Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2018

El pueblo, el abismo y el piloto automtico

Franco Berardi
El Salto

Draghi sugera que la sociedad tiene derecho a expresar su opinin y su voluntad a travs de las elecciones democrticas, pero esto no cambia nada: las finanzas son una cosa seria y no se dejan influenciar por el voluble sentimiento de la gente.


Draghi junto a Angela Merkel.

Despus de las elecciones italianas de 2013, Mario Draghi dijo: Que nadie se preocupe, la economa europea avanza, contina con el piloto automtico.

El avance del Cinco Estrellas mostraba que la austeridad financiera iba influenciando los equilibrios electorales y en el nimo de los electores, pero con su inteligente sonrisa melanclica, Draghi sugera que la sociedad tiene derecho a expresar su opinin y su voluntad a travs de las elecciones democrticas, pero esto al final, no cambia nada: las finanzas son una cosa seria y no se dejan influenciar por el voluble sentimiento de la gente.

Como hemos visto en los ltimos diez aos, Mario Draghi tena razn. Millones de personas salieron a las calles en 2011 para protestar contra el recorte de sus salarios y de las pensiones efectuado por el sistema bancario. Pero ese recorte no solo no se ha interrumpido en ningn momento, sino que se ha constitucionalizado bajo el nombre de fiscal compact. En 2015, el 62% de los griegos votaron No al Memorando de la troika pero Tsipras tuvo que agachar la cabeza y tirar la toalla. Medio milln de jvenes griegos abandonaron el pas mientras se hunda en la depresin.

Esto ha ocurrido en todas partes: una pequea minora se est apoderando de la riqueza producida por la sociedad y los trabajadores han perdido la mitad de su renta, se han visto privados de los servicios sociales con los que lograban tener una vida aceptable, y han sido obligados a trabajar en unas condiciones cada vez ms precarias. Al final, la sociedad ha perdido la calma. Cmo no entenderlo? El pueblo se ha rebelado.

Y el pueblo solo quiere una sola cosa: venganza. Y la tendr. La venganza no quiere escuchar razones, as que es intil explicar, argumentar, intentar convencer o disuadir. Quien quiere venganza est listo para cualquier horror, y tambin para acabar ciegamente en el abismo. Por eso, resignmonos: no est claro en qu abismo acabaremos, pero quien tenga la desventura de vivir durante los prximos diez aos no se librar del abismo.

Quin ha preparado las condiciones para el abismo? La mueca gruona de Matteo Salvini o el melanclico y sonriente Mario Draghi?

El piloto automtico es la razn sujeta al algoritmo. Ahora el pueblo est enfadado y no desea escuchar ms a la razn. La razn est apagada, habla el pueblo.

Naturalmente, el pueblo no existe. Es una abstraccin romntica que finge ser muy concreta. Tiene los msculos tensos, espuma en la boca, los ojos fuera de las rbitas y est sediento de sangre.

El pueblo es la sociedad que ha perdido el bien del intelecto, la sociedad privada de la capacidad de la palabra, de anlisis y de sntesis. El pueblo es la sociedad cuando la complejidad del conflicto y de la mediacin ha sido borrada por el automatismo de las finanzas y la riqueza de las formas de vida, es reducida a la identidad.

Como Hitler y como Mussolini, que al principio protestaron contra las finanzas para convertirse al final en sus hijos predilectos, Matteo Salvini sabe bien que el piloto automtico es un enemigo demasiado fuerte para l. As que si inventa enemigos dbiles, o en realidad, escoge a los dbiles de entre los dbiles, a aquellos que no tienen la energa para defenderse ni para reaccionar, aquellos a quienes el colonialismo blanco ha reducido a la miseria y las guerras euro-estadounidenses, han arrojado al caos. Aquellos que arrastrados por las olas buscando un puerto seguro, se encuentran con la guardia costera libia.

Pero Salvini no es el primer asesino que ha ocupado el puesto de ministro del Interior. Sin remontarnos a Mario Scelba, recuerdo que hace 40 aos un ministro del Interior mat a un amigo mo que se llamaba Francesco Lorusso. Y recuerdo que en los ltimos tres aos, otro ministro del Interior decret, con gran aprobacin de todos los demcratas, que los inmigrantes fueran golpeados mientras se ahogaran, o que fueran entregados a los torturadores libios.

El asesino de turno en Interior es nicamente ms estpido, ms fantico, pero no por ello menos peligroso. De hecho, lo peligroso no es Salvini, es la ausencia de una alternativa a su demencia criminal.

Los liberal-demcratas creen (o fingen creer) que el nacionalsocialismo es una tormenta temporal y que al final volver la democracia razonable. Se hacen ilusiones: la democracia est muerta y no resurgir ni en Italia ni en Estados Unidos.

Pronto, aquellos que votaron por Trump o por Salvini entendern que sus salarios no han dejado de disminuir y que la precariedad y la desocupacin no van a desaparecer, pero no por ello volvern a votar por los patticos polticos de la izquierda. Los nacionalsocialistas buscarn, ms bien, un chivo expiatorio, de hecho ya lo tienen al alcance de la mano: las vctimas de los cinco siglos de colonialismo que presionan en las fronteras de Europa y ya estn encerradas en campos de concentracin alrededor del Mediterrneo.

La memoria del Holocausto del siglo XX est destinada a palidecer frente al Holocausto que se est preparando. La diferencia es que hoy parte de los nazis estn en un Estado que se define como judo.

El proceso que ha llevado al triunfo al nacionalsocialismo en una gran parte de Occidente se parece mucho al que se produjo durante la dcada de 1930, pero el final ser diferente.

No ser la resistencia la que nos llevar fuera del abismo, solo lo har la emergencia de una subjetividad colectiva consciente que sea capaz de desmantelar el piloto automtico, de sustituir el automatismo financiero capitalista con un programa til socialmente.

Pero una subjetividad a la altura de la catstrofe solo podr emerger de la conmocin que la catstrofe est preparando. Mientras tanto es necesario, en primer lugar, no renunciar a comprender y para ello es necesario multiplicar a los justos entre las naciones: aquellos que no se reconocen en ninguna raza ni en ningn pueblo, aquellos que no se doblegan ante la infamia y siguen siendo humanos, silenciosa o ruidosamente.


Artculo en italiano publicado originalmente en Alfabeta2.

Traducido por Lola Matamala

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/opinion/el-pueblo-el-abismo-y-el-piloto-automatico



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter