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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2018

La farsa de los Cuadernos

Claudio Katz
Rebelin


Desde hace varias semanas los medios de comunicacin agobian a la audiencia con el escndalo de los Cuadernos. Anuncian el comienzo de una gran batalla contra corrupcin que llevar a crcel a todos los malversadores. Proclaman el fin de la impunidad y resaltan el inicio de una bisagra con el pasado.

Pero el carcter sesgado de la investigacin entierra ese presagio. El juez restringe todas las pericias a lo ocurrido en la ltima gestin kirchnerista. Supone que las coimas nacieron en el 2003 y desaparecieron en el 2015, desconociendo cualquier irregularidad previa o posterior a esa fecha.

Con esa restriccin los Cuadernos simplemente resucitan las acusaciones ya ventiladas contra Cristina. Slo agravan las cartulas de los mismos cuestionamientos, para potenciarlos con excitantes calificaciones (jefa de una mafia). Complementan esa campaa, con morbosas coberturas de los cronistas empeados descubrir las bvedas de dinero. Entre tanto ruido no se escucha una sola palabra sobre la incalculable fortuna que amas el clan Macri, con estafas al estado y ocultamiento del botn en las guaridas fiscales del exterior.

DUPLICIDAD A PLENO

Una doble vara orienta toda la investigacin. Mientras se multiplican las indagaciones y allanamientos a la familia Kirchner, ningn juez evala el inslito patrimonio del presidente. Macri modific varias veces su declaracin de bienes. El monto de su ltima presentacin fue incluso inferior a lo expuesto por cualquier dueo de una empresa mediana. La causa que brindaba algn indicio de su fortuna en el (Panam Papers) fue cerrada a toda velocidad. Ni siquiera implement el fidecomiso ciego que prometi crear para disimular la valuacin sus propiedades.

El oscuro manejo de las empresas de los Kirchner (Hotesur, Los Sacues) son simples curiosidades, en comparacin al monumental fraude perpetrado por los Macri. Sus estafas ms recientes incluyen la reventa de participaciones en las concesiones de autopistas y parques elicos. La investigacin de sus mayores malversaciones sigue cajoneada (multimillonaria deuda fiscal con el Correo y sospechosa la adjudicacin del ferrocarril Sarmiento).

El periodismo cortesano evala detalladamente las confesiones de los viejos allegados al kirchnerismo (Uberti, Lpez, Clarens, Baratta) para descubrir socios o testaferros de los ex presidentes (Muoz, Ulloa, Barreiro). Pero acepta con total naturalidad la continuidad en la jefatura del espionaje del principal denunciado por las coimas de Oderbrecht (Arribas). Es el funcionario ms acaudalado del gabinete, integra el crculo ntimo de Macri y ha sido reiteradamente sealado como porta-nombre de la fortuna off shore del presidente.

Los mismos medios que descubren nuevas irregularidades de los ex funcionarios K en prisin, no objetan la permanencia en los cargos de sus empresas de 269 altos directivos del gobierno actual. Esos personajes actan descaradamente en los dos lados del mostrador, sin ninguna objecin de los justicieros de la pantalla. Esa corrupcin institucionalizada es tan aceptada, como las millonarias cuentas en el exterior que mantiene el grueso del gabinete. Tampoco suscitan grandes reparos los descarados negocios de Aranguren con Shell, Quintana con Farmacity o Braun con sus supermercados.

Con esa misma duplicidad se rastrea el lavado de dinero de la gestin anterior (ruta de dinero K), sin ningn cuestionamiento de su equivalente oficialista. La ruta del dinero M transit por varios parasos fiscales, antes de concluir en la legalizacin de todo lo evadido a travs del blanqueo. Con esa operacin Macri asegur privilegios especiales a sus familiares y amigos. Los montos involucrados en estas maniobras superan ampliamente lo destapado por los Cuadernos.

La misma dualidad de anlisis impera en el trato que prodiga el juez a los arrepentidos de la patria contratista. Mientras que todos los coimeros de la gestin K quedaron procesados (Wagner, Zavaleta, Goycoechea, Neira, Loson), el clan Macri fue exceptuado de la redada. Slo el primo del presidente (Calcaterra) qued indirectamente involucrado.

Un simple repaso de los archivos indica que los Macri ganaron millones en las obras viales que obtuvieron bajo el kirchnerismo. El negocio continu con otra cobertura, cuando Franco y sus hijos traspasaron la empresa al sobrino Calcaterra. La nueva compaa gan 23 licitaciones y cont con el visto bueno de los K, hasta el distanciamiento generado por el conflicto del Correo.

