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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2018

Crisis econmica: manifestaciones, interpretaciones y perspectivas
A diez aos de la cada de Lehman Brothers

Gens Plana
Rebelin


En breve har diez aos que la compaa de servicios financieros Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008, se declar en quiebra. Si bien este hecho supuso un sntoma y no una causa de la crisis financiera que ya se vena gestando como consecuencia de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, la bancarrota de Lehman Brothers resulta igualmente significativa en tanto que ilustr los desmanes surgidos por la falta de regulacin de las operaciones financieras. Pese a que buena parte de las entidades financieras que se vieron arrastradas al colapso fueron rescatadas mediante una inyeccin de fondos pblicos sin parangn, los efectos de la crisis econmica desatada parecen vigentes a nivel sistmico. Ante lo cual sigue siendo pertinente cuestionarnos aquellos aspectos relativos a las manifestaciones, interpretaciones y perspectivas de una crisis de alcance internacional que, aunque pudiera parecer ms o menos amortiguada, sigue estando presente.

1.   Manifestaciones de la crisis

Las crisis econmicas son entendidas como un periodo de recesin en el que se produce una disminucin de la actividad econmica a una escala determinada, sea regional, estatal o global. La crisis de 2008, si bien tuvo un alcance planetario, fue especialmente notoria en aquellos pases posindustriales altamente interdependientes de las redes financieras que operan a nivel internacional donde sitan los principales centros burstiles del mundo.

Dicho lo cual, debemos considerar que existen diversas manifestaciones de la crisis, por bien que, desde un punto de vista analtico, podramos clasificar sus expresiones en dos tipologas distintas: una de ndole econmica y otra de cariz social. Amparados en la objetividad de los nmeros, los datos macroeconmicos nos permiten afirmar que el crecimiento econmico mundial no ha logrado alcanzar los registros previos a 2008 [1] . No obstante, debido a la tambin neutra y asptica condicin de los nmeros, los datos econmicos sern insuficientes para abordar de manera ms profunda las manifestaciones vitales de la crisis, cuyas implicaciones se expresan en un plano ineluctablemente humano y social. As pues, y a partir de nuestra experiencia reciente, de qu hablamos cuando hablamos de crisis?

De todas aquellas manifestaciones relativas a su expresin econmica, uno de los sntomas ms notorios de las crisis es el estancamiento o descenso del producto interior bruto de los pases afectados como consecuencia de la disminucin de la actividad econmica. A nivel macroeconmico tambin es posible destacar un declive de la relacin de la balanza comercial con respecto al producto interno bruto debido a las dificultades del comercio exterior, al tiempo que se produce una contraccin de los mercados internos ante una generalizada contencin salarial. Asimismo, resulta propio de las crisis un descenso, cuando no desplome, de la cotizacin burstil de las principales corporaciones transnacionales y la quiebra de ciertas entidades financieras. Pero especialmente son las pequeas y medianas empresas las que padecen la cada de beneficios. Se desacelera la produccin y, en ocasiones, el descenso de la demanda comporta el cierre de los centros productivos. Ello conlleva que el capital previamente destinado a la inversin productiva tienda a desplazarse a la especulacin financiera. A su vez, la cada del consumo y la produccin, relacionados entre s ambos factores, genera un desplome de los ingresos tributarios de la administracin pblica a razn de una menor recaudacin por tasas impositivas. Los organismos estatales tienden a entrar en dficit y, para seguir haciendo frente a los gastos pblicos, se produce un ascenso de la deuda soberana. Por otra parte, encontramos una bajada de los tipos de inters a fin de incentivar los flujos econmicos y reactivar la economa, por bien que la desconfianza que la coyuntura genera que la poblacin priorice el ahorro por encima del gasto o la inversin. No obstante, la puesta en funcionamiento de polticas econmicas de carcter expansivo puede ocasionar un aumento de la inflacin de modo tal que el ascenso de los precios ligado al incremento de la masa monetaria puesta en circulacin generase, de manera colateral y no premeditada, un aumento de la tasa de inters. Pero estos efectos son ms contingentes que definitivos, pues dependen de otros factores y, principalmente, del tipo de la salida que se busque darle a la crisis.

