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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2018

Respuesta a Alfredo Caro Maldonado [ACM]
De vacunas, antivacunas y caballos de Troya. Acuerdos, desacuerdos y desenfoques (II)

Eduard Rodrguez Farr y Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Rebelin public el pasado martes 21 de agosto un artculo de ACM, El caballo de Troya de la lucha contra los anticavunas [1], donde se criticaba una nota nuestra editada el mismo da: Tres mil nios sin vacunar (por decisin familiar) en la modernsima Barcelona [2]. La primera parte de nuestra respuesta al comentario crtico de ACM se public el pasado mircoles 28 de agosto [3]. Esta es la segunda parte.

Nos habamos quedado en el punto 4, prosigamos con la que ACM seala que es su primera crtica:

"De hecho, la primera crtica que le hago a este artculo es que no dice que son varios los motivos por los que un infante no es vacunado: 1. Sus padres son antivacunas. Rechazan inmunizar por cuestiones religiosas, filosficas, polticas, etc. 2. Sus padres tienen duda vacunal. No se niegan a vacunar, pero tienen dudas sobre la seguridad/eficacia de algunas. As que a lo mejor deciden no vacunar del sarampin, por ejemplo. 3. La familia es pobre. Aunque las vacunas obligatorias sean gratuitas, el acceso a los sistemas de salud para los recordatorios es a menudo complicado entre los expulsados del sistema. 4. Los nios con alguna enfermedad crnica o transitoria cuyo sistema inmunolgico no va a responder, o lo va a hacer de manera perjudicial. No decir esto, es decir muchas otras cosas."

Es enigmtico y nada afable ese no decir eso es decir muchas otras cosas. Qu muchas cosas son esas? No se puede hablar de todo en un artculo y por eso no hablamos de todo. Lo hace ACM en el suyo?

Sea como fuere, no tenemos ningn problemas en aceptar los sealado por ACM en los puntos 3 y 4. De acuerdo. No lo estamos, en cambio, en el punto 1 (lo est ACM), ni en el 2.

Sobre el primer punto: la sociedad no debe proteger a los nios de familiares que por razones religiosas, pongamos por caso, se opongan a que se les realicen transfusiones de sangre? Los nios son propiedad de sus padres?

Sobre 2. Nos chirra lo de duda vacunal, pero cabe preguntarse por las razones de esa duda. Si se tienen, se comentan y disuelven con la mayor paciencia del mundo. Pero no sera aconsejable, lo hemos visto al inicio de esta nota, que esa duda vacunal llevase a que nuestros hijos no se vacunaran contra el sarampin por ejemplo. Los datos esgrimidos no corroboran que esa sea una senda razonable e incluso justa. Las imprudencias temerarias de los padres deben poner en peligro las vidas de sus hijos? No tiene la sociedad la obligacin de protegerles de las malas acciones, de la ignorancia o del fanatismo del los padres, privndolos temporalmente incluso de la patria potestad si fuera necesario?

5. De nuevo toma la palabra ACM:

Ya entrando en las especificidades del artculo: "Gracias a la vacunacin (inmunizacin) generalizada de los nios, la difteria ahora es poco comn en muchas partes del mundo."

En Espaa, y el resto del mundo realmente, debido a la privatizacin de buena parte del sistema de salud (el diseo, la produccin, distribucin, imposicin de precios de los medicamentos), no existe una vacuna nica contra la difteria. La vacuna de la difteria NO inmuniza frente a la bacteria Corynebacterium diphtheria, sino contra su toxina, la que causa la enfermedad. Por eso no produce inmunidad de rebao y sigue habiendo portadores asintomticos. Eso es un peligro, porque como deca no tenemos anti toxina en Espaa, y podrn existir casos en los que se d un brote. Por eso varios pases del este tienen lista la antitoxina que es curativa.

Coincidimos de nuevo con nuestro crtico: tampoco nos hace felices, todo lo contrario, la privatizacin (creciente en algunos pases) del sistema de salud. Nuestra defensa de la sanidad pblica no tiene grietas.

Nuestras observaciones:

a) No entendemos, eso s, ese NO en maysculas (de grito?, por qu nos grita?), pero tiene razn: la vacuna de la difteria NO inmuniza frente a la bacteria Corynebacterium diphtheria sino contra la causa de la enfermedad, la toxina del CD. Y? Es decisivo este matiz?

b) Es una cuestin algo tcnica pero un toxoide (o anatoxina) es una toxina bacteriana cuya toxicidad ha sido atenuada o suprimida (por un producto qumico, por efectos del calor o por otros medios) pero que mantiene la inmunogenecidad, la capacidad de generar anticuerpos. Cuando se utiliza durante la vacunacin, el toxoide genera una respuesta inmune formando una memoria inmunolgica contra los marcadores moleculares del toxoide (sin producir una enfermedad inducida por toxinas). Se utilizan toxoides no slo en la vacuna contra la difteria sino tambin en vacunas contra el ttanos.

c) No sabemos por qu usa ACM la expresin inmunidad de rebao. Nos suena al peor Nietzsche, al Nietzsche del bermensch. Sea como fuere, s que existe inmunidad de grupo, o en terminologa de salud pblica mucho ms respetuosa- poblacional.

d) Que no tengamos antitoxina en Espaa y s en Rusia tiene una sencilla explicacin: en Espaa, afortunadamente, tras los esfuerzos de la sanidad pblica, no existan prcticamente casos de difteria desde 1987 (excepto dos casos importados, uno de Afganistan y otro de Senegal); desgraciadamente, no ocurre lo mismo en Rusia. A nadie informado sobre lo sucedido en ese pas tras la desintegracin de la URSS de 1991 y la imposicin y hegemona de un capitalismo canalla, salvaje y antihumano durante dcadas, se le escapan las razones de ello.

Adems, seala ACM:

"no existe en Espaa una vacuna nica, sencilla, contra la toxina que causa la difteria, sino que por culpa del entramado tecnosanitario hay una triple (Difteria, ttanos y tos ferina). Esto es un problema de salud pblica porque: -la vacuna contra la toxina pierde eficacia. -la vacuna contra la tos ferina puede tener efectos secundarios, no todo el mundo se puede vacunar. El nio de Olot no muri por los antivacunas sino por la falta de suero, de anti toxina. Ese nio puede que no se hubiera muerto en Rusia, porque all s lo tienen. Eso tampoco se dice en el texto.

No es cierto lo que el artculo afirma: "Como hemos comentado, hemos vivido recientemente un caso trgico de difteria en Catalua, una mort petita [una muerte pequea] que muestra que aunque el porcentaje de personas no vacunadas no sea muy elevado, si el grupo est muy concentrado en un rea determinada, puede representar un grave peligro para ellos mismos y, tambin, para la comunidad en general."

Aparte de sentirnos abrumados (y un peln molestos) por la seguridad epistmica de nuestro interlocutor (la ciencia -tambin sus practicantes- siempre tiene que ser modesta conociendo sus lmites, sin olvidar sus avances y conquistas), no se dice en nuestro texto lo que comenta ACM porque, como hemos sealado, no se puede decir todo en una nota breve (ni incluso en una enciclopedia). Nadie puede todo sobre casi nada (incluso, conjeturamos afirmando, en el caso de ACM).

Ya hemos explicado las razones de falta de suero en nuestro pas. Eso s, nos extraa, sabiendo lo que sabemos de la situacin sanitaria en el conjunto de Rusia, que nuestro crtico escriba: Este nio puede que no se hubiera muerto en Rusia, porque all s lo tienen.

Lo de culpa del entramado tecnosanitario suena mal (por lo de culpa, por el sentido religioso del trmino). Y, sea como fuere, ese entremado tecnosanitario tal vez incluya personas y colectivos que no tienen ninguna responsabilidad en ello. Lo contrario es ms verdadero. Ese entremado tecnosanitario incluye, por ejemplo, a esforzados y tenaces defensores de la sanidad pblica.

Por lo dems, la vacuna contra la difteria no pierde eficacia porque para eso existen los refuerzos y por algo que es esencial en la discusin: dejando aparte el caso de Olot (sobre el que ACM debera atender algo ms a lo que uno de los progenitores del nio fallecido explic), no han habido casos de difteria en estos ltimos 30 aos en nuestro pas. A eso no se le debe llamar eficacia? Qu es entonces?