El blindaje que recibe Macri de la justicia es tan descarado, que afamados coimeros -como Otero- son apresados por negocios con el anterior gobierno, sin ninguna investigacin de las mismas operaciones bajo la gestin de Mauricio como intendente de Buenos Aires.

MANIPULACIONES DE JUECES Y MEDIOS

Las duplicidades se extienden a los aportes de los empresarios a las campaas presidenciales. Mientras los arrepentidos declaran millonarias contribuciones ilegales para Cristina, una acusacin equivalente (y ms documentada) contra Macri duerme en los cajones de tribunales. La investigacin est frenada, a pesar del lavado de dinero que se concret usurpando nombres de los archivos del ANSES. Siguiendo el patrn de penalidades diferenciadas los dueos de C5N estn presos por malversacin fiscal, mientras persiste la impunidad sobre el mismo delito cometido por los concesionarios del Correo.

Con la justicia amoldada al gobierno se ha naturalizado la discusin sobre el eventual apresamiento de Cristina, sin ninguna peticin de renuncia de Macri. En los pases serios ponderados por el oficialismo (Islandia, Espaa), dimitieron todos los funcionarios que ocultaron sus fortunas en empresas off shore. La prensa oficialista reclama la reapertura de las causas cerradas por enriquecimiento ilcito de los K, sin recordar la escandalosa anulacin de la condena por contrabando a Franco Macri, que perpetr la Corte Menemista.

 Los jueces oficialistas han recurrido a las mismas manipulaciones para montar la farsa de los Cuadernos, con papeles fotocopiados, recortados y probablemente fraguados. Es poco verosmil que hayan sido escritos por un ex militar con alteraciones mentales. Seguramente fueron confeccionados por los servicios para ensuciar investigaciones, siguiendo los montajes perpetrados con Nisman o la AMIA.

Bonado no slo ha gestado un gran circo. Utiliza la ley del arrepentido para obtener confesiones previamente programadas, con recursos legados del Medioevo. El acusado que repite el libreto anti-cristinista y delata a los individuos preseleccionados queda en libertad. Si por el contrario guarda silencio o se desva de guin oficial permanece en prisin.

Con este mtodo inquisidor el juez sepulta el principio de inocencia, luego de apropiarse de una causa sin ningn sorteo. Sus superiores de la Cmara y la Corte avalan estas anomalas para blindar su propia corruptela y mantener la sintona con el oficialismo de turno. Por las mismas razones depuran a los magistrados (Arias), que dictaminan a favor de los trabajadores o contra los tarifazos.

Los medios hegemnicos participan del operativo con un indito nivel de impudicia. Durante varias semanas han colocado el tema en el top de la pantalla. Con sermones acusatorios, distorsin de la informacin y proteccin del macrismo sepultan cualquier vestigio de periodismo profesional. Los grandes grupos retribuyen de esta forma al oficialismo la anulacin de la ley de Medios. Tambin agradecen los nuevos negocios que permitieron a Clarn fusionarse con Telecom, para capturar la mayor tajada de la convergencia digital.

Algunos comentaristas justifican este bochornoso operativo, sealando que introduce a futuro un principio de moralizacin. Pero esa expectativa no se verific en los antecedentes de Italia (Mani Pulite) o Brasil (Lava Jato). Salta a la vista que con la estafa de los Cuadernos el gobierno pretende pavimentar su propia impunidad.

VARIOS OBJETIVOS, DUDOSOS EFECTOS

La duplicidad jurdica confirma el carcter poltico de la maniobra que el oficialismo ensaya contra Cristina. Pretende como mnimo colocarla en una situacin defensiva para debilitarla electoralmente. La apuesta mayor es lograr su desafuero, proscripcin y eventual encarcelamiento. Por eso la campaa del gobierno tambin salpica al entorno de CFK. Hasta ahora lograron pocos resultados y las encuestas sugieren una total ausencia de impactos en la poblacin.

El escndalo tambin pretende forzar la separacin definitiva del peronismo oficialista con el kirchnerismo, para apuntalar una tercera opcin electoral. Por esta va Macri suea con llegar al ballotage.

Pero aunque el grueso del justicialismo prefiere esa continuidad a un eventual retorno de CFK es poco probable que habilite el desafuero de Cristina. Ese precedente podra afectar la propia permanencia de varios senadores en el Congreso. Adems, la Casa Rosada carece de billetera para tentar a sus interlocutores.

El Cuadernogate desborda igualmente esas triquiuelas. El gobierno intenta un tpico desvo de la atencin popular frente al desastre econmico. Ante la ausencia de pan recrean el circo, para atemperar la nueva marea de protestas sociales. La secuencia de movilizaciones que comenz en diciembre y reapareci en febrero ha resurgido con fuerza en las ltimas semanas. Macri fantasea con grandes marchas por el encarcelamiento de CFK, que diluyan la gestacin de un nuevo paro nacional contra el ajuste. Pero enfrenta la renovada pujanza de las luchas sociales.

Todos los das se verifica alguna nueva manifestacin. Los noticieros naturalizan esas marchas informando los cortes de calles en el mismo espacio que el estado del tiempo. Los universitarios, docentes y trabajadores de los astilleros han tomado la posta, en batallas cotidianas que desgastan al gobierno. Lo que impide transformar ese disperso descontento en una protesta unificada es la pasividad cmplice de la burocracia sindical. Los escndalos que diagrama Bonado no desmovilizan a nadie.

El libreto de Comodoro Py ha servido, en cambio, para reiniciar las alicadas marchas derechistas de los sectores acomodados. La convocatoria gorila parti de varios acusados de malversar fondos pblicos (como Ocaa). Pero el nivel de concurrencia que lograron fue muy inferior a lo difundido por los medios. Bajo el dramtico impacto de la recesin y los tarifazos, un gran nmero de votantes de Cambiemos ha perdido su fervor contra el progresismo.

El gobierno intenta contrarrestar ese desengao con discursos que atribuyen todos los males de la economa a la corrupcin. Afirman que las fbricas cierran, el dlar se dispara y los precios se descontrolan porque el kirchnerismo se robo todo. Pero la inconsistencia de esa relacin salta a la vista. El pretexto de la herencia fue muy desgastado en el debut del gobierno y su repeticin tiene poca credibilidad, frente a una crisis generada por la poltica neoliberal del ltimo bienio.

Macri igualmente apela a su base social e intenta renovar el odio de clase, que Casero actualiz con su alegora del flan. Esa hostilidad emerge con naturalidad entre los funcionarios ante cualquier desgracia. El propio presidente descalific como un problemita de gas, la explosin que sepult a los dos maestros comprometidos con la alimentacin de los chicos de Moreno.

La efectividad de los Cuadernos para tapar esta realidad es incluso dudosa en el propio plano del relato. Los villanos como Lpez ya son conocidos y el escndalo echa nafta al fuego al generar un nuevo rechazo social a los empresarios. Los encarcelamientos que dispone Bonado son un arma de doble filo.

El juez de la servilleta despliega tambin su poder coercitivo para naturalizar la idea que cualquiera puede ser apresado. Con este atropello aporta su contribucin a la restauracin represiva que promueve el gobierno.

Pero Macri no pudo reimplantar en diciembre la brutalidad de la gendarmera y ensaya todos los das algn apaleo de manifestantes. Milagros Salas ha vuelto a prisin, los provocadores de Bullrich se infiltran nuevamente en las marchas y la investigacin de los asesinatos de Maldonado y Nahuel sigue frenada. Su intent de oficializar por decreto el regreso del ejrcito a la represin interna choc con una gran reaccin democrtica en las calles. En este clima el operativo de Cuadernos genera inesperadas derivaciones.

UNA MANIOBRA QUE DESCARRILA

Las primeras detenciones apuntaban exclusivamente contra Cristina. Por eso bastaba con declarar un aporte ilegal a su campaa para quedar en libertad. Pero el operativo asumi otro contorno, desde que los popes de la obra pblica (Wagner, Chediak) destaparon un sistema de coimas para el reparto de las licitaciones. Estas confesiones ya no comprometen slo a los funcionarios del gobierno anterior, sino a un importante sector del capitalismo argentino.

El Club de la Obra Pblica est integrado por las principales empresas de la Cmara de la Construccin y por nombres emblemticos de la burguesa local. Por ese camino la investigacin desborda a los empresarios aventureros enriquecidos bajo el kirchernismo (Bez). Afecta a varios grupos tradicionales (Pescarmona, Roggio) y roza a los principales popes del modelo actual (Calcaterra, Midlin, Rocca).

