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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2018

La profundizacion del saqueo va cambiando, con distinta velocidad, las conciencias

Carlos A. Larriera
Rebelin


Desde que se instal la posibilidad de un triunfo del macrismo en las elecciones del 2015, los sectores progresistas y de izquierda comenzaron a hablar crticamente de lo que llamaron ajuste. La palabra saqueo no se utilizaba, y entonces quedaba diludo el verdadero significado de la ofensiva del gran capital internacional sobre la poblacin argentina (y a nivel mundial).

Hoy se habla cada vez ms de saqueo lo que es un indicativo de que paulatinamente las conciencias van tomando nota de a poco, parcial y contradictoriamente, pero conciencia al fin, de que esto no es un ajuste sino un saqueo.

El marxismo explica que la existencia es el principal determinante de la conciencia. Por esa razn todos tenemos, en un determinado momento, una conciencia que se corresponde con toda la experiencia vivida hasta el momento.

Cuando suceden cambios bruscos en la situacin, tendemos a analizarlos e interpretarlos segn la visin de la sociedad que nos haba generado nuestra existencia hasta ese momento, lo cual por supuesto, nos conduce a una interpretacin equivocada o al menos parcial y limitada de la nueva realidad. A medida que esta nueva realidad se va transformando cada vez ms plenamente en nuestra nueva existencia, sta comienza a ser determinante en nuestra conciencia, y entra en conflicto con la conciencia derivada de la existencia anterior. Es as que se producen las ms variadas combinaciones de la conciencia previa con la nueva conciencia que va surgiendo a partir de la nueva existencia.

Todo esto es en realidad mucho ms complejo, porque la nueva existencia no ocupa generalmente toda la escena completa, conviven, luchando, la existencia anterior que va pasando a segundo plano con la nueva existencia, lo que lleva a distintos momentos de la conciencia: confusin, conflicto, mezcla multifactica de lo viejo y lo nuevo, etc., que se resume en el hecho de para llegar a la plena conciencia que est acorde con la nueva existencia se tarda mucho, la nueva realidad avanza en la mayora de las personas ms rpido que la conciencia de ellas y la vieja conciencia implica un paradigma (en el sentido que le daba Thomas Khun) [1] que es demasiado estrecho para interpretar lo nuevo.

En poltica, como en la guerra, como en toda lucha, es imprescindible prever lo que va a suceder para poder anticiparse y elaborar los mecanismos necesarios para derrotar la ofensiva del adversario, en este caso, del gran capital internacional.

La tarea de prever es una funcin fundamental de los dirigentes polticos, es una responsabilidad ineludible, e imprescindible para el conjunto de la poblacin.

Tomar conciencia de que va a haber un golpe de estado cuando este ya ha sucedido, es una derrota, el pueblo se encuentra en una situacin de prdida de vidas, de cultura, de situacin econmica, etc., y sometido a la dictadura encuentra muy difcil y costoso en trminos sociales revertirla.

Hay cambios que son poco menos que imposibles de revertir. La destruccin de Irak por Estados Unidos, por ejemplo. La separacin por parte de Estados Unidos de la provincia de Panam de Colombia, para crear un nuevo Estado y poder as construir el Canal de Panam. Los millones de migrantes que hoy huyen del genocidio blico que est llevando a cabo Estados Unidos en Medio Oriente y en parte de Asia, como Afganistn. El culturicidio que signific la ltima dictadura militar argentina, que no es una interpretacin sino una sumatoria de hechos materiales cuya lista completa es todava poco conocida. Cmo ser el prximo culturicidio con la desaparicin de la educacin pblica (primaria, secundaria y universitaria)?.

La lista es interminable, y no est en la conciencia de la poblacin, salvo como hechos aislados, que se registran en forma muy incompleta y anrquica.

En el golpe militar de Pinochet la clase obrera y gran parte de la poblacin, haban previamente tomado conciencia, en gran medida, del peligro pero no lo suficiente como para llevar adelante una lucha victoriosa contra el golpe. La poblacin alemana no tena conciencia del verdadero contenido del nazismo, como la italiana no la tena del fascismo. Tampoco, durante la ltima dictadura militar, haba conciencia de la profundidad de la represin y destruccin de la vida econmica y social del pas. Se pensaba que era una nueva dictadura de Ongana, que slo haba que esperar que se agotara, y el pas volvera a emerger sin haber sufrido demasiados cambios.