Tiene razn -no lo negamos, nunca hemos dicho lo contrario- cuando sostiene que la vacuna contra la tos ferina puede tener efectos secundarios. Puede. Ocurre en el caso de la mayora de los frmacos, incluso en el caso de los ms antiguos y contrastados. Lo comprobamos cuando desplegamos cualquier de los prospectos de los medicamentos que usamos.

Que alguien no pueda vacunarse (situacin que no negamos y que conocemos) tampoco es problema en este caso. Basta con pensar en la inmunidad de grupo, poblacional (que no de rebao), si tal grupo est vacunado adecuadamente.

7. De nuevo es ACM quien habla:

"El resto del prrafo es tambin incorrecto. Un solo portador sano es suficiente para hacer que una persona no vacunada o con una vacuna inefectiva se enferme. En el artculo no se menciona que la vacuna es contra la toxina y que por tanto los nios que por cualquier motivo no pueden vacunarse, o los ancianos que hayan perdido la inmunidad, estn expuestos a la enfermedad. Es ms, ninguna de las enfermedades de la triple (Tdap) tiene proteccin de grupo (o de rebao). La del ttanos porque no es contagiosa, la de la Tos ferina porque tiene poca memoria, y la de la difteria porque no protege de la infeccin sino de la toxina, existiendo portadores sanos."

Nuestras observaciones:

a) No entendemos bien esta afirmacin: Un solo portador sano es suficiente para hacer que una persona no vacunada o con una vacuna inefectiva se enferme. Un slo portador sano? Sea como fuere, si es suficiente aunque muy improbable que se encuentren- para que una persona no vacunada o con una vacuna insuficiente enferme, qu puede inferirse de ello? Qu conviene la vacunacin o que no conviene la vacunacin?

b) Ya hemos hablado del asunto de la toxina de la bacteria.

c) El riesgo, en el caso de personas ancianas, es en general muy pequeo.

d) Si bien el ttanos no es contagioso de persona a persona, la infeccin se adquiere principalmente a travs de pequeas heridas o excoriaciones- por contacto con el suelo, metales oxidados, heces y excretas de animales, etc. Por consiguiente, la proteccin poblacional se obtiene a travs de la vacunacin (un toxoide como en el caso de la difteria antes mencionado). Y la prctica de salud pblica muestra el excelente resultado.

La eficacia de la vacuna de la tos ferina se muestra tambin por la bajsima frecuencia de casos, especialmente desde la introduccin de la vacunacin en embarazadas. Ya hemos comentado la difteria. En todos los casos la vacunacin requiere dosis de refuerzo para evitar la prdida de memoria inmunolgica.

8. Nuestro crtico tiene de nuevo la palabra:

"Entonces no entiendo, viniendo de una persona tan comprometida como Eduardo Rodrguez, que se obvie algo tan importante: la vacuna de la difteria no se mejora, al contrario, se empeora al hacerla triple, porque la comercializa Glaxo, y no quieren invertir en una mejor, "con esa les vale".

Y no entiendo tampoco por qu se habla de las vacunas en general, otro error conceptual (y poltico!). Y por qu pasa esto? Pues porque no se mejoran las vacunas. Porque no hay flexibilidad en su aplicacin (vacunas simples, anti toxina, etc.) Porque los intereses econmicos priman sobre los derechos sanitarios! Es justo y necesario criticar a aquellas familias que de manera intransigente se niegan a vacunar a sus hijos, los atiborran de comida basura, les hacen fumar, etc. Pero no se puede utilizar el doble rasero, si no, estaremos acompaando el discurso autoritario cientifista tan en boga ltimamente."

