marxistas pro-bancarios y las dirigencias de los movimientos sociales, pero tambin acompaada por un unificado cubrimiento meditico, todo lo cual result funcional para la geoestrategia del imperialismo contra los gobiernos progresistas en Amrica Latina.

En materia econmica, el gobierno dej de guiarse por lo que sobre este campo dispone la Constitucin, no hizo caso alguno a las propuestas provenientes de varias agrupaciones de economistas y acadmicos que durante el dilogo abierto por el mismo presidente Moreno plantearon medidas y polticas alternativas frente a la visin neoliberal, se sujet exclusivamente a los planteamientos formulados por el Foro de Economa y Finanzas del que formaban parte figuras identificadas con banqueros y empresarios, se subordin a los intereses reivindicados por las cmaras de la produccin y se aline con las fuerzas internacionales que responden a los capitales transnacionales, abandonando el latinoamericanismo.

As es que lo que se ha producido en Ecuador no es un cambio con alguna perspectiva de construccin de un pas diferente, que incluso permita superar todo lo que sea necesario del rgimen anterior, sino que el giro empresarial, las polticas gubernamentales seguidas y la descorreizacin, han provocado un cambio en los ejes del poder y un revoltijo institucional y jurdico, inditos.

No se est construyendo un capitalismo social, una economa social de mercado, ni siquiera una economa neoliberal, sino un modelo empresarial como el que se edific entre 1983-2006, es decir, un tipo de economa en funcin de los intereses y la visin de la elite ms poderosa del pas, a la cual se le atribuyen capacidades que histricamente no ha demostrado tenerlas.

Es intil que, bajo esas condiciones, se piense en problemas grandes y slidos, como los que Amrica Latina ha movilizado desde hace mucho tiempo atrs precisamente en el campo de la academia, el pensamiento, la investigacin o la teora. Imposible que se comprendan los temas del desarrollo y la dependencia, el papel de las geoestrategias del capital en el mundo, el camino para superar el modelo primario-exportador, el origen histrico de las desigualdades sociales, las polticas de la regin en materia de equidad, las finalidades y mecanismos de la redistribucin de la riqueza, el papel del Estado en el progreso social, la necesidad de imponer el inters pblico sobre los intereses privados, as como los derechos laborales y sociales contra el rentismo tpico que sigue caracterizando, en pleno siglo XX, a la visin oligrquica.

Se discuten temas ms modestos, prcticos y sujetos a la presin de las cpulas empresariales: rebajar o suprimir impuestos, liberar mercados, suscribir tratados de comercio, flexibilizar el trabajo, alentar la competitividad, reducir las capacidades del Estado y no estorbar el crecimiento de las iniciativas privadas, que se supone son las que producen desarrollo, empleo y adelanto nacional, sin entender que en este pas, a diferencia de otros, los ciclos de claro intervencionismo estatal en la economa son los que han provocado mayor desarrollo, progreso y mejoramiento social para los ecuatorianos.

Pero es ms fcil combatir y abanderarse contra el estatismo, que, como ocurri entre 1983-2006, conduce a arruinar las capacidades estatales, la institucionalidad, la gobernabilidad y, desde luego, los servicios que necesariamente debe proveer el Estado a sus ciudadanos, como educacin, medicina, salud, pensiones y una legislacin que someta el capital a los intereses de la sociedad y no a la simple rentabilidad.

Son perfectamente conocidos los datos oficiales del Servicio de Rentas Internas (SRI) sobre los 215 grandes grupos econmicos que tiene el Ecuador. La entidad nos ha enterado que hay ms de U$ 2.100 millones en facturas falsas; U$ 30 mil millones en parasos fiscales; U$ 2.260 millones en deudas por impuestos; que las 500 mayores deudas al fisco suman U$ 1.363,5 millones y las 500 mayores deudas impugnadas U$ 2.937,6 millones; adems, que la presin fiscal es de apenas el 2.29% (IR sobre total de ingresos) para el total de grupos econmicos y menor al 1.5% para 78 de esos grupos (es decir, pagan menos de 2 dlares por cada 100). Y, por otro lado, los estudios de la Cepal sobre regmenes tributarios ubican a Ecuador por debajo de la media latinoamericana en materia de impuestos. Pero se repite, una y otra vez, que hay demasiados impuestos y que son ellos los que quitan incentivos y competitividad a los inversionistas nacionales y ms an a los extranjeros.

En el marco de la pobreza terica y de la visin empresarial ms tradicionalIsta, puede entenderse que la Ley de Fomento Productivo, aprobada por la Asamblea a propuesta del Ejecutivo, exonere del impuesto a la renta a los inversionistas por un perodo que vara entre 8 y 20 aos; que, adems, se perdonen multas e intereses por impuestos y deudas al Estado, y que se supriman salvaguardias o subsidios.

Las medidas econmicas adoptadas la semana pasada por el gobierno, solo vienen a llenar la hoja de ruta ya trazada por el giro dado a favor del modelo empresarial y se resumen en el achicamiento del Estado tanto en aparatos como en gastos, con varias fusiones inconvenientes de ministerios o entidades, quitando empleo a servidores pblicos, reajustando precios de la gasolina super, y una que otra accin puntual de asistencialismo que recuerda a la poca de Eloy Alfaro, quien, bajo los conceptos de su tiempo, confiaba en la modernizacin del pas por intermedio de la iniciativa privada y en el fortalecimiento del asistencialismo pblico a travs de juntas de beneficencia, que deban crearse a nivel nacional.

Supongamos, positivamente, que las previsiones gubernamentales se cumplen y que las medidas obtienen el xito contable al que aspiran. Es seguro que ante el nuevo panorama de privilegios econmicos, inditos en nuestra historia contempornea, la elite empresarial efectivamente crecer y acumular como nunca antes. Admitamos que se ha tendido una alfombra roja para la llegada del capital externo y, sobre todo, para los crditos del FMI, tan queridos por los defensores del mercado libre. Tiene sentido, por tanto, que la consigna lanzada sea El momento es ahora!.

Pero, lo que ha quedado golpeada -no sabemos por cuanto tiempo- es la va para una sociedad ms justa, democrtica y equitativa. Todas las izquierdas igualmente han recibido un golpe contra sus proyectos polticos. Y tampoco podemos advertir, al menos por el momento, cmo reaccionarn las capas medias, los sectores populares, los indgenas y campesinos, los trabajadores en general, cuando el nuevo paraso del modelo empresarial del siglo XXI, beneficioso para una minora, exprese toda su inevitable secuela histrica de afectaciones sobre la vida social y laboral de la enorme mayora de ecuatorianos. Por lo pronto, los datos del INEC confirman el aumento del desempleo y del subempleo y la Cepal proyecta un decrecimiento para el pas, pues pasar del 3% (2017) al 1.5% en 2018.

Blog del autor: Historia y Presente

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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