Es una constante poltica que los pueblos se enteren demasiado tarde del verdadero carcter de cada una de las ofensivas del capitalismo sobre sus condiciones de vida. Y es inocultable la responsabilidad que tienen en esta ignorancia e imprevisin de los pueblos los polticos progresistas y la izquierda reformista, una de cuyas principales tareas debe ser prever en sus lneas generales, cules son los planes del enemigo del pueblo, el capitalismo. Y tambin se pone en evidencia, ms all de toda duda, de que no existe una verdadera izquierda anticapitalista y revolucionaria.

La conciencia del verdadero carcter del saqueo que est llevando adelante el gran capital internacional en todo el mundo es todava precaria, muy incompleta e insuficiente. No se puede entender lo que sucede y va a suceder en el pas sino se piensa en trminos mundiales. En la mayora de la poblacin la visin queda encapsulada en los lmites de nuestro territorio.

En la lucha sindical se pueden ver claramente estos mecanismos. Tomemos el caso de Hugo Moyano. ste es un burcrata sindical, es decir un dirigente que negocia con la patronal de una empresa, con una cmara empresaria, y con el Estado, ventajas econmicas a cambio de mantener en un nivel moderado las luchas de los trabajadores que dirige. Para esto necesita tener cierto grado de combatividad, porque de otra manera nadie de su empresa o sindicato lo seguira. Siempre ponindole a la lucha un lmite aceptable para los patrones. Se lo podra definir como alguien mitad dirigente sindical y mitad empresario, porque poco a poco transforma las ventajas econmicas de distinto tipo a las que va accediendo con esta metodologa, en la creacin de empresas capitalistas.

Hay burcratas sindicales que se han convertido totalmente en empresarios, como es el caso de Cavalieri en empleados de comercio, o lo fue el de Jorge Triaca padre, en el gremio UOyEP, Unin de obreros y empleados del plstico. Y hay dirigentes sindicales relativamente moderados, pero sin obtener ventajas econmicas, ni buscar conseguirlas.

El distanciamiento de Moyano del kirchnerismo pareci responder, en lo fundamental, a un corrimiento casi total hacia su existencia empresarial, abandonando en gran medida la lucha sindical.

Hoy ha vuelto a colocarse en la primera fila de esa lucha, recolocndose como dirigente sindical (sin perder su carcter burocrtico), figurando como parte de la direccin de la Multisectorial 21F.

Una explicacin tentativa de este funcionamiento pendular es que bajo el kirchnerismo poda dedicarse completamente a su tarea como patrn sin perder toda su influencia en el gremio de camioneros, ahora dirigido por su hijo Pablo Moyano, y en el conjunto del sindicalismo. La profundidad creciente del saqueo lo pone en una situacin en la cual no tiene mucho lugar como empresario, debido a que el capital centralizado mundial viene por todo, y por otro lado si no se pone en primera fila en la lucha sindical casi con seguridad perder toda influencia en los trabajadores. Es esta encrucijada lo que lo ha llevado a su retorno a la combatividad. Pero su accionar fundamental seguir siendo pendular si la coyuntura se lo permite, perspectiva en este caso muy remota frente a la ofensiva saqueadora sin freno que estamos padeciendo. Podemos tomar esto como ejemplo de cmo los cambios en la existencia provocan cambios en la conciencia. Con seguridad Moyano no se imaginaba que esta situacin se iba a producir.

Volviendo al principio de la nota, muchos sectores sindicales y polticos de la oposicin todava hablan de ajuste y no de saqueo, con todo lo que ste ltimo significa.

La fuerza, el motor de la resistencia de los trabajadores est en las bases, que viene reclamando cada da ms intensamente la unidad de accin y medidas efectivas contra el saqueo. La multiplicidad de fuerzas sociales, sindicales y polticas que se han unido en la Multisectorial 21F no puede tener otra causa que la combatividad y perseverancia de las bases trabajadoras.

De cualquier manera la lucha no puede limitarse al plano sindical, es una lucha profundamente poltica, la cual no se puede ganar solamente con paros y movilizaciones, aunque stos son necesarios e imprescindibles. Se necesita mucho ms. Tampoco alcanza con un triunfo electoral. Es necesario avanzar hacia una revolucin democrtica y social.

Las nuevas situaciones siguen anticipndose marcadamente a la toma de conciencia del pueblo, y de sus dirigentes, obstaculizando en extremo la posibilidad de tener las tcticas y la estrategia adecuadas como para vencer en esta lucha.

Nota:

[1] La Estructura de las Revoluciones Cientficas , Thomas Khun, captulo V.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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