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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2018

El orden de los factores

Alina B. Lpez Hernndez
La Joven Cuba


La matemtica tiene sus leyes. La poltica las suyas. En la primera, dos por tres arroja el mismo resultado que tres por dos. En la segunda no ocurre as. Por ejemplo, no se puede cambiar en la Constitucin un artculo del lugar tres al diez sin que ello tenga implicaciones significativas.

El artculo 3 de la Constitucin cubana, aprobada en 1976, afirma: En la Repblica de Cuba la soberana reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y dems rganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y segn las normas fijadas por la Constitucin y las leyes.

A continuacin se suceden los artculos referidos a los smbolos nacionales (4), el papel del PCC (5), el rol de la UJC (6), el reconocimiento a las organizaciones polticas y de masas (7), el carcter laico del Estado (8), las funciones del Estado (9), y el obligatorio acato a la legalidad socialista por parte de los rganos del Estado, sus dirigentes, funcionarios y empleados (10).

En el ao 2002 el artculo 3 se modific con el agregado de un prrafo, denominado ms adelante clusula de intangibilidad, que declaraba el carcter irrevocable del socialismo y el sistema poltico y social establecido en esa Constitucin. Sin embargo, se mantuvo su lugar preponderante en el texto constitucional, solo precedido por los artculos que definen el tipo de Estado (1) y el nombre del pas (2).

En el anteproyecto de Constitucin que se somete a consulta popular la redaccin de dicho artculo se conserva, aunque se agrega un trmino: En la Repblica de Cuba la soberana reside intransferiblemente en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado (). El trmino intransferiblemente fortifica la idea de que la soberana popular no puede ser trasladada a ninguna persona u organizacin y que es el pueblo quien tiene la ltima palabra en la direccin de los asuntos pblicos. No obstante, ese aparente fortalecimiento se pone en tela de juicio dada la ubicacin actual del artculo, que fue descendido hacia el puesto nmero 10.

Fue muy interesante el intercambio de criterios entre una diputada cuyo nombre no logr anotar durante la transmisin televisiva y los dirigentes de la Comisin que elabor el anteproyecto. Ella, con toda razn, manifest su discrepancia con que la declaracin de soberana popular se pusiera por debajo de la del papel del PCC, la UJC, las organizaciones polticas y de masas, el Estado, etc.; ya que si todo el poder emana del pueblo explic entonces las instituciones y organizacin que este se d para gobernarse derivan de su carcter soberano y, en consecuencia, deben ir despus en la estructura del articulado constitucional.

A pesar de que por simple lgica formal era un argumento irrebatible, Homero y Toledo se mostraron contrarios a l. El segundo, con la arrogancia que manifest casi todo el tiempo al dirigirse a los diputados el engreimiento y el envalentonamiento que tanto dao le han hecho al Partido y a ellos mismos, como haba dicho Manuel Navarro Luna al enjuiciar la actitud de ciertos dirigentes comunistas del viejo partido, fue tajante al declarar que la comisin haba estudiado la cuestin y que no se deba cambiar la estructura. Al preguntarle Homero si mantena su propuesta, la legisladora, contrariando la actitud habitual en la mayora de sus colegas, insisti en su tesis, por lo que hubo que someterlo a votacin por la Asamblea. Resultado: igual que Fuenteovejuna, todos a una contra el planteamiento. En consecuencia: las manos arriba, el pueblo abajo (en el orden del articulado quise decir).

Este tema no se circunscribe a una cuestin de formalidad, de buen tono democrtico, o de educacin cvica, al estilo de las damas primero. Aqu se dirime un asunto de justicia histrica. A diferencia de lo ocurrido en Rusia en 1917, donde el Partido organiz a la revolucin; en Cuba, fue el pueblo, en sus dismiles clases y sectores, y dirigido por varias organizaciones con un centro unificado, quien derrot a la tirana de Batista e hizo triunfar a la Revolucin. Cuando el proceso se radicaliz, una gran parte de ese pueblo aprob por consenso el carcter socialista del mismo. Varios aos despus surgira el actual Partido Comunista de Cuba. El Estado fue organizndose desde los mismos inicios con el apoyo popular, hasta 1976 donde se dota de una Constitucin Socialista que, por muchos defectos que tiene, al menos en su estructura reconoce la precedencia de la soberana popular ante cualquier organizacin o persona. No creo que debamos modificar ese lugar privilegiado. Recordemos que en poltica, a diferencia de en las matemticas, el orden de los factores s altera al producto.

Fuente: http://jovencuba.com/2018/08/31/el-orden-de-los-factores/



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