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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2018

La pasin turca de los mercados, en 10 claves

Diego Herranz
Pblico

La Turqua de Erdogan ha acabado con la imagen, no tan alejada en el tiempo, de que el mayor mercado de cultura islmica, constitucionalmente laico, podra incorporarse al club europeo. De races liberales y cristianas, pero su viraje autoritario ha desencadenado una tormenta econmica y una crisis geopoltica con EEUU de consecuencias imprevisibles.


Un cartel de una casa de cambio que muestra liras turcas y dlares. / REUTERS - KHALIL ASHAWI

Recep Tayyip Erdogan ya no es el jerarca otomano que convirti al ltimo gran imperio oriental en uno de los parasos de inversin de entre los grandes mercados emergentes -tan atractivos para acaparar beneficios como peligrosos por las elevadas volatilidades de sus valores, divisas y productos financieros- durante las dos grandes crisis econmicas occidentales: la financiera de 2008 y su precedente, la de las punto.com, en 2003.

Precisamente, el ao en el que accede a la jefatura del Gobierno de Ankara, en la que, con las slidas y sucesivas victorias de su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AK Parti) en las urnas, ha permanecido hasta 2014, cuando toma las riendas presidenciales del pas. Desde entonces, su deriva islamista ha ido en aumento.

Su punto lgido fue el intento de golpe de Estado de julio de 2016. Aquella asonada propici el cambio de rumbo de Ankara. Erdogan dej de ser el interlocutor respetuoso al que le encantaba hacer de enlace entre Occidente y el mundo islmico. Acab con su ejercicio de apagafuegos entre ambas civilizaciones. Para evitar su choque, como presagi, antes de los atentados del 11-S el profesor de Harvard Samuel P. Huntington.

Sin embargo, su poder venidero, refrendado por el nuevo triunfo electoral del AK de comienzos de verano, est bajo la amenaza de los mercados y de una tensin geoestratgica con EEUU y, en menor medida, con Europa que l mismo se ha encargado de auspiciar. La presin desde las esferas financieras se vislumbra con nitidez: la lira turca ha llegado a perder hasta el 60% de su valor en lo que llevamos de 2018 -el 18% slo en agosto, lo que le ha otorgado la vitola de gran motivo de preocupacin inversor- un descenso a los infiernos que ha llevado su cotizacin hasta casi comerciar en los mercados de divisas a la quinta parte de su precio medio de la ltima dcada.

Personas paseando cerca del Bsforo en Estambul. / REUTERS - OSMAN ORSAL 

Personas paseando cerca del Bsforo en Estambul. / REUTERS - OSMAN ORSAL

En el orden poltico, el rdago lanzado por Erdogan a Washington para mantener bajo custodia al pastor Andrew Branson bajo los cargos relacionados con el terrorismo, en un intento, vano, de obtener incentivos econmicos y diplomticos por parte de la Casa Blanca, le ha salido por la culata. La Casa Blanca ha reaccionado a la negativa del sultn turco de enmendar su error, con una duplicacin de tarifas sobre el metal y el acero -medida que se est convirtiendo en todo un clsico durante el mandato de Donald Trump contra aliados rebeldes con los intereses de la gran potencia mundial, segn la nueva nomenclatura republicana al uso-, que ha sido respondida de inmediato por Ankara con la llamada al boicot de bienes electrnicos y tecnolgicos made in US y subidas arancelarias superiores al 140% sobre los automviles, el tabaco, cosmticos o alcohol americanos. Una nueva batalla comercial en ciernes.

Pero, cmo se explica la crisis turca? Y, sobre todo, qu consecuencias inmediatas puede tener sobre los mercados, la compleja estabilidad en Oriente Medio o las relaciones futuras con EEUU y Europa? Un declogo de cuestiones que estn sobre el tablero de ajedrez que plantea Erdogan a sus homlogos, y que presagia una compleja batalla tctica, puede ayudar a comprender cul puede ser su resolucin final.

1.- El golpe de Estado que convirti a Erdogan en el sultn turco

El fin de semana negro de julio de 2016 acab con la vida de 248 personas, elevadas de inmediato a la categora de mrtires por Ankara por contener la sublevacin golpista. El ya jefe del Estado, desde entonces, dej de disimular su falta de respeto a las libertades y los derechos humanos. Su autoritarismo creci como la espuma.

Al calor de la creciente polarizacin interna del pas, en medio de un clima cada vez ms restringido y bajo una creciente hostilidad a las voces crticas contra el AK. Alertado por los servicios secretos cuando estaba de vacaciones, llam a la ciudadana a tomar las calles para contener el golpe de Estado. Sin escatimar medios. Incluso a travs de la megafona que llama a la oracin desde las mezquitas. Le siguieron das de purgas y detenciones masivas. En todos los estamentos.

Desde el Ejrcito, por supuesto, hasta la judicatura, pasando por universidades, empresas y, obviamente, por los funcionarios pblicos . Hasta usuarios de determinadas redes sociales como Bylock fueron incluidos en el casi medio milln de causas judiciales abiertas contra partidarios del golpe de estado.

2.- El origen del distanciamiento con EEUU: el clrigo Fetullah Glen

Erdogan siempre culp a su otrora aliado, que vive exiliado en EEUU desde 1999, como cerebro de la asonada militar. Tan slo unos das antes del golpe, declar a Hizmet, el movimiento religioso del clrigo, como grupo terrorista. Washington nunca ha atendido las mltiples solicitudes de extradicin de Ankara que, en boca de un alto mando militar prximo al entonces jefe del Estado Mayor, Hulusi Akar, que le relacion con Hizmet, cuyo cnclave en Turqua -declar este oficial- estaba detrs del grupo de militares que posibilitaron, con actos y reuniones de corte masnica, que el ruido de sables surtiera finalmente efecto.

Tambin declar que, entre la cpula de las Fuerzas Armadas turcas, las segundas con ms efectivos de la OTAN, haba mayora de seguidores de Glen. Fue la lpida sobre la que descansa, desde entonces, el llamado estado laico, social y de derecho kemalista, proclamado por el hroe de la Turqua moderna, Mustaf Kemal, Atatrk. Aunque su penltima Carta Magna -la de 1982- ya elimin la vigilancia del Ejrcito de la defensa del laicismo . Despus de dcadas de regmenes militares.

3.- Acercamiento a Mosc, Catar e Irn

La intentona golpista tambin vir la histrica tctica diplomtica de Ankara. Labrada durante dcadas, incluso por Erdogan, como fieles aliados tanto de Europa como de EEUU. Aunque cargada de matices y tensiones puntuales con Washington y Bruselas en los aos previos a 2016. Durante el ltimo mandato del dirigente turco como jefe del Ejecutivo. Efectos que se apreciaron con claridad ante la tibia condena de ambos bloques a la asonada militar. Hasta que las cancilleras occidentales corroboraron el fracaso. Erdogan se apresur a airear esa prdida de confianza. Con apoyo a bandos enfrentados, pese a ser aliados de la OTAN, en la guerra de Siria. Y Trump no ha variado, pese a las esperanzas de Ankara, ni el respaldo a las milicias kurdas ni en el affair Glen.

Vista general de la Embajada estadounidense en Ankara. / REUTERS - UMIT BEKTAS 

Vista general de la Embajada estadounidense en Ankara. / REUTERS - UMIT BEKTAS

De ah que la sintona con Vladimir Putin haya ido en aumento. Con una intensificacin de intercambios de material militar -batera de misiles antiareos incluidos-, alianzas energticas con los oleoductos que cruzan de uno a otro lado del Bsforo cargados de petrleo y gas del Cucaso ruso y que fueron objeto de no pocos conflictos diplomticos entre ambos pases en el pasado reciente y mayores flujos inversores y comerciales entre dos mercados que estn siendo sometidos a sanciones por parte de EEUU.

El apoyo de Ankara a rebeldes islamistas en Rusia y la proximidad con Qatar e Irn son otro de los virajes polticos de Erdogan que no agradan precisamente a sus socios de la Alianza Atlntica. El embargo econmico y poltico de Arabia Saud y el resto de emiratos del Golfo Prsico a Qatar, a quien acusan de tener lazos demasiado estrechos con Irn, rival saud en la regin e instigador de la costosa guerra de Yemen para las arcas de Riad, adems de financiar al terrorismo islamista y de promulgar su ideario yihadista a travs de Al Jazeera -principalmente a Al Qaeda, aunque tambin, y en menor medida, a los Hermanos Musulmanes de Egipto y, por supuesto, a grupos vinculados a Tehern, como Hezbol, sealan irremediablemente hacia Ankara. A la que EEUU acusa de eludir el embargo y de reforzar el nmero de efectivos militares -y de vehculos pesados y cazabombarderos- en la base que Turqua tiene en suelo qatar. Adems de establecer nexos de unin entre su partido, el AK, la oposicin islamista egipcia que ha declarado la guerra a Al Sisi y que triunf en la Primavera rabe del pas, y los intereses iranes por forjar alianzas contra natura entre movimientos revolucionarios chies en naciones islamistas con grupos ortodoxos sunes para entorpecer los intentos de estabilidad occidental en Oriente Prximo.

De ah que la amenaza de Erdogan a Trump sobre el detonante desestabilizador de Ankara en la regin no sea precisamente un brindis al sol. Aunque tampoco la firmeza del inquilino de la Casa Blanca. Entre otras razones, porque a los seguidores de Glen no les gusta precisamente los coqueteos con el zar ruso. Como tampoco a los ultranacionalistas de derechos turcos, que siguen viendo a Rusia como el archienemigo del Imperio Otomano y cuyo lder, Devlet Bahceli, ha sido clave a la hora de sostener en el Parlamento al AK de Erdogan. Y los crculos nacionalistas se mueven an como peces en el agua dentro de la cpula del Ejrcito.

4.- Brunson, el prisionero ms caro del mundo

El reverendo Andrew Brunson podra alardear de ser el seuelo ms goloso que ha pasado por el Despacho Oval. Porque Trump ha mordido un anzuelo que le puede reportar, esta vez s, pinges beneficios. Al menos, polticos. La defensa de Brunson del presidente estadounidense le ha ocasionado a Turqua no slo sanciones y ms aranceles comerciales , sino la amenaza de nuevas multas econmicas. Hasta duplicar el coste de las actuales, valoradas en casi diez millardos de dlares. Desde que, hace un par de meses, se enrareciera el litigio por la liberacin del pastor protestante americano se han fugado del pas 40.000 millones de dlares, la crisis de la deuda se ha intensificado , igual que la amenaza sobre la lira, y el nivel de protestas ciudadanas contra Erdogan, larvadas y veladas desde el cambio de la Constitucin, empieza a tomarse en consideracin por parte del gobierno. El lder turco acaba de responder a Trump con la idea de vender la totalidad de sus reservas de oro y dlares para contener el descenso de la moneda y acabar as con la hegemona del billete verde americano en las transacciones del pas. Del mismo modo que dice no descartar la salida turca de la OTAN.

Obviamente, a EEUU no le interesa que se hunda la economa turca. Las carteras de inversin con patrimonios estadounidenses son cuantiosas y los bancos del pas presionan al Ejecutivo de Trump para que ayude al pas a restablecer el sistema financiero, el principal detonante de otra nueva crisis financiera influyendo con los planes de austeridad que maneja -y respalda- gran parte del equipo econmico de Erdogan.

En realidad, Brunson , arrestado en diciembre de 2016, apenas seis meses despus del intento de golpe de Estado, est acusado de establecer relaciones entre los movimientos religiosos y polticos que condujeron a la asonada militar. Se le vincula con Glen y con el PKK kurdo. Motivo que explica por qu hay tanto en juego detrs de la represin de este pasto evangelista y por el que Trump acaba de predicar en Twitter que las relaciones con Turqua no son nada buenas en estos momentos. Todo un alarde de sinceridad. Aunque frase con escaso calado diplomtico y analtico, como acostumbra.

5.- La mano dura de Trump puede reconvertir el escenario

En esencia, por razones militares . Porque en la lista de agravios que Erdogan public, en una carta abierta a principios de agosto en The New York Times , en la que se encarga en cada regln de enfatizar la victimizacin de su pas por parte de la Administracin Trump, evita entrar en cuestiones de Seguridad y Defensa. Y lo observadores de esta disciplina observan que la tctica americana puede ser ms que efectiva para devolver a Turqua al redil de la OTAN.

La pretensin de Ankara de adquirir los sistemas de defensa antiarea rusos S-400 exigira por parte de Mosc la revelacin del software de los F-35 estadounidenses dotados con la ms novedosa tecnologa de las Fuerzas Areas americanas. Un secreto capital para Washington. Especialmente hacia un pas aliado que le ha complicado sus estrategias en Oriente Prximo. Por muy improvisadas y cambiantes que hayan sido desde que Trump entrara en la Casa Blanca. Adems, EEUU mantienen tambin una veintena de cientficos turcos bajo la sospecha de actividades terroristas . Algunos de ellos, contratados por la NASA.

En paralelo, crece la constatacin de que el Tesoro americano puede determinar el ritmo de la crisis turca, si no se alinean los intereses y se reducen los agravios entre ambas latitudes en las prximas semanas. El departamento que dirige Steven Mnuchin dispone de varios entre tres y diez, advierten analistas del mercado, planes de recuperacin (o hundimiento) de la dcima economa del mundo.