La ampliacin de las causas al gran empresariado sintoniza, adems, con las duras exigencias del FMI para achicar el dficit fiscal recortando la obra pblica. La limpieza de un sector de la burguesa contratista ya comenz con la desvalorizacin de acciones de las firmas implicadas en el escndalo. Se avecinan multimillonarios juicios de sus socios en Wall Street y algunas compaas forneas disean planes para capturar los negocios vacantes. La extranjerizacin de esas actividades es una meta explcita del FMI.

Macri tiende a convalidar esa reestructuracin de los contratistas del estado, luego de modificar su base de sustentacin. Ha reemplazado a muchos CEOs que lo llevaron a la Casa Rosada por bancos y fondos de inversin. Ese reacomodo es coherente con su impiadosa trayectoria en el mundo de los negocios. La ambicin de poder lo gui en el pasado a descarnados pleitos con familiares, socios y aliados.

Pero esa reorganizacin de la cpula capitalista afronta severos problemas. Paolo Rocca -el Oderbrecht de Argentina sealado en los Cuadernos como un gran coimero-contraatac exigiendo impunidad y obtuvo el aval de Macri. Bonado aceptara esa limitacin de la purga eximiendo del castigo a la crema superior de los contratistas (Midlin, Calcaterra, Caputo, Eurnekian).

El mismo amparo es auspiciado por el gobierno, al mantener los beneficios fiscales generados por el blanqueo a todos los involucrados en los Cuadernos. El Banco Nacin anunci, adems, que reemplazar la prdida de financiacin que provoc el escndalo entre los participantes de las nuevas obras del corredor vial.

Pero con esas excepciones todo el operativo de Bonado pierde credibilidad y queda reducido a segmentos inferiores o marginales del empresariado. Adems, el incendio general de economa avanza a un ritmo tan acelerado, que los Cuadernos pueden caer en el olvido antes del inicio de algn juicio. La simple difusin de esos papeles reaviv la corrida cambiaria y el temor a nuevo default de la deuda.

LA COMPARACIN CON BRASIL

Los Cuadernos constituyen una versin degradada y posiblemente frustrada del Lava Jato de Brasil. All se consum una farsa jurdica muy semejante para encarcelar y proscribir a Lula. Como no pudieron achacarle ningn enriquecimiento significativo, utilizaron las delaciones de un testigo como nica prueba, para acusarlo de adquirir una vivienda en forma irregular.

Tambin la proteccin de Macri tiene su equivalente en los auxilios recibidos por Temer. El presidente de Brasil es un corrupto que los jueces y legisladores mantienen al frente del Ejecutivo, para sostener el rgimen de excepcin creado con la destitucin de Dilma.

Al igual que en Argentina todo el show de sumarios, multas y detenciones de empresarios ha servido de cobertura para un brutal ajuste contra los trabajadores. Lo que Macri concert con el FMI ya se efectiviz en Brasil. La reforma laboral y del sistema previsional que Cambiemos no logra imponer en el Congreso fue implementada por Temer, bajo el fuego de artificios generado por el Lava Jato. Tambin utiliz esa distraccin para intensificar la represin y encubrir asesinatos de dirigentes populares en ciudades militarizadas.

Las denuncias contra Odebrerecht han facilitado, adems, el ingreso de compaas extranjeras a los mismos negocios de obra pblica y explotacin petrolera, que propicia el FMI en Argentina. El inquisidor de Brasil (Moro) trabaja en estrecho contacto con la embajada estadounidense y ha creando el gran poder autnomo de los magistrados que ambiciona Bonado. Pero ese modelo de bonapartismo judicial, no opera en Argentina slo en asociacin con Macri. Tambin apunta a un eventual colapso del lder del PRO. El juez de la servilleta es un sobreviviente del menemismo, que milita en el ncleo duro del justicialismo.

Esa adscripcin ilustra las diferencias de Cuadernogate con el Lava Jato. Mientras que la conspiracin brasilea fue montada para el tumbar a Dilma, la versin argentina apunta contra un gobierno que concluy hace ms de dos aos. La efectividad de este montaje retrospectivo es muy incierta.

Pero el mayor obstculo que afronta el operativo gestado con los Cuadernos es la descomunal turbulencia de la economa. En Brasil la farsa se instrument en el debut de una crisis recesiva, muy alejada del colapso cambiario, fiscal y externo que afronta Macri. Ninguna de las purgas inauguradas con la mani pulite italiana se consum en medio de un derrumbe tan agudo de la produccin y finanzas. Por esa razn es tan dudoso el desemboque de la aventura de Bonado.

Moro desat su reaccionaria cruzada en una coyuntura de gran desmovilizacin popular y desmoralizacin del progresismo. Las secuelas de esa frustracin facilitaron el encarcelamiento de Lula. Por el contrario, Macri no ha doblegado la resistencia callejera y la continuidad de las huelgas y piquetes condiciona todos los resultados de la maniobra judicial.

Basta recordar que Macri dio luz verde al tratamiento del aborto para desactivar las demandas sociales, para constatar los peligros de esas operaciones. En lugar del gran desvo poltico que imaginaba, termin afrontando una monumental oleada verde de manifestaciones. La misma reaccin se extiende en otros terrenos democrticos. El simple tanteo de un reingreso de los militares a la represin interna desat movilizaciones de gran porte.

La postura de Estados Unidos es tambin ms compleja. Si acompaa las denuncias de corrupcin abrir una caja de pandora, que podra afectar la estabilidad de su principal ttere en Sudamrica. Mientras el FMI fuerza un tormentoso ajuste, Washington trata de sostener a su pen, en las vsperas del importante cnclave del G 20 en Buenos Aires.

A diferencia de lo ocurrido con Temer, el Lava Jato nacional entraa serios problemas para un presidente heredero de la patria contratista. Macri ocupa el incomodo lugar que tendra un familiar de Oderbrecht al frente de la presidencia brasilea. El mismo inconveniente se extiende a la justicia. Bonado se parece ms a Oyarbide que a Moro y arrastra un descrdito semejante a todos sus pares.

Desde el inicio del escndalo perdura la erosin del sistema poltico brasileo. La proscripcin de Lula deslegitima las elecciones, la derecha carece de candidatos confiables, se presagia una alta abstencin y Bolsonaro introduce un ingrediente explosivo. Por el contrario Macri acta en un cuadro de continuidad del rgimen, elevada politizacin y gran disposicin ciudadana a la participacin electoral.

En Argentina resulta ms difcil el desafuero y proscripcin de CFK. Lo ocurrido con Lula ilustra cmo un lder recupera centralidad desde la prisin. Macri no observa, finalmente, slo lo ocurrido con el Lava Jato. Otros escndalos en Per y Panam terminaron fulminando a los ocupantes del silln presidencial.

IMPUGNAR LA MANIOBRA

El entretenimiento televisivo del ltimo mes acumula incontables ocultamientos. Sobran allanamientos, acusaciones y presunciones, pero no aparecen las pruebas relevantes de la corrupcin. Como Bonado exprime a los perejiles y protege a los peces gordos, slo se destapan los fraudes de un listado previo de cados en desgracia.

Es evidente que la gestin kirchnerista preserv el alto nivel de corrupcin de los gobiernos precedentes. Los casos ya probados de Jaime y Boudou (y las contundes cargos que pesan sobre otros funcionarios) confirman que los fondos pblicos no fueron solamente utilizados para financiar los aparatos polticos. Tambin apuntalaron el enriquecimiento personal de muchas figuras.

Pero la presentacin de ese flagelo como un patrimonio de la era K es un burdo engao. Las coimas destapadas por los Cuadernos retratan un sistema de larga data, que antecedi y sucedi al kirchnernismo. Bonado construye una farsa, al reducir la investigacin y borrar la participacin de los Macri en el fraude

Con el show de los Cuadernos se oculta que el desfalco financiero consumado por el gobierno actual, supera todos los vaciamientos padecidos por el pas. El combo de blanqueo impositivo, apertura a la bicicleta financiera e incentivo a la fuga de capitales del ltimo bienio tiende a provocar un dao mayor al terremoto del 2001.

El cncer de la corrupcin se concentra en los jueces, polticos y medios de comunicacin, que manipulan el hasto de la poblacin con la deshonestidad. Se intenta canalizar esa indignacin contra el kirchnerismo, para garantizar la impunidad del resto y la continuidad de los negociados que maneja la administracin actual.

Cualquier investigacin seria requiere la renuncia de juez de la servilleta y de sus cmplices de Tribunales. Tambin supone el inicio de un juicio poltico al jefe de la mafia que esquilma al pas desde la Casa Rosada. Son dos pasos necesarios para comenzar a erradicar la corrupcin que actualmente personifican Bonado y Macri.

Claudio Katz. Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su pgina web es: www.lahaine.org/katz

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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