Desde una ptica social las manifestaciones de la crisis pasan por el aumento del desempleo debido al cierre de negocios y a la relocalizacin del tejido industrial en zonas de menores costes laborales. A causa del aumento de la fuerza de trabajo excedentaria se explica en buena medida la congelacin o disminucin de los salarios reales de aquellos trabajadores empleados. Se comprende as que en las reas afectadas por la crisis se produce un crecimiento de la economa informal o sumergida. De igual manera, la precariedad o el desempleo acarrean un incipiente proceso de emigracin hacia economas emergentes. Debido a la incapacidad por hacer frente a las hipotecas contradas durante los aos de crdito fcil, en tiempos de crisis se produce un considerable aumento de los embargos inmobiliarios y de los desalojos hipotecarios. A su vez, el dficit fiscal resulta en muchas ocasiones un pretexto de los gobiernos neoliberales para llevar a cabo una contencin del gasto pblico que comporta recortes en los servicios sociales: el retroceso de los recursos en sanidad, el aumento del coste de la educacin, la introduccin de tasas judiciales, el abaratamiento del despido o el anquilosamiento de las pensiones suponen el estrechamiento de la soberana popular a partir del avance de aquellos poderes que no se someten a ningn control democrtico. Se produce, por consiguiente, un descrdito de la clase poltica y, concomitante a ello, una desafeccin hacia las instituciones. Pero ante todo deberamos destacar el aumento de la pobreza, el agrandamiento de las brechas sociales y, como corolario de ello, el aumento de la tensin y la conflictividad social.

2.   Interpretaciones de la crisis

Si de ofrecer interpretaciones acerca de la naturaleza y las causas de la crisis se trata, podemos clasificarlas en tres tipologas distintas: 1) la crisis: fundamento psicolgico, 2) la crisis: fenmeno cclico, 3) la crisis: estructural y sistmica.

1) El primer diagnstico que podra hacerse de la crisis nos llevara a pensar que su naturaleza se debe a factores de carcter tico, a la mala gestin que han hecho del sistema financiero los corredores de bolsa, los banqueros, los polticos, y los empleados de las agencias de calificacin de riesgos y organismos supervisores. Segn este parecer, previamente al crash de 2008 se dieron las condiciones favorables para que la codicia por el lucro comportase una gestin equivocada en la direccin de aquellas organizaciones implicadas en la crisis financiera. Pero si queremos comprender sus verdaderas causas debiramos retrotraernos al origen de la misma a partir de la concesin de hipotecas de alto riesgo por doquier.

En Estados Unidos los prstamos hipotecarios [2] avivaron, a partir del inicio del nuevo mileno, una burbuja hipotecaria que, a su vez, gener una burbuja inmobiliaria: la bajada de los tipos de inters alent la demanda y, ante ello, los precios de las viviendas aumentaron considerablemente, lo cual suscit que el mercado inmobiliario tambin fuese presa de la especulacin. En cualquier caso, el principal riesgo radicaba en la concesin de unas hipotecas subprime a clientes con alta dificultad para hacer frente a las deudas contradas por la adquisicin de sus viviendas. Se evidenciara la dimensin psicolgica de la crisis al advertir la imprudencia que cometieron aquellos banqueros que concedieron hipotecas difcilmente cancelables. Una inmoralidad agravada si consideramos que estas hipotecas de alto riesgo fueron calificadas como activos financieros buenos o excelentes por parte de las agencias calificadoras de riesgo. Lo que ocurri bajo el beneplcito de unas autoridades que haban desregulado el sistema, favoreciendo prcticas especulativas que ponan en riesgo la seguridad habitacional de centenares de miles de personas. La difusin del crdito subprime a inversores, principalmente, del continente europeo no hizo ms que propagar la crisis al tiempo que los responsables de la misma cobraban multimillonarios despidos por su incompetente y/o fraudulento cometido al mando de organismos que actuaron de manera nociva al vender activos txicos de manera encubierta, o permitir que ello se hiciera. Asimismo, el exceso de egosmo que contempla esta interpretacin psicolgica incluira a unas autoridades pblicas que han facultado la impunidad de los responsables de la crisis.

A razn de este diagnstico, la prescripcin que debiera realizarse apunta a la necesidad de reglamentar en mayor medida el mercado de derivados con el fin de minimizar la codicia de los operadores financieros. Otra operacin ineludible para poner coto a tales desmanes sera acabar con las puertas giratorias que favorecen que la labor de los cargos pblicos, ante la posibilidad de desempearse laboralmente en el sector privado al concluir su mandato, se encuentre supeditada a los intereses empresariales. A esta lnea de pensamiento se adscriben las declaraciones de Nicols Sarkozy, cuando, a inicios de la crisis, llamaba a refundar el capitalismo sobre bases ticas, las del esfuerzo y el trabajo. No obstante, esta interpretacin podra considerarse sumamente superficial por cuanto que las acciones vituperables de los individuos, que por otro lado parecen constituir ms la norma que la excepcin, desvan la atencin de los fundamentos estructurales sobre los cuales se desarrolla la crisis.

2) La segunda de las interpretaciones se apoyara en una concepcin cclica de la economa mundial: las crisis constituiran un fenmeno consustancial al capitalismo en tanto que seran inherentes al mismo. Segn este enfoque, el comportamiento dinmico de la economa conlleva que las fases de recesin suceden las fases de ascenso econmico. Tal sera el parecer de organismos de crdito multilateral como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Estas instituciones estiman que, pese a que las crisis son en cierta medida inevitables, es posible capearlas o minimizarlas mediante reformas estructurales en la economa, como la apertura de los mercados o la privatizacin de los servicios que hasta el momento provea la administracin pblica.

No obstante, desde un compromiso poltico radicalmente distinto tambin se puede entender el fenmeno cclico de la econmica como resultado de periodos oscilantes de auge y crisis. En este sentido es que, a la manera en que lo afirma Manuel Monereo, las crisis siempre deben entenderse en clave de movimiento, reestructuracin, cambio y excepcin que se convierte en regla. Autores como Immanuel Wallerstein y Giovanni Arrighi sostienen, desde una perspectiva crtica, que los ciclos econmicos se relacionan con los ciclos hegemnicos, de manera que la crisis iniciada en 2008 dara muestras del agotamiento de la supremaca que Estados Unidos ha venido ejerciendo desde la ltima fase de ascenso econmico iniciada con el orden mundial surgido tras la Conferencia de Yalta.

Aunque comporte un considerable deterioro de la vida humana y una importante degradacin ambiental, David Harvey piensa que el capitalismo puede sobrevivir a la presente crisis econmica. De igual manera, Claudio Katz considera que una crisis final resulta imprevisible por cuanto que el advenimiento de un nuevo sistema econmico depender antes de la accin poltico-social que de las limitaciones que le son propias al actual sistema de acumulacin de capital. De manera que, para estos autores, actualmente nos encontraramos en una transicin larga que anunciara una reconfiguracin del capitalismo pero no necesariamente su colapso. Por el contrario, Wallerstein asegura que el sistema econmico capitalista, en su huida hacia adelante, acaba por no encontrar forma de resolver sus contradicciones internas. De modo que, para este autor, nos encontraramos ante un dilatado periodo de crisis terminal en que se abren las posibilidades para el surgimiento de un nuevo orden mundial. Este pronstico considera que la actual fase declinante de la economa mundial es ms profunda que una crisis convencional en la medida que no se trata nicamente de una crisis econmica, ms concretamente financiera, ni de hegemona mundial, pues igualmente posee una repercusin alimentaria y energtica que afecta al mbito humano y ecolgico del planeta.

3) La tercera de las interpretaciones de la crisis considerara que su naturaleza se encuentra en un sistema monetario que, sustentndose en la creacin de dinero sin previo proceso productivo, origina burbujas especulativas. Segn Wim Dierckxsens, a partir de los aos setenta el capitalismo inici una fase caracterizada por una masiva entrada de capitales al sector financiero especulativo como consecuencia de la cada de la tasa de ganancia derivada del agotamiento de los mercados. El pinchazo de la burbuja de 2008 tuvo que ser resuelto mediante la inyeccin de dinero por parte de los bancos centrales, que rescataron el sistema financiero al hacerse cargo de las prdidas de la banca privada. De este modo, a travs de una ingente transferencia de las rentas del trabajo a las rentas del capital, la operacin se saldara con la privatizacin de las ganancias y la socializacin de las prdidas [3] . Semejante escenario hizo elevar la deuda externa de los pases (principalmente del gobierno estadounidense, epicentro de la crisis mundial) hasta niveles sin precedentes.

Jorge Orbe nos recuerda que este sobreendeudamiento propiciado por el rescate de las entidades financieras ms grandes del mundo y a los negocios transnacionales asociados a ellas nicamente fue aligerado por la masiva emisin de dlares estadounidenses por parte de la Reserva Federal. Se trat de una accin que generara una fuerte inflacin interna de no ser porque sigue existiendo una demanda extrajera del dlar como divisa mayormente usada en las transacciones internacionales. De esta manera, Estados Unidos exporta el efecto inflacionario de la moneda y logra que sta no deprecie su valor, por bien que ello suscita, as como lo expresa Dierckxsens, una creciente desconfianza mundial respecto al dlar como moneda internacional. Al no tener ms respaldo que la confianza que transmite, el patrn dlar pone de manifiesto la inestabilidad financiera, no ya slo de Estados Unidos, sino del sistema internacional: una brusca reduccin en la demanda de la divisa estadounidense significara una fuerte cada de su precio en el mercado de divisas (Dierckxsens). Consiguientemente, podra pensarse que las operaciones militares de Estados Unidos en Oriente Medio tienen como principal objetivo garantizar que el pago del crudo siga realizndose a travs del dlar.

A fin de devaluar la moneda y hacer ms competitivas sus economas, la emisin inorgnica de dinero (esto es, sin un respaldo adecuado) por parte de varios pases genera una guerra de divisas llamada a configurar un nuevo paradigma en el orden mundial. Por lo que, tal y como afirma Manuel Monereo, primero fue la crisis de la hipotecas basura y, posteriormente, del sistema hipotecario norteamericano en su totalidad, despus el virus mut y puso en crisis al sistema financiero mundial. () Ms tarde, una nueva mutacin lo convirti en la crisis de las deudas soberanas y, actualmente, estamos en lo que el ministro de hacienda brasileo llam guerras monetarias.

3.   Perspectivas de la crisis

Si pensamos de manera estructural, la crisis surgida hace una dcada est llamada a reconfigurar de manera integral las relaciones de poder sobre las que se asienta el sistema internacional. No sera descabellado, por consiguiente, sugerir un horizonte blico a medio plazo en el que Estados Unidos trate de mantener la supremaca del dlar estadounidense haciendo valer la superioridad militar que el pas sigue manteniendo con respecto a sus perseguidores. Por el momento, una de las consecuencias inapelables de la crisis fue el aumento de la demanda de oro ante la creciente desconfianza del dlar (que el oro regrese a ser un valor seguro de refugio presupone que el dlar se encuentra en retirada como moneda de reserva internacional y medio internacional de pago). Ello se debe a que las potencias emergentes que en su haber tienen la posibilidad de edificar un nuevo sistema internacional tratan de prescindir del dlar debido a su posible desvalorizacin a causa de la creciente emisin inorgnica de dinero estadounidense con que se pretende sostener el elevado endeudamiento del pas.

