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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2018

Ganar las elecciones no alcanza

Carlos A. Larriera
Rebelin


La lucha que est llevando adelante el pueblo es objetivamente poltica, no solamente sindical o social.

La lucha de clases est hoy focalizada en la ofensiva mundial del gran capital. No solamente de algunas grandes empresas sino de todo el capital concentrado mundial. Esta lucha es una guerra, y hay que reconocerlo as. Guerra impulsada por el poder econmico mundial para saquear el planeta, balcanizar los pases, dividirlos y repartirse los pedazos (como ocurre en Medio Oriente hoy, o entre los aos 1991 y 2001, en las guerras internas yugoslavas, llamadas tambin nuevas Guerras de los Balcanes).

La poltica es economa concentrada, y la guerra es la continuacin de la poltica por otros medios.

El hecho de que hasta ahora esta guerra en Argentina (no as, p. ej., en Medio Oriente) haya sido desarrollada utilizando medios pacficos, como el blindaje meditico, la utilizacin de gran parte del aparato judicial, y el cuasi fraude electoral, junto con promesas de un cambio para bien absolutamente mentirosas, no implica que no se pueda continuar con represin masiva y guerras civiles generadas desde el exterior. [1]

Es una guerra contra el pueblo. Y como toda guerra no respeta ningn Estado de derecho, ningn rgimen republicano.

La tctica elegida hasta ahora es una dictadura de hecho (a travs de DNU, jueces serviles, blindaje meditico, etc.) bajo formas democrticas residuales. Las grandes movilizaciones del pueblo, junto con la resistencia empresa por empresa frente a los despidos, y gremio por gremio en las paritarias, han servido hasta ahora, para ralentizar la ofensiva del gran capital que utiliza para ello a este gobierno.

Todas estas luchas pueden demorar pero no impedir la profundizacin de la ofensiva, debido a que la dimensin descomunal del gran capital mundial lo obliga a saquear el planeta para mantener una tasa de beneficio proporcional al tamao de ese capital.

Por eso su poltica no es casual ni coyuntural sino permanente y inclaudicable hasta conseguir sus objetivos. Una derrota electoral en 2019 no cambiar sus planes, los continuar por otros medios, como mnimo con una feroz ofensiva destituyente como durante el gobierno anterior.

Adems este gobierno dejar un pas tan destruido que levantarlo va a ser mucho ms difcil que despus del 2001, ms an porque utilizarn todos los medios para impedirlo. [2]

No son diferencias de matices entre las polticas de los dos gobiernos que se dirimen aplicando y respetando las leyes vigentes. El gran capital no aceptar de ninguna manera el retorno de algn tipo de populismo o progresismo. [3] Y adems el populismo/progresismo no puede pensar ni siquiera en moderar la ofensiva externa sin apoyo masivo y extremadamente activo de una holgada mayora de la poblacin.

Por todo esto hay que tener claro que la lucha es poltica, una lucha de poder, de quin es ms fuerte para imponer su poltica. Confiar que ganando las elecciones del 2019 se puede volver a un relativo Estado de bienestar es un razonamiento formal y alejado de la realidad. La lucha es mucho ms profunda y radical. Es impulsada por el gran capital mundial, no por el pueblo, que tradicionalmente ha sido combativo pero asombrosamente pacfico, que no conoce de qu forma masiva enfrentar la ofensiva exterior.

Si no empezamos por saber quin es el verdadero enemigo, ni qu planes tiene, ni cules son las razones que lo impulsan, la derrota es inevitable. Hasta ahora toda la estrategia poltica tanto del progresismo como de la izquierda se basa en ganar las elecciones del 2019. Es formal e insuficiente, revela un desconocimiento de la verdadera naturaleza del ataque que estamos sufriendo.

Las estadsticas que indican que una buena parte de la poblacin cree que las condiciones econmicas empeorarn, es un dato que apunta objetivamente a sealar un comienzo de resignacin en el pueblo, porque considerar que la situacin va a empeorar implica tambin considerar que el pueblo no lo podr impedir.

Por ahora es solamente un signo de alerta. Implica que el pueblo no sabe bien por qu pasan las cosas que pasan, ni con qu poltica enfrentarlos. Mientras esto no se revierta, el peligro de la derrota y la consiguiente resignacin, lo que la transformara en estructural y permanente, es una perspectiva imposible de ignorar.

La mayor parte de las declaraciones de los polticos opositores tienen un contenido de denuncia de lo que pasa, de informe, y la respuesta a la que recurren son paros y movilizaciones, los que son necesarios pero insuficientes porque la ofensiva es para quedarse con todo el poder, no solamente para cambiar algunas cosas.

El objetivo de este artculo no es ofrecer soluciones, planes alternativos que sean realmente eficaces, sino poner en evidencia que no hay una poltica ganadora en la oposicin, y que la gran lucha del pueblo, por lo tanto, no tiene la orientacin poltica necesaria.

Hay que tener una poltica mucho ms profunda que meramente ganar las elecciones. Cul es esa poltica? A qu poder enfrentamos? Qu necesidades lo impulsan? Qu objetivos tienen? Cmo llegar a saberlo? Y cmo trasmitir este nuevo conocimiento al conjunto de la poblacin? Qu forma de lucha superior debemos implementar?

Notas:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245443, 20.8.2018, Chau Unasur, adis a la paz, Sudamrica ser zona de guerra?, Aram Aharonian

[2] Como dice Claudio Scaletta refirindose a un eventual futuro gobierno progresista: el futuro demandar una cohesin poltica fuerte. El gobierno popular de la tercera dcada del siglo, a diferencia del actual oficialismo, deber hacer frente a una pesadsima herencia econmica de alto endeudamiento y desarticulacin productiva y social. No sern tiempos de medias tintas ni de gobernar con el enemigo adentro. Podra pensarse que cuando el objetivo principal es construir el regreso al poder son tiempos de taparse las narices, pero la historia es rica en contra demostraciones sobre lo peligrosas que pueden resultar las alianzas Frankestein Claudio Scaletta, Diversidad, pasado y futuro, Suplemento CASH de Pgina 12, domingo 25.2.2018, contratapa.

[3] https://paginatransversal.wordpress.com/tag/zbigniew-brzezinski/

26.11.2013, Brzezinski hizo estas declaraciones en el marco del Foro Europeo para Nuevas Ideas (European Forum For New Ideas, EFNI), una organizacin que aboga por la transformacin de la Unin Europea en un superestado federal, es decir, el mismo tipo de control externo burocrtico que Brzezinski mencion en su discurso. En este contexto, segn el poltico, la resistencia populista podra ser un gran obstculo para la imposicin de un nuevo orden mundial. Tambin en https://actualidad.rt.com/actualidad/view/111579-brzezinski-resistencia-populista-orden-mundial

Brzezinski, el cerebro geopoltico de Obama, Germn Gorraiz Lpez, Rebelin, 15.9.2013

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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