Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2018

Cuando glifosato rima con aspirina y sustentologa con astrologa
El mito de agroqumicos inocuos

Eduardo Gudynas
Alainet


Foto: ecoosfera.com

Las polmicas sobre los riesgos y efectos de uno de los herbicidas ms usados en el planeta, el glifosato, no cesan. Cobraron un nuevo empuje al conocerse el veredicto de culpabilidad contra su ms conocido productor, Monsanto, en un juicio entablado por un jardinero de 46 aos que padece cncer terminal. La corporacin deber pagar US$ 289 millones. Hay otras ocho mil demandas en marcha.

En los das siguientes el valor de mercado de la alemana Bayer, que acaba de adquirir a Monsanto, se derrumb a su ms bajo valor en cinco aos, con prdidas por US$ 18 mil millones, y slo ahora se est recuperando. Si los prximos juicios siguen el mismo camino, la empresa deber enfrentar indemnizaciones por US$ 5 mil millones. Paralelamente, pases como Francia, Alemania e Italia anuncian que revisarn sus posturas frente al glifosato.

Todo esto tambin tuvo efectos en los pases de Amrica del Sur que usan intensivamente el glifosato, especialmente en los monocultivos de soja transgnica (Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay). Muchos grupos ciudadanos utilizaron aquel veredicto de Estados Unidos para reforzar sus crticas a ese herbicida. En esas naciones, el uso del herbicida y la soja transgnica haban recrudecido por razones tales como intentar superar los problemas econmicos aumentando esas exportaciones.

Defendiendo el glifosato

En todos esos pases, las defensas del glifosato parten de un amplio conjunto que incluye a gobierno y acadmicos, o agricultores y empresas de insumos agrcolas. Argumentan que es una sustancia inocua, sin riesgos si es bien usada, y proclaman que eso es una verdad cientfica. Agregan que las crticas y advertencias seran expresiones de charlatanes o ignorantes. Por ejemplo, en Argentina, el ministro de ciencia y tecnologa ha comparado al glifosato con agua con sal, y en Uruguay desde el Ministerio de Ganadera y Agricultora se afirma que sera como una aspirina (1).

Desde el bando acadmico aparecieron slogans tales como sostener que el glifosato es menos txico que la cafena, tal como sostiene un biotecnlogo espaol desde el suplemento Rural del diario Clarn de Buenos Aires (2). Esa imagen es poderosa: si el glifosato es como el caf, no debera tener ninguna regulacin, justamente como se vende una aspirina en cualquier farmacia.

De la mano de esa campaa, los empresarios rurales argentinos lanzan ahora la idea de la sustentologa (3). Ese concepto se lo presenta como la fusin de ciencia, tecnologa y sustentabilidad un trmino que evoca el cuidado ambiental. Esta es una estrategia que sigue la misma lgica que la empleada por las corporaciones mineras con la llamada minera sostenible.

Estamos por lo tanto frente a dos argumentaciones: una que sostiene que el herbicida glifosato es inocuo, y que ello est demostrado cientficamente; y la otra, como consecuencia, es posible tener una agricultura sostenible, la sustentologa, que utilice ese agroqumico. Es necesario abordar estas concepciones para dejar en claro que no slo son falsas, sino que adems son peligrosas.

Herbicida y caf: una comparacin sin sentido

Las comparaciones del glifosato con caf o aspirina a pesar de ser usada desaprensivamente por algunos acadmicos, en realidad no provienen del mbito cientfico sino de las propias corporaciones. Desde hace aos, tanto por Monsanto como los portales que apoya, como Genetic Literacy Project, han presentado esas comparaciones.

Formalmente es cierto que el caf es ms txico que el glifosato, pero esa imagen es una simplificacin y deformacin tan extrema que se vuelve imposible (4). Aclaremos en primer lugar que el glifosato no se sirve solo, sino que el herbicida es realmente un compuesto que incorpora otras sustancias tales como surfactantes, cada una con sus riesgos especficos y con efectos complementarios entre ellas. El estudio de los impactos debe considerar todo ese conjunto.

Una segunda cuestin clave, es que la comparacin con el caf se basa solamente en la toxicidad aguda y de ese modo desaparecen por un lado la toxicidad crnica, y por el otro lado la carcinognesis, o sea, la responsabilidad de la sustancia en la ocurrencia de cncer. No puede extraar que esas referencias al caf o al agua con sal sean calificadas por algunos toxiclogos como comparaciones estpidas; es como plantear que el cigarrillo es poco txico ya que es muy difcil morir asfixiado por su humo, ocultando as que aumenta la incidencia de ciertos carcinomas en el fumador y en quienes le rodean.

Un tercer error es la ceguera frente a la diversidad de mbitos afectados. No slo estn los efectos directos del herbicida sobre quienes los aplican, sino que tambin cuentan los impactos indirectos, como por ejemplo sobre los vecinos fumigados, y ms all de ellos, lo que sucede con todas las personas que consumen alimentos o bebidas contaminados por esos qumicos.

Una cuarta consideracin es que tampoco puede excluirse las discusiones sobre los impactos ecolgicos de estos herbicidas, incluyendo la fauna y la flora.

El mito ante las alertas cientficas

Paralelamente se insiste en que no existe evidencia cientfica slida sobre efectos crnicos o cancergenos sobre la salud. Es cierto que algunos estudios indican eso. Pero no lo que no se dice es que hay muchos otros reportes cientficos que sealan impactos concretos o posibles en la salud, sean por observaciones directas como por ensayos en laboratorios. Se indican desde daos renales a alteraciones en el funcionamiento endcrino y heptico, aunque la mayor preocupacin est en que sea cancergeno, otros que incluso plantean que es teratognico (induce malformaciones en recin nacidos), y finalmente que algunas consecuencias se expresarn no necesariamente en el sujeto afectado sino en su descendencia (5).