Por otra parte, si observamos la crisis desde una vertiente humana y ecolgica, convendra decir que sus perspectivas no son nada alentadoras. Ciertamente, una de las previsibles consecuencias de la crisis es el incremento de las desigualdades socioeconmicas que se producen, no tanto a escala planetaria, como s, especialmente, en el interior de los pases. La crisis interfiere en los patrones humanos de reproduccin vital, atravesando las comunidades mediante dinmicas profundamente asimtricas en la distribucin de la riqueza y las opciones de desarrollo entre pases y personas (Milln). Nos dice Dierckxsens que a da de hoy el 20 por ciento de la poblacin mundial, concentrada en el Norte, consume el 80 por ciento de los recursos naturales, lo cual compromete, no ya slo un principio bsico de equidad entre los miembros de la humanidad, sino tambin la sostenibilidad del medio natural en el cual habita la humanidad.

Por ende, una salida benigna de las crisis pasa por modificar los patrones de produccin, distribucin y consumo. De no ser el caso, se abre paso a una pugna por las reservas de combustibles fsiles y otros recursos naturales sumamente imprescindibles para la vida, como es el caso del agua o de las tierras cultivables, al mismo tiempo que se prev una fuerte subida de los precios de los alimentos debido al uso de los biocombustibles. No ser sino desde nuevas formas de gestionar los recursos del planeta a travs de la socializacin de los mismos, en la que prime el valor de uso por encima del valor de cambio, que ser posible controlar y reparar el deterioro medioambiental al que hoy se ve abocado el planeta. De este modo, la profundizacin de la crisis actual es una oportunidad de desconectarse de las polticas neoliberales para as poder (re)conectarse con las necesidades y demandas populares (Dierckxsens).

En resumidas cuentas, la crisis representada por la cada de Lehman Brothers parece trascender el modelo neoliberal para sealar las mismas inconsistencias del sistema capitalista. Ello se debe a que la reproduccin ampliada de capital ha generado una crisis tanto ecolgica como econmica que plantea como plausible una crisis civilizatoria que se revela, no ya coyuntural, sino ms bien estructural. Asimismo, el modelo improductivo y especulativo al que ha evolucionado la actual fase neoliberal del capitalismo dificulta notablemente la continuidad de las instituciones internacionales surgidas del orden mundial de posguerra: los acuerdos de Bretton Woods parecen desvanecerse en una poca en la que el sistema de gobernanza internacional tambin se encuentra en una delicuescencia sin parangn.

Bibliografa:

Dierckxsens, Wim (2008). La crisis mundial del siglo XI: oportunidad de transicin al postcapitalismo. Ed. Desde abajo, Bogot, Colombia.

Harvey, David. (2010). El enigma del capital y la crisis del capitalismo. Ed. Akal.

Milln, Natalia (2013). Cambios en las estructuras de poder: interdependencia y asimetras en la era global. En: Papel Poltico, Vol. 18, n.2, pg.677-699 (julio-diciem.2013).

Monereo, Manuel (2011). La gran transicin geopoltica, crisis capitalista, ciclos hegemnicos y distribucin de poder. En: El Viejo Topo, 278 (marzo 2011).

Orbe, Jorge (2013). El Sistema Mundo y sus principales tendencias. En: Lineasur n.5 (mayo-ago. 2013).

Wallerstein, Immanuel (2002). Globalizacin o era de transicin? Una perspectiva de larga duracin de la trayectoria del sistema-mundo. Eseconoma, Nueva poca, N1, otoo 2002: 1-12.

Wallerstein, Immanuel (2011) Crisis estructural en el sistema-mundo. Dnde estamos y a dnde nos dirigimos. Captulo 2, pgs. 1-9, en: El Despliegue de la Segunda Gran Recesin (editado por Paul Sweezy, et al.), Monthly Review 12. 15

Notas:

[1] https://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG (Consultado el 3.09.2018)

[2] Hay recordar que los prstamos como productos bancarios no slo incrementan la demanda efectiva de bienes y servicios, sino que constituyen el mecanismo por el cual crear dinero ficticiamente a travs de la deuda generada.

[3] Que ya vena produciendo mediante la cada del precio del trabajo, as como por sucesivas reducciones fiscales para los tramos ms elevados de los ingresos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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