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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2018

Desconcierto general

Luis Bilbao
Rebelin


A la vista de los movimientos convulsivos de la economa y la catarata de denuncias por corrupcin, alguien ech a rodar el rumor: parece que se viene un 2001. El nmero alude al ao fatdico, cuando el capitalismo argentino en tirabuzn arrastr al sistema poltico en su totalidad.

La voz no provino de cenculos acadmicos, donde se observa la marcha de la economa como la vaca mira al tren. Tampoco de cierta cmara empresaria donde 5 personas toman decisiones para todo el pas. Ni siquiera de un partido opositor. Reson en reductos adecuadamente denominados cuevas, donde gente tan habilidosa en el manejo del dinero como ignorante de la economa poltica en tanto ciencia, aprovecha la crisis para amasar fortunas obscenas mientras el pas se derrumba. El rumor lleg al periodismo. Y se expandi como peste: se viene el 2001

En rigor, nada hay en la economa nacional que lleve a prever a corto plazo semejante hecatombe. Pese a que los nmeros macroeconmicos son insostenibles y el malestar social aumenta, no existe la base social acumulada entre 1995 y 2001. En ese entonces, incluso desviado por lderes al servicio enmascarado del capital, malversado en estructuras contrarias a las necesidades del pas y los trabajadores (Frepaso, CGT, CTA, MTA) haba un considerable grado de movilizacin y organizacin. Ms an: hoy no est el do Eduardo Duhalde-Ral Alfonsn para encender la mecha. Y por sobre todo, Techint y otros miembros de la AEA (Asociacin Empresaria Argentina) no estn en disposicin de derrocar al gobierno, sino todo lo contrario (1).

Por eso es tanto ms significativo que un temor infundado ganara espacio de inmediato y pusiera en guardia a todo el poder establecido. Hay desconcierto y miedo.

Lo que la crisis se llev

Como ahora queda a la vista, 2001 se llev a la UCR y al PJ. Tambin a la CGT y otras variantes menores de un sindicalismo basado en la cuota de afiliacin descontada por las patronales. Transform a la iglesia vaticana en apndice evangelista. Elev cualitativamente el lugar del narcotrfico en la sociedad argentina, sobre la estructura montada durante el perodo Carlos Menem. Exhibi la escasa majestad de la justicia. Y mostr en carne viva a las clases dominantes. En suma: a la fecha el gran capital no tiene a la mano sino a Mauricio Macri y Cambiemos. Y slo con variantes de esa ecuacin vaca puede programar el futuro inmediato.

El dilema es si abren o no la puerta de entrada al gobierno a lo que, en prueba de su escala intelectual, denominan peronismo racional (el rabino Bergman ser prueba de la racionalidad del Pro? O acaso el senador Bullrich?). En realidad el dilema es si el nuevo partido que intenta formar la burguesa tendr en partes proporcionales exponentes peronistas, radicales, conservadores y socialdemcratas, o si se intentar la va de salida con lo nuevo, es decir, el elenco actual.

Como Macri no define esa incgnita, tampoco pueden hacerlo los fragmentos del PJ. Entonces Cristina Fernndez puede sacar la cabeza del lodazal y afirmar no me arrepiento de nada (ni siquiera de afirmar que en Venezuela no hay, desde hace tres aos, Estado de Derecho?).

As, quedan como polos electorales Macri y Fernndez. En tercer lugar un bloque en gestacin de socialdemcratas sin votos sumados a empleados devaluados del Departamento de Estado. Ms all se ve una algaraba de siglas estridentes que pide el derrocamiento inmediato de Macri, con el transparente objetivo de obtener ms votos en octubre de 2019. Al final del cortejo aparece un mejunje indescifrable de militantes con sincero compromiso conducidos por desesperados buscadores de un rinconcito en el Estado burgus.

Por detrs de incompetencias y manipulaciones, hay una realidad que explica la rpida aceptacin de la voz de alarma. No es que se viene un 2001. Es que 2001 nunca se fue.

Kirchner, su esposa y su squito entraron a la Casa Rosada porque la institucionalidad burguesa haba estallado. Olieron la oportunidad y actuaron de acuerdo a sus aspiraciones. All estn los Cuadernos de Centeno, que no equivalen precisamente al Plan de Operaciones de Mariano Moreno. Hicieron su faena y abrieron un parntesis de 12 aos. En este mismo momento estn bajo la mirada de las masas. Ya ganaron su lugar en un captulo menor de la picaresca verncula.

Desde diciembre de 2015 el gran capital tradicional recuper el control de las palancas, sin enojosos peajes. Y choca de frente con la realidad: la crisis que, sin respuesta de fondo, desemboca en un 2001 multiplicado por 100. O en la Revolucin.

He all por qu ellos, los defensores del sistema capitalista, unidos ms all de toda diferencia, buscarn su respuesta. Ya estn a la vista los costos que implicara su imposicin. Hay otra negacin alcanzable de esta realidad insoportable.

Nota:

(1) Decamos en agosto de 2001: Preparativos de recambio patronal. Todo indica que est en vas de consolidacin una coalicin compuesta por el ala alfonsinista de la UCR, el sector Duhalde en el PJ, la UIA, las dos CGT y la jerarqua de la iglesia con sus mltiples tentculos, destinado a consolidar un parapeto ante la inexorable explosin del actual esquema de poder () Proponer o esperar la salida del desastre en el que est sumida la nacin mediante una inyeccin keynesiana, incluso si est alentada por las mejores intenciones, es una quimera. Y en trminos de accionar poltico, es una quimera reaccionaria: contribuir a una convergencia de las fuerzas sociales acosadas por la crisis con personajes como Duhalde y Alfonsn, tras un proyecto financiado por Techint y bendecido por la curia, es mucho ms que un error; si para los gerentes sindicales (de la central que sean) y los partidos de la burguesa es la nica posibilidad de aferrarse a un madero en medio del maremoto, para los genuinos dirigentes sindicales (tambin: sean de la central que sean) y para el activismo sindical o poltico no comprometido con el capital, es una nueva forma de suicidio, ms absurda y dolorosa an que la de los frentes que desembocaron en la Alianza. Ver Crtica de Nuestro Tiempo, N 26, Septiembre-Octubre de 2001: Cmo enfrentar la depresin y la encerrona poltica.

@BilbaoL

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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