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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2018

Esperando a los brbaros

David Torres
Pblico


Creo que fue Mad Max una de las primeras pelculas donde descubrimos que el futuro poda adelantar al pasado. El cine de ciencia-ficcin nos haban enseado que en cuestin de unas cuantas dcadas volaramos en naves espaciales, competiramos contra robots y vestiramos con esquijamas, pero de repente, para la inmensa mayora, las posibilidades quedaban reducidas a hacer autostop. Antes de la gran estafa de 2008, cuando el trmino mileurista era poco menos que un insulto o un sinnimo de mendicidad, discutir sobre si el salario mnimo debera subir a mil euros hubiera dado para una comedia anacrnica de Pajares y Esteso. Hoy, cuando un sueldo fijo de mil euros es casi un lujo para buena parte de la poblacin, atracar gasolineras se ha convertido en una alternativa, sobre todo desde que han eliminado a los operarios para ahorrar gastos.

En 2008 tuvo lugar, sin duda alguna, el mayor robo de todos los tiempos: nunca tan pocos robaron tanto a tantsimos. Nos prometieron que, en cuanto el PIB alcanzara los niveles anteriores a la crisis, los sntomas de recuperacin empezaran a notarse, pero la economa sigue hecha una mierda y nicamente se han recuperado los millonarios. Nos amaestraron para rescatar bancos, unos pocos, y dejar hundirse a personas, millones de ellas. Nos dijeron que haba que apretarse el cinturn, pero evidentemente, se referan a apretrselo a los pobres.

En realidad, el burdo tocomocho del capitalismo ya vena preparndose desde mucho tiempo atrs, de la poca en que Reagan y Thatcher multiplicaron las ganancias de los grandes empresarios al instaurar las polticas neoliberales. Los sindicatos fueron destruidos, la conciencia social borrada del mapa, la clase media est a punto de extinguirse. No hay ms que comparar la situacin de una familia proletaria a mediados de los sesenta (cuando un solo sueldo bastaba para pagar una vivienda, sacar adelante a los hijos, matricularlos en la universidad e incluso comprar un chalet en la sierra) con la situacin de la misma familia en la actualidad, que a duras penas puede subsistir con los dos progenitores trabajando a tiempo completo. Las clases altas, sin embargo, no slo no han sufrido los embates de las sucesivas crisis sino que, de hecho, viven mejor que nunca. Tienen ms palacios, ms coches, ms casas, ms sirvientes y ms dinero. Esto slo obedece a un simple principio psicolgico, no econmico. La codicia no es buena, en ningn caso. El rico no slo quiere ms: lo quiere todo.

Una novela (escrita, por cierto, por un socialista) ya haba profetizado en su da la encrucijada a la que nos dirigimos. En The Time Machine, H. G. Wells llev la lucha de clases a una bifurcacin canbal donde los ociosos y pacficos eloi eran devorados puntualmente por los salvajes y hambrientos morlocks. No era difcil colegir que la evolucin darwiniana haba alcanzado un punto donde los descendientes de los trabajadores y esclavos sobrevivan bajo tierra a fuerza de comerse a sus antiguos amos. Con los drones a pleno rendimiento y la inmortalidad a la vuelta de la esquina, la historia puede volver a dar una vuelta de campana completa, como lo hizo en Grecia con los Pueblos del Mar y en Roma con los brbaros. Slo que los brbaros ya estn entre nosotros, exigiendo un sueldo mnimo de mil euros mensuales, mientras Mad Max va arrancando la moto.

Fuente: https://blogs.publico.es/davidtorres/2018/09/04/esperando-a-los-barbaros/



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