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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2018

La involucin del rgimen

Pedro Casas
Rebelin


Casualmente releo en un peridico de fecha 5 de noviembre de 1998 la noticia de que la Audiencia Nacional (AN) condena a 4 etarras a 14 aos de prisin por el secuestro durante 3 meses y medio del industrial Julio Iglesias Zamora ocurrido en 1993.

Leo el 1 de junio de 2018 que la misma AN condena a penas de hasta 13 aos de prisin a unos jvenes por una pelea ocurrida de madrugada en un bar de Alsasua en 2016, en la que se vieron involucrados dos guardias civiles fuera de servicio y sus novias. Creo que no es necesario detenerse a comparar los hechos que han supuesto condenas similares.

Conviene recordar no obstante que cuando se produjo el secuestro, ETA tena gran actividad violenta, y por el contrario esta actividad (gran excusa del rgimen para su endurecimiento), haba desaparecido haca 5 aos cuando ocurri la pelea de bar, y por lo tanto no poda ser atribuida a actividad terrorista.

20 aos separan estas dos condenas, que suponen una expresin grfica y contundente de la involucin de este rgimen, con el endurecimiento del cdigo penal, la ley Mordaza, el secuestro informativo del oligopolio meditico, las condenas por cantar, los montajes policiales, las multas e identificaciones arbitrarias en actos, etc.

Hay bastantes aspectos de esta situacin que me recuerda los ltimos aos del franquismo, y en particular uno: la esperanza que tenamos en las instituciones europeas para deslegitimar al rgimen que nos oprima.

Celebrar un referndum vinculante es un ejercicio democrtico normal en muchos pases, pero aqu significa penas de crcel, y tenemos que andar esperando que la justicia europea nos redima del secuestro en el que nos tiene sumido el aparato judicial contaminado de grmenes franquistas, (igual que otros poderes del estado como el ejrcito), que no fueron desinfectados en la controlada y sangrienta transicin de la que ahora se celebran sus 40 aos.

No tengamos miedo a llamar las cosas por su nombre: Estamos frente a una involucin de un rgimen que cada vez tiene ms de autoritario que de democrtico. Es la hora de defender unas libertades que en parte conquistamos, pero que estamos dejando arrebatar.

Ahora que hay ms riqueza que nunca en el planeta, cada vez hay ms pobres que no llegan a final de mes, tambin en el llamado primer mundo. La desigualdad viene acompaada de represin, y si queremos igualdad tenemos que luchar tambin por la libertad.

Dejemos el sueo y despertemos a la realidad. Luchemos por la libertad, la igualdad y la dignidad.

Pedro Casas es activista social

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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