Por ello, cuando el biotecnlogo Jos Mulet afirma en Clarn que el debate cientfico no existe al defender su inocuidad, est profundamente errado. La controversia cientfica es enorme, muy intensa, y ahora se admite que las regulaciones actuales estn basadas en una ciencia anticuada y que por ellos son necesarios nuevos estudios epidemiolgicos y nuevos estndares (6).

Toda esta situacin se vuelve ms complicado al saberse que Monsanto oper sobre la comunidad cientfica para defender a su producto, simultneamente atacar a las personas y reportes que advertan sobre sus efectos negativos, y actuar incluso sobre tcnicos de la agencia de proteccin ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en ingls) (7). Esto debe generar una enorme preocupacin en los pases del sur, ya que es comn que se tomen como referencia a las decisiones de la EPA para los propios controles.

Los promotores de la mitologa del glifosato inocuo no son cientficos. Ellos no dudan y lo saben todo, una actitud muy distinta del cientfico, que siempre duda. Es por ello una retrica ms propia de un tecnlogo que defiende su herramienta preferida. Eso no puede extraar ya que Monsanto al fin de cuentas es una proveedora de tecnologas.

En tanto promotores tecnolgicos tampoco comprenden las implicaciones en las polticas pblicas. Una vez ms, la comparacin entre caf y glifosato desnuda esa limitacin. Es que al fin de cuentas, la decisin de tomar caf siempre es personal, y la cantidad de tazas que se tomen determinarn las consecuencias txicas en el propio cuerpo. Pero en el sector agroalimentario, las empresas y los gobiernos no han despojado de esa capacidad de decidir a cada uno de nosotros sobre los tipos de alimento o bebida que preferimos, ya que casi todo est contaminado por glifosato. Por todo esto, la imagen que compara glifosato con caf o agua con sal, slo sirve para calmar a la ciudadana frente a una imposicin autoritaria de una tecnologa que es incapaz de contenerse a s misma y contamina todo lo que tiene a su alrededor. Simultneamente, se erosiona una ciencia que sirva para alimentar un debate democrtico.

Sustentologa: astrologa para los agroqumicos

En ese contexto es que se inserta la idea de la sustentologa, como sntesis de la ciencia, tecnologa y sustentabilidad. Como ya vimos arriba, el componente ciencia si es tomado en serio, requerira retirar al glifosato de la agricultura intensiva. Del mismo modo, las ideas originales de sustentabilidad provienen de las ciencias ambientales, incluyendo las tempranas denuncias contra los agroqumicos por sus impactos en los ecosistemas. Por ello, si ese componente se toma en serio, se convierte en otra razn para impedir el uso del glifosato. En cambio, la sustentologa lanzada desde Argentina es usada en sentido contrario, para justificar a los agroqumicos y los monocultivos.

De un modo u otro, queda en evidencia que estamos ante creencias, que ms all de las intenciones o sinceridad de cada uno, es casi una religin. Nos alejamos de la ciencia en sentido estricto pero se la usa en sentido inverso, asignndole toda la carga de la prueba a aquellos que perciben los riesgos de ser contaminados por el glifosato u otros qumicos, debiendo demostrar la peligrosidad de esos productos. Cuando alguno puede hacerlo ya es demasiado tarde, tal como el caso del jardinero que demand a Monsanto, quien solo tiene una esperanza de vida de dos aos segn los mdicos.

El mito del glifosato ms inocuo que el caf nos sumerge en un campo que es ms propio de lo que podra ser una astrologa agropecuaria productivista. A esos creyentes, que no dudan en decir que glifosato rima con aspirina, les respondo que sustentologa rima con astrologa.

 Notas:

(1) Sobre el caso argentino ver Ministros de los agrotxicos, por D. Aranda, Pgina 12, Buenos Aires, 6 agosto 2018; sobre el de Uruguay Agroqumicos como aspirinas: maniobrando contra la agroecologa, por E. Gudynas, Montevideo Portal, 15 julio 2018.

(2) El glifosato es seguro, por Jos M. Mulet, Clarn Rural, Buenos Aires, 23 mayo 2018. El autor es profesor en la Universidad de Valencia, y segn los registros pblicos patenta productos con la corporacin BASF (disponibles en https://patents.justia.com/inventor/jose-miguel-mulet-salort ).

(3) El XXVI Congreso de Aapresid. La Nacin, Buenos Aires, 18 agosto.

(4) Aclaro que no tengo nada en contra de usar imgenes, metforas e incluso slogans, y de hecho las aprovecho para denunciar problemas ambientales. Pero ese recurso debe servir para brindar nueva informacin y no para ocultarla, debe desentraar complejidades y no simplificar, y debe alentar a un pensamiento crtico propio y no a una aceptacin pasiva.

(5) Tan slo como ejemplo ver Teratogenic effects of glyphosate-based herbicides: divergence of regulatory decisions from scientific evidence, por M. Antonious y colaboradores, Environmental Analytical Toxicology S4, 2012.

(6) Concerns over use of glyphosate-based herbicides and risks associated with exposures: a consensus statement, por J.P. Myers y colaboradores, Environmental Heatl, 15, 2016.

(7) Estas y otras acciones de Monsanto sobre acadmicos, sus instituciones y sus revistas, se ilustran en los Monsanto Papers; una seleccin en castellano disponible en el sitio web http://monsantopapers.lavaca.org/

Eduardo Gudynas es investigador en el Centro Latino Americano de Ecologa Social (CLAES), en Montevideo. Ms informaciones sobre esta polmica en   www.agropecuaria.org   Twitter: @EGudynas

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/194980



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter