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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2018

"Insinuaciones sexuales" en los campos de fresas

Vctor Arrogante
Rebelin


Los campos de fresa de Huelva no dejan de sorprender. No solo se producen abusos en el mbito laboral, sino tambin abusos sexuales denunciados por las trabajadoras marroques, que pasan la temporada en Espaa recolectando el fruto rojo. Parece que el trmino abuso no se quiere ni mencionar, incluso por la Guardia Civil, que en sus atestados, prefiere utilizar insinuaciones sexuales.

El caso Doana 1998, ha llegado a la Audiencia Nacional. Y est pendiente a que el juez Pedraz investigue un presunto delito de trata de personas, amparado por el Acuerdo para la Contratacin en origen suscrito entre los reinos de Espaa y Marruecos. Segn las revistas La Mar de Onuba y Confidencial Andaluz, agentes del cuerpo benemrito, colaboraron activamente con la empresa almontea, en la repentina e improvisada devolucin de ms de cien trabajadoras en la maana del 3 de junio. Ms de un centenar de mujeres tena decidido presentar una denuncia ante la Inspeccin de Trabajo al da siguiente, y, de hecho, haban dejado constancia con nombres, apellidos y nmero de pasaporte, en una denuncia presentada en el cuartelillo de Almonte por los abogados de la Asociacin de Usuarios de la Administracin de Justicia (AUSAJ). Al final, slo 10 de las temporeras lograron quedarse en Espaa. Permanecen en una casa de acogida facilitada por el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as en una localidad de Mlaga.

La actuacin de la Guardia Civil el 3 de junio, en los aledaos de la finca Doana 1998, responde a los acuerdos entre Espaa y Marruecos en 2001. Los trabajadores contratados en origen obtienen un permiso de residencia en Espaa condicionado a sus contratos de trabajo. Cuando las empresas deciden dar por finalizados los contratos, los permisos quedan anulados y las trabajadoras estn obligadas a regresar a su pas. Evitar permanencias ilegales sera la funcin de la Guardia Civil. En cualquier caso, lo que los letrados de AUSAJ no logran entender, es cmo los propietarios de la finca accedieron al listado de las trabajadoras que iban a denunciar el lunes 4 ante la Inspeccin de Trabajo, que solo tena la Guardia Civil. No es la nica actuacin de los agentes de la Benemrita que queda en entredicho en la denuncia ante la Audiencia Nacional.

Segn consta en la demanda que tramita Santiago Pedraz, dos das antes de los hechos, los abogados de AUSAJ comparecieron para denunciar a la empresa Doana 1998 ante la Guardia Civil de Almonte. Desde un primer momento, los abogados notaron suma desconfianza ante nuestro intento de denunciar. Mientras, la letrada Lujn compareca para documentar la denuncia, se produjo una manifestacin espontnea de las trabajadoras, quejndose de su situacin: Doana no, entregando un listado con ms de cien nombres de personas a las que queran denunciar.

El agente policial actuante en Almonte, TIP num. S78937W, mantuvo desde el principio una postura de resistencia, de oposicin frontal hacia las denunciantes y especialmente frente a la abogada Beln Lujn. Nunca antes la letrada haba visto un comportamiento tal. Hubo que romper las declaraciones, pues lo reflejado por el agente era totalmente distinto a lo manifestado por las denunciantes. Se estaban desvelando verdaderas agresiones sexuales, mientras el agente se empe en calificar de insinuaciones. Se ponan en su conocimiento hechos de suma gravedad, como el intento de expulsin por la fuerza de trabajadoras o la explotacin de toda ndole sufrida, pero el guardia se neg a recogerlo en las declaraciones.

La Mar de Onuba y Confidencial Andaluz han solicitado a la Subdelegada del Gobierno en Huelva, Manuela Parralo, una valoracin sobre lo sucedido en el cuartelillo de Almonte, cuando se denunciaron los hechos. El Gobierno rechaza investigar las graves acusaciones contra la Guardia Civil de Almonte, la Subdelegada utiliza el capotillo de que los hechos estn judicializados y el gobierno nada tiene que decir, aunque no hay una demanda expresa contra los agentes de la Benemrita.

El caso Doana 1998 estall cuando un grupo de mujeres marroques contratadas en origen por la empresa almontea, iniciaron una revuelta para exigir el cumplimiento de lo acordado en sus contratos. La manifestacin y posteriores denuncias tuvieron lugar dos semanas despus de que las revistas digitales mencionadas, a travs de los artculos de Echevarra, dieron cobertura de la investigacin Rape in the fields, publicado por Pascale Mueller y Stefania Prandi en Corrective y BuzzFeed News, en cuyo reportaje, realizado durante los aos 2016 y 2017, se contaba la situacin laboral y personal de las mujeres jornaleras en campos de Espaa, Italia y Marruecos. Yo mismo me hice eco de la situacin en el artculo O te dejas o te quedas sin fresas.

En los artculos de Echevarra, se recoge el relato de la abogada de AISAJ Beln Lujn, que representa a las 10 temporeras marroques, que denuncian ante la Audiencia Nacional las graves violaciones de sus Derechos Fundamentales por parte de la empresa Doana 1998. En el texto de la denuncia, se exponen las dificultades que miembros del cuerpo armado pusieron, tanto a la letrada como a las propias trabajadoras, para dejar constancia de lo que realmente haba sucedido. La demanda asegura que el agente se neg a hacer constar, en la denuncia por acoso sexual, otra denominacin que no fueran insinuaciones sexuales, como se puede comprobar en la denuncia, cuya copia se encuentra en poder de la Subdelegacin del Gobierno (otra obra en mi poder).

El agente TIP S78937W, no recoge las declaraciones de la mujer trabajadora que haba sido acosada en numerosas ocasiones. El agente escribe en el atestado que: PREGUNTADA para que diga en qu han consistido las insinuaciones sexuales, la trabajadora contesta que desde el da que lleg a trabajar fue vctima de tocamientos en los pechos y los genitales por parte de su agresor. Segn el relato de la trabajadora, el Antonio le propuso que se prostituyera, y le deca gesticulando que 50 euros son mejores ganarlos de esa forma. A pesar de ello, y en contra de lo que la propia abogada Beln Lujn le reclamaba, el agente se neg a hacer constar que la trabajadora quera denunciar a D. Antonio por acoso sexual, y desoyendo a la letrada, reflej en el atestado que la denuncia se presentaba por meras insinuaciones sexuales.

Del O te dejas o te quedas sin fresas a las insinuaciones sexuales. Las trabajadoras marroques de la fresa estn sometidas a los abusos constantes de las empresas, con la connivencia de determinados miembros de la Guardia Civil, mientras que el Gobierno se escuda en que el tema est judicializado sin estarlo y mira para otro lado.

El oro rojo conlleva el sudor, la explotacin, los abusos, las duras condiciones de trabajo y de vida de decenas de miles de trabajadoras marroques. Algo huele a podrido al amparo del fresn, y parece que el Poder o lo promueve o lo oculta.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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