Remarcamos, son palabras de ACM, es justo y necesario criticar a aquellas familias que de manera intransigente se niegan a vacunar a sus hijos, los atiborran de comida basura, les hacen fumar, etc. De acuerdo; nosotros no lo formularamos as (atiborrar, hacer fumar) pero destacamos su afirmacin. Aadimos por nuestra parte: muchas familias que atiborran a sus hijos con comida basura lo hacen porque no tienen posibilidades de otra cosa (El poder asegura: lo que es, persistir como es./ Voz, ninguna llega, sino las de los dominadores/ Y en los mercados, dice bien alto la explotacin: Ahora/ Lleg por fin mi hora escribi Brecht en su Loa a la dialctica) o por falta no voluntaria de formacin.

Por otra parte, no slo la vacuna contra la difteria la comercializa y fabrica Glaxo. En el vademcum espaol se encuentran diversos laboratorios con vacunas DPT en su catlogo. En Mxico, por ejemplo, son seis las corporaciones que la comercializan y tambin seis las empresas fabricantes. La eficacia contrastada de la vacuna, aunque sea triple, recordemos lo dicho sobre la inexistencia de la difteria en Espaa, desmonta las dudas y las observaciones de ACM.

Por qu es un error conceptual y poltico (con signos de admiracin!) hablar en general de vacunas? No se habla as en muchos textos cientficos? No podemos hablar en general de las clases trabajadores sabiendo, como sabemos, que cada ciudadano-trabajador es un mundo en s mismo? Que hablemos en general de las vacunas no significa que no distingamos entre unas y otras. Como no poda ser de otra forma. Lo hemos hecho repetidas veces en esta nota.

Por detrs de su observacin de nuestro crtico creemos que hay dos cosas que conviene comentar:

1. Que una corporacin produzca y comercialice un producto con una finalidad bsica -incremento ininterrumpido de beneficios-, no implica que siempre, en todo caso y en toda circunstancia que no debamos usarlo. Si fuera as, en la ciudad de Barcelona, no beberamos agua, no usaramos la luz, el gas ni el telfono, no podramos comer, y, en muchos casos, no podramos vivir en nuestro piso.

2. No entendemos exactamente a qu refiere la expresin discurso autoritario cientifista (o cientificista), pero es muy improbable que un cientfico mdico, en su prctica, en sus lecturas, en su investigacin si es el caso, sea un cientificista y menos an autoritario. No puede ser esto ltimo porque la gran mayora de los mdicos (lo mismo que ocurre con qumicos y matemticos) son trabajadores cualificados (a veces funcionarios pblicos), y sera absurdo que fueran cientificistas sabiendo como saben los lmites gnoseolgicos y temas de la buena ciencia.

De todo hay, ciertamente, en las vias del seor pero las generalizaciones apresuradas suelen ser incorrectas. Tambin en este caso. Estar a favor de la ciencia, de las ciencias mdicas en este caso, no implica pensar que el conocimiento humano no tiene lmites, que cualquier asunto se puede resolver por las ciencias positivas, y que, por ejemplo, el arte, la filosofa, la tica y mil cosas ms no tienen su propia autonoma gnoseolgica y su propio campo de reflexin. Comprometerse en la lucha por una sanidad pblica, humanista y de calidad, al alcance todos y todas, no es una cuestin cientfica, sino de tica, de poltica. Uno de los colectivos que para nosotros es todo un referente se llaman precisamente as: Unin de cientficos concernidos. Concernidos: ciencia, pues, con consciencia y conciencia, como le gustaba decir a nuestro amigo Francisco Fernndez Buey.

9. Es fundamental que desenmascaremos dos cosas sostiene ACM:

1- el autoritarismo que hay detrs de los que quieren que todo el mundo vacune a sus hijos sin rechistar. El mundillo escptico es aterrador.

2- existen muchos motivos (y cada vez ms) por los que desconfiar de la medicina en general y de los mdicos en particular. Hace falta una lista? As que la gente tiene toda la razn y el derecho a desconfiar en la mal llamada "ciencia mdica". Eso no existe, la medicina no es una ciencia, y es propio de la arrogancia de la profesin y del cientifismo darle ese calificativo. La medicina puede basarse en la evidencia, en las ciencias (biologa, fisiologa, farmacologa, etc.) pero como tal es una prctica humana que busca (debera buscar) la mejora del bienestar humano. La filosofa, la tica, ciertas creencias del paciente, etc. son imprescindibles para la cura.

No conocemos en concreto el referente del mundo escptico pero ya hemos dicho lo que pensamos sobre el primer punto, el del autoritarismo. Nadie en su sano juicio, nosotros tampoco, aspiramos a que todo el mundo vacune a sus hijos sin rechistar. Queremos que se vacunen porque es lo mejor, lo ms eficaz que puede hacerse (no es el nico: la depuracin de las aguas y el control sanitario de los alimentos grandes vectores clsicos de infecciones- han sido esenciales tambin para la salud pblica en el siglo XX), para evitar que contraigan enfermedades que pueden ser mortales. Nadie quiere tratar a la ciudadana como si fueran esclavos. Lejos de nosotros el cliz esclavista.

En cuanto a 2):

a) s que hara falta la lista a la que se alude para contrastar acuerdos y desacuerdos crticos (nosotros no estamos por la descalificacin general del servicio de salud espaol por ejemplo ni por la descalificacin de la muy mal llamada clase mdica).

b) Las gentes, la ciudadana, tiene todo el derecho a desconfiar con argumentos de lo que crea conveniente, otra perogrullada nuestra, pero no a una descalificacin general apresurada y por motivos no justificados, situacin que implicara, adems, un retroceso de la sanidad pblica y un apoyo indirecto a la privada y a los planes de privatizacin de algunos gobiernos (los primeros gobiernos de Mas, Mas-Colell y aquel pieza llamado Boi Ruiz fueron campeones en esta senda del despropsito, del que, por lo que dicen ellos mismos, se sienten muy orgullosos. Vivir para ver... y or sandeces de gente ilustre!).

c) El ser de Aristteles se deca de muchas maneras (unas diez en total), la ciencia tambin (muchas ms de diez en su caso). La lgica formal no es el mismo tipo de ciencia que la fsica cuntica, pongamos por paso. Pero negar que la medicina sea una ciencia y aadir adems, como el que no dice la cosa, en un tono (de nuevo) subido de tono, que es propio de la arrogancia de la profesin y del cientificismo darle ese calificativo, nos parece un non sequitur. Ha pensado nuestro interlocutor en la posibilidad de su propia arrogancia? Hemos hablado algo de ello anteriormente, pero: hay alguna duda que existe investigacin en el mbito de las ciencias mdicas y que una parte de investigacin es pblica? Citamos un ejemplo que ser apreciado por nuestro interlocutor: Cuba.

d) La medicina puede basarse en otras disciplinas (como ocurre en multitud de ciencias; ejemplo: la qumica, la economa, la matemtica y la ecologa), tiene sin duda un componente prctico (la praxis sanitaria, como ocurre tambin en otras disciplinas: la qumica o la fsica, por ejemplo), puede basarse en la evidencia analizada o en la investigacin experimental u observacional, pero todo esto no dice nada en contra de su carcter cientfico. Ms bien lo confirma.

Eso s, coincidimos con ACM en que la finalidad de las ciencias mdicas debe ser la mejora del bienestar humano (de ah nuestra apuesta por las vacunas) y no tenemos duda alguna que la filosofa, la tica, el cuidado, el mimo, la atencin humanizada, el apoyo mutuo, determinadas opiniones del pacientes, son condiciones importantes, imprescindibles si se quiere, para su cura.

Quiz convendra recordar aqu la conocida epistemolgicamente como vulnerabilidad de las ciencias de la vida: biologa y medicina. Dicho en trminos llanos: casi todo el mundo se atreve a opinar y criticar sobre estos campos del conocimiento, desde creacionistas contra la evolucin hasta el origen y tratamiento de cualquier patologa. En cambio, cun pocos o ninguno, vanse las pginas de esta misma pgina- critica o ataca la teora del big bang, la relatividad o la mecnica cuntica entre otros campos de la fsica, por no mencionar otros tantos de la qumica o la geologa.

Tomemos un merecido descanso. Nos queda slo la ltima parte.

Notas:

1) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245540

2) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245538

3) Respuesta a Alfredo Caro Maldonado [ACM]. De vacunas, antivacunas y caballos de Troya. Acuerdos, desacuerdos y desenfoques (I). http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245817

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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